Palabras sobre la actitud hacia la verdad y hacia Dios

Fragmento 1

Algunas personas llegan a creer en Dios cuando ven que las palabras expresadas por Dios son realmente la verdad. No obstante, cuando llegan a la casa de Dios y ven que Dios es una persona corriente, forman ciertas nociones en su corazón. Sus palabras y sus actos se vuelven desenfrenados, se vuelven disolutos y hablan de forma irresponsable, juzgando y calumniando como les place. De este modo se ponen en evidencia los malvados. Estas criaturas sin humanidad suelen hacer el mal y perturbar la labor de la iglesia, ¡y nada bueno les espera! Se resisten abiertamente a Dios, y lo calumnian, juzgan e insultan, blasfemando abiertamente contra Él y oponiéndose a Él. Tales personas son merecedoras de un severo castigo. Algunas personas integran a las filas de los falsos líderes, y después de haber sido destituidos, sienten un resentimiento constante hacia Dios. Aprovechan la oportunidad de las reuniones para seguir difundiendo sus nociones y exponiendo sus quejas; incluso pueden proferir improperios o palabras que manifiesten su odio. ¿No son acaso demonios tales personas? Después de que la casa de Dios se haya deshecho de ellos, sienten remordimientos, y alegan haber dicho algo indebido en un momento de insensatez. Algunas personas no logran discernirlos, y dicen: “Dan mucha lástima y están compungidos de corazón. Dicen que están en deuda con Dios y no lo conocen, así que perdonémosles”. ¿Puede darse el perdón tan a la ligera? La gente tiene dignidad, ¡y no digamos Dios! Cuando estas personas terminan con sus blasfemias y calumnias, parecen compungidas ante algunos, que las perdonan y dicen que actuaron en un momento de insensatez; pero ¿fue realmente un momento de insensatez? Siempre tienen alguna intención en su discurso, e incluso se atreven a juzgar a Dios. La casa de Dios les sustituyó, y perdieron los beneficios del estatus, y por miedo a ser descartados, emiten muchas quejas y lloran después con amargura y remordimientos. ¿Sirve esto de algo? Una vez pronunciadas las palabras, son como el agua vertida en el suelo, que no se puede recuperar. ¿Toleraría Dios que la gente se le resistiera, lo juzgara y blasfemara a su antojo? ¿Lo ignoraría sin más? De ser así, Dios no tendría dignidad. Algunas personas, tras su resistencia, dicen: “Dios, Tu preciosa sangre me redimió. Tú nos haces perdonar a la gente setenta veces siete; ¡Tú también deberías perdonarme a mí!”. ¡Qué desvergüenza! Algunas personas difunden rumores sobre Dios, y se vuelven temerosas después de calumniarle. Temerosos de ser castigados, se arrodillan rápidamente y rezan: “¡Dios! No me abandones, no me castigues. Confieso, me arrepiento, estoy en deuda contigo, hice mal”. Dime, ¿esa gente puede ser perdonada? ¡No! ¿Por qué no? Lo que han hecho ofende al Espíritu Santo, y el pecado de blasfemar contra el Espíritu Santo nunca será perdonado, ¡ni en esta vida ni en la otra! Dios se mantiene fiel a Sus palabras. Tiene dignidad, ira y un carácter justo. ¿Crees que Dios es igual que el hombre, que si alguien es un poco más amable con Él, pasará por alto sus transgresiones anteriores? ¡De ninguna manera! ¿Te irán bien las cosas si te resistes a Dios? Es comprensible que hagas algo mal a causa de una insensatez pasajera o que muestres de vez en cuando un poco de carácter corrupto. Pero si te resistes directamente, te rebelas y te opones a Dios, y si lo calumnias, blasfemas contra Él y difundes rumores sobre Él, entonces estás totalmente condenado. No hay necesidad de que tales personas sigan rezando; solo deben esperar a ser castigadas. ¡Son imperdonables! Cuando llegue ese momento, no digas con descaro: “¡Dios, por favor, perdóname!”. Por mucho que supliques, será inútil, siento decirlo. Una vez comprendida parte de la verdad, si la gente luego transgrede a sabiendas, no se la podrá perdonar. Anteriormente se ha dicho que Dios no recuerda las transgresiones. Eso se refería a las transgresiones menores que no implican decretos administrativos de Dios y no ofenden Su carácter. Entre ellas no se incluyen la blasfemia y la calumnia contra Dios. Pero si blasfemas contra Él, lo juzgas o lo calumnias una sola vez, esto será una mancha permanente que no se podrá borrar. La gente desea blasfemar contra Dios e insultarlo a su antojo, y luego aprovecharse de Él para obtener bendiciones. ¡No existe peor bajeza en el mundo! La gente siempre piensa que Dios es misericordioso y bondadoso, que es benevolente, que tiene un corazón vasto e inconmensurable, que no recuerda las transgresiones de la gente y permite que tanto estas como sus actos previos queden en el olvido. Lo pasado, pasado está en los asuntos triviales. Pero Dios nunca perdonará a los que se resisten abiertamente a Él y blasfeman en Su contra.

