179 Sólo cuando Dios se vuelve carne el hombre puede ser Su confidente

Sólo cuando Dios se humilla en cierta medida

al encarnar y entre los hombres morar,

entonces pueden ser Su confidente y así íntimos ser.

¿Cómo el hombre será Su confidente

si Dios es del espíritu, excelso e impenetrable?

Sólo al ser la misma carne, como es la del hombre,

comprenderá Su voluntad y Dios lo ganará.

Dios habla y obra en la carne,

junto al hombre en gozo, penas y aflicciones,

vive en su mundo, lo protege y lo guía,

lo purifica y le da bendición y salvación.

¿Cómo el hombre será Su confidente

si Dios es del espíritu, excelso e insondable?

Sólo al ser la misma carne, como es la del hombre,

comprenderá Su voluntad y Dios lo ganará.

Por esto, puede entender la voluntad de Dios

y ser Su confidente; sólo esto es práctico.

Si Dios fuera invisible e intangible al hombre,

¿cómo sería Su confidente?

¿No es esta doctrina ociosa?

¿Cómo el hombre será Su confidente

si Dios es del espíritu, excelso e insondable?

Sólo al ser la misma carne, como es la del hombre,

comprenderá Su voluntad y Dios lo alcanzará.

Sólo cuando Dios se vuelve carne el hombre puede ser Su confidente.

Adaptado de ‘Sólo los que conocen a Dios y Su obra pueden satisfacer a Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

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