169 La corrupta humanidad necesita la salvación de Dios encarnado

Dios se hizo carne porque el objeto de Su obra

no es el espíritu de Satanás, sino el hombre que es de carne.

La carne del hombre fue corrompida por Satanás

y se hizo el objeto de la obra de Dios.

El lugar de la salvación de Dios es el hombre.

El hombre es un ser mortal, hecho de carne y hueso

y Dios es el único que puede salvar al hombre.

Dios debe encarnarse en hombre para hacer Su obra,

y conseguir el mejor resultado.

Dios debe hacerse carne, porque el hombre es carne,

que no puede superar el pecado, porque es esclavo de su carne.

Satanás ha corrompido la carne del hombre

y la ha dañado y cegado profundamente.

Y la razón por la que Dios se hace carne

es porque el objeto de Su salvación es el hombre,

y Satanás altera la obra de Dios usando la carne del hombre.

Dios combate a Satanás conquistando al hombre, y salvándolo.

Por esto el mismo Dios debe encarnarse,

es esencial para hacer Su obra.

Satanás corrompió la carne y allí es donde mora y Dios debe derrotarlo.

Para luchar con Satanás y salvar al hombre,

Dios debe venir a la tierra y debe convertirse en carne.

Esto es una obra real.

Cuando Dios obra en la carne,

en realidad está combatiendo a Satanás.

Su obra en el reino del espíritu se hace práctica,

es real en la tierra, en el hombre.

A quien Dios conquista es al hombre desobediente,

mientras que derrota la personificación de Satanás,

y al final el que se salva es el hombre.

Dios tuvo que convertirse en un hombre

y adoptar la apariencia de una criatura,

para combatir con Satanás y conquistar a la humanidad.

Dios tuvo que convertirse en un hombre

para salvar a la humanidad que tiene el mismo caparazón,

pero que ha sido dañada por Satanás.

El enemigo de Dios es el hombre,

Dios debe conquistar al hombre.

El objeto de Su salvación es el hombre;

Dios debe hacerse carne, y convertirse en un hombre.

De esta manera Su obra será más fácil.

Dios puede derrotar a Satanás,

Dios puede conquistar a la humanidad,

Dios puede, Dios puede salvar al hombre, salvar al hombre.

Adaptado de ‘La humanidad corrupta necesita más que nadie la salvación del Dios encarnado’ en “La Palabra manifestada en carne”

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