Aunque la mayoría de la gente de la iglesia cree de verdad en Dios, no tienen corazones temerosos de Dios. Esto demuestra que la mayoría de la gente no tiene verdadero conocimiento del carácter de Dios, por lo que les resulta difícil temer a Dios y apartarse del mal. Si las personas no temen a Dios ni les aterroriza en su fe, y dicen lo que les da la gana cuando la obra de Dios afecta a sus propios intereses, cuando terminen de hablar, ¿se habrá acabado todo? Por tanto, deben pagar un precio por lo que dicen, y esto no es un asunto simple. Cuando algunas personas blasfeman contra Dios y lo juzgan, ¿saben de corazón lo que están diciendo? Todos los que dicen estas cosas saben de corazón lo que dicen. Aparte de algunos que han sido poseídos por espíritus malignos y cuya razón es anormal, las personas comunes saben de corazón lo que están diciendo. Si dicen que no lo saben, están mintiendo. Cuando hablan, piensan: “Yo sé que Tú eres Dios. Digo que no estás haciendo lo correcto, ¿qué puedes hacerme? ¿Qué harás cuando acabe de hablar?”. Hacen esto intencionadamente, para molestar a otros, para atraer a otros a su lado, para hacer que otros digan y hagan cosas parecidas. Saben que lo que dicen desafía abiertamente a Dios, que va contra Él, y que es una blasfemia en Su contra. Después de haber reflexionado, piensan que lo que hicieron estuvo mal: “¿Qué dije? ¡Fue un momento irreflexivo y realmente me arrepiento!”. Su arrepentimiento demuestra que sabían exactamente lo que estaban haciendo en ese momento; no es que no lo supieran. Si piensas que fueron momentáneamente ignorantes y que estaban confundidos, que no habían entendido del todo, esto no es completamente correcto. Las personas pueden no haber entendido por completo, pero si crees en Dios debes tener un mínimo de sentido común. Para creer en Él debes tenerle miedo y temerle. No puedes blasfemar contra Dios, juzgarlo o difamarlo a tu antojo. ¿Sabes lo que significa “juzgar”, “blasfemar” y “difamar”? Cuando dices algo, ¿no sabes si estás juzgando a Dios o no? Algunas personas siempre hablan de que han sido anfitriones de Dios, y a menudo lo ven, y han escuchado Su enseñanza cara a cara. Hablan largo y tendido de estas cosas con quienquiera que pase por allí, todo sobre cuestiones externas; no tienen ningún conocimiento verdadero. Puede que no tengan malas intenciones cuando dicen estas cosas. Puede que tengan buenas intenciones de cara a sus hermanos y hermanas y deseen animar a todos. Pero, ¿por qué eligen hablar de estas cosas? Si sacan a relucir este asunto de forma proactiva, entonces sí que tienen alguna intención: principalmente, presumir y que la gente les admire. Si dieran confianza a la gente y la alentaran en su fe en Dios, podrían leerles más Sus palabras, que son la verdad. ¿Por qué insisten entonces en hablar de tales cosas externas? La causa de que digan esas cosas es que simplemente carecen de un corazón temeroso de Dios. No tienen miedo de Dios. ¿Cómo pueden comportarse así de mal y hablar sin compostura delante de Él? ¡Dios tiene dignidad! Si la gente se diera cuenta de esto, ¿seguirían haciendo tales cosas? La gente no tiene un corazón temeroso de Dios. Dicen arbitrariamente cómo es Dios y de qué forma es por sus propios motivos, para lograr sus objetivos personales y para conseguir que los demás piensen bien de ellos. Esto es sencillamente juzgar a Dios y blasfemar en Su contra. Esas personas no sienten ningún temor a Dios en el corazón. Todas ellas son personas que se resisten a Él y blasfeman en Su contra. Todas ellas son espíritus malignos y demonios. Algunas personas han creído en Dios durante unos años, pero tras capturarlas el gran dragón rojo, se convierten en Judas, e incluso siguen al gran dragón rojo blasfemando contra Dios. Algunas personas predican el Evangelio, haciéndose eco de los religiosos al decir cosas que juzgan la obra de Dios y lo condenan. Saben que hablar así es resistirse a Dios y blasfemar contra Él, pero se despreocupan. Hablar así es inapropiado, independientemente de tus motivos. ¿No podrías decir otra cosa? ¿Por qué tienes que decir estas cosas? ¿No es una blasfemia contra Dios? Si esas palabras salen de tu boca, estás blasfemando contra Él. Es impío que digas esas cosas, tanto si lo haces deliberadamente como si no. No tienes un corazón temeroso de Dios. Les sigues la corriente a los demás y dices palabras blasfemas para agradar a los demás y ganártelos. Qué impío eres; ¡estás aliado con el diablo! ¿Quiere Dios que juegues con Él, le juzgues, le delimites y blasfemes en Su contra de forma arbitraria? ¡Hacer tal cosa es horrible! Si dices algo incorrecto y eso ofende el carácter de Dios, estás condenado. ¡Es un asunto fatal! Algunas personas piensan: “La gente religiosa está engañada por pastores y ancianos, y la mayoría de ellos han dicho cosas que blasfeman contra Dios y juzgan y condenan Su obra. Algunas personas han aceptado la obra de Dios durante los últimos días y se han arrepentido. ¿Se salvarán entonces? Si Dios los abandonara a todos, habría muy pocas personas que se salvarían; casi ninguna se salvaría”. No puedes ver este asunto con claridad, ¿verdad? El carácter de Dios es la justicia, y Él es justo con todos. En tiempos de Noé, solo se salvaron ocho personas en el arca; el resto fue destruido. ¿Te atreves a decir que Dios es injusto? La humanidad está profundamente corrompida. Todos ellos pertenecen a Satanás; todos se resisten a Dios, y todos son viles y carecen de valor. Si no pueden aceptar la obra de Dios, serán destruidos, como antaño. Algunas personas pueden pensar para sí mismas: “Si a ninguno de nosotros lo puede salvar Dios, ¿entonces Su obra no sería en vano? Me parece que Dios no puede salvar a la humanidad sin el hombre. Si Dios abandona al hombre, Su gestión habrá desaparecido”. Te equivocas. Dios continuará Su plan de gestión igualmente, incluso sin el hombre. La gente se sobrevalora. No tiene un corazón temeroso de Dios, no es devota en absoluto ante Él, y no tiene ninguna actitud de buena conducta. Como la gente vive bajo el poder de Satanás y pertenece a Satanás, puede juzgar a Dios y blasfemar en Su contra en cualquier momento y lugar. Esto es horrible: ¡es una ofensa al carácter de Dios!

