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151 Con el amor de Dios, no temeré

1 ¿Quién persigue y arresta a los cristianos, los tortura y atormenta esperando en vano que dejemos de seguir los pasos de Cristo? ¿Quién llena mi cuerpo de cortes y golpes, dejándome a las puertas de las muerte, intentando desesperadamente aniquilar tanto mi carne como mi fe? ¿Y quién me amenaza e intenta sobornarme para que traicione a mis hermanos y hermanas, intentando que traicione a Dios, me convierta en un Judas y pierda la salvación de Dios? En las malas, oigo las palabras dulces de Dios. Alivian el dolor de mi espíritu y de mi carne. Veo a Dios a mi lado, siempre consolándome y animándome. Mi corazón ya no está solo, tengo la fe y la fuerza para mantenerme firme en el testimonio.

2 ¿Quién organiza a informantes para que supervisen en secreto mi paradero, restringiendo mi libertad para que esté prácticamente bajo arresto domiciliario? ¿Quién viene a menudo a mi casa con la excusa de que viene a visitarme pero observa cada movimiento que hago, trayendo grabadoras e interrogándome sobre las reuniones a las que voy y las palabras de Dios que leo? ¿Y quién hace que me despierte aterrorizado con las imágenes de mi tortura grabadas en la cabeza una y otra vez? Mi corazón grita que China es realmente una prisión endiablada. No hay libertad, nos lavan la cabeza a la fuerza, incluso lo que decimos está bajo su control. Declarar que hay libertad religiosa es una simple mentira que usa el PCCh para encubrir cómo engaña al mundo. La matanza manifiesta revela la naturaleza malvada del PCCh.

Estoy seguro de que Cristo es la verdad, el camino y la vida. No importa cuánto me persiga el PCCh, estoy dispuesto a seguir a Cristo hasta el final. Incluso sacrificar mi vida es un testimonio que debo dar. No sé cuánto durará esta noche interminable, pero con el amor de Dios como guía y con las palabras de Dios dándome ánimos, no temeré.

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