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130-A2 Hablar y predicar sobre la palabra de Dios: “Debes buscar el camino de la compatibilidad con Cristo”

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130-A2 Hablar y predicar sobre la palabra de Dios: “Debes buscar el camino de la compatibilidad con Cristo”

Acabamos de leer un fragmento de la palabra de Dios de gran importancia llamado “Debes buscar el camino de la compatibilidad con Cristo”. ¿En qué medida son tan importantes las palabras de Dios en este pasaje? Si las personas no pueden acceder a la palabra de Dios con este pasaje, si no pueden satisfacer los requisitos de Dios, ¿pueden entrar en el reino de los cielos? Vuestra fe en Dios Todopoderoso no os garantiza un lugar en el reino de los cielos, así como tampoco garantiza vuestra salvación que reconozcáis verbalmente que Dios Todopoderoso es Dios encarnado y la aparición de Cristo. Creéis en Dios Todopoderoso, podéis cumplir con vuestro deber y dejarlo todo para seguir a Dios, pero eso no significa que en cielo haya sitio para vosotros. Escuchad las palabras de Dios y sabed que Su máxima fundamental es que debéis buscar ser compatibles con Cristo. ¿Qué efecto debe alcanzarse? Experimentar la obra de Dios en los últimos días y ser juzgados y castigados ante el trono de Cristo. Pero, en última instancia, lo más importante es si sois compatibles con Cristo, si sois personas que pueden someterse a Él, personas que pueden obedecer a Dios y adorarlo a Él. Cuando las personas creían en el Señor Jesús, Dios no era estricto con ellas. Sin embargo, cuando lleva a cabo la obra del juicio en los últimos días, Él es severo con el hombre. ¿En qué medida es Él severo? Él se fija en si una persona es realmente compatible con Cristo de los últimos días. Si una persona se vuelve verdaderamente compatible, su desobediencia, su resistencia, su carácter satánico, sus puntos de vista, todo esto será purificado. Esa persona podrá obedecer a Cristo por completo y ser obediente a la autoridad de Su palabra; y solo esa clase de persona puede sobrevivir y formar parte del pueblo del reino. ¿Ahora queda clara esta visión? Es posible que haya algunos nuevos creyentes que todavía no lo vean con claridad. Es normal. Pero, para aquellos que habéis sido creyentes durante varios años, si todavía no veis esto claramente, vuestra lectura de la palabra de Dios ha estado vacía de significado y no ha servido de nada. ¡No entendéis nada!

La palabra de Dios dice: “He obrado mucho entre los hombres y las palabras que he expresado durante este tiempo han sido muchas. Estas palabras son por el bien de la salvación del hombre y se expresaron para que el hombre pudiera ser compatible conmigo. Sin embargo, solo he ganado a unas cuantas personas en la tierra que son compatibles conmigo y por eso digo que el hombre no atesora Mis palabras, porque el hombre no es compatible conmigo”. ¿Qué quiere decir Dios con esto? ¿Lo entendéis? Dios encarnado ha expresado muchas palabras en los últimos días, y dichas palabras son por el bien de la salvación del hombre. Pero, en cuanto a los resultados de esta obra, Dios dice: “Sin embargo, solo he ganado a unas cuantas personas en la tierra que son compatibles conmigo y por eso digo que el hombre no atesora Mis palabras, porque el hombre no es compatible conmigo”. Finalmente, ¿qué quiere decir ser compatible con Cristo? ¿Qué personas no son compatibles con Cristo? Tal vez la mayoría de las personas no lo tienen realmente claro y es probable que aquellas que acaban de aceptar a Dios Todopoderoso estén especialmente inseguras acerca de las respuestas. Es probable que una persona que acabe de aceptar a Dios Todopoderoso piense: “He creído en Dios durante muchos años y ya lo he abandonado todo por Él; he trabajado mucho para Dios y he sufrido muchas penurias, así que por supuesto que soy compatible con Dios”. Estas son las ideas de un nuevo creyente. ¿Qué piensan las personas que han experimentado el juicio frente al trono de Cristo? “He sido juzgado y castigado frente al trono de Cristo. Ya sé acerca de mi corrupción, de mi naturaleza y de mi esencia. Desprecio a mi antiguo yo; desprecio esta carne corrompida. Estoy dispuesto a amar a Dios con todo mi corazón; estoy dispuesto a aceptar la verdad, a buscar la verdad. Estoy listo para darlo todo de mí por Dios; esto es a lo que aspiro. ¿Es posible que yo no sea compatible con Dios?”