XII Palabras clásicas sobre los requerimientos, las exhortaciones, las advertencias y las consolaciones de Dios

(I) Palabras sobre los requerimientos de Dios para el hombre

1. ¿Estáis dispuestos a disfrutar de Mis bendiciones en la tierra, bendiciones que son parecidas a las del cielo? ¿Estáis dispuestos a tratar el entendimiento de Mí, y el disfrute de Mis palabras y el conocimiento de Mí, como las cosas más valiosas y significativas en vuestra vida? ¿Sois verdaderamente capaces de someteros totalmente a Mí, sin pensar en vuestras propias perspectivas? ¿Sois realmente capaces de permitir que Yo os dé muerte, y os guíe, como a ovejas? ¿Hay alguien entre vosotros capaz de lograr estas cosas? ¿Podría ser que todos los que Yo acepto y reciben Mis promesas son los que obtienen Mis bendiciones? ¿Habéis entendido algo de estas palabras? Si os pongo a prueba, ¿podéis poneros verdaderamente a merced mía, y, en medio de estas pruebas, buscar Mis propósitos y percibir Mi corazón? No deseo que seas capaz de hablar muchas palabras conmovedoras, ni de contar muchas historias fascinantes; más bien, te pido que seas capaz de dar un buen testimonio de Mí, y que puedas entrar plena y profundamente en la realidad. Si no hablara de manera directa, ¿podrías abandonar todo lo que hay a tu alrededor y permitir que Yo te use? ¿No es esta la realidad que Yo requiero? ¿Quién es capaz de comprender el significado de Mis palabras? Sin embargo, pido que las dudas no os agobien, que seáis proactivos en vuestra entrada y comprendáis la esencia de Mis palabras. Esto evitará que malinterpretéis Mis palabras, y que no tengáis clara Mi intención, violando así Mis decretos administrativos. Espero que entendáis Mis propósitos para vosotros en Mis palabras. No penséis más en vuestras propias perspectivas, y actuad tal como habéis decidido delante de Mí para someteros a las orquestaciones de Dios en todas las cosas. Todos aquellos que permanecen dentro de Mi casa deberían hacer tanto como puedan; deberías ofrecer lo mejor de ti a la última parte de Mi obra sobre la tierra. ¿Estás realmente dispuesto a poner en práctica tales cosas?

de ‘Capítulo 4’ de Las palabras de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

2. Las exigencias que Dios le hace al pueblo del reino son las siguientes:

(1) Deben aceptar las comisiones de Dios, es decir, deben aceptar todas las palabras que se hablan en la obra de Dios de los últimos días.

(2) Deben entrar en el entrenamiento del reino.

(3) Deben buscar que Dios haya tocado sus corazones. Cuando tu corazón se haya vuelto por completo a Dios, y tengas una vida espiritual normal, vivirás en el reino de la libertad, lo que quiere decir que vivirás bajo el cuidado y la protección del amor de Dios. Sólo cuando vivas bajo el cuidado y la protección de Dios vas a pertenecerle a Dios.

(4) Deben ser ganados por Dios.

(5) Se deben convertir en una manifestación de la gloria de Dios en la tierra.

de ‘Conoce la nueva obra de Dios y sigue Sus huellas’ en “La Palabra manifestada en carne”

3. En todo momento, Mi pueblo debe estar en guardia contra las astutas maquinaciones de Satanás, protegiendo la puerta de Mi casa para Mí, capaces de apoyarse unos a otros y proveer unos para otros, lo que os detendrá de caer en la trampa de Satanás, momento en el que será demasiado tarde para los arrepentimientos. ¿Por qué os estoy entrenando con tanta urgencia? ¿Por qué os digo los hechos del mundo espiritual? ¿Por qué os recuerdo y exhorto una y otra vez? ¿Alguna vez habéis considerado esto? ¿Alguna vez lo habéis entendido? Por lo tanto, no sólo tenéis que ser capaces de volveros experimentados basados en el fundamento del pasado sino que, además, de expulsar las impurezas dentro de vosotros bajo la guía de las palabras de hoy, permitiéndoles a cada una de Mis palabras echar raíces y florecer dentro de vuestros espíritus y, lo más importante, dar más fruto. Esto, porque lo que pido no es flores brillantes y frondosas sino fruto abundante —fruto, es más, que no se eche a perder—. ¿Entendéis el verdadero significado de Mis palabras? Aunque las flores en un invernadero son tan innumerables como las estrellas, y atraen a todos los turistas, una vez que se han marchitado, se vuelven tan andrajosas como las maquinaciones engañosas de Satanás y nadie muestra ningún interés en ellas. Pero para aquellos que han sido abofeteados por los vientos y quemados por el sol y han dado testimonio de Mí, aunque estas flores no sean bonitas, una vez que se han marchitado viene el fruto, porque este es Mi requisito.

