A. Los requerimientos de Dios para el hombre
605. Ahora bien, vosotros debéis buscar convertiros en el pueblo de Dios y así comenzaréis la entrada en el camino correcto en todas las cosas. Ser el pueblo de Dios implica entrar en la Era del Reino. En la actualidad comenzaréis a entrar de manera oficial en el entrenamiento del reino y vuestras vidas futuras dejarán de ser tan descuidadas y desganadas como lo eran antes; viviendo de esta manera es imposible alcanzar los estándares que Dios exige. Si no sientes ninguna urgencia, entonces esto muestra que no tienes ningún deseo progresar, que tu búsqueda es atolondrada y confusa y es incapaz de satisfacer las intenciones de Dios. Entrar al entrenamiento del reino implica comenzar la vida del pueblo de Dios, ¿estás dispuesto a aceptar tal entrenamiento? ¿Estás dispuesto a sentir una sensación de urgencia? ¿Estás dispuesto a vivir bajo la disciplina de Dios? ¿Estás dispuesto a vivir bajo el castigo de Dios? Cuando las palabras de Dios vengan a ti y te pongan a prueba, ¿cómo actuarás? Y ¿qué harás cuando te enfrentes con toda clase de hechos? En el pasado, tu enfoque no era en la vida; hoy, debes enfocarte en entrar en la realidad-vida y buscar los cambios en tu carácter-vida. Esto es lo que debe lograr el pueblo del reino. Todos los que son del pueblo de Dios deben poseer vida, deben aceptar el entrenamiento del reino y deben buscar los cambios en su carácter-vida. Esto es lo que Dios exige del pueblo del reino.
Las exigencias que Dios le hace al pueblo del reino son las siguientes:
1) Deben aceptar las comisiones de Dios. Es decir, deben aceptar todas las palabras que se hablan en la obra de Dios de los últimos días.
2) Deben entrar en el entrenamiento del reino.
3) Deben buscar que Dios haya tocado su corazón. Cuando tu corazón se haya vuelto por completo a Dios, y tengas una vida espiritual normal, vivirás en el reino de la libertad, lo que quiere decir que vivirás bajo el cuidado y la protección del amor de Dios. Solo si vives bajo el cuidado y la protección de Dios eres alguien escogido por Él.
4) Deben ser ganados por Dios.
5) Se deben convertir en una manifestación de la gloria de Dios en la tierra.
Estos cinco puntos son Mis comisiones para vosotros. Mis palabras son dichas al pueblo de Dios, y si no estás dispuesto a aceptar estas comisiones, Yo no te obligaré, pero si verdaderamente las aceptas, entonces serás capaz de seguir la voluntad de Dios. En la actualidad, comenzáis a aceptar las comisiones de Dios y a buscar convertiros en el pueblo del reino y a alcanzar los estándares que se exigen para ser el pueblo del reino. Este es el primer paso para la entrada. Si quieres seguir la voluntad de Dios por completo, entonces debes aceptar estas cinco comisiones y, si las puedes lograr, estarás de acuerdo con las intenciones de Dios y con toda seguridad Dios hará un gran uso de ti.
La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Conocer la obra más reciente de Dios y seguir Sus huellas
606. Lo que habéis heredado en el presente supera lo dado a los apóstoles y profetas a lo largo de las eras, y es incluso más grande que lo dado a Moisés y Pedro. Las bendiciones no se pueden obtener en un día o dos; deben ganarse a un gran precio. Lo cual quiere decir que debéis poseer un amor que ha sido sometido al refinamiento, debéis poseer una gran fe y debéis tener las muchas verdades que Dios requiere que alcancéis. Es más, debéis poder volveros hacia la rectitud, sin sentiros intimidados ni retroceder, y debéis tener un corazón amante de Dios que sea constante hasta la muerte. Debéis tener determinación, vuestro carácter-vida debe cambiar, vuestra corrupción debe ser sanada y debéis aceptar todas las orquestaciones de Dios sin quejaros e incluso poder someteros hasta la muerte. Esto es lo que debéis alcanzar, este es el objetivo final de la obra de Dios y lo que Él requiere de este grupo de personas. Ya que Él os da, sin duda Él os pedirá a cambio y os planteará requerimientos pertinentes. Por tanto, hay razón detrás de toda la obra que Dios hace. A partir de esto se puede ver por qué, una y otra vez, Dios lleva a cabo una obra que establece altos estándares y requisitos exigentes. En consecuencia, debéis estar llenos de fe en Dios. En resumen, toda la obra de Dios se hace por vuestro bien, se hace para que podáis ser dignos de recibir Su herencia. En lugar de decir que es por la propia gloria de Dios, es mejor decir que es en aras de vuestra salvación y para perfeccionar a este grupo de personas que han sufrido tan profundamente en la tierra inmunda. Deberíais comprender la intención de Dios. Y por eso exhorto a los muchos ignorantes que no tienen ni perspicacia ni razón: no examinéis a Dios y no os resistáis más. Dios ya ha soportado todo el sufrimiento que el hombre jamás ha soportado, y hace mucho soportó por el hombre incluso más humillación. Entonces, ¿de qué es de lo que no podéis desprenderos? ¿Qué podría ser más importante que la intención de Dios? ¿Qué podría estar por encima del amor de Dios? Ya es bastante difícil para Dios llevar a cabo Su obra en esta tierra inmunda. Si, además de esto, el hombre comete ofensas a sabiendas y deliberadamente, la obra de Dios tendrá que prolongarse. En resumen, esto no es conveniente ni beneficia a nadie.