. ¿Son correctas estas dos ideas? Ambas son incorrectas. Sin experiencia no podéis alcanzar una comprensión genuina de la palabra de Dios. La comprensión de Su palabra se consigue a través de la experiencia. Algunos dicen: “Soy una persona de calibre, de inteligencia aguda; puedo entender la palabra de Dios rápidamente, sin ningún problema”. Esta afirmación no es sostenible. ¿Por qué no es sostenible? Las personas de calibre con capacidad de comprender son capaces de leer y entender la palabra de Dios, pero esta comprensión es demasiado superficial; solo roza la superficie de las cosas. El verdadero significado de la palabra de Dios, la esencia de Su palabra y Sus intenciones deben experimentarse durante ocho o diez años para ser comprendidas. Reflexionad sobre este ejemplo. Una persona religiosa que cree en el Señor confiesa sus pecados, confiesa al Señor todos los pecados que ha cometido en su vida; lo suelta todo. Pero, ¿de verdad conoce la esencia del pecado? ¿Conoce el origen del pecado? A menudo confiesa sus pecados en oración, pero después vuelve a pecar. ¿Por qué no es capaz de arrepentirse? ¿Puede alguien saberlo? De hecho, nadie puede. Ningún predicador ni pastor lo entiende, ni siquiera Pablo. Lo único que Pablo pudo hacer fue admitir que él era el pecador principal. ¿Acaso dijo en qué consistían su naturaleza y su esencia? ¿Explicó el origen de su resistencia o por qué condenó al Señor Jesús? No fue capaz de decirlo. De hecho, no había nada que pudiera decir. ¿A qué se debe esto? A que no había sido juzgado y castigado por Dios. En la Era de la Gracia, Dios básicamente no dijo nada acerca de la esencia de la naturaleza pecaminosa del hombre, acerca de la esencia de la naturaleza del hombre, acerca del hecho de que Satanás ha corrompido al hombre. ¿Por qué el Señor Jesús no dijo nada y únicamente dejó que las personas confesaran sus pecados? ¿Quién puede hallar los orígenes en la Biblia, en las palabras del Señor Jesús? La obra de Dios es hermética, una pieza sin costuras de tejido celestial. El Señor Jesús no haría nada que no estuviera completo, que no fuera concreto. Entonces, ¿por qué razón no dijo nada Jesús? ¿Por qué no dijo Él nada del juicio de los últimos días? ¿Podéis decir que el Señor Jesús es de poco calibre? ¿Podéis decir que el Señor Jesús no es Dios encarnado? Nadie puede decirlo. Pero, ¿por qué no dijo nada Jesús? Cualquiera que le encuentre sentido a este asunto entiende verdaderamente el propósito de la Biblia. ¿Qué dijo el Señor Jesús? No se trata de que tengamos una explicación; en lugar de eso, busquemos el fundamento en Sus palabras. El Señor Jesús hablo así: “Todavía tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis entender. Sin embargo, cuando el Espíritu de la verdad venga, Él os guiará hacia toda la verdad; porque Él no hablará por su propia cuenta, sino que hablará de lo que escuche y Él les enseñará las cosas que vendrán” (Juan 16:12-13). ¿Es este el fundamento? La Biblia dice: “Aquel que cree en el Hijo tiene vida eterna; y el que no cree en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece en él” (Juan 3:36). ¿Cuál es el significado de estas palabras? Habéis experimentado la obra del Señor Jesús en la Era de la Gracia y habéis pasado vuestras vidas dedicados al Señor Jesús. Entonces, ¿por qué no tenéis vida eterna? Reflexionad sobre lo que dice la Biblia: “Aquel que cree en el Hijo tiene vida eterna; y el que no cree en el Hijo no verá la vida”. Esto no es una contradicción. ¿De qué manera no es contradictorio? Dios Todopoderoso ha venido, pero ¿es Él el Espíritu del Señor Jesús? Si únicamente aceptáis la obra del Señor Jesús, pero no aceptáis a Dios Todopoderoso, ¿realmente creéis en el Hijo? No. En los últimos días, las palabras “Aquel que cree en el Hijo tiene vida eterna” se cumplirán y será Dios Todopoderoso quien le dé la vida eterna. Esto está claro, ¿verdad? No debéis malinterpretar las palabras de la Biblia. Dios Todopoderoso ha venido y habéis aceptado Su obra de los últimos días, pero ¿qué nos ha prometido el Señor Jesús sobre esto? ¿Encontráis algún fundamento en la profecía del Señor Jesús que confirme que aquellos que aceptan a Dios Todopoderoso tendrán la vida eterna y podrán entrar en el reino de los cielos? La película “Quién es mi Señor” responde a estas cuestiones, de manera que no diré nada más aquí.