de ‘Capítulo 3’ de Las palabras de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

4. Lo que busco es tu lealtad y obediencia ahora, tu amor y tu testimonio ahora. Incluso si en este momento no sabes lo que es el testimonio o lo que es el amor, debes entregarme tu todo y entregarme los únicos tesoros que tienes: tu lealtad y tu obediencia. Debes saberlo, el testimonio de Mi derrota de Satanás se sitúa dentro de la lealtad y la obediencia del hombre, del mismo modo que lo hace Mi testimonio de Mi conquista completa del hombre. El deber de tu fe en Mí es dar testimonio de Mí, ser leal a Mí y a ningún otro, y ser obediente hasta el final. Antes de que Yo comience el siguiente paso de Mi obra, ¿cómo darás testimonio de Mí? ¿Cómo serás leal y obediente a Mí? ¿Dedicas toda tu lealtad a tu oficio o simplemente te rendirás? ¿Prefieres someterte a cada arreglo mío (sea la muerte o la destrucción) o huir a medio camino para evitar Mi castigo? Te castigo para que des testimonio de Mí y seas leal y obediente a Mí. También, el castigo al presente es para dar inicio al siguiente paso de Mi obra y permitir que la obra progrese sin obstáculos. Por lo tanto, te exhorto a que seas sabio y a que no trates tu vida o la importancia de tu existencia como arena sin ningún valor. ¿Puedes saber exactamente cuál será Mi obra por venir? ¿Sabes cómo voy a obrar en los días por venir y cómo Mi obra se desarrollará? Debes saber la relevancia de tu experiencia de Mi obra y, además, la relevancia de tu fe en Mí. He hecho tanto; ¿cómo podría rendirme a medio camino, como tú lo imaginas? He hecho una obra tan extensa; ¿cómo podría destruirla? En efecto, he venido para dar fin a esta era. Esto es cierto, pero además debes saber que voy a comenzar una nueva era, a comenzar una nueva obra y, sobre todo, a esparcir el evangelio del reino. Así que debes saber que la obra presente es sólo para comenzar una era y poner el fundamento para difundir el evangelio en el futuro y poner fin a la era en el futuro. Mi obra no es tan sencilla como piensas, ni es tan inútil y sin sentido como crees. Por lo tanto, todavía debo decirte: debes dar tu vida a Mi obra y, más aún, te tienes que dedicar a Mi gloria. Además, dar testimonio de Mí es lo que por mucho tiempo he esperado y, aún más, he anhelado que esparzas Mi evangelio. Debes entender lo que hay en Mi corazón.

de ‘¿Qué sabes de la fe?’ en “La Palabra manifestada en carne”