Fragmento 4

Lo más importante en la búsqueda de la verdad es centrarse en leer la palabra de Dios. Hasta qué punto puede beneficiarse una persona de la lectura de la palabra de Dios depende de su capacidad para entenderla. Aunque todo el mundo puede leer la palabra de Dios, solo algunos son capaces de captar el verdadero significado y de encontrar el esclarecimiento en ella; siempre y cuando lean la palabra de Dios, sacarán provecho. Sin embargo, otros son diferentes. Cuando leen la palabra de Dios, se centran solo en comprender las doctrinas. El resultado es que después de años leyendo la palabra de Dios, entienden muchas doctrinas, y aun así, cuando tienen algún problema, no son capaces de resolverlo; nada de lo que han aprendido les resulta útil. ¿Qué es lo que pasa entonces? Aunque todo el mundo lee la palabra de Dios, los resultados son diferentes. Aquellos que aman la verdad son capaces de aceptarla, mientras que aquellos que no aman la verdad no están dispuestos a aceptarla, incluso si leen la palabra de Dios. Estos no buscarán la verdad en la palabra de Dios, independientemente de los problemas a los que se enfrenten. Las personas con un poco de experiencia pueden debatir sobre determinados aspectos prácticos de la palabra de Dios y hablar sobre sus conocimientos prácticos sobre la verdad; en esto consiste conocer la verdad. Aquellos que carecen de experiencia, solamente captan el significado literal de las palabras de Dios, mientras que les falta un mínimo de conocimientos y experiencia; en este caso no se puede considerar que conozcan la verdad. Algunos líderes suelen decir a los demás que ellos van a la iglesia con el propósito concreto de proporcionar la verdad. ¿Es correcto decir esto? Las palabras “proporcionar la verdad” no se deberían usar a la ligera. ¿Quién es poseedor de la verdad? ¿Quién se atreve a decir que ellos son proveedores de la verdad? ¿No nos viene esta afirmación demasiado grande? Cuando crees en Dios y le sigues, no eres más que una persona que acepta y busca la verdad. Si eres capaz de hacer esto, ya vas por el buen camino. Incluso si una persona fuera capaz de entender algunas de las verdades y de hablar sobre experiencias y conocimientos de la verdad, no se podría decir que es proveedor de la verdad, porque ninguna persona es poseedora de la verdad. ¿Cómo se puede decir que hablar sobre experiencias y conocimientos es proporcionar la verdad? Por consiguiente, el trabajo de los líderes y de los obreros solo se puede describir como una labor de riego, y el de ser los responsables concretos de ayudar a los hermanos y hermanas en la iglesia a entrar en la vida. No se puede decir que sean los proveedores de la verdad. Incluso si una persona tiene una cierta estatura, no se puede decir que ella sea la que proporciona la verdad a los demás. De ninguna manera se puede afirmar esto. ¿Cuántas son las personas que entienden la verdad? ¿La estatura de una persona la cualifica como proveedora de la verdad? Incluso si alguien tiene algo de experiencia y conocimientos de la verdad, no se puede decir que pueda proporcionar la verdad. Esto no se puede decir en ningún caso, ya que carece de sentido. Algunas personas se enorgullecen de ser quienes riegan la iglesia y proporcionan la verdad, como si entendieran una gran parte de la verdad, y el resultado es que no son capaces de distinguir a los falsos líderes y anticristos. ¿No es esto una contradicción? Si alguien te pregunta qué es la verdad, y tú contestas “la palabra de Dios es la verdad; la verdad es la palabra de Dios”, ¿entiendes la verdad? Solo puedes decir las palabras y frases de la doctrina, y careces de experiencia y conocimientos sobre lo que la verdad es, por lo tanto, no estás cualificado para proporcionar la verdad a los demás. En este momento, todos aquellos que sirven como líderes carecen de experiencia; solamente tienen una exigua aptitud y el deseo de perseguir la verdad. Son aptos para nutrir y formar y pueden actuar como líderes para la realización de tareas. Incluso si pueden enseñar algo de conocimiento, ¿cómo se puede decir que ellos proporcionan la verdad? La mayoría de los líderes y de los obreros pueden hablar sobre ciertos conocimientos, pero eso no quiere decir que posean la realidad verdad. Después de todo, han escuchado sermones durante muchos años y tienen un poco de conocimiento superficial; tienen el deseo de enseñar sobre la verdad y pueden ser de alguna utilidad a los demás, pero no se puede decir que proporcionen la verdad. ¿Son los líderes y obreros capaces de proporcionar la verdad? Definitivamente no. Los líderes y los obreros predican y riegan la iglesia; y lo que es más importante, deben ser capaces de resolver problemas prácticos, que es la única forma en la que de verdad pueden regar la iglesia. En este momento, la mayoría de los líderes y obreros siguen siendo incapaces de resolver muchos problemas prácticos. Incluso si son capaces de comunicar algunos conocimientos de la verdad, la mayor parte de lo que dicen sigue siendo solamente las palabras y frases de la doctrina. No pueden enseñar con claridad sobre la realidad verdad, por lo tanto ¿pueden, de verdad, resolver problemas? La mayoría de los líderes y obreros solo tienen una mínima capacidad de entender, pero siguen sin tener mucha experiencia práctica. ¿Se puede decir que entienden más la verdad y que poseen más realidad verdad que los demás? Esto no se puede decir, no están a la altura. Algunos líderes y obreros son ascendidos exclusivamente con el fin de cultivarlos; se les permite recibir formación porque tienen algo de aptitud y poseen un poco de capacidad para entender, y su entorno familiar es el adecuado. Cuando alguien es ascendido no es que sea poseedor de la realidad verdad y que pueda proporcionar la verdad. Es simplemente que aquellos que persiguen la verdad consiguen esclarecimiento y luz antes que otros, pero esa pequeña luz no llega a ser la verdad, no es parte de la verdad, tan solo está en consonancia con la verdad. Solamente aquello que Dios expresa de forma directa es la verdad. El esclarecimiento del Espíritu Santo solo lo es en fidelidad a la verdad, porque el Espíritu Santo proporciona esclarecimiento a las personas según su estatura. No les dice la verdad directamente a las personas. En lugar de ello, Él les da una luz que ellos puedan alcanzar. Debes entender esto. Si una persona ha logrado algo de entendimiento de la palabra de Dios y ha conseguido unos conocimientos con base en la experiencia, ¿cuenta esto como verdad? No. Como mucho, tienen algo de entendimiento de la verdad. Las palabras de esclarecimiento del Espíritu Santo no representan la palabra de Dios ni la verdad, y no son la verdad. Como mucho, la persona tiene algo de entendimiento de la verdad y ha recibido algo de esclarecimiento del Espíritu Santo. Si una persona consigue algo de entendimiento de la verdad y, luego, se lo proporciona a los demás, no está haciendo otra cosa sino proporcionar su entendimiento y experiencia a los demás. No se puede decir que esté proporcionando la verdad a los demás. Es correcto decir que está enseñando sobre la verdad; esa sería una buena descripción. ¿Por qué digo esto? Porque aquello sobre lo que estás enseñando es tu entendimiento de la verdad; no se trata de la verdad en sí misma. Por lo tanto, solo puedes decir que estás enseñando sobre determinados entendimientos y experiencias; ¿cómo puedes decir que estás proporcionando la verdad? Proporcionar la verdad no es un asunto sencillo. ¿Quién es merecedor de realizar esta afirmación? Solo Dios es capaz de proporcionar la verdad a la gente. ¿Son las personas capaces de hacer esto? Por lo tanto, tienes que ver este asunto con claridad. No se trata solamente de un problema de mal uso de las palabras, el quid de la cuestión es que estás falseando y tergiversando los hechos. Lo que afirmas es desproporcionado. La gente puede tener algo de entendimiento y experiencia de la palabra de Dios, pero no se puede decir que posean la verdad o que sean de la verdad. De ninguna manera puedes decir esto. Independientemente de cuánto sea el entendimiento de la verdad que obtengan las personas, no se puede decir que posean la vida de la verdad, ni mucho menos, que sean de la verdad. Esto no se puede decir de ninguna manera. La gente solo entiende un poco de la verdad y tiene un poco de luz y algunas formas de práctica. Solo tienen alguna realidad de la obediencia y algo de cambio real. Pero tú no puedes decir que han alcanzado la verdad. Dios le da la vida a las personas al expresar la verdad. Dios también exige a las personas que entiendan la verdad y la obtengan para servirle y satisfacerle. Incluso si llegara el día en que la gente experimentara la obra de Dios hasta el punto de que verdaderamente hubieran alcanzado la verdad, todavía no podrás decir que la gente es de la verdad, ni mucho menos que posee la verdad. Y esto es así porque incluso si la gente tuviera muchos más años de experiencia, existe un límite en cuanto a la cantidad de verdad que conseguirían, y se trata de una cantidad muy exigua. La verdad es lo más profundo y misterioso; es lo que Dios tiene y es. La verdad que las personas pueden conseguir a lo largo de sus vidas es muy limitada. La gente nunca será capaz de alcanzar la verdad en su totalidad, entenderla en su totalidad o vivirla en su totalidad. Eso es lo que quiere decir Dios cuando dice que las personas siempre serán bebés en Su presencia.

