B. Acerca de las exhortaciones y las consolaciones de Dios al hombre

691. Dios ha venido para obrar en la tierra con el fin de salvar a la humanidad corrupta, no hay falsedad en esto. Si la hubiera, Él ciertamente no habría venido a hacer Su obra en persona. En el pasado, Su medio de salvación implicaba mostrar el máximo amor y compasión, tanto que le dio Su todo a Satanás a cambio de toda la humanidad. El presente no tiene nada que ver con el pasado: La salvación que hoy se os otorga ocurre en la época de los últimos días, durante la clasificación de cada uno de acuerdo a su especie; el medio de vuestra salvación no es el amor ni la compasión, sino el castigo y el juicio para que el hombre pueda ser salvado plenamente. Así, todo lo que recibís es castigo, juicio y golpes despiadados, pero sabed que en este golpe cruel no hay la más mínima sanción. Independientemente de lo severas que puedan ser Mis palabras, lo que cae sobre vosotros son solo unas cuantas palabras que podrían pareceros totalmente crueles y, sin importar cuán enojado pueda Yo estar, lo que viene sobre vosotros siguen siendo palabras de enseñanza y no tengo la intención de lastimaros o haceros morir. ¿No es todo esto un hecho? Sabed esto hoy, ya sea un juicio justo o un refinamiento y castigo crueles, todo es en aras de la salvación. Independientemente de si hoy cada uno es clasificado de acuerdo con su especie, o de que las categorías del hombre se dejen al descubierto, el propósito de todas las palabras y la obra de Dios es salvar a aquellos que verdaderamente aman a Dios. El juicio justo se hace con el fin de purificar al hombre, y el refinamiento cruel con el de limpiarlo, las palabras severas o el castigo se hacen para purificar y son en aras de la salvación.

Extracto de ‘Debes dejar de lado las bendiciones del estatus y entender la voluntad de Dios para traer la salvación al hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

692. Hoy Dios os juzga, os castiga y os condena, pero debes saber que el propósito de tu condenación es que te conozcas a ti mismo. Él condena, maldice, juzga y castiga para que te puedas conocer a ti mismo, para que tu carácter pueda cambiar y, sobre todo, para que puedas conocer tu valía y ver que todas las acciones de Dios son justas y de acuerdo con Su carácter y los requisitos de Su obra, que Él realiza según Su plan para la salvación del hombre, y que Él es el Dios justo que ama, salva, juzga y castiga al hombre. Si sólo sabe que eres de un estatus humilde, que estás corrompido y que eres desobediente, pero no sabes que Dios quiere poner en claro Su salvación por medio del juicio y el castigo que Él hace en ti hoy, entonces no tienes manera de ganar experiencia, ni mucho menos eres capaz de continuar hacia delante. Dios no ha venido a matar ni a destruir sino a juzgar, maldecir, castigar y salvar. Hasta que Su plan de gestión de 6000 años llegue a su término —antes de que revele el destino de cada categoría del hombre— la obra de Dios en la tierra será en aras de la salvación, el único propósito es hacer totalmente completos a aquellos que lo aman y someterlos bajo Su dominio.

Extracto de ‘Debes dejar de lado las bendiciones del estatus y entender la voluntad de Dios para traer la salvación al hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

693. Aunque la gente es refinada y queda despiadadamente expuesta por el castigo y el juicio de Dios, con el objetivo de castigarlos por sus pecados, de castigar su carne, nada de esta obra tiene la intención de condenar su carne a la destrucción. Las duras revelaciones de la palabra tienen todas el propósito de guiarte por la senda correcta. Habéis experimentado personalmente mucho de esta obra y, claramente, ¡no os ha llevado a una senda mala! Todo es para hacerte vivir una humanidad normal y se puede lograr con tu humanidad normal. Cada paso de la obra de Dios se realiza en base a tus necesidades, según tus debilidades, y según tu estatura real, y no se os coloca ninguna carga insoportable. Hoy no tienes esto claro y eres incapaz de verlo claramente y sientes que estoy siendo duro contigo, y de hecho siempre crees que la razón por la que te castigo, juzgo y reprocho cada día es porque te odio. Pero aunque lo que sufres es castigo y juicio, esto es en realidad amor por ti, y es también la mayor protección. Si no puedes comprender el sentido más profundo de esta obra, será imposible para ti continuar experimentando. Esta salvación te traerá comodidad. No te niegues a entrar en razón. Habiendo llegado tan lejos, deberías tener claro el sentido de la obra de conquista, ¡y no deberías tener opiniones sobre ello de una manera u otra!

