A. Acerca de los requerimientos de Dios para el hombre

673. ¿Estáis dispuestos a disfrutar de Mis bendiciones en la tierra, bendiciones que son parecidas a las del cielo? ¿Estáis dispuestos a valorar el entendimiento de Mí, el disfrute de Mis palabras y el conocimiento de Mí, como las cosas más valiosas y significativas en vuestra vida? ¿Sois verdaderamente capaces de someteros totalmente a Mí, sin pensar en vuestras propias perspectivas? ¿Sois realmente capaces de permitir que Yo os dé muerte, y os guíe, como a ovejas? ¿Hay alguien entre vosotros capaz de lograr estas cosas? ¿Podría ser que todos los que Yo acepto y reciben Mis promesas son los que obtienen Mis bendiciones? ¿Habéis entendido algo de estas palabras? Si os pongo a prueba, ¿podéis poneros verdaderamente a merced mía, y, en medio de estas pruebas, buscar Mis propósitos y percibir Mi corazón? No deseo que seas capaz de hablar muchas palabras conmovedoras, ni de contar muchas historias fascinantes; más bien, te pido que seas capaz de dar un buen testimonio de Mí, y que puedas entrar plena y profundamente en la realidad. Si no hablara de manera directa, ¿podrías abandonar todo lo que hay a tu alrededor y permitir que Yo te use? ¿No es esta la realidad que Yo requiero? ¿Quién es capaz de comprender el significado de Mis palabras? Sin embargo, pido que las dudas no os agobien, que seáis proactivos en vuestra entrada y comprendáis la esencia de Mis palabras. Esto evitará que malinterpretéis Mis palabras, y que no tengáis clara Mi intención, violando así Mis decretos administrativos. Espero que entendáis Mis propósitos para vosotros en Mis palabras. No penséis más en vuestras propias perspectivas, y actuad tal como habéis decidido delante de Mí para someteros a las orquestaciones de Dios en todas las cosas. Todos aquellos que permanecen dentro de Mi casa deberían hacer tanto como puedan; deberías ofrecer lo mejor de ti a la última parte de Mi obra sobre la tierra. ¿Estás realmente dispuesto a poner en práctica tales cosas?

Extracto de ‘Capítulo 4’ de Las palabras de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

674. Ahora bien, vosotros debéis buscar convertiros en el pueblo de Dios y así comenzaréis toda la entrada en el camino correcto. Ser el pueblo de Dios quiere decir entrar en la Era del Reino. En la actualidad comenzaréis a entrar de manera oficial en el entrenamiento del reino y vuestras vidas futuras dejarán de ser tan descuidadas y holgazanas como lo eran antes; viviendo de esta manera es imposible alcanzar los estándares que Dios exige. Si no sientes ninguna urgencia entonces esto muestra que no tienes ningún deseo por mejorar, que tu búsqueda es poco clara y confusa y que no puedes cumplir con la voluntad de Dios. Entrar al entrenamiento del reino quiere decir comenzar la vida del pueblo de Dios, ¿estás dispuesto a aceptar tal entrenamiento? ¿Estás dispuesto a sentir una sensación de urgencia? ¿Estás dispuesto a vivir bajo la disciplina de Dios? ¿Estás dispuesto a vivir bajo el castigo de Dios? Cuando las palabras de Dios vengan a ti y te prueben, ¿cómo actuarás? ¿Y qué vas a hacer cuando te enfrentes con toda clase de hechos? En el pasado, tu enfoque no era en la vida; hoy, debes entrar en la realidad de vida y buscar los cambios en tu carácter de vida. Esto es lo que debe lograr el pueblo del reino. Todos los que son del pueblo de Dios deben tener vida, deben aceptar el entrenamiento del reino y deben buscar los cambios en su carácter de vida. Esto es lo que Dios exige del pueblo del reino.

Las exigencias que Dios le hace al pueblo del reino son las siguientes:

1) Deben aceptar las comisiones de Dios. Es decir, deben aceptar todas las palabras que se hablan en la obra de Dios de los últimos días.

2) Deben entrar en el entrenamiento del reino.

3) Deben buscar que Dios haya tocado sus corazones. Cuando tu corazón se haya vuelto por completo a Dios, y tengas una vida espiritual normal, vivirás en el reino de la libertad, lo que quiere decir que vivirás bajo el cuidado y la protección del amor de Dios. Sólo cuando vivas bajo el cuidado y la protección de Dios vas a pertenecerle a Dios.

