204  Creado por Ti, a Ti pertenezco

I

A través de múltiples vicisitudes, innumerables cambios.

Azotado por el viento y la lluvia, sigo de cerca Tus huellas.

La adversidad y el peligro son la fragua del amor verdadero.

Mi corazón cautivado te adora con un amor imperecedero.

¿Cuántas veces el invierno se ha vuelto primavera?

He probado todos los gozos y las penas de la vida.

Despido al viento de otoño y recibo las flores que brotan.

A través de la lucha y el esfuerzo, llego a conocer Tu corazón.

Sufriste cuando entraste humildemente en este mundo.

Desamparado bajo el viento y la lluvia, nadie se compadeció de Ti.

Rechazado por las multitudes, un dolor indescriptible.

El deseo de Tu corazón se plasma en cada una de Tus palabras.

Tus palabras de vida nutren mi corazón.

Mi corazón cambia de rumbo y te adora profundamente.

¿Cuándo se unirá mi corazón al Tuyo?


II

Creado por Ti, a Ti pertenezco. Traicionar la fe sería un pecado eterno.

Enjugo las lágrimas derramadas por Tu corazón herido.

Ofrendo un corazón sincero para cumplir Tu deseo.

Cuando te has ido, es difícil saber cuándo regresarás.

Una separación tan dolorosa como la muerte; lloro lágrimas de amargo dolor.

Me resisto a separarme de Ti; mi corazón se hace pedazos.

Mis ojos se esfuerzan con ansia, anhelo Tu regreso.

La desolación de mi espíritu no se puede ocultar.

Caigo de rodillas; el remordimiento traspasa mi alma.

Aunque los separen los océanos,

los amigos verdaderos se sienten tan cerca como vecinos.

Una ofrenda insignificante pongo ante Ti;

ojalá algún día pueda recibir Tu rostro sonriente.

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