Extracto de ‘La verdad interna de la obra de conquista (4)’ en “La Palabra manifestada en carne”

694. Todas las personas han estado sujetas al refinamiento debido a las palabras de Dios. De no haberse encarnado Dios, la humanidad no tendría la bendición de sufrir a través de este refinamiento. Para decirlo de otra manera, todos los que son capaces de aceptar las pruebas de las palabras de Dios son bendecidos. Según el calibre inherente de las personas, su conducta y sus actitudes hacia Dios no son dignas de recibir esta clase de refinamiento. Han disfrutado de esta bendición porque Dios las ha levantado. Las personas solían decir que no eran dignas de ver el rostro de Dios ni de oír Sus palabras. Que las personas reciban el refinamiento de Sus palabras hoy, se debe por completo a la exaltación de Dios y a Su misericordia. Esta es la bendición de cada persona que nace en los últimos días; ¿habéis experimentado esto? Dios predetermina en qué aspectos deben las personas experimentar el sufrimiento y los contratiempos, no se basa en los requerimientos propios de las personas. Esta es la inequívoca verdad. Cada creyente debería poseer la capacidad de aceptar las pruebas de las palabras de Dios, y sufrir en Sus palabras. ¿Tenéis esto claro? Así, a cambio de los sufrimientos que has experimentado, has recibido las bendiciones de hoy; si no sufres por Dios, no puedes obtener Su elogio.

Extracto de ‘El amor genuino por Dios es espontáneo’ en “La Palabra manifestada en carne”

695. Dios predestinó desde tiempos inmemoriales que pudieras aceptar el juicio, el castigo, los golpes y el refinamiento de las palabras de Dios y, además, que pudieras aceptar las comisiones de Dios y por eso no te debes afligir demasiado cuando seas castigado. Nadie os puede quitar la obra que se ha hecho en vosotros y las bendiciones que se os han otorgado y nadie os puede quitar todo lo que se os ha dado. La gente de la religión no admite comparación con vosotros. No poseéis una gran experiencia de la Biblia, ni estáis equipados con teoría religiosa, pero como Dios ha obrado dentro de vosotros, habéis ganado más que cualquiera a lo largo de las eras y, por lo tanto, esta es vuestra mayor bendición. Por esto, os debéis dedicar aún más a Dios y ser todavía más leal a Dios. Ya que Dios te levanta, debes reforzar tus esfuerzos y debes preparar tu estatura para aceptar las comisiones de Dios. Debes permanecer firme en el lugar que Dios te ha dado, buscar convertirte en uno del pueblo de Dios, aceptar el entrenamiento del reino, que Dios te gane y, en última instancia, volverte un testimonio glorioso de Dios. ¿Tienes estas resoluciones? Si posees tales resoluciones, entonces al final estás seguro de que Dios te va a ganar y te vas a convertir en un testimonio glorioso de Dios. Debes entender que la comisión principal es que Dios te gane y que te conviertas en un glorioso testimonio de Dios. Esta es la voluntad de Dios.

