769 Quienes aman a Dios tienen la oportunidad de ser perfeccionados

Dios perfecciona al hombre según sus funciones.

Mientras puedas hacer todo en tu fuerza

y te sometas al trabajo de Dios,

podrás ser perfeccionado por Él.

Ninguno de vosotros es perfecto.

Ya sea que realicéis una función o dos,

sólo usad toda vuestra fuerza para Dios,

y al final Él os perfeccionará.

No importa si eres joven o viejo,

quien verdaderamente ama a Dios

puede ser perfeccionado por Él.

Mantén tu obediencia a Dios

y mantén reverencia también,

y serás perfeccionado por Él al final.

Vosotros sabéis la función que debéis realizar,

siendo jóvenes o viejos en la iglesia.

Los más jóvenes no son arrogantes,

los viejos no retroceden y no son pasivos.

Sin prejuicios, se sirven entre sí,

aprendiendo de los otros para mejorar.

Así se construye un puente de amistad.

El amor de Dios os ayuda a entenderos.

Entre hermanos y hermanas en la iglesia,

los jóvenes nunca desprecian a los viejos,

y los viejos no actúan como santurrones.

¿Acaso no es este un armonioso compañerismo?

No importa si eres joven o viejo,

quien verdaderamente ama a Dios

puede ser perfeccionado por Él.

Mantén tu obediencia a Dios

y mantén reverencia también,

y serás perfeccionado por Él al final.

Si tenéis esta resolución,

la voluntad de Dios se cumplirá.

Sí, se cumplirá en vuestra generación.

Adaptado de ‘Acerca de que todos cumplan su función’ en “La Palabra manifestada en carne”

Anterior: 768 Vivir para llevar a cabo la voluntad de Dios tiene el mayor valor

Siguiente: 770 Dios espera que el hombre lo ame con todo su corazón, mente y fuerza

El fin de todas las cosas se está acercando, ¿quieres saber cómo el Señor recompensará el bien, castigará el mal y determinará el fin de cada uno? Bienvenido a contactarnos para descubrir la respuesta.

Contenido relacionado

2. Una Breve Introducción a los Antecedentes de la Aparición y Obra de Cristo de los Últimos Días en China

China es la tierra donde reside el gran dragón rojo y es el lugar que se ha resistido y ha condenado a Dios más severamente a lo largo de la historia. China es como una fortaleza de demonios y una prisión impenetrable e impermeable controlada por el diablo. Además, el régimen del gran dragón rojo vigila todos los niveles y ha instalado defensas en cada casa. Como resultado, no hay lugar donde sea más difícil difundir el evangelio de Dios y llevar a cabo la obra de Dios. Cuando el Partido Comunista Chino llegó al poder en 1949, la creencia religiosa en China Continental fue totalmente suprimida y prohibida. Millones de cristianos sufrieron humillación pública, tortura y encarcelamiento. Todas las iglesias fueron completamente cerradas y vaciadas. Hasta las reuniones en las casas fueron prohibidas. Si sorprendían a alguien participando en una reunión, era encarcelado e incluso podía ser decapitado. En esos tiempos, las actividades religiosas desaparecieron casi sin dejar rastro. Solamente un pequeño número de cristianos continuó creyendo en Dios, pero sólo podían orar silenciosamente a Dios y cantarle himnos de alabanza en sus corazones, suplicando a Dios que reviviera la iglesia. Finalmente, en 1981, la iglesia fue verdaderamente revivida y el Espíritu Santo comenzó a obrar a gran escala en China. Las iglesias surgieron como brotes de bambú después de una lluvia de primavera y cada vez más personas comenzaron a creer en Dios. En 1983, cuando el renacimiento de la iglesia alcanzó su clímax, el Partido Comunista Chino comenzó una nueva ronda de cruel represión. Millones de personas fueron arrestadas, detenidas y educadas por medio del trabajo. El régimen del gran dragón rojo sólo permitía a los creyentes en Dios unirse a la iglesia del Movimiento Patriótico de Tres Autonomías creado y controlado por el gobierno. El gobierno del PCCh estableció el Movimiento Patriótico de Tres Autonomías en un intento por eliminar completamente la iglesia doméstica clandestina y tener a aquellos creyentes en el Señor bajo el firme control del gobierno. Creía que ésta era la única manera de lograr su objetivo de prohibir la fe y convertir a China en una tierra sin Dios. Pero el Espíritu Santo continuó realizando Su obra a gran escala en la iglesia doméstica y en aquellas personas que en verdad creían en Dios, lo cual el gobierno del PCCh no tenía manera de detener. En ese entonces, en la iglesia doméstica donde obraba el Espíritu Santo, Cristo de los últimos días aparecía en secreto para obrar; empezó a expresar la verdad y a realizar Su obra de juicio, comenzando con la casa de Dios.

Dios mismo, el único VI

La santidad de Dios (III)El tema que compartimos la última vez fue la santidad de Dios. ¿A qué aspecto de Dios mismo corresponde Su...

Ajustes

  • Texto
  • Temas

Colores lisos

Temas

Fuente

Tamaño de fuente

Interlineado

Interlineado

Ancho de página

Índice

Buscar

  • Buscar en este texto
  • Buscar en este libro

Contacta con nosotros por WhatsApp