4) Deben ser ganados por Dios.

5) Se deben convertir en una manifestación de la gloria de Dios en la tierra.

Estos cinco puntos son Mis comisiones para vosotros. Mis palabras las hablo al pueblo de Dios, y si no estás dispuesto a aceptar estas comisiones, Yo no te voy a obligar, pero si verdaderamente las aceptas, entonces serás capaz de hacer la voluntad de Dios. En la actualidad, comenzáis a aceptar las comisiones de Dios, buscar convertiros en uno del pueblo del reino y alcanzar los estándares que se exigen para ser el pueblo del reino. Este es el primer paso para la entrada. Si quieres hacer por completo la voluntad de Dios, entonces debes aceptar estas cinco comisiones y, si las puedes lograr, serás conforme al corazón de Dios y con toda seguridad Dios te usará grandemente.

Extracto de ‘Conoce la nueva obra de Dios y sigue Sus huellas’ en “La Palabra manifestada en carne”

675. Lo que habéis heredado en el presente supera lo dado a los apóstoles y profetas a lo largo de las eras, y es incluso más grande que lo dado a Moisés y Pedro. Las bendiciones no pueden ser obtenidas en un día o dos; deben ser ganadas por medio de gran sacrificio. Es decir, debéis poseer un amor que ha sido sometido al refinamiento, debes poseer una gran fe, y debéis tener las muchas verdades que Dios requiere que alcancéis. Es más, debéis volveros hacia la justicia, sin estar intimidados o ser evasivos, y debéis mantener un amor constante e inquebrantable por Dios. Debéis tener determinación, ha de haber cambios en vuestro carácter vital, vuestra corrupción debe ser sanada y debéis aceptar todas las orquestaciones de Dios sin quejaros, e incluso debéis ser obedientes hasta la muerte. Esto es lo que debéis alcanzar, este es el objetivo final de Dios y lo que Dios solicita a este grupo de personas. Ya que Él os da, Él seguro va a pediros cosas a cambio y haceros exigencias adecuadas. Por tanto, hay razón para toda la obra que hace, lo que demuestra por qué Dios hace obra rigurosa y exigente una y otra vez. Debido a esto debéis estar llenos de fe en Dios. En resumen, toda la obra de Dios se hace por vuestro bien, para que podáis ser dignos de recibir Su herencia. Esto no es tanto por el bien de la propia gloria de Dios, sino por el bien de vuestra salvación y para el perfeccionamiento de este grupo de personas que han sufrido tan profundamente en la tierra impura. Debéis comprender la voluntad de Dios. Y por eso exhorto a los muchos ignorantes que no tienen ninguna visión o sentido: no pongáis a Dios a prueba y no os resistáis más. Dios ya ha soportado sufrimientos que el hombre jamás ha padecido, y hace mucho sufrió por el hombre una humillación incluso mayor. ¿A qué más no podéis renunciar? ¿Qué podría ser más importante que la voluntad de Dios? ¿Qué podría estar por encima del amor de Dios? Ya es bastante difícil para Dios llevar a cabo Su obra en esta tierra impura. Si, además de esto, el hombre transgrede a sabiendas e intencionadamente, la obra de Dios tendrá que ser extendida. En resumen, esto no es conveniente ni beneficia a nadie.

Extracto de ‘¿Es la obra de Dios tan sencilla como el hombre imagina?’ en “La Palabra manifestada en carne”