5. Ahora es el momento en el que Mi Espíritu está obrando grandes cosas y cuando Yo estoy empezando Mi obra entre las naciones gentiles. Más aún, es el momento en el que estoy clasificando a todos los seres creados, poniendo a cada uno en su categoría respectiva, de manera que Mi obra pueda proceder con mayor rapidez y efectividad. Y, así, lo que os pido es que todavía ofrezcas todo tu ser para toda Mi obra y, además, que tengas un discernimiento claro y la certeza de toda la obra que Yo he realizado en ti, y que pongas todas tus fuerzas en Mi obra para que esta pueda ser más efectiva. Esto es lo que debes entender. Desiste de pelear entre vosotros, de buscar un camino de regreso o comodidades carnales que retrasarían Mi obra y estropearían tu futuro maravilloso. Al hacerlo así, lejos de poder darte protección, esto acarrearía destrucción sobre ti. ¿No sería esto una necedad de tu parte? Aquello que hoy disfrutas con avidez es lo que precisamente está arruinando tu futuro, mientras que el dolor que hoy sufres es precisamente lo que te protege. Tienes que ser claramente consciente de estas cosas a fin de eludir las tentaciones de las que te será difícil liberarte y evitar tropezar en la densa niebla y ser incapaz de encontrar el sol. Cuando la densa niebla se disipe, te encontrarás en el juicio del gran día.

de ‘La obra de difundir el evangelio es también la obra de salvar al hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

6. He realizado una obra que no puede ser realizada por nadie más, sólo con la esperanza de que el hombre me retribuya con buenas acciones. Aunque pocos puedan retribuirme, siempre concluyo Mi viaje en el mundo y comienzo con la obra que se desarrollará seguidamente, ya que Mi viaje entre los hombres durante todos estos años ha sido fructífero, y estoy muy satisfecho. No me importa el número de hombres, sino más bien sus buenas acciones. En cualquier caso, espero que preparéis suficientes buenas obras para vuestro propio destino. Entonces Yo me sentiré satisfecho; de lo contrario, ninguno de vosotros escaparéis del desastre. El desastre se origina en Mí y, por supuesto, Yo lo orquesto. Si no podéis parecer buenos a Mis ojos, entonces no escaparéis de sufrir el desastre.

de ‘Deberías preparar suficientes buenas obras para tu destino’ en “La Palabra manifestada en carne”

7. Las personas que creen en Dios desde hace mucho tiempo, esperan ahora un destino hermoso; todos los que creen en Dios esperan que la buena fortuna les llegue de repente y que, antes de que se den cuenta, se encontrarán apaciblemente sentados en un lugar u otro del cielo. Pero Yo digo que esas personas, con sus agradables pensamientos, nunca han sabido si están cualificados para recibir tan buena fortuna caída del cielo ni para ocupar un asiento en el cielo. En estos momentos tenéis un buen conocimiento de vosotros mismos, pero seguís esperando poder escapar de los desastres de los últimos días y del castigo de los malos a manos del Todopoderoso. Se diría que tener dulces sueños y querer una vida de comodidad es un rasgo común a todas las personas corrompidas por Satanás, y no la genial ocurrencia de algún individuo solitario. Aun así, sigo queriendo poner fin a vuestros deseos extravagantes y a vuestro afán por obtener bendiciones. Dado que vuestras transgresiones y las realidades de vuestra desobediencia son numerosas y cada vez mayores, ¿cómo puede encajar todo ello en vuestros agradables planes para el futuro? Si quieres seguir adelante como te plazca, haciendo lo incorrecto sin nada que te refrene, pero a la vez quieres que los sueños se hagan realidad, te insto a continuar en tu estupor y a no despertar nunca, porque el tuyo es un sueño vacío, y no servirá para convertirte en una excepción ante el Dios justo. Si quieres simplemente que los sueños se hagan realidad, nunca sueñes, sino haz frente a la verdad para siempre, enfréntate a los hechos. Esa es la única forma de salvarte. ¿Cuáles son los pasos de este método, en términos concretos?

Primero, realiza un examen de todas tus transgresiones, y analiza tu conducta y todos tus pensamientos que no se conforman a la verdad.

Este es un punto que puedes llevar a cabo con facilidad, y creo que las personas reflexivas son capaces de hacerlo. Sin embargo, esas personas que no saben nunca qué se pretende decir por transgresión y verdad son la excepción, porque, en lo fundamental, no son personas reflexivas. Me estoy dirigiendo a personas que Dios ha aprobado, que son sinceras, que no han ofendido gravemente los decretos administrativos, y que pueden encontrar fácilmente sus propias transgresiones. Aunque es un elemento que os exijo, y que es fácil para vosotros, no es el único que os demando. Comoquiera que sea, espero que no os burléis en privado de esta exigencia o, mejor aún, que no lo contempléis con desdén ni lo toméis a la ligera. Tratadlo con seriedad, y no hagáis caso omiso.