Extracto de ‘Conoce la nueva obra de Dios y sigue Sus huellas’ en “La Palabra manifestada en carne”

696. A todos los hermanos y hermanas que han oído Mi voz: habéis oído la voz de Mi juicio severo y habéis soportado un sufrimiento extremo. ¡Sin embargo, deberíais saber que detrás de Mi voz severa están escondidas Mis intenciones! Yo os disciplino para que podáis ser salvos. Deberíais saber que, en lo que se refiere a Mis amados hijos, sin duda alguna Yo os disciplinaré y os podaré y pronto os haré completos. Mi corazón está muy dispuesto, pero vosotros no lo entendéis ni actuáis conforme a Mi palabra. Hoy, Mis palabras vienen sobre vosotros y hacen que reconozcáis verdaderamente que Dios es un Dios amoroso y provocan que todos experimentéis el amor sincero de Dios. […] Mi intención es esta: quiero que aquellos que me desean con fervor, y sólo los que me buscan con un corazón sincero, puedan complacerme. Sin duda, apoyaré a estas personas con Mis propias manos y me aseguraré de que no enfrenten calamidades. Las personas que quieren realmente a Dios estarán dispuestas a ser consideradas con Su corazón y a hacer Mi voluntad. Por tanto, debéis entrar pronto en la realidad y aceptar Mi palabra como vuestra vida; esta es Mi mayor carga. Si todas las iglesias y todos los santos entran en la realidad y son capaces de estar en comunión directa conmigo, de estar cara a cara conmigo y de practicar la verdad y la justicia, sólo entonces serán Mis hijos amados, aquellos en los que me complazco. A ellos les concederé todas las grandes bendiciones.

Extracto de ‘Capítulo 23’ de Declaraciones de Cristo en el principio en “La Palabra manifestada en carne”

697. Debes sufrir adversidades por la verdad, debes entregarte a la verdad, debes soportar humillación por la verdad y, para obtener más de la verdad, debes padecer más sufrimiento. Esto es lo que debes hacer. No debes desechar la verdad en beneficio de una vida familiar pacífica, y no debes perder la dignidad e integridad de tu vida por el bien de un gozo momentáneo. Debes buscar todo lo que es hermoso y bueno, y debes buscar un camino en la vida que sea de mayor significado. Si llevas una vida tan vulgar y no buscas ningún objetivo, ¿no estás malgastando tu vida? ¿Qué puedes obtener de una vida así? Debes abandonar todos los placeres de la carne en aras de una verdad, y no debes desechar todas las verdades en aras de un pequeño placer. Personas como estas no tienen integridad o dignidad; ¡su existencia no tiene sentido!

Extracto de ‘Las experiencias de Pedro: su conocimiento del castigo y del juicio’ en “La Palabra manifestada en carne”

698. Uno puede llegar a conocer a Dios creyendo en Él: esta es la meta final y el objetivo de la búsqueda del hombre. Debes dedicar esfuerzo a vivir las palabras de Dios, para que se puedan hacer realidad en tu práctica. Si sólo tienes conocimiento doctrinal, entonces tu fe en Dios se quedará en nada. Sólo si luego también practicas y vives Su palabra, tu fe se puede considerar completa y de acuerdo con la voluntad de Dios. En este camino, muchas personas pueden hablar de mucho conocimiento, pero en el momento de su muerte, sus ojos se llenan de lágrimas y se odian a sí mismos por haber desperdiciado toda una vida y haber vivido en vano hasta la edad madura. Sólo entienden las doctrinas, pero no pueden poner en práctica la verdad o dar testimonio de Dios; en cambio, simplemente corren de aquí para allá y están sumamente ocupados; y sólo al borde de la muerte ven finalmente que carecen de un verdadero testimonio, que no conocen a Dios en absoluto. ¿Y no es ya demasiado tarde? ¿Por qué no aprovechas el día y persigues la verdad que amas? ¿Por qué esperar hasta mañana? Si en vida no sufres por la verdad o buscas obtenerla, ¿acaso puede ser que desees sentir arrepentimiento en la hora de tu muerte? Si es así, ¿entonces por qué creer en Dios? En verdad, hay muchos asuntos en los que las personas, si le dedican sólo el más mínimo esfuerzo, pueden poner la verdad en práctica y así agradar a Dios. Por el mero hecho de que los corazones de las personas están poseídos por demonios, no pueden actuar en favor de Dios, y se precipitan constantemente en beneficio de su carne, sin obtener nada al final. Por esta razón, las personas están afligidas de continuo por problemas y dificultades. ¿No son estos los tormentos de Satanás? ¿No es esta la corrupción de la carne? No debes tratar de engañar a Dios hablando sin parar. Más bien, debes actuar de manera tangible. No te engañes a ti mismo; ¿qué sentido tendría eso? ¿Qué puedes ganar por vivir por el bien de tu carne y afanarte por el beneficio y la fama?

