Palabras diarias de Dios | Fragmento 170 | "El misterio de la encarnación (4)"

La totalidad del carácter de Dios se ha revelado a lo largo del plan de gestión de seis mil años. No se ha revelado únicamente en la Era de la Gracia, ni únicamente en la Era de la Ley, y, menos aún, únicamente en este período de los últimos días. La obra realizada en los últimos días representa el juicio, la ira y el castigo. No puede reemplazar la obra de la Era de la Ley o la de la Era de la Gracia. Sin embargo, las tres etapas, que se interconectan, forman una sola entidad y son la obra de un solo Dios. Naturalmente, la ejecución de esta obra se divide en eras independientes. La obra realizada en los últimos días lo concluye todo; la obra que se llevó a cabo en la Era de la Ley fue la obra inicial, y la obra realizada en la Era de la Gracia fue la obra de la redención. En cuanto a las visiones de la obra en todo este plan de gestión de seis mil años, nadie puede obtener perspectiva o entendimiento. Tales visiones siempre han sido enigmas. En los últimos días, sólo la obra de la palabra se lleva a cabo para dar paso a la Era del Reino, pero no representa a todas las eras. Los últimos días no son más que los últimos días y no más que la Era del Reino, y no representan a la Era de la Gracia o la Era de la Ley. Es sólo que, durante los últimos días, la totalidad de la obra en el plan de gestión de seis mil años se os revela. Es la revelación del misterio. Este tipo de misterio es algo que ningún hombre puede desvelar. Por mucho entendimiento que el hombre tenga de la Biblia, sigue sin ser nada más que palabras, porque el hombre no entiende la esencia de la Biblia. Cuando el hombre lee la Biblia, puede comprender algunas verdades, explicar algunas palabras o someter algunos pasajes y capítulos famosos a su escrutinio mezquino, pero nunca podrá extraer el significado contenido en esas palabras, porque todo lo que el hombre ve son palabras muertas, no las escenas de la obra de Jehová y de Jesús, y el hombre es incapaz de descifrar el misterio de esa obra. Por tanto, el misterio del plan de gestión de seis mil años es el más grande de los misterios, el más profundamente oculto y totalmente insondable para el hombre. Nadie puede entender directamente la voluntad de Dios, a no ser que Él mismo la explique y la revele al hombre, porque, de lo contrario, estas cosas seguirán siendo por siempre un acertijo, un misterio sellado para el hombre. Que no se preocupen los del mundo religioso; si no se os hubiese dicho hoy, tampoco lo habríais comprendido. Esta obra de seis mil años es más misteriosa que todas las profecías de los profetas. Es el mayor misterio desde la creación, y ningún profeta a lo largo de las eras ha sido nunca capaz de comprenderlo, porque este misterio sólo se desentraña en la era final y no se ha revelado nunca. Si podéis entender este misterio y sois capaces de recibirlo en su totalidad, todas las personas religiosas serán derrotadas por este misterio. Sólo esta es la mayor de las visiones; es lo que el hombre más profundamente anhela entender, pero también lo que le resulta más confuso. Cuando estabais en la Era de la Gracia, no sabíais en qué consistía la obra hecha por Jesús ni la realizada por Jehová. Las personas no entendían por qué Jehová estableció leyes, por qué pidió a la multitud que las observaran ni por qué debía edificarse el templo, y, menos aún, por qué fueron conducidos los israelitas desde Egipto hasta el desierto y, seguidamente, a Canaán. No fue sino hasta hoy que se revelaron estos asuntos.

Extracto de “La Palabra manifestada en carne”

Las tres etapas de la obra las ha realizado un único Dios

I

Se ha revelado todo el carácter de Dios no sólo en la Era de la Gracia, la Ley o los últimos días, sino a lo largo del plan de gestión de seis mil años. La obra de los últimos días es juicio, ira y castigo. La obra comenzó en la Era de la Ley. La redención fue en la Era de la Gracia. Y la obra hecha en los últimos días lleva todo a su fin. Entiende que las tres etapas de la obra, en las diferentes eras y lugares, son claramente la obra de un solo Dios, un solo Espíritu. Y todos los que las separan se oponen a Él.

II

La obra elegida para hacerse en los últimos días no reemplaza la de la Era de la Gracia o la Ley. Pero las tres se conectan en una sola entidad. Las ha hecho Dios, pero en eras separadas. La obra comenzó en la Era de la Ley. La redención fue en la Era de la Gracia. Y la obra hecha en los últimos días lleva todo a su fin. Entiende que las tres etapas de la obra, en las diferentes eras y lugares, son claramente la obra de un solo Dios, un solo Espíritu. Y todos los que las separan se oponen a Él.

III

Desde la obra de Jehová a Jesús hasta ahora, tres etapas cubren en un mismo hilo continuo toda la gama del plan de gestión de Dios, son toda la obra que ha hecho un solo Espíritu. Desde la creación del mundo, Dios siempre ha estado gestionando al hombre. Él es el principio, el final, primero y último, el Único con el que una era empieza y termina. La obra comenzó en la Era de la Ley. La redención fue en la Era de la Gracia. Y la obra hecha en los últimos días lleva todo a su fin. Entiende que las tres etapas de la obra, en las diferentes eras y lugares, son claramente la obra de un solo Dios, de un solo Espíritu. Y todos los que las separan se oponen a Él.

De “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”

Los desastres son frecuentes. ¿Quieres saber cómo recibir al Señor antes de los grandes? Contáctanos ahora y exploremos juntos para encontrar el camino.
Contacta con nosotros por Messenger
Contacta con nosotros por WhatsApp

Contenido relacionado