Segundo, para cada una de tus transgresiones y desobediencias busca una verdad correspondiente y usa estas verdades para resolverlas; a continuación, sustituye tus actos transgresores, tus pensamientos y tus actos desobedientes por la práctica de la verdad.

Tercero, sé una persona sincera en vez de alguien siempre astuto y taimado. (Aquí os pido de nuevo que seáis personas sinceras).

Si puedes lograr estos tres puntos, eres afortunado, eres una persona cuyos sueños se hacen realidad y que consigue buena fortuna. Quizás tratéis seriamente estas tres exigencias poco atrayentes, o tal vez las tratéis de un modo irresponsablemente. Comoquiera que sea, Mi propósito consiste en cumplir vuestros sueños, en poner en práctica vuestros ideales, y no en burlarme de vosotros ni haceros pasar por estúpidos.

de ‘Las transgresiones conducirán al hombre al infierno’ en “La Palabra manifestada en carne”

8. Como pueblo de Mi reino, puesto que detestáis totalmente al gran dragón rojo, debéis satisfacer Mi corazón con vuestros actos y, de esta forma, traer vergüenza sobre él. ¿Sentís realmente que el gran dragón rojo es odioso? ¿Sentís realmente que es el enemigo del Rey del reino? ¿Tenéis realmente fe en que podéis dar un maravilloso testimonio de Mí? ¿Tenéis realmente fe para derrotar al gran dragón rojo? Esto es lo que pido de vosotros. Todo lo que necesito es que seáis capaces de llegar hasta ese punto; ¿podréis hacerlo? ¿Tenéis fe en que podéis conseguirlo? ¿Qué es capaz de hacer el hombre? ¿No es mejor que lo haga Yo mismo? ¿Por qué digo que desciendo personalmente sobre el lugar en que se libra la batalla? Lo que quiero es vuestra fe, no vuestros hechos.

de ‘Capítulo 10’ de Las palabras de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

9. Mi obra entre el grupo de personas de los últimos días es una empresa sin precedentes y, por tanto, para que Mi gloria pueda llenar el cosmos, todas las personas sufren la última dificultad por Mí. ¿Entendéis Mi voluntad? Este es el requisito final que Yo hago al hombre; es decir, espero que todas las personas puedan dar un testimonio sólido y vibrante de Mí ante el gran dragón rojo, que puedan ofrecerse por Mí una última vez y cumplan Mis requisitos una última ocasión. ¿De verdad podéis hacerlo? Fuisteis incapaces de satisfacer Mi corazón en el pasado; ¿podríais romper este patrón en la ocasión final? Yo doy a las personas la oportunidad de reflexionar, les permito meditar detenidamente antes de darme una respuesta final; ¿es incorrecto hacer esto? Yo espero la respuesta del hombre, espero su “carta de contestación”; ¿tenéis la fe para cumplir Mis requisitos?

de ‘Capítulo 34’ de Las palabras de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

10. He sujetado al hombre a un estándar muy estricto todo este tiempo. Si tu lealtad viene acompañada de intenciones y condiciones, entonces Yo preferiría no tener nada de tu supuesta lealtad, porque Yo aborrezco a los que me engañan por medio de sus intenciones y me chantajean con condiciones. Sólo deseo que el hombre Me sea absolutamente leal , y que haga todas las cosas por el bien de la fe y para demostrar esa palabra única: fe. Desprecio vuestro uso de palabras endulzadas para alegrarme. Porque Yo siempre os trato con absoluta total sinceridad por lo que deseo que vosotros también actuéis hacia Mí con una fe verdadera.

de ‘¿Eres un verdadero creyente en Dios?’ en “La Palabra manifestada en carne”