Extracto de ‘Ya que crees en Dios, deberías vivir por la verdad’ en “La Palabra manifestada en carne”

699. Si el objeto de tu búsqueda no es buscar la verdad, entonces más te valdría aprovechar esta oportunidad, regresar al mundo, y tener éxito. Perder el tiempo de esta forma no te merece realmente la pena; ¿por qué torturarte? ¿No es verdad que podrías disfrutar de todo tipo de cosas en el hermoso mundo? Dinero, hermosas mujeres, estatus, vanidad, familia, hijos, etc.; ¿no son estos productos del mundo las mejores cosas de las que podrías disfrutar? ¿De qué vale vagar por aquí, y buscar un lugar donde poder ser feliz? El Hijo del Hombre no tiene donde recostar Su cabeza; ¿cómo podrías tener tú, pues, un lugar de comodidad? ¿Cómo podría Él crearte un hermoso lugar de comodidad? ¿Es esto posible? Al margen de Mi juicio, hoy sólo puedes recibir enseñanzas sobre la verdad. No puedes obtener de Mí la comodidad ni tampoco el lecho de flores que tanto anhelas día y noche. No te concederé las riquezas del mundo. Si buscas de una forma genuina, entonces estoy dispuesto a darte la totalidad del camino de la vida, a que seas como un pez que regresa al agua. Si tu búsqueda no es genuina, lo retiraré todo. ¡No estoy dispuesto a entregar las palabras de Mi boca a aquellos que están ávidos de comodidad, que son como los perros y los cerdos!

Extracto de ‘¿Por qué no estás dispuesto a ser un contraste?’ en “La Palabra manifestada en carne”

700. Yo digo que todos los que no valoran la verdad son incrédulos y traidores de la verdad. Tales hombres nunca recibirán la aprobación de Cristo. ¿Has identificado ahora cuánta incredulidad hay dentro de ti y cuánta traición a Cristo tienes? Te exhorto: puesto que has elegido el camino de la verdad, entonces debes consagrarte de todo corazón; no seas ambivalente o poco entusiasta. Debes entender que Dios no pertenece al mundo ni a ninguna persona, sino a todos aquellos que en verdad creen en Él, a todos los que lo adoran y a todos aquellos que se consagran y que son fieles a Él.

Extracto de ‘¿Eres un verdadero creyente en Dios?’ en “La Palabra manifestada en carne”

701. No seas un seguidor pasivo de Dios, y no busques lo que te hace curioso. Al no ser ni frío ni caliente, tú mismo te echarás a perder y retrasarás tu vida. Te debes deshacer de esa pasividad e inactividad, y volverte adepto de buscar las cosas positivas, y vencer tu propia debilidad para que puedas ganar la verdad y vivir la verdad. No hay nada temible en tu debilidad, y tus deficiencias no son tu mayor problema. Tu mayor problema y tu mayor deficiencia son que no eres ni caliente ni frío, y tu falta de deseo por buscar la verdad. El mayor problema con todos vosotros es una mentalidad cobarde por la cual estáis felices con las cosas como están y esperáis pasivamente. Este es vuestro mayor obstáculo, y el mayor enemigo en vuestra búsqueda de la verdad.

