Palabras diarias de Dios: Destinos y resultados | Fragmento 590

29 Sep 2020

Una vez acabada la obra de conquista, el hombre será llevado a un mundo hermoso. Esta vida será, por supuesto, todavía en la tierra, pero será totalmente distinta a la vida actual del hombre. Es la vida que la humanidad tendrá después de que toda ella haya sido conquistada, será un nuevo comienzo para el hombre en la tierra; tener este tipo de vida será la prueba para la humanidad de que ha entrado en un ámbito nuevo y hermoso. Será el principio de la vida del hombre con Dios sobre la tierra. La premisa de una vida tan bella debe ser que, después de que el hombre haya sido purificado y conquistado, se someta delante del Creador. Así, la obra de conquista es la última etapa de la obra de Dios antes de que la humanidad entre en el maravilloso destino. Semejante vida es la vida futura del hombre en la tierra, la vida más hermosa sobre la tierra, el tipo de vida que el hombre anhela, la que nunca antes alcanzó en la historia del mundo. Es el resultado final de la obra de gestión de los 6000 años; es aquello que más anhela la humanidad, y también la promesa de Dios al hombre. Pero esta no puede cumplirse de inmediato: el hombre entrará en el destino futuro sólo cuando la obra de los últimos días se haya completado y él haya sido totalmente conquistado; es decir, una vez que Satanás haya sido derrotado por completo. Después de haber sido refinado, el hombre no tendrá una naturaleza pecaminosa, porque Dios habrá derrotado a Satanás, lo que significa que no habrá invasión por parte de fuerzas hostiles, y que ninguna de estas podrá atacar la carne del hombre. Por tanto, este será libre y santo; habrá entrado en la eternidad. Solo si las fuerzas hostiles de la oscuridad están encadenadas, será el hombre libre dondequiera que vaya y así no tendrá rebeldía ni oposición. Tan sólo hay que mantener atado a Satanás y todo estará bien con el hombre; la situación actual existe porque Satanás sigue provocando problemas por todas partes en la tierra, y porque toda la obra de gestión de Dios tiene que llegar aún a su fin. Una vez derrotado Satanás, el hombre será liberado por completo; cuando el hombre gane a Dios y salga del campo de acción de Satanás, contemplará el Sol de justicia. La vida que le corresponde al hombre normal será recuperada; todo lo que este debería poseer —como la capacidad de discernir el bien del mal y comprender cómo comer y vestirse, y vivir normalmente—, todo esto, se recuperará. Si Eva no hubiera sido tentada por la serpiente, el hombre debería haber tenido este tipo de vida normal después de ser creado, al principio. Debería haber comido, haberse vestido y haber llevado una vida humana normal en la tierra. Con todo, después de que el hombre se depravara, esta vida se convirtió en una quimera y hasta el día de hoy, el hombre no se atreve a imaginar tales cosas. De hecho, esta hermosa vida que el hombre anhela es una necesidad. Si el hombre no tuviera un destino así, su vida depravada en la tierra no cesaría jamás, y si no hubiera una vida tan bella, el destino de Satanás no tendría fin y tampoco la era en la que este tiene poder sobre la tierra. El hombre debe llegar a un ámbito inalcanzable para las fuerzas de la oscuridad; y cuando lo haga, esto demostrará que Satanás ha sido derrotado. De esta forma, cuando ya no haya interrupción por parte de Satanás, Dios mismo controlará a la humanidad y Él mandará y controlará toda la vida del hombre; sólo entonces Satanás habrá sido derrotado verdaderamente. La vida del hombre hoy es mayormente una vida de suciedad; sigue siendo una vida de sufrimiento y aflicción. A esto no se le podría llamar derrota de Satanás; el hombre tiene que escapar aún del mar de aflicción, de la dificultad de la vida humana o de la influencia de Satanás, y su conocimiento de Dios sigue siendo infinitesimal. Toda la dificultad del hombre fue creada por Satanás; fue él quien trajo los sufrimientos a la vida del hombre y sólo cuando sea encadenado, podrá el hombre ser capaz de escapar por completo del mar de aflicción. Sin embargo, que Satanás sea atado se logra a través de conquistar y ganar el corazón del hombre, convirtiendo a este en el botín de la batalla con Satanás.

Extracto de “La Palabra manifestada en carne”

 

La promesa de Dios al hombre en los últimos días

I

Completada la obra de conquista, entra el hombre a un hermoso mundo. Esta vida aún será en la tierra, pero distinta a la de hoy. Después de la conquista, es la vida nueva, prueba de la entrada al reino nuevo, a la vida del hombre con Dios en la tierra. La vida futura en la tierra es bella y anhelada, nunca vista en la historia del mundo. Es el resultado final de seis mil años de obra. La promesa de Dios, lo que el hombre anhela más. La promesa de Dios, lo que el hombre anhela más.

II

La premisa de esta vida es que el hombre sea purificado, que sea conquistado y se someta al Creador. La obra de conquista es la última etapa de la obra de Dios antes de entrar la humanidad en tan bello lugar. La vida futura en la tierra es bella y anhelada, nunca vista en la historia del mundo. Es el resultado final de seis mil años de obra. La promesa de Dios, lo que el hombre anhela más. La promesa de Dios, lo que el hombre anhela más.

III

La promesa se cumplirá: su destino el hombre alcanzará cuando hecha esté la obra del día final; cuando el hombre sea conquistado por completo; cuando sea derrotado Satán. La vida futura en la tierra es bella y anhelada, nunca vista en la historia del mundo. Es el resultado final de seis mil años de obra. La promesa de Dios, lo que el hombre anhela más. La promesa de Dios, lo que el hombre anhela más.

De “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”

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