La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. ¿Es la obra de Dios tan sencilla como el hombre imagina?
607. Las palabras que pronuncio son verdades dirigidas a toda la especie humana, no se expresan solo a una persona en específico o tipo de persona específica. Por lo tanto, solo deberíais preocuparos de comprender Mis palabras desde el punto de vista de la verdad y debéis tener una actitud de completa atención y sinceridad. No ignoréis una sola palabra o verdad que hablo ni tratéis todas Mis palabras a la ligera. En vuestras vidas veo que habéis hecho un gran número de cosas que son irrelevantes para la verdad; y por tanto, expresamente os requiero que seáis servidores de la verdad, que no seáis esclavos de la perversidad y la fealdad, así como que no piséis la verdad ni manchéis ningún rincón de la casa de Dios. Esta es Mi advertencia para vosotros.
La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Tres advertencias
608. Solo espero que seáis capaces de no permitir que Mis esfuerzos se vayan a la basura y, más que eso, que podáis comprender Mis intenciones meticulosas y tratéis Mis palabras como el fundamento de vuestra conducta propia. Sean o no el tipo de palabras que estéis dispuestos a escuchar o sean palabras que aceptéis alegremente o que aceptéis con reticencia, debéis tomároslas en serio. De lo contrario, vuestras actitudes y apariencia despreocupadas e indiferentes me harán un profundo daño y, más aún, me harán sentir gran aborrecimiento. En verdad, espero que todos vosotros podáis leer Mis palabras una y otra vez —miles de veces— incluso hasta el punto de que se hayan grabado en vuestro corazón. Solo de esa manera no defraudaréis Mis expectativas sobre vosotros. Sin embargo, ninguno de vosotros está viviendo así ahora. Por el contrario, todos estáis inmersos en una vida disoluta; una vida de comer y beber hasta no poder más, y ninguno de vosotros usáis Mis palabras para enriquecer vuestro corazón y vuestra alma. Por esta razón, he llegado a una conclusión sobre el verdadero rostro del hombre: el hombre puede traicionarme en cualquier momento, y nadie puede ser absolutamente leal a Mis palabras.
La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Un problema muy serio: la traición (1)
609. Lo que Dios exige es un amor singular del hombre; lo que requiere es que el hombre esté ocupado por Sus palabras y por un corazón lleno de amor por Él. Vivir dentro de las palabras de Dios, buscar dentro de Sus palabras, buscar lo que debe buscar, amar a Dios por Sus palabras, correr por Sus palabras, vivir por Sus palabras, estos son los objetivos que el hombre debería intentar alcanzar. Todo debe edificarse sobre las palabras de Dios; solo entonces será capaz el hombre de cumplir las exigencias de Dios. Si el hombre no está equipado con las palabras de Dios, entonces ¡no es más que un gusano poseído por Satanás! Considera esto: ¿cuánta palabra de Dios se ha arraigado en tu interior? ¿En qué cosas vives conforme a Sus palabras? ¿En qué cosas no has estado viviendo de acuerdo a ellas? Si las palabras de Dios no se han adueñado de ti del todo, ¿qué es lo que ocupa tu corazón, entonces? En tu vida cotidiana, ¿te está controlando Satanás o estás ocupado por las palabras de Dios? ¿Son Sus palabras la base de tus oraciones? ¿Saliste de tus estados negativos debido al esclarecimiento de las palabras de Dios? Tomar las palabras de Dios como fundamento de tu existencia, es en eso en lo que todos deberían entrar. Si las palabras de Dios no están presentes en tu vida, entonces vives bajo la influencia de las tinieblas, te estás rebelando contra Dios, te estás resistiendo a Él y deshonrando Su nombre. La creencia en Dios de estas personas es pura farsa y perturbación. ¿Qué proporción de tu vida has vivido conforme a las palabras de Dios? ¿Qué proporción de tu vida no has vivido según Sus palabras? ¿Cuánto de lo que te ha exigido la palabra de Dios se ha cumplido en ti? ¿Cuánto se ha perdido en ti? ¿Has mirado estas cosas con detenimiento?