Seguiré hablando de este fragmento de la palabra de Dios que fue anunciada por Cristo de los últimos días. Han pasado dos mil años desde que el Señor Jesús completó la obra de la redención, resucitó de entre los muertos y ascendió a los cielos. ¿Hemos oído la voz de Dios en algún momento durante los dos mil años que han pasado desde entonces? No. Durante estos dos mil años, la humanidad ha difundido el nombre del Señor Jesús y ha dado testimonio de Él viviendo la vida de la iglesia durante la Era de la Gracia. Todos los que creen en el Señor han recibido la gracia de Dios y han gozado de la paz y del júbilo que acompañan al perdón de los pecados y a la abundancia de la gracia de Dios. Pero, después de que el Señor Jesús apareciera en los últimos días, Él ha expresado muchas palabras en “La palabra aparece en carne” . Hoy, leemos “Debes buscar el camino de la compatibilidad con Cristo” en “La palabra aparece en carne” . ¿Cómo os sentís después de oír este pasaje? El Señor Jesús, que partió de este mundo hace más de dos mil años, ha vuelto y Él nos ha anunciado muchas palabras. Pensáis que esta es la voz de Dios. ¿Por qué decís esto? ¿Cómo podemos decir que es la voz de Dios? En realidad, decirlo no es nada fácil. Tenemos la sensación de decir: “Ah, estas palabras son las palabras de Dios; la gente no puede decir esa clase de cosas, no puede poner completamente al descubierto la relación entre el hombre y Dios, la situación actual de la humanidad y lo que hay en el corazón del hombre”. Os dais cuenta de que una persona no puede decir esas cosas, de que solo Dios puede decir tales palabras, y entonces lo reconocéis: “Sí, esas son las palabras de Dios, esa es la voz de Dios”. ¿Pero de veras es tan sencillo? ¿Creéis que este fragmento de la palabra de Dios es Su juicio para todas las generaciones de santos pasadas? Estas palabras son el juicio de Dios sobre la humanidad corrompida y son palabras de juicio pronunciadas frente al tribunal de Cristo para todos los creyentes históricos en la casa de Dios.

Quienes creen en el Señor, sin importar cuántos años hayan creído, tienen un sueño. ¿Cuál es ese sueño? El sueño del reino celestial. ¿Acaso no tienen quienes creen en el Señor el propósito de entrar en el reino de los cielos? ¿Acaso no sueñan todos ellos con entrar en el reino de los cielos? Algunos dicen: “Mi sueño del reino de los cielos es tal”, y otros dicen: “Mi sueño del reino celestial es cual”; y todos creen que podrán entrar en el reino de los cielos. Por lo tanto, las personas esperan la venida del Señor para entrar en el reino de los cielos y hacer realidad sus sueños. El pasaje de la palabra de Dios llamado “Debes buscar el camino de la compatibilidad con Cristo” proporciona una respuesta y una explicación a todas aquellas personas que sueñan con el reino celestial. Después de haber leído este discurso, ¿cómo debéis tratar vuestro sueño? ¿Se ha frustrado el sueño, ha desaparecido por completo o únicamente ha quedado apartado? ¿Puede hacerse realidad el sueño? Debería haber una respuesta, ¿verdad? Es aquí donde Dios proporciona un camino a las personas: “Debes buscar el camino de la compatibilidad con Cristo”. Si aceptáis a Dios Todopoderoso, a Cristo de los últimos días, tenéis que decir: “Acepto Su juicio y castigo; independientemente de lo que Dios revele, debo aceptarlo y someterme a ello. Haré todo lo que Dios exija, comeré y beberé las palabras de Dios, y practicaré las palabras de Dios”. Si podéis someteros al juicio y al castigo frente al tribunal de Cristo, si os sometéis a toda la obra de Dios, Dios estará de acuerdo con vuestro sueño del reino celestial y lo hará realidad. ¿Creéis que esto es cierto? Algunas personas dicen que Dios ha venido simplemente para poner fin a nuestro sueño, para aplastarlo deliberadamente y, finalmente, condenarnos al infierno. ¿Es este el caso? ¿Por qué motivo hay tanta gente que no se atreve a aceptar el juicio y el castigo de Cristo de los últimos días? Algunas personas piensan de manera subconsciente que si aceptan el juicio de Cristo de los últimos días y lo asumen, como resultado serán condenados y arrojados al infierno, y su sueño del reino celestial quedará destrozado. Pero, si no aceptan este juicio, su sueño no se verá truncado y podrán seguir esperando que se haga realidad. ¿Acaso no hay personas religiosas que piensan de esta manera? Las hay, y estas personas no aceptan ni el juicio frente al tribunal de Cristo ni el juicio de Dios en los últimos días. “Creemos en el Señor, creemos en el perdón de nuestros pecados, así que, ¿por qué debemos ser juzgados? ¿Es que no cuentan las palabras expresadas por el Señor? Si hay perdón, ¿por qué debe haber juicio? ¿No es eso ajustar cuentas antiguas con nosotros?”