11. Lo que habéis heredado en el presente supera lo dado por todos los antiguos apóstoles y profetas, y es incluso más grande que lo dado por Moisés y Pedro. Las bendiciones no pueden ser recibidas en un día o dos; deben ser ganadas por medio de mucho sacrificio. Es decir, debéis poseer un amor refinado, una gran fe, y las muchas verdades que Dios os pide que alcancéis. Además, debéis ser capaces de dirigir vuestro rostro hacia la justicia y nunca dejaros intimidar o ser sometidos, y debéis mantener un amor constante e inquebrantable por Dios. Se os exige determinación, como también un cambio en vuestro carácter de la vida; vuestra corrupción debe ser corregida, y debéis aceptar toda la orquestación de Dios sin quejaros, e incluso ser obedientes hasta la muerte. Esto es lo que debéis lograr. Este es el objetivo final de Dios y las exigencias que Dios solicita a este grupo de personas. A medida que Él os confiere, también Él debe pediros cosas a cambio y haceros las exigencias apropiadas. Por tanto, toda la obra de Dios no carece de razón, y desde allí puede verse por qué Dios, una y otra vez, realiza una obra de altos estándares y requisitos estrictos. Es por ello que vosotros debéis estar llenos de fe en Dios. En resumen, todo la obra de Dios se hace por vuestro bien, para que seáis dignos de recibir Su herencia. Esto no es tanto por el bien de la propia gloria de Dios, sino por el bien de vuestra salvación y para el perfeccionamiento de este grupo de personas que sufren profundamente en la tierra impura. Debéis comprender la voluntad de Dios. Y por eso exhorto a los muchos ignorantes sin ninguna visión o sentido: no pongáis a Dios a prueba y no os resistáis más. Dios ya ha soportado todo el sufrimiento que el hombre jamás ha soportado, y hace mucho que ha sufrido demasiada humillación en lugar del hombre. ¿A qué más no podéis renunciar? ¿Qué podría ser más importante que la voluntad de Dios? ¿Qué podría estar por encima del amor de Dios? De por sí, ya es una tarea doblemente ardua para Dios el llevar a cabo Su obra en esta tierra impura. Si el hombre transgrede a sabiendas e intencionadamente, la obra de Dios tendrá que ser extendida. En cualquier caso, esto no es conveniente ni beneficia a nadie.

de ‘¿Es La Obra De Dios Tan Sencilla Como El Hombre Imagina?’ en “La Palabra manifestada en carne”

12. Las palabras que pronuncio son verdades dirigidas a toda la humanidad, y no están dirigidas sólo a una persona o tipo de persona específica. Por lo tanto, debéis concentraros en recibir Mis palabras desde el punto de vista de la verdad, así como mantener una actitud de completa atención y sinceridad. No ignoréis una sola palabra o verdad que hablo, y no consideréis todas Mis palabras con desprecio. En vuestra vida veo que mucho de lo que vosotros hacéis es irrelevante a la verdad; por tanto, expresamente os pido que os convirtáis en servidores de la verdad y que no seáis esclavizados por la maldad y la fealdad. No piséis la verdad ni manchéis ningún rincón de la casa de Dios. Esta es Mi advertencia para vosotros.

de ‘Tres advertencias’ en “La Palabra manifestada en carne”

13. Sólo espero que no desperdiciéis Mis penosos esfuerzos y, además, que podáis comprender todo el cuidado y la atención que he dedicado, tratando Mis palabras como el fundamento de cómo os comportáis como un ser humano. Ya sean palabras que estéis dispuestos a escuchar o no, ya sean palabras que os guste aceptar o que aceptéis incómodamente, las debéis tomar con seriedad. De lo contrario, vuestros caracteres y comportamientos despreocupados e indiferentes realmente me molestarán y, más aún, me repugnarán. Espero mucho que todos vosotros podáis leer Mis palabras una y otra vez —miles de veces— e incluso saberlas de memoria. Sólo de esa manera no podéis fallar a Mis expectativas de vosotros. Sin embargo, ninguno de vosotros estáis viviendo así ahora. Por el contrario, todos vosotros estáis inmersos en una vida depravada de comer y beber hasta reventar, y ninguno de vosotros usáis Mis palabras para enriquecer vuestros corazones y almas. Esta es la razón por la que he concluido que la verdadera cara de la humanidad es una que siempre me traicionará y nadie puede ser absolutamente fiel a Mis palabras.

de ‘Un problema muy serio: la traición (1)’ en “La Palabra manifestada en carne”

14. Las exigencias correctas de Dios para la humanidad y para aquellos que lo siguen son las siguientes. Él exige cinco cosas a aquellos que lo siguen: creencia sincera, seguimiento leal, obediencia absoluta, conocimiento verdadero y reverencia sincera.

