Palabras diarias de Dios | Fragmento 418 | "Acerca de la práctica de la oración"

Palabras diarias de Dios | Fragmento 418 | "Acerca de la práctica de la oración"

249 |13 Oct 2020

El conocimiento más básico acerca de la oración:

1. No digas a ciegas lo que venga a tu mente. En tu corazón debe haber una carga; es decir, debes tener un objetivo cuando ores.

2. La oración debe contener las palabras de Dios; debe basarse en las palabras de Dios.

3. Cuando ores, no debes reincidir en temas obsoletos. Debes concentrarte en las palabras actuales de Dios y, cuando ores, cuéntale a Dios tus pensamientos más íntimos.

4. La oración grupal se debe centrar alrededor de un núcleo, que es necesariamente la obra presente del Espíritu Santo.

5. Todas las personas deben aprender cómo orar por algo. Esta es una manifestación del cuidado que se tiene de la voluntad de Dios.

La vida de oración de cada individuo se basa en entender el significado de la oración y el conocimiento básico de la oración. En la vida diaria, ora con frecuencia por tus propios defectos, ora para lograr un cambio en tu carácter en la vida y ora sobre la base de tu conocimiento de las palabras de Dios. Cada persona debe establecer su propia vida de oración, debe orar por conocer las palabras de Dios y debe orar para buscar conocimiento de la obra de Dios. Pon tus circunstancias presentes delante de Dios y sé honesto sin preocuparte de la manera en la que orar y la clave es lograr conocimiento verdadero y experiencia real de las palabras de Dios. Una persona que busque la entrada a la vida espiritual debe ser capaz de orar de muchas maneras diferentes. Orar en silencio, meditar sobre las palabras de Dios, llegar a conocer la obra de Dios, son todos ejemplos de la obra intencionada de la comunión espiritual para conseguir la entrada a la vida espiritual normal, que mejora el estado propio ante Dios y obliga a avanzar aún más en la vida. En resumen, todo lo que hagas —ya sea comer y beber las palabras de Dios u orar en silencio o proclamar en voz alta— es con el fin de permitirte ver claramente las palabras de Dios, Su obra y aquello que Él desea lograr en ti. Lo que es más importante, todo lo que haces se hace para alcanzar los estándares que Dios exige y llevar tu vida al siguiente nivel. Lo mínimo que Dios exige del hombre es que le pueda abrir su corazón a Él. Si el hombre le da a Dios su corazón sincero y le dice lo que realmente hay dentro de su corazón, entonces Dios estará dispuesto a obrar en él. Lo que Dios quiere no es el corazón torcido del hombre sino un corazón puro y honesto. Si el hombre no habla a Dios de corazón, entonces Dios no conmueve su corazón ni obra dentro de él. Por lo tanto, lo más crucial de la oración es hablarle a Dios de corazón, contarle tus defectos o tu carácter rebelde y abrirte completamente ante Él; solo entonces Dios estará interesado en tus oraciones, de lo contrario, Él ocultará Su rostro de ti. El criterio mínimo para la oración es que puedas mantener tu corazón tranquilo ante Dios y que no se aparte de Él. Tal vez, durante esta fase, no obtienes una visión más nueva o más alta, pero debes usar la oración para mantener las cosas como están; no puedes retroceder. Esto es lo mínimo que debes alcanzar. Si no puedes lograr ni siquiera esto, entonces esto prueba que tu vida espiritual no está en el camino correcto. Como resultado, no podrás aferrarte a la visión original que tenías, perderás la fe en Dios y por consiguiente tu determinación desaparecerá. Uno de los indicios de si has entrado o no en la vida espiritual es ver si tus oraciones están en el camino correcto. Todas las personas deben entrar en esta realidad; todas deben hacer la obra de entrenarse de manera consciente en la oración, no esperando con pasividad sino buscando conscientemente que el Espíritu Santo las conmueva. Solo entonces serán personas que efectivamente buscan a Dios.

Cuando comiences a orar, no intentes hacer demasiado ni esperes conseguirlo todo de una vez. No puedes hacer demandas extravagantes esperando que tan pronto como abras la boca el Espíritu Santo te conmoverá, o que recibirás esclarecimiento e iluminación, o que Dios te concederá mucha gracia. Eso no sucederá; Dios no hace cosas sobrenaturales. Dios contesta las oraciones de las personas en Su propio tiempo y a veces prueba tu fe para ver si eres leal delante de Él. Cuando oras, debes tener fe, perseverancia y determinación. Cuando comienzan a entrenarse, la mayoría de las personas se desaniman porque no son conmovidas por el Espíritu Santo. ¡Esto no puede ser! Debes ser persistente, te debes enfocar en sentir el que el Espíritu Santo te conmueva y en buscar y explorar. A veces, la senda de tu práctica no es correcta y, a veces, tus motivos personales y nociones no pueden permanecer firmes ante Dios y por eso el Espíritu de Dios no te conmueve. Otras veces, Dios se fija en si eres leal o no. En resumen, en el entrenamiento debes pagar un precio más alto. Si descubres que te estás desviando en la senda de tu práctica, puedes cambiar la forma en la que oras. Con tal de que busques con un corazón sincero y anheles recibir, entonces el Espíritu Santo con toda seguridad te llevará a esta realidad. A veces oras con un corazón sincero, pero no sientes que hayas sido conmovido de manera especial. En momentos como estos, debes confiar en la fe y en que Dios observa tus oraciones; debes perseverar en tus oraciones.

Sé una persona honesta; ora a Dios para deshacerte del engaño que hay en tu corazón. Purifícate a través de la oración en todo momento, sé conmovido por el Espíritu santo a través de la oración y tu carácter cambiará gradualmente. La verdadera vida espiritual es una vida de oración; es una vida que el Espíritu Santo conmueve. El proceso de ser conmovido por el Espíritu Santo es el proceso de cambiar el carácter del hombre. Una vida que no es conmovida por el Espíritu Santo no es una vida espiritual, sino solamente una vida de ritual religioso. Solo aquellos a quienes el Espíritu Santo conmueve con frecuencia, y que el Espíritu Santo ha esclarecido e iluminado, han entrado en la vida espiritual. El carácter del hombre cambia constantemente cuando ora. Cuanto más lo conmueve el Espíritu de Dios, más proactivo y obediente es. Así también, su corazón será purificado poco a poco y después de esto su carácter cambia gradualmente. Ese es el efecto de la oración verdadera.

Extracto de “La Palabra manifestada en carne”

EL EFECTO DE LA VERDADERA ORACIÓN

I

Sé honesto y ora para liberarte del profundo engaño en tu corazón. Orar, purificarte, que te toque Dios. Ver que tu carácter cambiará. Cuando ora el hombre cambia su carácter. Cuanto más se estimula Dios, más obedecerá, más dispuesto a interactuar, y a purificar su corazón en la auténtica oración.

II

Orando de verdad es como vivirás espiritualmente tocado por Dios. Cuando Dios te tocó, así te transformó, y así tu carácter mejoró. Cuando ora el hombre cambia su carácter. Cuanto más se estimula Dios, más obedecerá, más dispuesto a interactuar, y a purificar su corazón en la auténtica oración.

III

Si el Espíritu no toca tu vida, no es más que religión esa vida. Mas si Dios te da la luz, si Él te toca, vivirás una vida espiritual. Cuando ora el hombre cambia su carácter. Cuanto más se estimula Dios, más obedecerá, más dispuesto a interactuar, y a purificar su corazón en la auténtica oración, su corazón en la auténtica oración.

De “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”

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