676. Lo que deseo ahora es tu lealtad y obediencia, tu amor y tu testimonio. Incluso si en este momento no sabes lo que es el testimonio o lo que es el amor, debes entregarme tu todo y entregarme los únicos tesoros que tienes: tu lealtad y tu obediencia. Debes saber esto, el testimonio de Mi derrota de Satanás se sitúa dentro de la lealtad y la obediencia del hombre, del mismo modo que lo hace Mi testimonio de Mi conquista completa del hombre. El deber de tu fe en Mí es dar testimonio de Mí, ser leal a Mí y a ningún otro, y ser obediente hasta el final. Antes de que Yo comience el siguiente paso de Mi obra, ¿cómo darás testimonio de Mí? ¿Cómo serás leal y obediente a Mí? ¿Dedicas toda tu lealtad a tu oficio o simplemente te rendirás? ¿Prefieres someterte a cada arreglo mío (aunque sea muerte o destrucción) o huir a medio camino para evitar Mi castigo? Te castigo para que des testimonio de Mí y seas leal y obediente a Mí. Es más, el castigo presente es para dar inicio al siguiente paso de Mi obra y permitir que esta progrese sin obstáculos. Por lo tanto, te exhorto a que seas sabio y a que no trates tu vida o la importancia de tu existencia como arena sin ningún valor. ¿Puedes saber exactamente cuál será Mi obra por venir? ¿Sabes cómo voy a obrar en los días por venir y cómo Mi obra se desarrollará? Debes saber la relevancia de tu experiencia de Mi obra y, además, la relevancia de tu fe en Mí. He hecho tanto; ¿cómo podría rendirme a medio camino, como tú lo imaginas? He hecho una obra tan extensa; ¿cómo podría destruirla? En efecto, he venido para dar fin a esta era. Esto es cierto, pero además debes saber que voy a comenzar una nueva era, a comenzar una nueva obra y, sobre todo, a esparcir el evangelio del reino. Así que debes saber que la obra presente es sólo para comenzar una era y poner el fundamento para difundir el evangelio en el futuro y poner fin a la era en el futuro. Mi obra no es tan sencilla como piensas, ni es tan inútil y sin sentido como crees. Por lo tanto, todavía debo decirte: debes dar tu vida a Mi obra y, más aún, te tienes que dedicar a Mi gloria. Hace mucho que he anhelado que des testimonio de Mí e incluso aún más he anhelado que esparzas Mi evangelio. Debes entender lo que hay en Mi corazón.

Extracto de ‘¿Qué sabes de la fe?’ en “La Palabra manifestada en carne”

677. Sólo espero que no desperdiciéis Mis penosos esfuerzos y, además, que podáis comprender todo el cuidado y la atención que he dedicado, y tratéis Mis palabras como el fundamento de cómo os comportáis como seres humanos. Ya sea el tipo de palabras que estéis dispuestos a escuchar o no, ya sean palabras que os guste aceptar o que aceptéis incómodamente, las debéis tomar con seriedad. De lo contrario, vuestro carácter y comportamiento despreocupados e indiferentes realmente me molestarán y, de hecho, me repugnarán. Realmente espero que todos vosotros podáis leer Mis palabras una y otra vez —miles de veces— e incluso saberlas de memoria. Sólo de esa manera podréis cumplir Mis expectativas sobre vosotros. Sin embargo, ninguno de vosotros estáis viviendo así ahora. Por el contrario, todos vosotros estáis inmersos en una vida depravada de comer y beber hasta reventar, y ninguno de vosotros usáis Mis palabras para enriquecer vuestros corazones y almas. Por esta razón, he llegado a una conclusión sobre la verdadera cara de la humanidad: El hombre puede traicionarme en cualquier momento, y nadie puede ser absolutamente fiel a Mis palabras.

Extracto de ‘Un problema muy serio: la traición (1)’ en “La Palabra manifestada en carne”

678. Las palabras que pronuncio son verdades dirigidas a toda la humanidad, no están dirigidas sólo a una persona o tipo de persona específica. Por lo tanto, debéis concentraros en entender Mis palabras desde el punto de vista de la verdad, y debéis tener una actitud de completa atención y sinceridad. No ignoréis una sola palabra o verdad que hablo ni tratéis todas Mis palabras a la ligera. En vuestras vidas veo que habéis hecho mucho que es irrelevante para la verdad; y por tanto, expresamente os pido que os convirtáis en servidores de la verdad, que no seáis esclavizados por la maldad y la fealdad, y que no piséis la verdad ni manchéis ningún rincón de la casa de Dios. Esta es Mi advertencia para vosotros.

Extracto de ‘Tres advertencias’ en “La Palabra manifestada en carne”