La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Escapa de la influencia de las tinieblas y Dios te ganará
610. ¿Estáis dispuestos a disfrutar de Mis bendiciones en la tierra, bendiciones que son parecidas a las del cielo? ¿Estáis dispuestos a valorar el entendimiento de Mí, el disfrute de Mis palabras y el conocimiento de Mí como las cosas más valiosas y significativas en vuestra vida? ¿Sois verdaderamente capaces de someteros totalmente a Mí, sin pensar en vuestras propias perspectivas? ¿Sois realmente capaces de permitir que Yo os dé muerte y os guíe como a ovejas? ¿Hay alguien entre vosotros capaz de lograr estas cosas? ¿Podría ser que todos los que Yo acepto y reciben Mis promesas sean los que obtienen Mis bendiciones? ¿Habéis entendido algo de estas palabras? Si os pongo a prueba, ¿podéis dejarme realmente instrumentaros como Yo quiero y, en medio de estas pruebas, buscar Mis intenciones y percibir Mi corazón? No deseo que seas capaz de decir muchas palabras conmovedoras, ni de contar muchas historias fascinantes; más bien, te pido que seas capaz de dar un hermoso testimonio por Mí y que puedas entrar profundamente en la realidad en todos los aspectos. Si no hablara de manera directa, ¿podrías abandonar todo lo que es externo a ti y permitir que Yo te use? ¿No es esta la realidad que Yo requiero? ¿Quién es capaz de captar el significado de Mis palabras? Sin embargo, pido que las dudas ya no os agobien, que adoptéis un enfoque positivo en vuestra entrada y captéis la esencia de Mis palabras, no sea que malinterpretéis Mis palabras, que no tengáis claro lo que Yo quiero decir y vulneréis así Mis decretos administrativos. Espero que captéis Mis intenciones para vosotros en Mis palabras. No penséis más en vuestras propias perspectivas, y actuad tal como habéis decidido delante de Mí para permitir que Dios lo instrumente todo para vosotros. Todos aquellos que permanecen dentro de Mi casa deberían hacer tanto como puedan; deberías ofrecer lo mejor de ti a la última parte de Mi obra sobre la tierra. ¿Estás realmente dispuesto a poner en práctica tales cosas?
La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Las palabras de Dios al universo entero, Capítulo 4
611. En todo momento, Mi pueblo debe estar en guardia contra las astutas maquinaciones de Satanás, protegiendo la puerta de Mi casa para Mí; deben ser capaces de apoyarse unos a otros y de proveerse unos a otros para evitar caer en la trampa de Satanás, momento en el que sería demasiado tarde para lamentarse. ¿Por qué os estoy entrenando con tanta urgencia? ¿Por qué os cuento los hechos del reino espiritual? ¿Por qué os recuerdo y exhorto una y otra vez? ¿Alguna vez habéis reflexionado sobre esto? ¿Vuestra reflexión os ha traído claridad? Así pues, no solo debéis ser capaces de ganar experiencia a partir del pasado sino, más que eso, de expulsar las impurezas que hay dentro de vosotros bajo la guía de las palabras de hoy, permitiéndoles a cada una de Mis palabras echar raíces y florecer dentro de tu espíritu y, lo más importante, dar más fruto. Esto, porque lo que pido no es flores brillantes y frondosas sino fruto abundante —un fruto que no se eche a perder—. ¿Entendéis el verdadero significado de Mis palabras? Aunque las flores en un invernadero son tan innumerables como las estrellas, y atraen a toda la multitud que las admira, una vez que se han marchitado, se vuelven tan andrajosas como las maquinaciones engañosas de Satanás y nadie muestra ningún interés en ellas. Pero todos los que han sido abofeteados por los vientos y quemados por el sol y dan testimonio de Mí, aunque sus flores no sean hermosas, darán fruto una vez que las flores se hayan marchitado, pues Yo requiero que sean así. Cuando hablo estas palabras, ¿cuánto entendéis? Una vez que las flores se han marchitado y han dado fruto, y una vez que todo este fruto se pueda proveer para Mi disfrute, ¡concluiré toda Mi obra en la tierra y comenzaré a disfrutar la cristalización de Mi sabiduría!