Extracto de ‘Las experiencias de Pedro: su conocimiento del castigo y del juicio’ en “La Palabra manifestada en carne”

702. No puedes sólo estar contento hoy con cómo eres conquistado, sino que también debes considerar el camino que vas a caminar en el futuro. Debes tener aspiraciones y el valor para ser perfeccionado, y no debes estar pensando siempre que no eres capaz. ¿Tiene la verdad favoritos? ¿Puede la verdad oponerse de manera deliberada a las personas? Si buscas la verdad, ¿te puede abrumar? Si permaneces firme por la justicia, ¿te derribará? Si tu aspiración realmente es buscar la vida, ¿puede la vida eludirte? Si no tienes la verdad, no es porque la verdad no te preste atención, sino porque te mantienes alejado de la verdad; si no puedes mantenerte firme por la justicia, no es porque haya algo malo con la justicia, sino porque crees que no coincide con los hechos; si no has obtenido la vida después de buscarla por muchos años, no es porque la vida no tenga conciencia de ti, sino porque tú no tienes conciencia de la vida y la has ahuyentado; si vives en la luz y no has sido capaz de obtenerla, no es porque la luz sea incapaz de iluminarte, sino porque no has puesto atención a la existencia de la luz, y por eso la luz se ha apartado de ti en silencio. Si no buscas, entonces sólo se puede decir que eres una basura despreciable, y que no tienes coraje en la vida, y que no tienes el espíritu para resistir las fuerzas de la oscuridad. ¡Eres demasiado débil! No eres capaz de escapar de las fuerzas de Satanás que ponen sitio contra ti, y sólo estás dispuesto a llevar esta clase de vida segura y protegida, y morir en ignorancia. Lo que debes lograr es tu búsqueda de ser conquistado; este es tu obligación ineludible. Si te conformas con ser conquistado, entonces expulsarás la existencia de la luz.

Extracto de ‘Las experiencias de Pedro: su conocimiento del castigo y del juicio’ en “La Palabra manifestada en carne”

703. Quizás dirías que, si no tuvieras fe, no sufrirías este tipo de castigo o juicio. Pero deberías saber que, sin fe, no solo serías incapaz de recibir esta clase de castigo o este tipo de cuidado por parte del Todopoderoso, sino que también perderías para siempre la oportunidad de encontrarte con el Creador. No conocerías nunca el origen de la humanidad y jamás comprenderías la importancia de la vida humana. Incluso si tu cuerpo muriera y tu alma partiera, seguirías sin entender todos los actos del Creador, y, mucho menos, sabrías que Él hizo tan grande obra en la tierra después de crear a la humanidad. Como miembro de esta humanidad que Él creó, ¿estás dispuesto a caer de esta forma en las tinieblas por ignorancia y a sufrir el castigo eterno? Si te separas del castigo y el juicio de hoy, ¿con qué te encontrarás? ¿Piensas que una vez separado del juicio presente serás capaz de escapar de esta vida difícil? ¿No es verdad que si dejas “este lugar”, lo que encontrarás es un doloroso tormento o maltratos crueles infligidos por el diablo? ¿Podrías encontrar días y noches insoportables? ¿Piensas que solo porque escapas a este juicio hoy puedes evadir para siempre esa tortura futura? ¿Qué te encontrarás en el camino? ¿Puede ser verdaderamente el Shangri-La que esperas? ¿Piensas que puedes escapar al castigo eterno futuro simplemente huyendo de la realidad de la forma en que lo haces ahora? Después de hoy, ¿podrás encontrar alguna vez este tipo de oportunidad y esta clase de bendición? ¿Podrás encontrarlas cuando te sobrevenga el desastre? ¿Podrás encontrarlas cuando toda la humanidad entre en el reposo? Tu feliz vida actual y tu pequeña familia armoniosa, ¿pueden sustituir tu destino eterno futuro? Si tienes fe verdadera y si obtienes mucho debido a tu fe, entonces, todo eso es lo que tú —un ser creado— deberías ganar y también lo que deberías haber tenido en primer lugar. Nada es más beneficioso para tu fe y para tu vida que esa clase de conquista.