679. En todo momento, Mi pueblo debe estar en guardia contra las astutas maquinaciones de Satanás, protegiendo la puerta de Mi casa para Mí; deben ser capaces de apoyarse unos a otros y de proveerse unos a otros para evitar caer en la trampa de Satanás, momento en el que sería demasiado tarde para lamentarse. ¿Por qué os estoy entrenando con tanta urgencia? ¿Por qué os digo los hechos del mundo espiritual? ¿Por qué os recuerdo y exhorto una y otra vez? ¿Alguna vez habéis reflexionado sobre esto? ¿Vuestra reflexión os ha traído claridad? Así pues, no sólo debéis ser capaces de ser experimentados al edificar con base en el pasado sino que, más que eso, expulsar las impurezas que hay dentro de vosotros bajo la guía de las palabras de hoy, permitiéndoles a cada una de Mis palabras echar raíces, y florecer dentro de tu espíritu y, lo más importante, dar más fruto. Esto, porque lo que pido no es flores brillantes y frondosas sino fruto abundante —fruto, es más, que no se eche a perder—. ¿Entendéis el verdadero significado de Mis palabras? Aunque las flores en un invernadero son tan innumerables como las estrellas, y atraen a toda la multitud que admira, una vez que se han marchitado, se vuelven tan andrajosas como las maquinaciones engañosas de Satanás y nadie muestra ningún interés en ellas. Pero todos los que han sido abofeteados por los vientos y quemados por el sol y dan testimonio de Mí, aunque sus flores no sean hermosas, darán fruto una vez que las flores se hayan marchitado, pues Yo requiero que sean así. Cuando hablo estas palabras, ¿cuánto entendéis? Una vez que las flores se han marchitado y han dado fruto, y una vez que todo este fruto se pueda proveer para Mi disfrute, ¡concluiré toda Mi obra en la tierra y comenzaré a disfrutar la cristalización de Mi sabiduría!

Extracto de ‘Capítulo 3’ de Las palabras de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

680. He impuesto al hombre un estándar muy estricto todo este tiempo. Si tu lealtad viene acompañada de intenciones y condiciones, entonces preferiría no tener tu supuesta lealtad, porque Yo aborrezco a los que me engañan por medio de sus intenciones y me chantajean con condiciones. Sólo deseo que el hombre me sea absolutamente leal, y que haga todas las cosas únicamente por la fe y para demostrar la fe. Desprecio vuestro uso de palabras endulzadas para alegrarme, porque Yo siempre os he tratado con sinceridad, por lo que deseo que vosotros también actuéis con una fe verdadera en Mí.

Extracto de ‘¿Eres un verdadero creyente en Dios?’ en “La Palabra manifestada en carne”

681. Tengo muchas esperanzas. Espero que os condujerais de una manera correcta y bien educada, que fuerais fieles en cumplir vuestro deber, que poseyerais la verdad y la humanidad, que fuerais personas que pueden renunciar a todo lo que tienen por Dios, incluso a sus vidas, y así sucesivamente. Todas estas esperanzas provienen de vuestras insuficiencias y de vuestra corrupción y desobediencia. Si ninguna de las conversaciones que he mantenido con vosotros han bastado para atraer vuestra atención, entonces es probable que lo único que puedo hacer ahora es no decir nada más. Sin embargo, entendéis cuál sería el resultado de esto. Yo no descanso nunca, por lo que si no hablo, haré algo para que las personas lo consideren. Podría hacer que se pudriera la lengua de alguien; que alguien muriera desmembrado; o provocarles anormalidades en los nervios y hacer que tuvieran una apariencia horrible de múltiples maneras. También podría hacer que las personas soporten tormentos que Yo he madurado específicamente para ellos. De esta forma me sentiría contento, muy feliz y encantado. Siempre se ha dicho “Haz bien a quien te haga bien, y mal al que te haga mal”; ¿por qué ahora no? Si deseas oponerte a Mí y emitir algún juicio sobre Mí, pudriré tu boca, y eso me producirá un deleite sin fin. Esto se debe a que, al final, lo que has hecho no es la verdad y, mucho menos, tiene algo que ver con la vida, mientras que todo lo que Yo hago es la verdad, todas Mis acciones son relevantes para los principios de Mi obra y para los decretos administrativos que Yo establezco. Por tanto, insto a cada uno de vosotros a acumular algo de virtud, a dejar de cometer tanta maldad, y a prestar atención a Mis exigencias en vuestro tiempo libre. Entonces me sentiré gozoso. Si contribuyerais (o donarais) a la verdad siquiera la milésima parte del esfuerzo que ponéis en la carne, te digo que no harías transgresiones frecuentes ni tendrías la boca podrida. ¿Acaso no es obvio?