La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Las palabras de Dios al universo entero, Capítulo 3
612. Durante mucho tiempo, las personas que creen en Dios han estado esperando con sinceridad un destino hermoso, y todos los creyentes en Dios esperan que la buena fortuna les llegue de repente, que antes de que se den cuenta se encontrarán apaciblemente sentados en un lugar u otro del cielo. Pero Yo digo que esas personas, con sus agradables pensamientos, nunca han sabido si están cualificadas para recibir tan buena fortuna caída del cielo o siquiera para ocupar un asiento allí. En estos momentos tenéis un buen conocimiento de vosotros mismos, pero seguís esperando escapar de los desastres de los últimos días y de la mano del Todopoderoso cuando castiga a los malvados. Se diría que tener dulces sueños y querer las cosas a su antojo es un rasgo común a todas las personas corrompidas por Satanás, y no una genial ocurrencia de algún individuo solitario. Aun así, sigo deseando poner fin a estos deseos extravagantes vuestros, así como a vuestro afán por obtener bendiciones. Dado que vuestras transgresiones y las realidades de vuestra rebeldía son numerosas y cada vez mayores, ¿cómo pueden encajar estas cosas con vuestros agradables planes para el futuro? Si quieres cometer errores cuando te plazca sin nada que te refrene, pero a la vez sigues queriendo que tus sueños se hagan realidad, te insto a continuar en tu estupor y a no despertar jamás, porque el tuyo es un sueño vacío, y en la presencia del Dios justo, Él no hará una excepción por ti. Si quieres simplemente que tus sueños se hagan realidad, nunca sueñes, sino haz siempre frente a la verdad y a los hechos. Esta es la única forma en la que puedes salvarte. ¿Cuáles son, en términos concretos, los pasos de este método?
En primer lugar, examina todas tus transgresiones y examina cualquier conducta y pensamiento que tengas que no se conformen a la verdad.
Es una cosa que puedes llevar a cabo con facilidad, y creo que todas las personas inteligentes son capaces de hacerlo. Sin embargo, esas que no saben nunca qué se pretende decir por transgresión y verdad son la excepción, porque, en lo fundamental, no son personas inteligentes. Me estoy dirigiendo a personas que Dios ha reconocido, que son sinceras, que no han infringido gravemente los decretos administrativos, y que pueden discernir fácilmente sus propias transgresiones. Aunque esta cosa que os exijo os resulta fácil cumplir, no es la única cosa que os exijo. Comoquiera que sea, espero que no os burléis por dentro de este requisito y, sobre todo, que no lo contempléis con desdén ni lo toméis a la ligera. Debéis tratarlo con seriedad y no ser indiferentes.
En segundo lugar, para cada transgresión y rebelión que hayas tenido, debes encontrar una verdad correspondiente con la cual resolverla y, posteriormente, sustituir tus actos transgresores, tus pensamientos y tus actos rebeldes por la práctica de la verdad.
Tercero, debes ser una persona cándida; no intentes ser escurridizo ni seas una persona falsa. (Aquí os pido de nuevo que seáis personas honestas).
Si puedes lograr estas tres cosas, eres afortunado, eres una persona cuyos sueños se hacen realidad y que recibe buena fortuna. Quizás tratéis seriamente estas tres exigencias modestas, o tal vez les echéis un vistazo de un modo muy irresponsable. En cualquier caso, Mi propósito consiste en cumplir vuestros sueños y en hacer realidad vuestras aspiraciones, y no en burlarme ni jugar con vosotros.
La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Las transgresiones conducirán al hombre al infierno
613. Tengo muchas esperanzas. Espero que os comportéis de manera correcta y os portéis bien, que seáis devotos al desempeñar vuestros deberes, que poseáis la verdad y humanidad, que seáis personas que pueden renunciar a todo, incluidas sus vidas, por Dios, y así sucesivamente. Todas estas esperanzas conciernen a vuestras insuficiencias y a vuestra corrupción y rebeldía. Si ninguna de las conversaciones que he mantenido con vosotros han bastado para captar vuestra atención, entonces es probable que lo único que pueda hacer ahora es no decir nada más. Sin embargo, entendéis cuál sería el resultado de esto. Yo no descanso a menudo, por lo que si no hablo, haré algo para que las personas lo consideren. Podría hacer que se pudriera la lengua de alguien, que alguien muriera desmembrado o provocarles anormalidades en los nervios y hacer que tuvieran una apariencia horrible de múltiples maneras. También podría hacer que las personas soportasen tormentos que Yo he preparado específicamente para ellos. De esta forma me sentiría contento, muy feliz y encantado. Siempre se ha dicho: “Haz bien a quien te haga bien, y mal al que te haga mal”; ¿por qué ahora no? Si deseas oponerte a Mí y emitir algún juicio sobre Mí, pudriré tu boca, y eso me producirá un deleite sin fin. Esto se debe a que, al final, lo que has hecho no es la verdad y, mucho menos, tiene algo que ver con la vida, mientras que todo lo que Yo hago es la verdad. Todas Mis acciones son relevantes para los principios de Mi obra y para los decretos administrativos que Yo establezco. Por tanto, insto a cada uno de vosotros a acumular algo de virtud, a dejar de cometer tanta maldad, y a prestar atención a Mis exigencias en vuestro tiempo libre. Entonces me sentiré gozoso. Si contribuyerais (o más bien “donarais”) a la verdad siquiera la milésima parte del esfuerzo que ponéis en la carne, te digo que no cometerías transgresiones frecuentes ni tendrías la boca podrida. ¿Acaso no es obvio?