Algunas personas creen que una vez que poseen experiencia y conocimiento de las verdades expresadas por Dios, y un exhaustivo entendimiento de cada uno de los aspectos de la verdad, y pueden actuar conforme a esta, entonces, serán capaces de expresar la verdad. Creen que al hacer eso, estarán viviendo como Cristo, tal y como dijo Pablo, “Pues para mí, el vivir es Cristo” (Filipenses 1:21). ¿Es correcto este punto de vista? ¿No se trata de un apoyo más al argumento “Dios-hombres”? ¡Esto es totalmente erróneo! La gente tiene que entender una cosa: No importa cuánta experiencia y conocimiento tengas de la verdad, ni incluso si has entrado en la realidad de la verdad y eres capaz de someterte a las instrumentaciones y disposiciones de Dios, y si puedes someterte a Dios y dar testimonio de Él, y no importa lo elevada y profunda que llegue a ser tu entrada en la vida, tu vida sigue siendo una vida humana, y un ser humano nunca puede llegar a ser Dios. Este es un hecho absoluto que la gente debe entender. Incluso si, al final, tienes experiencia y entiendes cada uno de los aspectos de la verdad, y te sometes a las instrumentaciones de Dios y llegas a ser una persona perfecta, todavía no se puede decir que seas de la verdad. Aun si puedes hablar de un testimonio de experiencia verdadero, esto no quiere decir que puedas expresar la verdad. Antes, era frecuente decir en los grupos religiosos que alguien tenía “la vida de Cristo en su interior”. Esta es una afirmación vaga y errónea. Aunque la gente ya no dice esto, su entendimiento sobre este asunto sigue sin estar claro. Algunas personas piensan: “Dado que hemos alcanzado la verdad y esta está dentro de nosotros, poseemos la verdad y esta está en nuestros corazones, y también somos capaces de expresarla”. ¿No es esto algo erróneo también? La gente suele hablar sobre si tienen o no la verdad, lo que suele referirse a si han experimentado y tienen conocimiento o no de ella, y si pueden o no practicar según la verdad. Todo el mundo experimenta la verdad, pero el estado que cada persona experimenta es diferente. Lo que cada persona obtiene de la verdad también es diferente. Si combinaras las experiencias y entendimientos de todos, eso seguiría sin reflejar la esencia de la verdad en su totalidad. ¡Hasta ese punto es de profunda y misteriosa la verdad! ¿Por qué digo que todo lo que has conseguido y todo tu entendimiento no pueden tomar el lugar de la verdad? Después de que la gente haya escuchado tus enseñanzas sobre algunas de tus experiencias y entendimientos, las entenderán, y no tendrán la necesidad de experimentar durante un largo tiempo para entenderla y conseguirla en su totalidad. Incluso si se tratara de algo más profundo, no necesitarán varios años de experiencia. Pero cuando se trata de la verdad, la gente no la experimentará en su totalidad ni en toda una vida. Incluso si sumaras a todo el mundo, no se habría experimentado en su totalidad. Como puedes ver, la verdad es demasiado profunda y misteriosa. Las palabras no son capaces de explicarla en su integridad. La verdad expresada en lenguaje humano es la verdadera esencia del ser humano. Los seres humanos nunca serán capaces de experimentarla en su totalidad, y nunca serán capaces de vivir la verdad en su integridad. Esto es así porque incluso si la gente empleara varios miles de años, no experimentaría ningún elemento de la verdad en su integridad. Independientemente del número de años de experiencia, la verdad que entiendan y alcancen seguirá siendo limitada. Se puede decir que la verdad es la “fuente de la vida eterna” de la humanidad. Dios es la fuente de la verdad y entrar en las realidades de la verdad es una tarea que no tiene fin.

La verdad es la vida de Dios mismo. Representa Su carácter, Su esencia y todo lo que Él tiene y es. Si dices que, por tener algo de experiencia y conocimiento, con ello tienes la verdad, entonces ¿has logrado la santidad? ¿Por qué sigues exhibiendo corrupción? ¿Por qué no puedes discernir entre los diferentes tipos de personas? ¿Por qué no puedes dar testimonio de Dios? Aunque entiendas algunas verdades, ¿puedes representar a Dios? ¿Puedes vivir el carácter de Dios? Puede que tengas algo de experiencia y conocimiento en cuanto a cierto aspecto de alguna verdad, y tal vez seas capaz de arrojar un poco de luz en tu discurso, pero lo que puedes proporcionar a la gente es extremadamente limitado y no puede durar mucho. Esto se debe a que tu conocimiento y la luz que has obtenido no representan la esencia de la verdad, y no representan la totalidad de ella. Solo representa un lado o un pequeño aspecto de la verdad, es apenas un nivel que el ser humano puede alcanzar, y aún está lejos de la esencia de la verdad. Este poco de luz, de esclarecimiento, de experiencia y de conocimiento, nunca podrá ocupar el lugar de la verdad. Incluso si todas las personas han logrado algunos resultados experimentando una verdad, y se juntaran todas sus experiencias y conocimientos, no se alcanzaría la totalidad y la esencia de una simple línea de esta verdad. Se ha dicho antes: “Resumo esto con una máxima para el mundo humano: entre los hombres, no hay ninguno que me ame”. Esta frase es la verdad, la auténtica esencia de la vida, algo sumamente profundo, y una expresión de Dios mismo. Después de tres años de experiencia, puedes tener un poco de comprensión superficial, y después de siete u ocho puedes tener un poco más de comprensión, pero esta comprensión nunca puede ocupar el lugar de esta línea de verdad. Después de dos años, otra persona puede tener un poco de comprensión, o un poco más después de diez años, o una comprensión relativamente elevada después de una vida, pero la comprensión conjuntade ambos no puede ocupar el lugar de esta línea de verdad. No importa cuánta comprensión, luz, experiencia o conocimiento podáis tener conjuntamente, nunca llegará a ocupar el lugar de esta línea de la verdad. Es decir, la vida humana es siempre una vida humana, y por mucho que tus conocimientos se ajusten a la verdad, a la voluntad de Dios o a Sus exigencias, nunca podrán ocupar el lugar de la verdad. Afirmar que las personas tienen la verdad significa que comprenden genuinamente la verdad, viven algunas de las realidades de la palabra de Dios, tienen algún conocimiento real de Dios, y pueden exaltarlo y dar testimonio de Él. Sin embargo, no se puede decir que la gente ya posea la verdad, porque esta es demasiado profunda. Una sola línea de la palabra de Dios puede llevarle a la gente toda una vida de experiencia, e incluso después de varias vidas de experiencia, o miles de años, una sola línea de la palabra de Dios no puede ser experimentada por completo. Está claro que el proceso de entender la verdad y conocer a Dios es realmente interminable, y que hay un límite a la cantidad de verdad que la gente puede entender en una vida de experiencia. Algunas personas dicen que poseen la verdad en cuanto comprenden el significado textual de la palabra de Dios. ¿No es un sinsentido? Tanto en términos de luz como de conocimiento, existe una cuestión de profundidad. Las realidades verdad en las que una persona puede entrar a lo largo de su vida de fe son limitadas. Por tanto, el hecho de poseer algo de conocimiento y luz no implica que poseas las realidades verdad. Lo principal que debes mirar es si esta luz y conocimiento atañen a la esencia de la verdad. Esto es lo más importante. Algunas personas sienten que poseen la verdad cuando pueden arrojar luz u ofrecer un poco de comprensión superficial. Esto les hace felices, por lo que se vuelven presumidos y engreídos. De hecho, aún están lejos de entrar en la realidad verdad. ¿Qué verdad posee la gente? ¿Pueden caer en cualquier momento y lugarquienes poseen la verdad? Cuando las personas poseen la verdad, ¿cómo pueden seguir desafiando a Dios y traicionarlo? Si declaras que posees la verdad, eso demuestra que dentro de ti está la vida de Cristo, ¡eso es indignante! ¿Te has convertido en el Señor, te has convertido en Cristo? Esta declaración es absurda, y son las personas las que enteramente la deducen; pertenece a las nociones e imaginaciones humanas, y no es una posición sostenible ante Dios.