Extracto de ‘Las transgresiones conducirán al hombre al infierno’ en “La Palabra manifestada en carne”

682. Como una de las criaturas, el hombre debe mantener su propia posición, comportarse concienzudamente. Debe guardar con sumisión aquello que el Creador le ha confiado. No debéis actuar de forma inaceptable ni hacer cosas más allá de vuestro registro de capacidad, ni las que son aborrecibles para Dios. No tratéis de ser grande, ni convertiros en un superhombre ni estar por encima de los demás, ni buscar volverse Dios. Así es como las personas no deberían desear ser. Buscar ser grande o un superhombre o excepcional es absurdo. Procurar convertirse en Dios es incluso más vergonzoso; es repugnante y despreciable. Lo que es elogiable, y a lo que las criaturas deberían aferrarse más que a cualquier otra cosa, es a convertirse en una verdadera criatura; este es el único objetivo que todas las personas deberían perseguir.

Extracto de ‘Dios mismo, el único I’ en “La Palabra manifestada en carne”

683. Debéis cumplir cada uno con vuestro deber al máximo de vuestra capacidad, con un corazón franco y honesto, y estar dispuestos a pagar el precio que sea necesario. Como habéis dicho, cuando llegue el día, Dios no va a ser negligente con nadie que haya sufrido o pagado un precio por Él. Merece la pena aferrarse a este tipo de convicción, y lo adecuado es que no deberíais olvidaros nunca de ella. Sólo así puedo dar tranquilidad a Mi mente respecto a vosotros. De otro modo, seréis siempre personas con las que nunca podré tener la mente calmada, y seréis para siempre objetos de Mi aversión. Si todos vosotros podéis seguir vuestra conciencia y entregarlo todo por Mí, sin escatimar esfuerzos por Mi obra y dedicando el esfuerzo de una vida entera a la obra de Mi evangelio, ¿no saltará Mi corazón a menudo de gozo por vosotros? De este modo, seré capaz de dar completa tranquilidad a Mi mente respecto a vosotros, ¿verdad?

Extracto de ‘Acerca del destino’ en “La Palabra manifestada en carne”

684. Las exigencias correctas de Dios para la humanidad y para aquellos que lo siguen son las siguientes. Él exige cinco cosas a aquellos que lo siguen: creencia sincera, seguimiento leal, sumisión absoluta, conocimiento genuino y veneración sincera.

En estas cinco cosas, Dios exige que las personas no lo cuestionen más y que no lo sigan usando su imaginación o puntos de vista confusos y abstractos; no deben seguir a Dios basado en fantasías o nociones. Él exige que cada uno de los que lo siguen lo hagan lealmente, no con poco entusiasmo o sin compromiso. Cuando Dios te pone exigencias, te prueba, te juzga, te trata y te poda, o te disciplina y te golpea, deberías someterte de forma absoluta. No deberías preguntar la causa ni poner condiciones, y mucho menos hablar de razones. Tu obediencia debe ser absoluta. Conocer a Dios es el ámbito en el que las personas son más deficientes. Con frecuencia imponen sobre Dios dichos, declaraciones y palabras que no tienen relación con Él, y creen que tales palabras son la definición más precisa del conocimiento de Dios. No saben que estos dichos, que proceden de la imaginación humana, de su propio razonamiento y conocimiento, no tienen la más mínima relación con la esencia de Dios. Por tanto, quiero deciros que, cuando se trata del conocimiento que Dios desea que tengan las personas, Él no pide simplemente que lo reconozcas junto a Sus palabras, sino también que tu conocimiento de Él sea correcto. Incluso si sólo puedes decir una frase, o sólo eres consciente de un poco, este poco de conciencia es correcto y verdadero, y es compatible con la esencia de Dios mismo. Esto se debe a que Él detesta la alabanza y los elogios hacia Él poco realistas y apresurados. Además, Él aborrece que las personas le traten como al aire. Odia que, durante el debate de temas sobre Dios, las personas hablen sin considerar los hechos, a su antojo y sin dudarlo, según lo crean adecuado; además, odia a los que creen conocer a Dios, y se jactan de ello, exponiendo temas relacionados con Él sin contención ni reservas. La última de las cinco exigencias anteriormente mencionadas era la veneración sincera. Esta es la exigencia definitiva de Dios para todos los que lo siguen. Cuando alguien posee el conocimiento correcto y verdadero de Dios, es capaz de venerarlo realmente y apartarse del mal. Esta veneración procede de las profundidades de su corazón y es voluntaria no por imposición de Dios. Él no pide que le regales ninguna buena actitud, conducta, o comportamiento externo, sino que te pide que lo veneres y le temas desde lo profundo de tu corazón. Esta veneración se alcanza como consecuencia de cambios en tu carácter vital, de lograr el conocimiento de Dios y la comprensión de Sus hechos, de llegar a entender Su esencia, y porque has reconocido el hecho que eres una de Sus criaturas. Por tanto, Mi objetivo al emplear la palabra “sincera” para definir la veneración aquí es que los seres humanos entiendan que su veneración a Dios debería provenir desde el fondo de sus corazones.