La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Las transgresiones conducirán al hombre al infierno
614. Como miembro de la humanidad creada, debes mantener la posición que te corresponde y comportarte debidamente. Debes aferrarte con esmero a aquello que el Creador te ha encomendado. No hagas nada fuera de lugar ni cosas más allá de tu capacidad o que le resulten aborrecibles a Dios. No persigas ser una gran persona, un superhombre o un individuo grandioso, ni persigas convertirte en Dios. Todos estos son deseos que las personas no deberían tener. Perseguir ser una gran persona o un superhombre es absurdo. Perseguir convertirse en Dios es incluso más vergonzoso; es repugnante y despreciable. Lo que es precioso de verdad, y a lo que los seres creados deberían aferrarse más que a cualquier otra cosa, es convertirse en un verdadero ser creado; este es el único objetivo que todas las personas deberían perseguir.
La Palabra, Vol. II. Sobre conocer a Dios. Dios mismo, el único I
615. Cada uno de vosotros debéis cumplir adecuadamente con vuestro deber, con un corazón franco y honesto y estar dispuestos a pagar el precio que sea necesario. Como habéis dicho, cuando llegue el día, Dios no va a maltratar a nadie que haya sufrido o pagado un precio por Él. Merece la pena aferrarse a este tipo de convicción y lo adecuado es que no os olvidéis nunca de ella. Solo así puedo dar tranquilidad a Mi mente respecto a vosotros. De otro modo, siempre seréis personas por las que nunca podré estar tranquilo; y seréis para siempre objetos de Mi desagrado. Si todos vosotros podéis seguir vuestra conciencia y entregarlo todo por Mí, sin escatimar esfuerzos por Mi obra y dedicando las energías de una vida entera a Mi trabajo evangélico, ¿no saltará Mi corazón a menudo de gozo por vosotros? De este modo, seré capaz de dar completa tranquilidad a Mi mente respecto a vosotros, ¿verdad?
La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Acerca del destino
616. ¿Puedes comunicar el carácter expresado por Dios en cada era de una manera concreta, en un lenguaje que sea apropiado y tenga el significado de esa era? ¿Puedes tú, que experimentas la obra de Dios de los últimos días, describir en detalle el carácter justo de Dios? ¿Puedes dar testimonio del carácter de Dios de manera precisa y clara? ¿Cómo contarás lo que has visto y experimentado a esos creyentes religiosos lastimosos, pobres y devotos, hambrientos y sedientos de justicia, y que están esperando a que tú los pastorees? ¿Qué tipo de personas están esperando a que tú las pastorees? ¿Puedes imaginarlo? ¿Eres consciente de la carga que llevas a cuestas, de tu comisión y tu responsabilidad? ¿Dónde está tu sentido de misión histórica? ¿Cómo servirás correctamente como amo de la próxima era? ¿Tienes un fuerte sentido de ser amo? ¿Cómo debería explicarse el amo de todas las cosas? ¿Es realmente el amo de todas las criaturas vivientes y todas las cosas físicas del mundo? ¿Qué planes tienes para el progreso de la siguiente fase de la obra? ¿Cuántas personas están esperando a que las pastorees? ¿Es pesada tu tarea? Son pobres, lastimosos, ciegos, están desconcertados y se lamentan en las tinieblas; ¿dónde está el camino? ¡Cómo anhelan que la luz, como una estrella fugaz, descienda repentinamente y disperse a las fuerzas de la oscuridad que han oprimido a los hombres durante tantos años! Esperan esto con ansias y lo anhelan día y noche; ¿quién puede conocer esto por completo? Incluso el día en que la luz les pasa por delante, estas personas que sufren profundamente permanecen encarceladas en una mazmorra oscura, sin esperanza de liberación; ¿cuándo dejarán de llorar? Es terrible la desgracia de estos espíritus frágiles que nunca han tenido reposo y han estado mucho tiempo atrapados por ataduras despiadadas e historia congelada. Y ¿quién ha oído los sonidos de sus gemidos? ¿Quién ha visto su estado miserable? ¿Has pensado alguna vez cuán afligido e inquieto está el corazón de Dios? ¿Cómo puede soportar Él ver a la humanidad inocente, que creó con Sus propias manos, sufriendo tal tormento? Después de todo, los seres humanos son las víctimas que han sido envenenadas. Y, aunque el hombre ha sobrevivido hasta hoy, ¿quién habría sabido que el maligno envenenó a la humanidad hace mucho tiempo? ¿Has olvidado que eres una de las víctimas? ¿No estás dispuesto a esforzarte por salvar a todos estos sobrevivientes por tu amor a Dios? ¿No estás dispuesto a dedicar toda tu fortaleza para retribuir a Dios, que ama a la humanidad como a Su propia carne y sangre? ¿Cómo exactamente comprendes el ser usado por Dios para vivir tu extraordinaria vida? ¿Tienes realmente la determinación y la fe para vivir la vida llena de sentido de una persona piadosa y que sirve a Dios?