Cuando se habla de que la gente entiende la verdad y vive con ella como su vida, ¿qué significa aquí la “vida”? Se refiere a que la verdad reina soberana en sus corazones, que pueden vivir según las palabras de Dios, y significa que tienen un conocimiento real de las palabras de Dios y auténtico entendimiento de la verdad. Cuando la gente tiene esta nueva vida en su interior, se logra por completo practicando y experimentando las palabras de Dios. Se construye sobre la base de la verdad de las palabras de Dios, y se alcanza al vivir en el ámbito de la verdad; lo único que contiene la vida de las personas es su conocimiento y experiencia de la verdad. Ese es su fundamento, y no sobrepasa ese ámbito; esta es la vida a la que se alude cuando se habla de recibir la verdad y la vida. Ser capaz de vivir según la verdad de las palabras de Dios no quiere decir que la vida de la verdad esté dentro de las personas, ni que si poseen la verdad como vida, estas se conviertan en la verdad y su vida interior se vuelva la vida de verdad; menos aún que ellos sean la verdad y la vida. A fin de cuentas, su vida sigue siendo la de un ser humano. Si puedes vivir según las palabras de Dios y tener conocimiento de la verdad, si ese conocimiento se arraiga en ti y se convierte en tu vida y la verdad que has obtenido por medio de la experiencia se convierte en la base de tu existencia, si vives según las palabras de Dios, nadie puede cambiarlo, y Satanás no puede engañarte o corromperte, entonces habrás obtenido la verdad y la vida. Es decir, tu vida contiene meramente la verdad, lo cual se refiere a tu comprensión, experiencia y perspectiva de la verdad; y hagas lo que hagas, vivirás según tales cosas y no sobrepasarás ese ámbito. Eso es lo que significa poseer la realidad verdad, y tales personas son las que Dios quiere ganar en última instancia con Su obra. Sin embargo, por muy bien que comprenda la gente la verdad, su esencia sigue siendo la de la humanidad, en absoluto comparable a la esencia de Dios. Esto se debe a que su experiencia de la verdad es siempre continua, y es imposible que vivan la verdad completamente; solo pueden vivir la limitadísima parte de la verdad que los seres humanos pueden alcanzar. ¿Cómo podrían, entonces, convertirse en Dios? Si Dios personalmente perfeccionara a un grupo de personas como dioses mayores y menores, ¿no sería esto un caos? Además, algo así es imposible y absurdo; es una idea ridícula del hombre. Dios creó los cielos y la tierra y todas las cosas, y luego Él creó al hombre para que éste pudiera obedecerle y venerarle. La creación del hombre por parte de Dios fue un acto sumamente significativo. Dios solo creó al hombre; no creó dioses. Dios obra en forma de encarnación, pero esto no es lo mismo que si Él creara un dios. Dios no se creó a sí mismo; Él tiene Su propia esencia, y es inmutable. La gente no conoce a Dios, así que debería leer más la palabra de Dios; la gente solo puede entender la verdad si la busca con frecuencia. La gente no debería decir tonterías basadas en su imaginación. Si tienes un poco de experiencia con las palabras de Dios, y vives según tu experiencia y conocimiento genuinos de la verdad, entonces las palabras de Dios se convertirán poco a poco en tu vida. Sin embargo, sigues sin poder decir que la verdad es tu vida o, que lo que estás expresando es la verdad; si esa es tu opinión, estás equivocado. Si solo tienes alguna experiencia con un aspecto concreto de la verdad, ¿puede esto en sí mismo representar que posees la verdad? ¿Puede esto considerarse como obtener la verdad? ¿Puedes explicar la verdad a fondo? ¿Puedes descubrir el carácter de Dios y lo que Dios tiene y es a partir de la verdad? Si no se logran estos efectos, esto demuestra que haber solo experimentado cierto aspecto de la verdad no se puede considerar como entender realmente la verdad o conocer a Dios, y mucho menos se puede decir que se ha obtenido la verdad. Todo el mundo experimenta con un solo aspecto y ámbito de la verdad. Lo experimentan dentro de su ámbito limitado, y no pueden atañer a todos los innumerables aspectos de la verdad. ¿Puede vivir la gente el significado original de la verdad? ¿A cuánto equivale tu poca experiencia? Un único grano de arena en una playa, una sola gota de agua en el océano. Por tanto, sin importar cuán valiosospuedan ser el entendimiento y esos sentimientos que has obtenido de tus experiencias, siguen sin poder considerarse como la verdad. Tan solo puede decirse que concuerdan con la verdad. La verdad viene de Dios, y el significado interior y las realidades de la verdad abarcan una gama muy amplia, y nadie puede desentrañarla ni refutarla. Mientras tengas una comprensión real de la verdad y de Dios, entenderás algunas verdades; nadie podrá refutar estos entendimientos reales, y los testimonios que contienen las realidades verdad son siempre defendibles. Dios alaba a los que poseen las realidades verdad. Mientras busques la verdad, y puedas confiar en Dios para experimentar Sus palabras y puedas aceptar la verdad como tu vida sin importar el ambiente en el que te encuentres, entonces tendrás una senda, serás capaz de sobrevivir, y obtendrás la aprobación de Dios. Aunque lo poco que la gente obtenga concuerde con la verdad, no se puede decir que eso sea la verdad, y mucho menos que hayan obtenido la verdad. El poco de luz que las personas han obtenido solo es adecuado para ellas mismas o para otros dentro de un determinado ámbito, pero no lo serían en uno diferente. Por muy profunda que sea la experiencia de una persona, sigue siendo muy limitada, y nunca alcanzará la profundidad de la verdad. La luz de una persona y su entendimiento, nunca pueden compararse con la verdad.