Extracto de ‘Dios mismo, el único X’ en “La Palabra manifestada en carne”

685. Debéis buscar hacer vuestro máximo esfuerzo para amar a Dios en este ambiente tranquilo. En el futuro no tendréis más oportunidades de amar a Dios porque las personas sólo tienen la oportunidad de amar a Dios en la carne; cuando vivan en otro mundo, nadie hablará de amar a Dios. ¿No es esta la responsabilidad de un ser creado? Y entonces, ¿cómo debéis amar a Dios durante los días de vuestra vida? ¿Has pensado alguna vez en esto? ¿Estás esperando hasta después de morir para amar a Dios? ¿No es esto una charla vacía? Hoy, ¿por qué no buscas amar a Dios? ¿Amar a Dios mientras se está ocupado puede ser verdadero amor por Dios? La razón por la que se dice que este paso de la obra de Dios pronto llegará a su fin es porque Dios ya tiene testimonio ante Satanás. Por tanto, no hay necesidad de que el hombre haga algo; al hombre solamente se le pide buscar amar a Dios en los años que esté vivo, esto es la clave. Debido a que los requerimientos de Dios no son altos y, además, porque hay una ansiedad ardiente en Su corazón, Él ha revelado un resumen del siguiente paso de la obra antes de que este paso de la obra haya terminado, lo que claramente muestra cuánto tiempo queda; si Dios no estuviera ansioso en Su corazón, ¿hablaría estas palabras de una manera tan anticipada? Es porque el tiempo es corto que Dios obra de esta manera. Se espera que podáis amar a Dios con todo vuestro corazón, con toda vuestra mente y con toda vuestra fuerza, al igual que valoráis vuestra propia vida. ¿No es esta una vida de sumo significado? ¿Dónde más podríais encontrar el significado de la vida? ¿No estás siendo demasiado ciego? ¿Estás dispuesto a amar a Dios? ¿Dios es digno del amor del hombre? ¿Las personas son dignas de la adoración del hombre? Así que, ¿qué debes hacer? Amar a Dios audazmente, sin reservas, y ver lo que te hará Dios. Ver si Él te matará. En suma, la tarea de amar a Dios es más importante que copiar y escribir cosas para Dios. Le debes dar el primer lugar a lo que es más importante para que tu vida pueda tener más valor y esté llena de felicidad, y después debes esperar la “sentencia” de Dios para ti. Me pregunto si tu plan incluirá amar a Dios. Deseo que los planes de todos se conviertan en eso que es completado por Dios y todos lleguen a ser realidad.

Extracto de ‘Capítulo 42’ de Interpretaciones de los misterios de las palabras de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

686. El hombre debe buscar vivir una vida que tenga sentido y no debe estar satisfecho con sus circunstancias actuales. Para vivir la imagen de Pedro, debe tener el conocimiento y las experiencias de Pedro. El hombre debe buscar las cosas que son más elevadas y más profundas. Debe buscar un amor más profundo y más puro por Dios, y una vida que tenga valor y sentido. Sólo esto es vida; sólo entonces el hombre será igual a Pedro. Te debes enfocar en ser proactivo hacia tu entrada en el lado positivo, y no debes permitirte de una manera sumisa recaer en aras de la facilidad momentánea mientras ignoras verdades más profundas, más específicas y más prácticas. Tu amor debe ser práctico, y debes encontrar maneras para liberarte de esta vida depravada y despreocupada que no es diferente a la de un animal. Debes vivir una vida que tenga sentido, una vida que tenga valor, y no debes engañarte a ti mismo o tratar tu vida como un juguete con el que juegas. Para cualquiera que aspire a amar a Dios, no hay verdades imposibles de conseguir, y ninguna justicia por la que no puedan permanecer firmes. ¿Cómo debes vivir tu vida? ¿Cómo debes amar a Dios y usar este amor para satisfacer Su deseo? No hay asunto mayor en tu vida. Sobre todo, debes tener este tipo de aspiraciones y perseverancia, y no debes ser como esos peleles y sin agallas. Debes aprender cómo experimentar una vida que tenga sentido y cómo experimentar verdades significativas, y de esa manera no debes tratarte a la ligera. Sin que te des cuenta, tu vida te pasará por alto; después de eso, ¿tendrás otra oportunidad para amar a Dios? ¿Puede el hombre amar a Dios una vez haya muerto? Debes tener las mismas aspiraciones y conciencia que Pedro; tu vida debe tener sentido, y no debes jugar juegos contigo mismo. Como ser humano, y como una persona que busca a Dios, tienes que considerar cuidadosamente cómo tratas tu vida, cómo te ofreces a Dios, cómo debes tener una fe más significativa en Dios y cómo, ya que amas a Dios, lo debes amar de una manera que sea más pura, más hermosa y mejor.