La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. ¿Cómo deberías ocuparte de tu misión futura?
617. Eres un ser creado; por supuesto, debes adorar a Dios y buscar una vida con sentido. Si no adoras a Dios, sino que vives en tu carne inmunda, ¿no eres solo una bestia vestida de humano? Como eres un ser humano, ¡te debes gastar para Dios y soportar todo el sufrimiento! El pequeño sufrimiento que estás experimentando ahora, lo debes aceptar con alegría y tranquilidad y vivir una vida significativa como Job y Pedro. En este mundo, el hombre usa la ropa del diablo, come la comida del diablo, trabaja y sirve bajo el dominio del diablo y es pisoteado por él hasta el punto de estar cubierto de inmundicia. No ha captado el significado de la vida ni obtenido el camino verdadero; ¿qué significado tiene vivir así? Vosotros sois personas que buscáis la senda correcta y buscáis mejorar. Os levantáis en el país del gran dragón rojo y sois aquellos a quienes Dios llama justos. ¿No es esa la vida con mayor sentido?
La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Práctica (2)
618. Debéis buscar hacer vuestro máximo esfuerzo para amar a Dios en este ambiente tranquilo. En el futuro no tendréis más oportunidades de amar a Dios porque las personas solo tienen la oportunidad de amar a Dios en la carne; cuando vivan en otro mundo, nadie hablará de amar a Dios. ¿No es esta la responsabilidad de un ser creado? Y, entonces, ¿cómo debéis amar a Dios durante los días de vuestra vida? ¿Has pensado alguna vez en esto? ¿Estás esperando hasta después de morir para amar a Dios? ¿No es esto una charla hueca? ¿Por qué no buscas amar a Dios hoy? ¿Amar a Dios mientras se está ocupado puede ser verdadero amor por Dios? La razón por la que se dice que este paso de la obra de Dios pronto llegará a su fin es porque Dios ya tiene testimonio ante Satanás. Por tanto, no hay necesidad de que el hombre haga nada; al hombre solamente se le pide que busque amar a Dios en los años que esté vivo; esta es la clave. Debido a que los requisitos de Dios no son elevados y a que hay una ansiedad ardiente en Su corazón, Él ha revelado un resumen del siguiente paso de la obra antes de que este paso termine, lo que claramente muestra cuánto tiempo queda; si Dios no estuviera ansioso en Su corazón, ¿diría estas palabras de una manera tan anticipada? Es porque el tiempo es corto que Dios obra de esta manera. Se espera que podáis amar a Dios con todo vuestro corazón, con toda vuestra mente y con toda vuestra fuerza, al igual que valoráis vuestra propia vida. ¿No es esta una vida del mayor significado? ¿Dónde más podríais encontrar el significado de la vida? ¿No estáis siendo demasiado ciegos? ¿Estás dispuesto a amar a Dios? ¿Es Dios digno del amor del hombre? ¿Son las personas dignas de la adoración del hombre? Así pues, ¿qué debes hacer? Ama a Dios con valentía, sin reservas, y a ver lo que Dios te hace. A ver si Él te mata. En suma, la tarea de amar a Dios es más importante que copiar y escribir cosas para Dios. Le debes dar el primer lugar a lo que es más importante para que tu vida pueda tener más valor y esté llena de felicidad, y después debes esperar la “sentencia” de Dios para ti. Me pregunto si tu plan incluye amar a Dios. Deseo que los planes de todos se conviertan en lo que Dios completa y todos lleguen a ser realidad.