En estas cinco cosas, Dios exige que las personas no lo cuestionen más y que no lo sigan usando su imaginación o puntos de vista confusos y abstractos; no deben seguir a Dios con fantasías o nociones. Él exige que cada uno de los que lo siguen lo hagan lealmente, no con poco entusiasmo o sin compromiso. Cuando Dios te pone exigencias, o te prueba, te juzga, te trata y te poda, o te disciplina y te golpea, deberías obedecerlo de forma absoluta. No deberías preguntar la causa, o poner condiciones, y mucho menos hablar de la razón. Tu obediencia debe ser absoluta. Conocer a Dios es el ámbito en el que las personas son más deficientes. Con frecuencia imponen sobre Dios dichos, declaraciones y palabras que no tienen relación con Él, y creen que estas palabras son la definición más precisa del conocimiento de Dios. No saben que estos dichos, que proceden de la imaginación de las personas, de su propio razonamiento e intelecto, no tienen la más mínima relación con la esencia de Dios. Por tanto, quiero deciros que, en el conocimiento que Dios desea en las personas, Él no pide simplemente que lo reconozcas junto a Sus palabras, sino que tu conocimiento de Él sea correcto. Incluso si sólo puedes decir una frase, o sólo eres consciente de un poco, este poco de conciencia es correcto y verdadero, y compatible con la esencia de Dios mismo. Porque Él detesta la alabanza y los elogios hacia Él poco realistas y apresurados. Además, Él aborrece que las personas le traten como al aire. Odia que, durante el debate de temas sobre Dios, las personas hablen con poca seriedad, a su antojo y sin dudarlo, según lo crean adecuado; además, odia a los que creen conocer a Dios, y se jactan de ello, exponiendo temas sobre Él sin contención ni reservas. La última de aquellas cinco exigencias era la reverencia sincera. Esta es la exigencia definitiva de Dios para todos los que lo siguen. Cuando alguien tiene el conocimiento correcto y verdadero de Dios, es capaz de venerarlo realmente y apartarse del mal. Esta reverencia procede de las profundidades de su corazón, y es voluntaria, y no porque Dios lo imponga. Él no pide que le regales ninguna buena actitud, o conducta, o comportamiento externo, sino que te pide que lo veneres y le temas desde lo profundo de tu corazón. Esta reverencia se alcanza como consecuencia de cambios en tu carácter vital, porque tienes conocimiento de Dios, porque tienes un entendimiento de Sus hechos, por tu entendimiento de Su esencia, y porque has reconocido el hecho que eres una de Sus criaturas. Por tanto, Mi objetivo al emplear la palabra “sincera” para definir la reverencia aquí es que la humanidad entienda que la reverencia de las personas hacia Dios debería venir desde lo hondo de sus corazones.

de ‘Dios mismo, el único X’ en “La Palabra manifestada en carne”

15. Es porque el tiempo es corto que Dios obra de esta manera. Se espera que podáis amar a Dios con todo vuestro corazón, con toda vuestra mente y con toda vuestra fuerza, como valoráis vuestra propia vida. ¿No es esta una vida de sumo significado? ¿Dónde más podríais encontrar el significado de la vida? ¿No sería eso tan ciego? ¿Estás dispuesto a amar a Dios? ¿Dios es digno del amor del hombre? ¿Las personas son dignas de la adoración del hombre? Así que, ¿qué debes hacer? Amar a Dios audazmente, sin reservas, y ver lo que te hará Dios. Ver si Él te matará. En suma, la tarea de amar a Dios es más importante que copiar y escribir cosas para Dios. Le debes dar el primer lugar a lo que es más importante para que tu vida tenga más significado y esté llena de felicidad, y después debes esperar la “sentencia” de Dios para ti. Me pregunto si tu plan incluirá amar a Dios, espero que los planes de todos se vuelvan eso que es completado por Dios y lleguen a ser realidad.