Extracto de ‘Las experiencias de Pedro: su conocimiento del castigo y del juicio’ en “La Palabra manifestada en carne”

687. Eres un ser creado, debes por supuesto adorar a Dios y buscar una vida con significado. Si no adoras a Dios, sino que vives en tu carne inmunda entonces, ¿no eres sólo una bestia con un vestido humano? Como eres un ser humano, ¡te debes consumir a ti mismo por Dios y soportar todo el sufrimiento! El pequeño sufrimiento que estás experimentando ahora, lo debes aceptar con alegría y con confianza y vivir una vida significativa como Job y Pedro. En este mundo, el hombre usa la ropa del diablo, come la comida del diablo, trabaja y sirve bajo el dominio del diablo, pisoteado completamente en su inmundicia. Si no captas el significado de la vida o obtener el camino verdadero, entonces, ¿qué significado tiene vivir así? Vosotros sois personas que buscáis la senda correcta, los que buscáis mejorar. Sois personas que os levantáis en la nación del gran dragón rojo, aquellos a quienes Dios llama justos. ¿No es eso la vida con más sentido?

Extracto de ‘Práctica (2)’ en “La Palabra manifestada en carne”

688. He realizado una obra que no puede ser realizada por nadie más, solo con la esperanza de que el hombre me retribuya con buenas acciones. Aunque pocos puedan haberme retribuido, de todos modos concluiré Mi viaje en el mundo humano y comenzaré con la obra que se desarrollará seguidamente, ya que Mi viaje entre los hombres durante todos estos años ha sido fructífero, y estoy muy satisfecho. No me importa el número de personas, sino más bien sus buenas acciones. En cualquier caso, espero que preparéis suficientes buenas obras para vuestro propio destino. Entonces Yo me sentiré satisfecho; de lo contrario, ninguno de vosotros puede escapar del desastre que os vendrá encima. El desastre se origina en Mí y, por supuesto, Yo lo orquesto. Si no podéis parecer buenos a Mis ojos, entonces no escaparéis de sufrir el desastre.

Extracto de ‘Prepara suficientes buenas obras para tu destino’ en “La Palabra manifestada en carne”

689. Durante mucho tiempo, las personas que creen en Dios han estado esperando con sinceridad un destino hermoso, y todos los creyentes en Dios esperan que la buena fortuna les llegue de repente, que antes de que se den cuenta se encontrarán apaciblemente sentados en un lugar u otro del cielo. Pero Yo digo que esas personas, con sus agradables pensamientos, nunca han sabido si están cualificados para recibir tan buena fortuna caída del cielo o siquiera para ocupar un asiento allí. En estos momentos tenéis un buen conocimiento de vosotros mismos, pero seguís esperando escapar de los desastres de los últimos días y de la mano del Todopoderoso cuando castiga a los malvados. Se diría que tener dulces sueños y querer las cosas a su antojo es un rasgo común a todas las personas corrompidas por Satanás, y no una genial ocurrencia de algún individuo solitario. Aun así, sigo deseando poner fin a estos deseos extravagantes vuestros, así como a vuestro afán por obtener bendiciones. Dado que vuestras transgresiones y las realidades de vuestra rebeldía son numerosas y cada vez mayores, ¿cómo pueden encajar estas cosas con vuestros agradables planes para el futuro? Si quieres seguir adelante según te plazca, siguiendo equivocado, sin nada que te refrene, pero a la vez sigues queriendo que tus sueños se hagan realidad, te insto a continuar en tu estupor y a no despertar jamás, porque el tuyo es un sueño vacío, y en la presencia del Dios justo, Él no hará una excepción por ti. Si quieres simplemente que tus sueños se hagan realidad, nunca sueñes, sino que siempre haz frente a la verdad y a los hechos. Esta es la única forma en la que puedes salvarte. ¿Cuáles son, en términos concretos, los pasos de este método?