Extracto de ‘La verdad interna de la obra de conquista (1)’ en “La Palabra manifestada en carne”

704. Los que viven al margen de Mi palabra, huyendo del sufrimiento de la prueba, ¿no están todos a la deriva en el mundo? Parecen hojas de otoño, flotando por aquí y por allá, sin tener un lugar donde descansar, ni mucho menos Mis palabras de consuelo. Aunque Mi castigo y refinamiento no los siguen, ¿no son pordioseros que vagan de un lugar a otro, recorriendo las calles fuera del reino de los cielos? ¿El mundo es realmente tu lugar de descanso? ¿Evitando Mi castigo puedes realmente lograr la más leve sonrisa de satisfacción de parte del mundo? ¿De verdad puedes utilizar tu gozo fugaz para llenar ese vacío en tu corazón que no puedes ocultar? Puedes engañar a cualquiera de tus familiares, pero nunca podrás engañarme a Mí. Porque tu fe es demasiado exigua, aún ahora sigues siendo incapaz de hallar ninguno de los deleites que la vida tiene para ofrecer. Te exhorto a que sinceramente pases la mitad de tu vida por Mi causa, en vez de la totalidad de tu vida en la mediocridad y el trabajo improductivo de la carne, sobrellevando todo el sufrimiento que el hombre apenas puede soportar. ¿De qué sirve valorarte tanto y huir de Mi castigo? ¿De qué sirve ocultarte de Mi castigo momentáneo, sólo para cosechar una eternidad de vergüenza, una eternidad de castigo? Yo, de hecho, no obligo a nadie a cumplir Mi voluntad. Si alguien realmente desea someterse a todos Mis planes, no lo trataré mal. Pero exijo que toda la gente crea en Mí, como Job creyó en Mí, Jehová. Si vuestra fe excede la fe de Tomás, entonces vuestra fe conseguirá Mi elogio; en vuestra lealtad hallaréis Mi gozo, y con seguridad encontraréis Mi gloria en vuestros días.

Extracto de ‘Lo que significa ser una persona verdadera’ en “La Palabra manifestada en carne”

705. Dios no quiere conquistar a las personas por medio del castigo; no quiere conducir siempre a las personas jalándolas de la nariz. Él quiere que las personas obedezcan Sus palabras y Su obra de un modo disciplinado y, a través de esto, satisfacer Su voluntad. Sin embargo, las personas no tienen vergüenza y constantemente se rebelan contra Él. Yo creo que es mejor que encontremos la forma más sencilla de satisfacerle; esto es, obedecer todas Sus disposiciones. Si en verdad puedes lograr esto, serás perfeccionado. ¿Acaso no es esto algo fácil y gozoso? Toma la senda que debes tomar; no prestes atención a lo que otros dicen y no pienses demasiado. ¿Acaso tu futuro y tu destino están en tus propias manos? Siempre tratas de escapar, deseando tomar la senda mundana; pero ¿por qué no puedes salir? ¿Por qué te tambaleas cuando estás en una encrucijada durante muchos años y luego terminas escogiendo esta senda una vez más? Después de vagar durante varios años, ¿por qué has regresado ahora a esta casa a pesar de ti mismo? ¿Decides tú esto? En lo que se refiere a aquellos de ustedes que están en esta corriente, si no creéis en Mí, entonces escuchad esto: si planeas irte, ve si Dios te lo permite, ve cómo el Espíritu Santo te conmueve: experiméntalo por ti mismo. Para ser franco, aún si sufres infortunios, debes sufrirlos en esta corriente, y si hay sufrimiento, debes sufrir aquí, hoy; no puedes ir a otra parte. ¿Te queda claro? ¿A dónde irías? Este es el decreto administrativo de Dios. ¿Piensas que el que Dios haya seleccionado a este grupo de personas no significa nada? En Su obra de hoy, Dios no se enoja fácilmente, pero si las personas tratan de perturbar Su plan, Su rostro cambia de inmediato y pasa de luminoso a ensombrecido. Así pues, te aconsejo que te tranquilices y te sometas a los designios de Dios y le permitas hacerte completo. Solo las personas que hacen estos son inteligentes.