de ‘Capítulo 42’ de Interpretaciones de los misterios de las palabras de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

16. El hombre debe buscar vivir una vida que tenga sentido y no debe estar satisfecho con sus circunstancias actuales. Para vivir la imagen de Pedro, debe tener el conocimiento y las experiencias de Pedro. El hombre debe buscar las cosas que son más elevadas y más profundas. Debe buscar un amor más profundo y más puro por Dios, y una vida que tenga valor y sentido. Sólo esto es vida; sólo entonces el hombre será igual a Pedro. Te debes enfocar en ser proactivo hacia tu entrada en el lado positivo, y no debes permitirte de una manera sumisa recaer en aras de la facilidad momentánea mientras ignoras verdades más profundas, más específicas y más prácticas. Tu amor debe ser práctico, y debes encontrar maneras para liberarte de esta vida depravada y despreocupada que no es diferente a la de un animal. Debes vivir una vida que tenga sentido, una vida que tenga valor, y no debes engañarte a ti mismo o tratar tu vida como un juguete con el que juegas. Para cualquiera que aspire a amar a Dios, no hay verdades imposibles de conseguir, y ninguna justicia por la que no puedan permanecer firmes. ¿Cómo debes vivir tu vida? ¿Cómo debes amar a Dios y usar este amor para satisfacer Su deseo? No hay asunto mayor en tu vida. Sobre todo, debes tener este tipo de aspiraciones y perseverancia, y no debes ser como esos peleles y sin agallas. Debes aprender cómo experimentar una vida que tenga sentido y cómo experimentar verdades significativas, y de esa manera no debes tratarte a la ligera. Sin que te des cuenta, tu vida te pasará por alto; y después de eso, ¿tendrás otra oportunidad para amar a Dios? ¿Puede el hombre amar a Dios una vez haya muerto? Debes tener las mismas aspiraciones y conciencia que Pedro; tu vida debe tener sentido, y no debes jugar juegos contigo mismo. Como ser humano, y como una persona que busca a Dios, tienes que considerar cuidadosamente cómo tratas tu vida, cómo te ofreces a Dios, cómo debes tener una fe más significativa en Dios y cómo, ya que amas a Dios, lo debes amar de una manera que sea más pura, más hermosa y mejor.

de ‘Las experiencias de Pedro: su conocimiento del castigo y del juicio’ en “La Palabra manifestada en carne”

17. Como un ser creado, debes por supuesto adorar a Dios y buscar una vida significativa. Si no adoras a Dios y vives en la carne inmunda entonces, ¿no eres sólo una bestia con un vestido humano? Como un ser humano, te debes consumir por Dios y soportar todo el sufrimiento. Porque el pequeño sufrimiento que estás experimentando ahora, lo debes aceptar con alegría y con confianza y vivir una vida significativa como Job, como Pedro, en este mundo, el hombre usa la ropa del diablo, come la comida que le da el diablo, trabaja y sirve bajo el dominio del diablo, pisoteado en su inmundicia. Si no captas el significado de la vida o del camino verdadero entonces, ¿cuál es el punto de tu vida? Vosotros sois personas que buscáis la senda correcta, los que buscáis mejorar. Sois personas que os levantáis en la nación del gran dragón rojo, aquellos a quienes Dios llama justos. ¿No es eso la vida con más sentido?

de ‘Práctica (2)’ en “La Palabra manifestada en carne”