Cuando una persona tiene algo de experiencia en la palabra de Dios, entiende algunas verdades y un poco de Su voluntad, cuando tiene algo de conocimiento de Dios, y su carácter ha sufrido alguna modificación y se ha purificado, todavía solo se puede decir que es una persona y un ser humano creado, pero es precisamente este tipo de personas a las que Dios quiere ganarse. Así que, ¿qué tipo de persona eres tú? Alguna gente dice: “Soy una persona que posee la verdad”. No sería adecuado decir eso. Solo puedes decir: “Soy una persona que ha sido corrompida por Satanás y que ha experimentado el juicio y el castigo de la palabra de Dios. Finalmente comprendí la verdad y se purificó mi carácter corrupto. Simplemente soy una persona que ha sido salvada por Dios”. Si dijeras: “Soy una persona que posee la verdad. He experimentado todas las palabras de Dios y las he comprendido todas. Conozco el significado de todo lo que dice Dios y el contexto y circunstancias en los que se pronunciaron esas palabras. Lo sé todo. ¿No quiere esto decir que yo poseo la verdad?”, entonces volverías a estar equivocado. Tener algo de experiencia en la palabra de Dios y obtener algo de luz de ella no te hace una persona poseedora de la verdad. Aquellos que solo pueden comprender y debatir algunas doctrinas están incluso menos cualificados para hacer tal afirmación. La gente debe comprender con claridad qué posición deberían tener ante Dios y ante la verdad, lo que son, lo que la vida interior del hombre es y lo que la vida de Dios es. La gente debe entender cuál es la esencia del hombre. Después de experimentar la obra de Dios durante unos días, y de entender algunas de las palabras y frases de la doctrina, algunas personas sienten que poseen la verdad. Estas son las personas más arrogantes y están desprovistas de razón. Es necesario analizar este asunto de forma que las personas puedan realmente entenderse a sí mismas, lleguen a conocer a la humanidad y a comprender lo corrupta que la humanidad es, lo que las personas pueden conseguir después de haber sido finalmente perfeccionadas, y cuál es la forma adecuada de tratarlas y nombrarlas. La gente debería saber estas cosas y no dejarse llevar por ideas fantasiosas. Es mejor que la gente sea más realista en cuanto a su comportamiento, para que sean un poco más estables. Algunas personas que creen en Dios siempre persiguen sus propios sueños y siempre desean vivir la vida e imagen de Dios. ¿Es esto realista? La gente siempre quiere poseer la vida de Dios; ¿no es esto algo peligroso? Es la arrogante ambición de los seres humanos, que es justo igual que la arrogante ambición de Satanás. Algunas personas, después de trabajar en la iglesia durante un tiempo, empiezan a sopesar: “Después de que el gran dragón rojo haya sido derrocado, ¿deberíamos convertirnos en reyes y ejercer el poder? ¿Cuántas ciudades deberíamos controlar cada uno de nosotros?”. Si una persona puede manifestar tales cosas, eso es terrible. A las personas que no tienen experiencia les gusta hablar sobre las doctrinas y se entregan a la fantasía. Y al hacer esto, incluso se creen listos, como si hubieran tenido éxito en su fe en Dios, como si estuvieran viviendo como Cristo y Dios. Todos son discípulos de Pablo y siguen la senda de Pablo. Si perseveran en su falta de arrepentimiento, todos ellos se volverán anticristos y sufrirán un severo castigo.

Fragmento 5

En cuanto a estas palabras pronunciadas por Dios, cuando las escucháis, ¿acaso las comparáis con vosotros mismos, o tan solo las escucháis como doctrina, las procesáis en vuestra mente hasta haber entendido lo que significan y ya está? ¿Qué tipo de actitud y de intenciones tenéis mientras escucháis? Si realmente entendéis lo que Dios ha dicho —que aquellos que no practican la verdad serán descartados y aquellos que no practican la verdad no son buenos sino malvados a los ojos de Dios— entonces deberíais reflexionar sobre vosotros mismos. También deberíais observar cuáles de vuestros actos no practican la verdad y cuáles de vuestros métodos y actitudes son percibidos por Dios como manifestaciones de una falta de práctica de la verdad. ¿Alguna vez habéis tratado de desentrañar estas cuestiones? ¿Habéis reflexionado sobre vosotros mismos? No basta tan solo con leer las palabras de Dios echando un mero vistazo; debéis contemplarlas, hacer autorreflexión, comparar vuestros propios pensamientos y actos con las palabras reveladoras de Dios y alcanzar el autoconocimiento: tan solo de esta forma podéis llegar a un arrepentimiento y un cambio genuinos. Si leéis las palabras de Dios, pero no las meditáis ni hacéis autorreflexión, y en lugar de ello os centráis únicamente en comprender la doctrina, vuestra fe en Dios no tendrá ninguna entrada en la vida y tampoco experimentaréis ninguna transformación verdadera. Por lo tanto, es esencial meditar, buscar la verdad y hacer autorreflexión al leer las palabras de Dios. ¿Qué son las palabras de Dios? Son la realidad de todas las cosas positivas, son la verdad, son el camino y son la vida otorgada por Dios a los seres humanos. Las palabras de Dios no son doctrina, no son lemas, no son una especie de teoría ni son conocimiento filosófico; más bien, son la verdad que las personas deben entender y alcanzar, y la vida que deben lograr. Por ello, las palabras de Dios están íntimamente relacionadas con la vida de la gente y con la vida misma, con la senda que las personas deben recorrer y con su desenlace y su destino. Si alguien entiende realmente la verdad y la ha incorporado, todo en él cambiará en consonancia. Si alguien no puede comprender nunca la verdad ni vivir conforme a las palabras de Dios, es imposible que logre un cambio genuino o que obtenga la aprobación de Dios. El desenlace y el destino de esa persona tan solo puede ser sufrir la perdición y la destrucción. Hasta ese punto son importantes para la gente las palabras de Dios y la verdad que Él expresa. Si lees las palabras de Dios, pero no las contemplas, no haces autorreflexión ni las vinculas con tus propios problemas y dificultades reales, todo lo que eres capaz de entender es tan solo superficial y es imposible que comprendas la verdad o que captes la voluntad de Dios. Por lo tanto, debes aprender a contemplar las palabras de Dios para comprender la verdad. Esto es crucial. Existen muchas formas de contemplar las palabras de Dios: puedes leerlas en silencio y orar en tu corazón, buscando esclarecimiento e iluminación por parte del Espíritu Santo; también puedes compartir y orar-leer en compañía de aquellos que buscan la verdad y, por supuesto, puedes integrar enseñanzas y sermones en tu contemplación para profundizar tu comprensión y apreciación de las palabras de Dios. Las formas son muchas y variadas. En resumen, si, al leer las palabras de Dios, una persona desea alcanzar un entendimiento de ellas y de la verdad, entonces es crucial que contemple y ore-lea las palabras de Dios. El propósito de orar-leer las palabras de Dios no es ser capaz de recitarlas y tampoco aprenderlas de memoria; más bien, consiste en obtener un entendimiento preciso de estas palabras después de haber orado-leído y de haberlas contemplado y conocer el significado de estas palabras pronunciadas por Dios, así como Su intención. Consiste en encontrar en ellas la senda para practicar y evitar recurrir al propio camino. Además, consiste en ser capaces de distinguir los distintos tipos de estados y personas que se revelan en las palabras de Dios y ser capaces de tratar a cada tipo de persona de conformidad con los principios, evitando al mismo tiempo irse por el mal camino. Una vez que aprendes a orar-leer y a contemplar las palabras de Dios y una vez que lo haces con frecuencia, en ese momento las palabras de Dios pueden arraigarse en tu corazón y convertirse en tu vida.