La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. El desvelamiento de los misterios de “Las palabras de Dios al universo entero”, Capítulo 42
619. Todas las personas deben buscar vivir una vida que tenga sentido y no deberían contentarse con sus circunstancias actuales. Deben llegar a vivir la imagen de Pedro, y deben poseer el conocimiento y las experiencias de Pedro. Deben buscar las cosas que son más elevadas y más profundas. Deben buscar un amor más profundo y más puro por Dios, y una vida que tenga valor y sentido. Solo esto es vida; solo entonces serán iguales a Pedro. Te debes enfocar en entrar de manera proactiva en el lado positivo y no debes ser negativo y permitirte retroceder por conformarte con la comodidad temporal, ignorando al mismo tiempo verdades más profundas, más detalladas y más prácticas. Debes poseer un amor práctico y debes buscar todas las maneras posibles de liberarte de esta vida decadente y despreocupada que no es diferente a la de un animal. Debes vivir una vida que tenga sentido, una vida que tenga valor y no debes engañarte a ti mismo ni tratar tu vida como un juguete con el que se juega. Para cualquiera que tenga determinación y ame a Dios, no hay verdades imposibles de alcanzar ni ninguna rectitud por la que no pueda mantenerse firme. ¿Cómo deberías vivir tu vida? ¿Cómo debes amar a Dios y usar ese amor para satisfacer Sus intenciones? No hay asunto mayor que estos en tu vida. Sobre todo, debes tener este tipo de determinación y perseverancia, y no debes ser un débil sin carácter. Debes aprender a experimentar una vida con sentido y a experimentar verdades significativas; no deberías tratarte a ti mismo de manera superficial de esa forma. Sin que te des cuenta, se te pasará la vida; después de eso, ¿tendrás aún esa clase de oportunidad para amar a Dios? ¿Puede el hombre amar a Dios una vez que haya muerto? Debes tener la misma determinación y conciencia que Pedro; debes vivir una vida con sentido y no jugar juegos contigo mismo. Como ser humano y como una persona que busca a Dios, debes considerar y abordar tu vida cuidadosamente, considerando cómo deberías ofrecerte a Dios, cómo deberías tener una fe más significativa en Él y cómo, ya que amas a Dios, lo debes amar de una manera que sea más pura, más hermosa y más buena.
La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Las experiencias de Pedro: su conocimiento del castigo y del juicio
620. Los requisitos precisos de Dios para la humanidad y para aquellos que lo siguen son los siguientes. Él requiere cinco cosas a aquellos que lo siguen: fe genuina, seguimiento leal, sumisión absoluta, conocimiento verdadero y temor sincero.
En estas cinco cosas, Dios requiere que las personas no duden más de Él y que no lo sigan usando imaginaciones o puntos de vista vagos; no deben seguir a Dios basándose en figuraciones o nociones. Él requiere que cada uno de los que lo siguen lo hagan lealmente, no con poco entusiasmo o jugando a dos bandas. Cuando Dios te impone requisitos, te pone a prueba, te juzga, te poda, o te disciplina y te azota, deberías someterte a Él de forma absoluta. No deberías pedir una justificación ni poner condiciones y mucho menos hablar de razones. Tu sumisión debe ser absoluta. Conocer a Dios es el ámbito en el que las personas son más deficientes. Con frecuencia imponen sobre Dios dichos, declaraciones y palabras que no tienen relación con Él, y creen que tales palabras son la definición más precisa del conocimiento de Dios. No saben que estos dichos, que proceden de la imaginación humana, de su propio razonamiento y conocimiento, no tienen la más mínima relación con la esencia de Dios. Por tanto, quiero deciros que, cuando se trata del conocimiento que Dios desea que tengan las personas, Él no pide simplemente que lo reconozcas a Él y a Sus palabras, sino también que tu conocimiento de Él sea correcto. Incluso si solo puedes decir una frase, o solo sabes un poquito, este poquito de conocimiento es correcto y verdadero, así como compatible con la esencia de Dios mismo. Esto se debe a que Él detesta la alabanza y los elogios hacia Él poco realistas o arbitrarios. Además, Él aborrece que las personas le traten como al aire. Odia que, durante el debate de temas sobre Dios, las personas hagan afirmaciones infundadas, hablen y debatan a su antojo y sin el menor escrúpulo, más incluso odia a los que creen conocer a Dios y hablan con grandilocuencia del asunto de conocerlo, que debaten temas relacionados con Él sin refrenarse y sin escrúpulos. La última de las cinco exigencias anteriormente mencionadas es el temor sincero. Este es el requisito definitivo de Dios para todos los que lo siguen. Cuando alguien posee el conocimiento correcto y verdadero de Dios, es capaz de temerlo realmente y apartarse del mal. Este temor procede de las profundidades de su corazón, surge de su propia voluntad y no lo exige Dios. Él no necesita que le des ninguna buena actitud, ninguna buena conducta o ningún buen comportamiento externo como limosna, sino que necesita que lo temas y le tengas pavor desde lo profundo de tu corazón. Este temor se alcanza como consecuencia de cambios en tu carácter-vida, de lograr el conocimiento de Dios y la comprensión de Sus hechos, de llegar a entender Su esencia, y de tu reconocimiento del hecho de que eres uno de Sus seres creados. Por tanto, Mi objetivo al emplear la palabra “sincero” para definir el temor aquí es que los seres humanos entiendan que su temor de Dios debería provenir del fondo de sus corazones.