Primero, examina todas tus transgresiones y analiza cualquier conducta y pensamientos que tengas que no se conformen a la verdad.

Es una cosa que puedes llevar a cabo con facilidad, y creo que todas las personas inteligentes son capaces de hacerlo. Sin embargo, esas que no saben nunca qué se pretende decir por transgresión y verdad son la excepción, porque, en lo fundamental, no son personas inteligentes. Me estoy dirigiendo a personas que Dios ha aprobado, que son sinceras, que no han infringido gravemente los decretos administrativos, y que pueden discernir fácilmente sus propias transgresiones. Aunque es una cosa que os exijo, y que os resulta fácil cumplir, no es la única cosa que os demando. Comoquiera que sea, espero que no os burléis en privado de esta exigencia y, sobre todo, que no lo contempléis con desdén ni lo toméis a la ligera. Debéis tratarlo con seriedad, y no hacer caso omiso.

Segundo, para cada una de tus transgresiones y desobediencias debes buscar una verdad correspondiente y usar entonces estas verdades para resolver estos temas. Después de esto, sustituye tus actos transgresores, tus pensamientos y tus actos desobedientes por la práctica de la verdad.

Tercero, debes ser una persona sincera en vez de alguien siempre y constantemente listo y astuto. (Aquí os pido de nuevo que seáis personas sinceras).

Si puedes lograr estas tres cosas, eres uno de los afortunados, eres una persona cuyos sueños se hacen realidad y que recibe buena fortuna. Quizás tratéis seriamente estas tres exigencias poco atrayentes, o tal vez las trataréis de un modo irresponsable. Comoquiera que sea, Mi propósito consiste en cumplir vuestros sueños y en poner en práctica vuestros ideales, y no en burlarme de vosotros ni haceros pasar por estúpidos.

Extracto de ‘Las transgresiones conducirán al hombre al infierno’ en “La Palabra manifestada en carne”

690. Ahora todos vosotros os debéis examinar tan pronto como sea posible para ver cuánta de vuestra traición a Mí permanece en vosotros. Estoy esperando vuestra respuesta impacientemente. No seáis superficiales en vuestro trato conmigo. Yo nunca juego con las personas. Si digo que haré algo, entonces con toda seguridad lo haré. Espero que cada uno de vosotros sea alguien que toma Mis palabras en serio y no piense que son ciencia ficción. Lo que quiero es una acción concreta de vuestra parte, no vuestras imaginaciones. Después, debéis contestar las siguientes preguntas de Mi parte: 1. Si eres verdaderamente un hacedor de servicio, ¿me puedes servir lealmente, sin ningún elemento de laxitud o negatividad? 2. Si descubres que nunca te he apreciado, ¿seguirás siendo capaz de quedarte y servirme de por vida? 3. Si dedicaste mucho esfuerzo, pero todavía soy muy frío contigo, ¿serás capaz de seguir trabajando para Mí en la oscuridad? 4. Si, después de que invertiste en Mí, Yo no satisfago tus insignificantes demandas, ¿estarás desalentado y decepcionado de Mí o, incluso, te pondrás furioso y gritarás que es abuso? 5. Si siempre has sido muy leal y amoroso conmigo, pero sufres el tormento de la enfermedad, la pobreza y el abandono de tus amigos y parientes, o soportas cualquier otra desgracia en la vida, ¿aun así continuarán tu lealtad y amor por Mí? 6. Si nada de lo que has imaginado en tu corazón concuerda con lo que he hecho, ¿cómo caminarás tu senda futura? 7. Si no recibes nada de lo que esperabas recibir, ¿puedes seguir siendo Mi seguidor? 8. Si nunca has entendido el propósito y significado de Mi obra, ¿puedes ser una persona obediente que no hace juicios ni saca conclusiones arbitrarias? 9. ¿Puedes atesorar todas las palabras que he dicho y toda la obra que he hecho mientras he estado junto a la humanidad? 10. ¿Eres capaz de ser Mi leal seguidor, dispuesto a sufrir por Mí de por vida, incluso si no recibes nada? 11. ¿Eres capaz de no considerar, planear o prepararte para tu futura senda de supervivencia por Mí? Estas preguntas representan Mis requisitos finales para vosotros y espero que todos vosotros podáis responderme.

Extracto de ‘Un problema muy serio: la traición (2)’ en “La Palabra manifestada en carne”

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