. Entonces, ¿cuál es el significado del juicio en los últimos días? El Señor Jesús ha perdonado nuestros pecados; entonces, ¿qué sentido tiene el juicio? ¿Cómo lo entendéis vosotros? El juicio no es sacar a la luz cuentas antiguas ni condenarnos desenterrando pecados que cometimos en el pasado. Somos juzgados principalmente porque Satanás nos ha corrompido; somos juzgados por nuestra naturaleza satánica, por nuestra esencia satánica y por nuestro carácter satánico. Somos juzgados por todo lo que tenemos en nuestro interior que no es compatible con Dios. En el análisis final, el juicio está destinado a limpiarnos; el resultado del juicio es hacernos puros. El juicio nos limpia de nuestra naturaleza satánica y de nuestro carácter satánico, de todas aquellas cosas de nosotros que son impuras. Por lo tanto, cuando Dios lleva a cabo la obra de juicio, Él no está ajustando viejas cuentas ni condenando de nuevo al hombre por pecados del pasado, sino que está limpiando al hombre de su naturaleza satánica y de su carácter satánico. Para limpiaros de vuestro carácter satánico, Dios juzga, revela y os habla claramente acerca de la esencia del problema. Si Él no hablara claramente de vuestra naturaleza corrupta y de las causas fundamentales de esta corrupción, ¿podríais reconocerlas? Nadie sería capaz de hacerlo. Las personas son inteligentes y tienen buena cabeza, pero no pueden penetrar el mundo espiritual y entender la verdad directamente. Esto es un hecho. Algunos dicen: “¿Es cierto que en realidad la gente no puede entender la verdad? Si no podemos entender la verdad, ¿por qué se nos pide que comamos y bebamos las palabras de Dios y que hablemos de la verdad? ¿No es esto una contradicción?”. ¿Qué pensáis? ¿Es esto una contradicción? No. Entender la verdad no es cuestión de confiar en los instintos de las personas. Para que la gente entienda cosas externas como el conocimiento y la ciencia, deben estudiar para después ser capaces de obtener resultados, de entender algunas cosas. Pero, cuando se trata del misterio de la verdad, el hombre es impotente. Por lo tanto, es posible que los científicos estudien ciencia durante muchos años, pero no descubren a Dios, no conocen a Dios. Los doctores en Teología que creen en el Señor pueden estudiar la Biblia durante muchos años, pero no entienden la verdad ni conocen a Dios. ¿Qué es lo único que esto nos permite entender en profundidad? Si las personas confían en sí mismas para estudiar la Biblia y experimentar la vida humana, no podrán entender la verdad ni conocer a Dios. ¿En qué tienen que confiar las personas para entender la verdad? ¡Tienen que confiar en la obra del Espíritu Santo! ¡Claro, el Espíritu Santo es Dios Mismo! Las personas solamente pueden entender la verdad si confían en la obra del Espíritu Santo. Si el Espíritu Santo no ilumina a las personas, no las inspira y no les muestra la luz, estas nunca entenderán la verdad. Es la inspiración lo que impulsa el desarrollo científico. Sin inspiración, el trabajo de la humanidad produce sudor, pero por lo demás es en vano. Si el desarrollo científico depende de la inspiración, entonces la comprensión de la humanidad de la verdad y el conocimiento de Dios dependen todavía más de la inspiración, y la inspiración es obra del Espíritu Santo. Si no decimos estas palabras de este modo, nadie puede comprenderlas. Yo no he hecho esto solo; si el Espíritu Santo no me hubiera iluminado, no podría haberlo comprendido.

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