769 Quienes aman a Dios tienen la oportunidad de ser perfeccionados

Dios perfecciona al hombre según sus funciones.

Mientras puedas hacer todo en tu fuerza

y te sometas al trabajo de Dios,

podrás ser perfeccionado por Él.

Ninguno de vosotros es perfecto.

Ya sea que realicéis una función o dos,

sólo usad toda vuestra fuerza para Dios,

y al final Él os perfeccionará.

No importa si eres joven o viejo,

quien verdaderamente ama a Dios

puede ser perfeccionado por Él.

Mantén tu obediencia a Dios

y mantén reverencia también,

y serás perfeccionado por Él al final.

Vosotros sabéis la función que debéis realizar,

siendo jóvenes o viejos en la iglesia.

Los más jóvenes no son arrogantes,

los viejos no retroceden y no son pasivos.

Sin prejuicios, se sirven entre sí,

aprendiendo de los otros para mejorar.

Así se construye un puente de amistad.

El amor de Dios os ayuda a entenderos.

Entre hermanos y hermanas en la iglesia,

los jóvenes nunca desprecian a los viejos,

y los viejos no actúan como santurrones.

¿Acaso no es este un armonioso compañerismo?

No importa si eres joven o viejo,

quien verdaderamente ama a Dios

puede ser perfeccionado por Él.

Mantén tu obediencia a Dios

y mantén reverencia también,

y serás perfeccionado por Él al final.

Si tenéis esta resolución,

la voluntad de Dios se cumplirá.

Sí, se cumplirá en vuestra generación.

Adaptado de ‘Acerca de que todos cumplan su función’ en “La Palabra manifestada en carne”

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