18. Llegar a conocer la esencia de Dios no es un asunto trivial. Debes comprender Su carácter. De esta manera, poco a poco y sin saberlo, llegarás a conocer la esencia de Dios. Cuando hayas tenido acceso a este conocimiento, te encontrarás dando un paso más hacia un estado más elevado y hermoso. Al final, llegarás a sentirte avergonzado de tu alma horrible, a tal grado que sientas que no hay un solo lugar en el cual esconderte. En ese momento, cada vez habrá menos cosas en tu conducta que ofendan el carácter de Dios, tu corazón estará cada vez más cerca del de Dios, y un amor por Él crecerá poco a poco en tu corazón. Esto es señal de que la humanidad está entrando a un estado hermoso. Pero hasta ahora vosotros no habéis obtenido esto. Conforme os movéis afanosamente de un lado a otro buscando el bien de vuestro destino, ¿quién tendría la inclinación de intentar conocer la esencia de Dios? Si esto continúa, transgrediréis sin querer los decretos administrativos, ya que comprendéis demasiado de poco el carácter de Dios. Por lo tanto, ¿lo que hacéis ahora no está poniendo acaso una base para vuestras ofensas contra el carácter de Dios? Que Yo os pida que comprendáis el carácter de Dios no es incompatible con Mi obra. Pues si a menudo transgredís los decretos administrativos, entonces ¿quién de vosotros puede escapar del castigo? ¿Acaso Mi obra no habría sido entonces completamente en vano? Por consiguiente, sigo pidiendo que, además de escudriñar vuestra propia conducta, seáis cautelosos con los pasos que deis. Esta será la exigencia suprema que os hago, y espero que todos vosotros la consideréis con cuidado y la sopeséis con seriedad. Si llegare el día en que vuestras acciones provocaran en Mí una ira terrible, entonces os corresponderá únicamente a vosotros considerar las consecuencias y no habrá nadie más que soporte el castigo en vuestro lugar.

de ‘Es muy importante comprender el carácter de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

19. Ahora todos vosotros os debéis examinar tan pronto como sea posible para ver qué tanto de vuestra composición todavía me traiciona. Estoy esperando vuestra respuesta impacientemente. No me ignoréis. Nunca juego con las personas. Si lo digo, entonces con toda seguridad lo haré. Espero que todos vosotros seáis personas que toman Mis palabras en serio y no piensan que sólo son una novela de ciencia ficción. Lo que quiero es una acción concreta de vosotros, no vuestras imaginaciones. Después, debéis contestar las siguientes preguntas de Mi parte: 1. Si eres verdaderamente un hacedor de servicio, ¿entonces me puedes servir lealmente, sin ningún elemento perfunctorio o negativo? 2. Si descubres que nunca te he apreciado, ¿seguirás siendo capaz de quedarte y servirme de por vida? 3. Si dedicaste mucho esfuerzo pero todavía soy muy frío contigo, ¿serás capaz de seguir trabajando para Mí en oscuridad? 4. Si, después de que hayas invertido algunas cosas en Mí, Yo no he satisfecho tus insignificantes demandas, ¿estarás desalentado y decepcionado por Mí o incluso te pondrás furioso y gritarás que es abuso? 5. Si siempre has sido muy leal y amoroso conmigo, pero sufres el tormento de la enfermedad, el empobrecimiento de la vida y el abandono de tus amigos y parientes, o soportas cualquier otra desgracia en la vida, entonces ¿todavía continuarán tu lealtad y amor por Mí? 6. Si nada de lo que has imaginado en tu corazón concuerda con lo que he hecho, entonces ¿cómo caminarás tu senda futura? 7. Si no recibes nada de lo que esperabas recibir, entonces ¿puedes seguir siendo Mi seguidor? 8. Si nunca has entendido el propósito y significado de Mi obra, entonces ¿puedes ser una persona obediente que no hace juicios y conclusiones arbitrarios? 9. ¿Puedes atesorar todas las palabras que he dicho y toda la obra que he hecho cuando estoy junto con la humanidad? 10. ¿Eres capaz de ser Mi leal seguidor, dispuesto a sufrir por Mí de por vida, incluso si no recibirás nada? 11. ¿Eres capaz de no considerar, planear o preparar para tu futura senda de supervivencia por Mí? Estas preguntas son Mis requisitos finales para vosotros y espero que todos vosotros podáis responderme.

de ‘Un problema muy serio: la traición (2)’ en “La Palabra manifestada en carne”

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