La Palabra, Vol. II. Sobre conocer a Dios. Dios mismo, el único X
621. Ahora todos vosotros os debéis examinar tan pronto como sea posible para ver cuánta de vuestra traición a Mí permanece en vosotros. Estoy esperando vuestra respuesta ansiosamente. No seáis superficiales en vuestro trato conmigo. Yo nunca juego con las personas. Si digo que haré algo, entonces con toda seguridad lo haré. Espero que cada uno de vosotros sea alguien que tome Mis palabras en serio y no piense que son ciencia ficción. Lo que quiero es una acción concreta de vuestra parte, no vuestras imaginaciones. Después, debéis contestar Mis siguientes preguntas:
1) Si eres verdaderamente un servidor, ¿me puedes servir con devoción, sin ningún elemento de superficialidad o negatividad?
2) Si descubres que nunca te he apreciado, ¿seguirás siendo capaz de quedarte y rendirme servicio de por vida?
3) Si has dedicado mucho esfuerzo, pero todavía soy muy frío contigo, ¿serás capaz de seguir trabajando para Mí en el anonimato?
4) Si, después de que te gastaste un poco para Mí, Yo no satisfago tus exiguas demandas, ¿te desalentarás y te decepcionarás de Mí o, incluso, empezarás a echar espuma por la boca con resentimiento y a gritar insultos?
5) Si siempre has sido muy leal y amoroso conmigo, pero sufres el tormento de la enfermedad, las penurias económicas, el abandono de tus amigos y parientes, o cualquier otra desgracia en la vida, ¿aun así continuarán tu lealtad y amor por Mí?
6) Si nada de lo que has imaginado en tu corazón concuerda con lo que he hecho, ¿cómo deberías recorrer tu senda futura?
7) Si no recibes nada de lo que esperabas recibir, ¿puedes seguir siendo Mi seguidor?
8) Si nunca has entendido el propósito y significado de Mi obra, ¿puedes ser una persona sumisa que no hace juicios ni saca conclusiones arbitrariamente?
9) ¿Puedes atesorar todas las palabras que he dicho y toda la obra que he hecho mientras he estado junto al hombre?
10) ¿Eres capaz de ser Mi fiel seguidor, dispuesto a sufrir por Mí de por vida, aunque no obtengas nada?
11) Por Mí, ¿eres capaz de renunciar a considerar, planear o preparar tu futura senda de supervivencia?
Estas preguntas representan Mis requisitos finales para vosotros y espero que todos vosotros podáis responderme.
La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Un problema muy serio: la traición (2)
622. Lo que deseo ahora es tu lealtad y sumisión, tu amor y tu testimonio. Incluso si en este momento no sabes lo que es el testimonio o lo que es el amor, debes entregarte por entero a Mí y entregarme los únicos tesoros que tienes: tu lealtad y tu sumisión. Debes saber que el testimonio de Mi derrota de Satanás está en la lealtad y la sumisión del hombre, del mismo modo que lo está el testimonio de Mi conquista completa del hombre. El deber de tu fe en Mí es dar testimonio por Mí, ser leal a Mí y a ningún otro, y ser sumiso hasta el final. Antes de que Yo comience el siguiente paso de Mi obra, ¿cómo deberías dar testimonio por Mí? ¿Cómo deberías ser leal y sumiso a Mí? ¿Mostrarás devoción a tu función o simplemente te rendirás? ¿Preferirías someterte a todo lo que Yo arreglo para ti (aunque sea que mueras o perezcas) o huir a mitad de camino para evitar Mi castigo? Te castigo para que des testimonio por Mí y seas leal y sumiso a Mí. También se puede decir que el castigo actual es en aras de llevar a cabo el siguiente paso de Mi obra y del progreso sin obstáculos de la obra futura. Por lo tanto, te exhorto a que seas sabio y a que no trates tu vida ni el sentido de tu existencia como arena sin ningún valor. ¿Puedes saber exactamente cuál será Mi obra por venir? ¿Sabes cómo voy a obrar y cómo se llevará a cabo Mi obra en los días venideros? Debes conocer la relevancia de experimentar Mi obra y, aún más, la relevancia de tu creencia en Mí. He hecho tanta obra; ¿cómo podría rendirme a medio camino, como tú lo imaginas? He iniciado un proyecto tan grande; ¿cómo podría desmantelarlo? Es cierto que he venido para dar fin a esta era, pero lo que es más importante es que debes saber que voy a comenzar una nueva era, a llevar a cabo una nueva obra y, más aún, a difundir el evangelio del reino. Así que debes saber que la obra presente es solo para comenzar una era y sentar los cimientos para difundir el evangelio en lo venidero y para poner fin a la era en el futuro. Mi obra no es tan sencilla como imaginas, ni es tan inútil y sin sentido como crees. Por lo tanto, todavía debo decirte: deberías ofrecerte a ti mismo para Mi obra y, más aún, te tienes que dedicar en aras de Mi gloria. Lo que he anhelado aún más desde hace mucho es que des testimonio por Mí, y aún más he esperado mucho tiempo para ver que difundas Mi evangelio. Debes entender lo que hay en Mi corazón.
La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. ¿Qué sabes de la fe?