Extracto de ‘La senda… (7)’ en “La Palabra manifestada en carne”

706. En el futuro, que seáis benditos o malditos se decidirá en base a vuestras acciones y comportamiento de hoy. Si tienes que ser perfeccionado por Dios debe ser ahora mismo, en esta era; no habrá otra oportunidad en el futuro. Ahora Dios os quiere perfeccionar realmente, y esto no es una forma de hablar. En el futuro, independientemente de las pruebas, de los desastres que experimentéis, o de los acontecimientos que sucedan, Dios quiere perfeccionaros; es un hecho definido e indisputable. ¿Dónde puede verse esto? Puede verse en el hecho de que, a lo largo de las eras y de las generaciones, la palabra de Dios no ha alcanzado nunca tanta altura como la que tiene hoy. Ha entrado en su ámbito más elevado, y la obra del Espíritu Santo en toda la humanidad no tiene hoy precedentes. Prácticamente nadie, en las generaciones pasadas, ha tenido una experiencia así; ni siquiera en la era de Jesús existieron las revelaciones de hoy. Las palabras que se os han dado a vosotros, lo que entendéis y lo que experimentáis ha llegado a un nivel más alto. No os marcháis en medio de las pruebas y de los castigos, y esto es prueba suficiente de que la obra de Dios ha alcanzado un esplendor sin precedentes. Esto no es algo que el hombre sea capaz de hacer ni de mantener, sino que es más bien la obra de Dios mismo. Así, a partir de muchas de las realidades de la obra de Dios, se puede ver que Él quiere perfeccionar al hombre y que, sin duda, Él es capaz de haceros completos. Si tenéis esta percepción y hacéis este nuevo descubrimiento, no esperaréis a la segunda venida de Jesús, sino que permitiréis que Dios os haga completos en la era presente. Por tanto, cada uno de vosotros debería hacer todo lo que pueda, y no escatimar esfuerzo alguno, para que podáis ser perfeccionados por Dios.

Extracto de ‘Acerca de que todos cumplan su función’ en “La Palabra manifestada en carne”

707. En la corriente actual, todos aquellos que aman verdaderamente a Dios tienen la oportunidad de que Él los perfeccione. Sean jóvenes o viejos, mientras mantengan en sus corazones una obediencia a Dios y reverencia hacia Él, pueden ser perfeccionados por Él. Dios perfecciona a las personas según sus diferentes funciones. Siempre que ejerzas toda tu fuerza y te sometas a la obra de Dios, puedes ser perfeccionado por Él. Ahora, ninguno de vosotros es perfecto. En ocasiones sois capaces de realizar un tipo de función, y a veces dos; mientras hagáis todo lo posible por erogaros por Él, seréis a la larga perfeccionados por Él.

Extracto de ‘Acerca de que todos cumplan su función’ en “La Palabra manifestada en carne”

708. El deseo de Dios es que todas las personas sean perfeccionadas, en última instancia ganadas por Él, que sean completamente purificadas por Él y que se conviertan en personas que Él ama. No importa si Yo digo que sois atrasados o de un bajo calibre, es un hecho. Esto que afirmo no demuestra que Yo pretenda abandonaros, que haya perdido esperanza en vosotros, y mucho menos que no esté dispuesto a salvaros. Hoy, he venido a hacer la obra de vuestra salvación, y esto quiere decir que la obra que hago es la continuación de la obra de salvación. Cada persona tiene la oportunidad de ser perfeccionada: siempre y cuando estés dispuesto y busques, al final podrás alcanzar este resultado, y ninguno de vosotros será abandonado. Si eres de bajo calibre, Mis requisitos respecto a ti serán acordes con tu pobre calibre; si eres de alto calibre, Mis requisitos respecto a ti serán acordes con tu alto calibre; y eres ignorante y analfabeto, Mis requisitos estarán a la altura de tu nivel de analfabetismo; si eres letrado, Mis requisitos para ti serán acordes al hecho de que seas letrado; si eres anciano, Mis requisitos para ti serán según tu edad; si eres capaz de proveer hospitalidad, Mis requisitos para ti serán conforme a esta capacidad; si afirmas no poder ofrecer hospitalidad, y sólo puedes realizar cierta función, ya sea difundir el evangelio, cuidar de la iglesia o atender a los demás asuntos generales, te perfeccionaré de acuerdo con la función que lleves a cabo. Ser leal, obedecer hasta el final mismo y buscar tener un amor supremo a Dios, esto es lo que debes lograr y no hay mejores prácticas que estas tres cosas. En última instancia, se le requiere al hombre que las realice y si él puede lograrlas, entonces será hecho perfecto. Sin embargo, por encima de todo, debes buscar de verdad, seguir adelante, y no ser pasivo en ese sentido. He dicho que cada persona tiene la oportunidad de ser perfeccionada y es capaz de serlo, y esto es cierto, pero tú no intentas ser mejor en tu búsqueda. Si no logras cumplir estos tres criterios, al final deberás ser eliminado. Quiero que todos se pongan al día, que todos tengan la obra y el esclarecimiento del Espíritu Santo y sean capaces de obedecer hasta el final mismo, porque este es el deber que cada uno de vosotros debería llevar a cabo. Cuando todos hayáis realizado vuestro deber, habréis sido perfeccionados, y también tendréis un resonante testimonio. Todos los que tienen testimonio son aquellos que han sido victoriosos sobre Satanás y han ganado la promesa de Dios, y son los que permanecerán para vivir en el maravilloso destino.