Fragmento 6

En los últimos días, el Creador declaró públicamente todas estas palabras y puso en evidencia a todo tipo de personas. Actualmente, todos se enfrentan a la verdad, al camino verdadero y a las declaraciones del Creador, y se revelan todo tipo de voces y puntos de vista. Algunos pensamientos y puntos de vista se inclinan hacia lo absurdo, algunos son santurrones y arrogantes, otros son conservadores, adhieren a la cultura tradicional, y están podridos, y muchos son estúpidos e ignorantes. Incluso hay algunas personas que odian la verdad y son hostiles hacia ella que arremeten en frenesí como perros enloquecidos, juzgando despreocupadamente y condenando imprudentemente la verdad y las cosas positivas. Juzgan y condenan caprichosamente cualquier cosa positiva y expresión de la verdad y no hacen un esfuerzo por discernir si está bien o mal, o si contiene la verdad. Estas personas son animales y diablos. Cuando los humanos se enfrentan a la verdad y al camino verdadero, tienen muchos puntos de vista distintos que revelan y exponen su fealdad intolerante, terca, intransigente, arrogante y satánica. Tenéis que aprender a discernir y a expandir vuestra comprensión de esto al mismo tiempo que buscáis algo de la verdad. Si estas cosas se presentan en aquellos que no creen y que no han aceptado la obra de Dios de los últimos días, ¿las manifestáis vosotros entonces? A veces, la forma en que las manifestáis y las decís es diferente, pero en realidad presentáis el mismo carácter que los incrédulos. Es parecido a cuando algunas personas aceptan al Señor Jesús y creen que todo el mundo bajo el sol que no le acepte es inferior. Creen que, porque han aceptado la salvación de la cruz del Señor Jesús, son personas superiores y menosprecian a todos. ¿Qué tipo de carácter es este? Les falta comprensión, son demasiado intolerantes y extremadamente arrogantes y santurrones. Ven que otros presentan actitudes corruptas, pero no ven que ellos también presentan las mismas actitudes. ¿Manifestáis estas cosas? Sin lugar a dudas, pues todas las actitudes corruptas del hombre son exactamente las mismas, y se debe solo a la obra y salvación de Dios, a las necesidades de Su obra o Su predestinación que haya una diferencia en las esencias naturaleza, las búsquedas y los anhelos de cada tipo de persona. Algunas no tienen corazón ni espíritu. Son personas muertas y bestias que no entienden la fe. Estas personas son lo más bajo de toda la humanidad y no se pueden considerar seres humanos. Aquellos que aceptan la nueva obra de Dios entienden más la verdad, su comprensión y su entendimiento de Dios son mayores y sus teorías y puntos de vista son de un nivel superior. Del mismo modo que aquellos que creen en el cristianismo tienen un mayor entendimiento de Dios y un mayor conocimiento de las creaciones y la obra del Creador que los creyentes de Jehová que respetan la ley, aquellos que aceptan la tercera etapa de la obra tienen un mayor entendimiento de Dios que los creyentes del cristianismo. Como cada etapa de la obra de Dios es superior a la anterior, se infiere que, naturalmente, el entendimiento de las personas será sin duda cada vez mayor. No obstante, si lo miras de otra forma, las actitudes corruptas que presentáis después de aceptar esta etapa de la obra son las mismas en esencia que las actitudes corruptas que presentan las personas religiosas. La única diferencia es que vosotros ya habéis aceptado esta etapa de la obra, habéis escuchado muchos sermones, habéis entendido muchas verdades, habéis ganado un entendimiento verdadero de vuestra esencia naturaleza y habéis cambiado de verdad en algunos aspectos aceptando y practicando la verdad. Por lo tanto, cuando observáis de nuevo el comportamiento que manifiestan las personas religiosas, pensáis que son más corruptas que vosotros. Pero, en realidad, si os colocaran junto a ellas, veríais que las actitudes de las personas hacia Dios y la verdad son las mismas, todos actuáis según nociones e imaginaciones y vuestras preferencias, y vuestras actitudes corruptas son las mismas. Si hubieran aceptado esta etapa de la obra, escuchado estos sermones y entendido estas verdades, entonces no habría mucha diferencia entre vosotros y ellos. ¿Qué podéis ver de este asunto? Podéis ver que la verdad hace cambiar a las personas, que estas palabras que dice Dios y estos sermones que predica son la salvación de toda la humanidad y cosas que toda la humanidad necesita. No están pensadas para satisfacer solo a las personas de un grupo, etnia, categoría o color de piel en particular. Satanás ha corrompido a toda la humanidad y esta tiene actitudes satánicas. No hay una gran diferencia en términos de sus esencias corruptas, es solo que su color de piel, etnia y el entorno y el sistema social en el que crecieron no son los mismos, o que hay pequeñas diferencias en la cultura tradicional, el contexto y la educación recibida. Pero estas solo son apariencias exteriores; un mismo Satanás ha corrompido a toda la humanidad, y su esencia naturaleza corrupta es la misma. Por lo tanto, estas palabras que Dios dice y esta obra que hace no van dirigidas a personas de un grupo étnico o país en particular, sino más bien a toda la humanidad. Incluso cuando hay diferencias en la cultura y el contexto de distintas etnias, o diferencias en la educación recibida, sus actitudes corruptas son exactamente las mismas a ojos de Dios. Por lo tanto, aunque una etapa de Su obra se realiza en un lugar, produce un cambio en todas partes y se aplica a toda la humanidad, puede salvar y proveer a toda la humanidad. Algunas personas dicen: “Los europeos y las personas de otros países no son descendientes del gran dragón rojo; por lo tanto, ¿no sería inapropiado que Dios dijera que toda la humanidad está profundamente corrupta?”. ¿Son correctas estas palabras? (No, no lo son. Toda la humanidad tiene la misma esencia naturaleza que ha corrompido Satanás). Así es, “descendientes del gran dragón rojo” es solo la denominación de las personas de una etnia; no significa que aquellas que reciban esta denominación y aquellas que no posean esencias diferentes. En efecto, sus esencias siguen siendo las mismas. Toda la humanidad yace bajo la mano del maligno, Satanás ha corrompido a todos y sus esencias naturaleza corruptas son exactamente iguales. Ahora, cuando los chinos oyen las palabras que Dios dice, se rebelan y se resisten, tienen nociones e imaginaciones, así se manifiestan. Cuando estas palabras se repiten a personas de otra etnia, también manifiestan imaginaciones, nociones, rebeldía, arrogancia, santurronería e incluso resistencia; es exactamente lo mismo. Toda la humanidad, sin importar la etnia y el contexto cultural, no manifiesta otra cosa que el comportamiento de humanos corruptos que pone en evidencia Dios.

