192 Estoy decidido a complacer fielmente a Dios

1 Veo que el día en que Dios obtiene la gloria se acerca. Cuando me acuerdo del pasado, mi corazón siente un enorme remordimiento. Mi relación con Dios era tan rebelde que tengo recuerdos que no puedo soportar. Me odio a mí mismo por haber entrado en razón tan tarde, me siento culpable por no haber podido devolverle a Dios Su amor. Nada de lo que hacía era por el corazón de Dios; ¿cómo podría entonces tener paz y alegría en mi corazón? Dios se hizo carne para obrar en el mundo, para vivir junto al hombre y compartir su sufrimiento. Es tan significativo que el hombre ame a Dios, me odio tanto a mí mismo por no tener conciencia ni razón. Estoy tan en deuda con Dios por no haberlo amado con sinceridad.

2 Disfruto tanto del amor de Dios, mi corazón anhela devolvérselo pronto. Pero mi naturaleza se rebela y no practico la verdad. Me he perdido muchas oportunidades de ser perfeccionado. No me queda nada más que arrepentirme y lamentarme, me detesto y aborrezco aún más a mí mismo. Veo que no conozco ninguna realidad de la verdad y que todavía soy tan descuidado al cumplir con mi deber. Mi corazón está ansioso, lloro lágrimas de amargura, siento profundamente que no puedo estar frente a Dios. Al recontar meticulosamente toda la gracia de Dios, veo cuán bueno y hermoso es Dios. Dios paga un precio tan alto para salvarme, ¿por qué no puedo devolverle Su amor? Aunque no me he liberado completamente de mi corrupción, haré todo lo que pueda para buscar la verdad. En el último tramo del sendero, deseo complacer fielmente a Dios.

Anterior: 191 Cómo recobrar la salvación perdida

Siguiente: 193 Cántico de admonición amable

Los desastres son frecuentes. ¿Quieres saber cómo recibir al Señor antes de los grandes? Contáctanos ahora y exploremos juntos para encontrar el camino.
Contáctanos
Contacta con nosotros por WhatsApp

Contenido relacionado

Las diferencias entre el camino del arrepentimiento y el camino de la vida eterna

Aunque Jesús hizo mucha obra entre los hombres, sólo completó la redención de toda la humanidad, se convirtió en la ofrenda por el pecado del hombre, pero no lo libró de su carácter corrupto. Salvar al hombre totalmente de la influencia de Satanás no sólo requirió a Jesús cargar con los pecados del hombre como la ofrenda por el pecado, sino también que Dios realizara una obra mayor para librar completamente al hombre de su carácter, que ha sido corrompido por Satanás.

Dios mismo, el único VII

Un resumen de la autoridad, el carácter justo y la santidad de DiosCuando habéis terminado vuestras oraciones, ¿se sienten tranquilos...

Epílogo

Aunque estas palabras no son todas las expresiones de Dios, son suficientes para que la gente logre los propósitos de conocer a Dios y un...

Ajustes

  • Texto
  • Temas

Colores lisos

Temas

Fuente

Tamaño de fuente

Interlineado

Interlineado

Ancho de página

Índice

Buscar

  • Buscar en este texto
  • Buscar en este libro