874 La rebelión del hombre incita la ira de Dios

I

Cuando Su ira sacuda las montañas y los ríos,

Dios ya no ayudará al hombre cobarde.

Furioso, impedirá que se arrepientan,

no esperará más de ellos y los castigará.

El trueno rugirá como olas iracundas,

como mil montañas desmoronándose.

El hombre es abatido por su rebelión,

las criaturas, destruidas por rayos y truenos.

Toda la humanidad se aleja de Dios debido a Su ira.

Como el hombre ha ofendido la esencia de Su Espíritu,

la rebelión del hombre ha disgustado a Dios.

II

El universo desciende abruptamente al caos,

la creación no recobra el aliento de vida.

El hombre no escapa del rugido del trueno;

en medio de los rayos, las hordas de humanos

se caen en los ríos, se los llevan los torrentes

que caen de las montañas.

Y de golpe, en el “destino” de la humanidad

hay un mundo de “hombres”, cadáveres en el mar.

Toda la humanidad se aleja de Dios debido a Su ira.

Como el hombre ha ofendido la esencia de Su Espíritu,

la rebelión del hombre ha disgustado a Dios.

Toda la humanidad se aleja de Dios debido a Su ira.

Como el hombre ha ofendido la esencia de Su Espíritu,

la rebelión del hombre ha disgustado a Dios.

Pero a salvo en la tierra, hay otros hombres que cantan,

entre risas y canciones

disfrutan de las promesas que Dios mantuvo,

que Dios mantuvo sólo para ellos.


Adaptado de ‘Capítulo 17’ de Las palabras de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

Anterior: 873 El carácter de Dios no tolera la ofensa

Siguiente: 876 La existencia de toda la humanidad depende de Dios

Los desastres son frecuentes. ¿Quieres saber cómo recibir al Señor antes de los grandes? Contáctanos ahora y exploremos juntos para encontrar el camino.
Contacta con nosotros por Messenger
Contacta con nosotros por WhatsApp

Ajustes

  • Texto
  • Temas

Colores lisos

Temas

Fuente

Tamaño de fuente

Interlineado

Interlineado

Ancho de página

Índice

Buscar

  • Buscar en este texto
  • Buscar en este libro