Las actitudes corruptas son comunes a toda la humanidad, todas son las mismas, con más similitudes que diferencias, y sin distinciones obvias. Estas palabras que Dios dice y las verdades que expresa no solo salvan a una etnia, un país o un grupo de personas: Dios salva a toda la humanidad. ¿Qué os demuestra esto? ¿Hay alguien en la raza humana que no se haya sometido a la corrupción de Satanás y pertenezca a una categoría o clase distinta de personas? ¿Hay alguien que no sea objeto de la soberanía de Dios? (No, no hay nadie). ¿Cuál es el significado de las palabras que digo? Dios reina sobre toda la humanidad y esta fue creada por un solo Dios. No importa el grupo étnico, el tipo de ser humano o lo competente que sean, todos fueron creados por Dios. A ojos del hombre, algunas personas son diferentes a otras y superiores, pero a ojos de Dios todos son iguales, todos los seres humanos son iguales ante los ojos de Dios. ¿Dónde lo veis? Las diferencias en el color de la piel y el idioma son meras apariencias, pero las actitudes corruptas de las personas y sus esencias naturaleza son las mismas, esta es la verdad del asunto. Cuando se enfrentan a cualquier ser humano que tenga un carácter corrupto satánico, las palabras de Dios pueden lograr resultados. Van dirigidas al carácter corrupto de las personas y pueden resolver todas las actitudes corruptas de la humanidad. Esto muestra que todas las palabras de Dios son la verdad, que pueden proveer, purificar y salvar a la humanidad, eso es innegable. Ahora, las palabras que expresa Dios en los últimos días ya se han difundido por todos los países y etnias del mundo. ¡Es un hecho! ¿Y cuál ha sido la reacción del hombre? (Ha habido todo tipo de reacciones). ¿Y qué indican o reflejan todos estos tipos de reacciones sobre la esencia del hombre? Demuestran que la esencia naturaleza del hombre es la misma, sus reacciones son las mismas que aquellas de los fariseos y los judíos cuando el Señor Jesús vino a obrar: tienen aversión hacia la verdad, están llenos de imaginaciones y nociones sobre Dios y su fe en Él existe dentro de imaginaciones y nociones ilusorias. La humanidad en su conjunto no conoce a Dios y se resiste a Él. Al escuchar las palabras de Dios, su primera reacción o las cosas de su esencia naturaleza que presentan con naturalidad son la resistencia y la hostilidad hacia Dios. Esto es algo que todos tienen en común. Todas sus voces y puntos de vista negativos, cuando se enfrentan a las verdades que expresa Dios, nacen de la esencia naturaleza de la humanidad corrupta y son representativos de esta raza humana. Sus nociones e imaginaciones son las mismas que las que tenían los sumos sacerdotes, los escribas y los fariseos sobre Dios cuando llegó el Señor Jesús, no han cambiado. Los religiosos han llevado la cruz durante 2000 años, pero permanecen igual, sin cambiar lo más mínimo. Cuando las personas no han ganado la verdad, estas son las cosas que presentan de forma natural y que salen de ellas de forma innata, y esta es su actitud hacia Dios. Por lo tanto, si una persona cree en Dios, pero no busca la verdad, ¿se puede arreglar su carácter corrupto? (No, no se puede). No importa cuánto tiempo haya creído, no podrá resolver el problema de su carácter corrupto si no busca la verdad. Hace dos mil años, los fariseos se resistieron y condenaron con furia al Señor Jesús y lo crucificaron. Ahora, los pastores, los ancianos, los padres y los obispos del mundo religioso todavía se resisten y condenan con furia a Dios encarnado, igual que hicieron los fariseos. Si uno se presentara ante ellos y testificara que Dios está encarnado, podrían apresarle y matarle, y si Dios encarnado fuera a predicar a los lugares de culto de cada religión principal, seguramente le volverían a crucificar o le entregarían a aquellos que están en el poder. No serían nada blandos con Él porque las esencias naturaleza de los seres humanos corruptos son las mismas. ¿Tenéis alguna reacción dentro cuando oís estas palabras? ¿Creéis que aquellos que han creído en Dios durante muchos años, pero que no han buscado la verdad de forma alguna, son bastante aterradores? (Bastante). ¡Es algo aterrador! Llevar la Biblia y una cruz, confiar en la ley, llevar las ropas de los fariseos o las túnicas de los sacerdotes y resistirse y condenar a Dios públicamente en los templos, ¿no es esto lo que los creyentes en Dios hacen a plena luz del día? ¿Dónde están las personas que condenan y se resisten a Dios? No hay que buscar muy lejos. Cualquiera de entre Sus creyentes que no acepta la verdad y está cansado de ella se resiste a Dios, es un anticristo y un fariseo.

Si las personas no buscan la verdad y no la pueden ganar, nunca conocerán a Dios. Cuando estas no conocen a Dios, siempre permanecerán hostiles hacia Él y no les será posible ser compatibles con Él. No importa lo mucho que tu corazón desee de forma subjetiva amar a Dios y no desee resistirse a Él, es inútil. No sirve de nada tener solo el deseo o querer contenerte, ya que es una cuestión involuntaria que determina la naturaleza de las personas. Por lo tanto, debes buscar convertirte en una persona que tiene la verdad, buscar practicar la verdad, descartar tu carácter corrupto, entrar en las realidades verdad y conseguir la compatibilidad con Dios: esta es la senda correcta. Debéis saber en vuestro corazón que la parte más importante de creer en Dios es buscar la verdad, y debéis captar algunos pragmatismos respecto a con qué aspectos deberíais empezar al buscar la verdad, así como qué tenéis que hacer, cómo plantear vuestros deberes, cómo acercarte a cada tipo de persona a vuestro alrededor, cómo plantear asuntos y cosas de todo tipo, qué punto de vista deberíais adoptar al plantearlos y qué planteamiento se ajusta a los principios verdad. Si no buscas la verdad ni entiendes los principios verdad y solo eres capaz de seguir las reglas y definir las cosas según ellos, al igual que según la lógica, las nociones y las imaginaciones, entonces tu forma de practicar está equivocada y solo demuestra que durante tus años de fe en Dios solo has seguido las reglas al pie de la letra, pero no has entendido la verdad y no tienes la realidad. Seguir las reglas y vivir según nociones e imaginaciones es agotador y fatigoso para ti, pero es un desperdicio de esfuerzo y Dios no te dará ni un ápice de elogio. ¡Te mereces estar exhausto! Si tienes entendimiento espiritual y comprensión pura al leer las palabras de Dios o escuchar los sermones y enseñanzas, entonces cuanta más experiencia tengas, más entenderás y ganarás, y todas las cosas que entiendas serán reales y conformes a la verdad. Entonces, habrás ganado la verdad y la vida. Si las cosas que has ganado y entendido después de creer en Dios durante muchos años siguen siendo materia de doctrinas y reglas, de nociones e imaginaciones, y las reglas y las regulaciones te vinculan, entonces estás completamente acabado. Esto demuestra que no has ganado la verdad y que no tienes vida. No importa los años que hayas creído en Dios ni cuántas palabras y frases de la doctrina puedas predicar, sigues siendo una persona absurda y confundida. Aunque no suene bien decirlo así, es la realidad. Hay muchas personas que han creído en Dios durante años, pero que no ven que la verdad y Cristo poseen el poder en la casa de Dios y que el Espíritu Santo reina soberano sobre todo. Las personas que son así no tienen entendimiento alguno y no son más que ciegas. Algunos ven a Dios juzgar y castigar o perfeccionar a un grupo de personas, mientras que descarta a muchos otros, y por eso dudan del amor de Dios e incluso de Su justicia. ¿Tienen personas así alguna capacidad para comprender? ¿Tienen algo de entendimiento? Es justo decir que son personas absurdas sin ninguna capacidad para entender. Las personas absurdas siempre miran las cosas a la luz de la insensatez; solo aquellos que entienden la verdad pueden ver las cosas con exactitud y de acuerdo con la realidad.

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