105 La fe verdadera sólo proviene del conocimiento de Dios

I

Ahora la obra de Dios es hablar, ya no hay señales ni maravillas.

No es la Era de la Gracia. Dios es normal y real.

En los últimos días no es el Jesús sobrenatural,

sino un práctico Dios encarnado, no distinto al hombre.

El hombre cree en Dios por Sus obras, palabras y hechos.

Sí, es la declaración de Dios la que le perfecciona y conquista.

Las señales y maravillas no son el origen de su fe.

El hombre conoce a Dios por Sus hechos.

II

En cada era, Dios revela distintos caracteres,

son otro aspecto de Sus hechos.

Pero todos dan un conocimiento más hondo de Él,

una creencia más verdadera y práctica.

El hombre cree en Dios por Sus obras, palabras y hechos.

Sí, es la declaración de Dios la que le perfecciona y conquista.

Las señales y maravillas no son el origen de su fe.

El hombre conoce a Dios por Sus hechos.

III

Comprende Su realidad, entiende Su carácter,

sólo conocer Sus hechos reales, cómo Él obra y habla

y usa Su sabiduría, hace a la gente perfecta.

Comprende cómo obra en el hombre, lo que le gusta y lo que no.

Esto ayuda a diferenciar lo bueno de lo malo,

y por este conocimiento de Dios hay progreso en tu vida.

El hombre cree en Dios por Sus obras, palabras y hechos.

Sí, es la declaración de Dios la que le perfecciona y conquista.

Las señales y maravillas no son el origen de su fe.

El hombre conoce a Dios por Sus hechos.


Adaptado de ‘Conocer la obra de Dios hoy’ en “La Palabra manifestada en carne”

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92. Emprendiendo el camino de la creencia en Dios

A partir de ahora, no importa cuánta más obra de pruebas haga Dios, no importa cuán grandes sean los dolorosos refinamientos que yo sufra, obedeceré y aceptaré, y los experimentaré verdaderamente. Yo buscaré la verdad que hay en ellos, y lograré un carácter libre de corrupción para satisfacer la voluntad de Dios, a fin de retribuir los muchos años de esfuerzo minucioso de Dios.

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