Extracto de ‘Restaurar la vida normal del hombre y llevarlo a un destino maravilloso’ en “La Palabra manifestada en carne”

709. Las personas jóvenes no deberían tener los ojos llenos de engaño y de prejuicio hacia las personas; y las personas jóvenes no deberían llevar a cabo actos destructivos y abominables. No deberían carecer de ideales, de aspiraciones ni de un deseo entusiasta por superarse; no deberían desanimarse respecto a sus planes ni perder la esperanza en la vida, ni la confianza en el futuro; deberían tener la perseverancia de seguir el camino de la verdad que han escogido ahora, para hacer realidad su deseo de erogar todas sus vidas por Mí. No deberían carecer de la verdad ni albergar hipocresía e impiedad, sino que deberían mantenerse firmes en la postura apropiada. No deberían simplemente dejarse llevar, sino tener un espíritu atrevido para sacrificarse y luchar por la justicia y la verdad. Las personas jóvenes deberían tener la valentía de no sucumbir a la opresión de las fuerzas de las tinieblas, y de transformar la relevancia de su existencia. Las personas jóvenes no deberían resignarse a la adversidad, sino ser abiertas y francas, con un espíritu de perdón hacia sus hermanos y hermanas. Por supuesto, estas son Mis exigencias para todos, y Mi consejo para todos. Más aún, son Mis palabras tranquilizadoras para todas las personas jóvenes. Deberíais practicar conforme a Mis palabras. Las personas jóvenes, en particular, no deberían carecer de la determinación para el discernimiento, ni para buscar la justicia y la verdad. Deberíais perseguir todas las cosas bellas y buenas, y obtener la realidad de todas las cosas positivas. Deberíais ser responsables de vuestra vida; no deberíais tomárosla a la ligera.

Extracto de ‘Palabras para los jóvenes y los viejos’ en “La Palabra manifestada en carne”

710. Mientras Dios hace la obra de salvación, todos los que puedan ser salvados lo serán en todo lo posible, sin descartar a ninguno de ellos, ya que el propósito de la obra de Dios es salvar al hombre. Todos aquellos que durante el tiempo de la salvación del hombre por parte de Dios no puedan alcanzar un cambio en su carácter, además de todos aquellos que no puedan someterse completamente a Dios, se convertirán en objetos de castigo. Esta etapa de la obra —la obra de las palabras— desbloqueará para el hombre todos los caminos y misterios que no entiende para que el hombre pueda entender la voluntad y las demandas de Dios hacia el hombre, para que pueda tener los requisitos previos para poner en práctica las palabras de Dios y lograr cambios en su carácter. Dios sólo usa palabras para hacer Su obra y no castiga a las personas por ser un poco rebeldes. Esto es porque ahora es el tiempo de la obra de salvación. Si cualquiera que actúa con rebeldía fuera castigado, entonces nadie tendría la oportunidad de ser salvado; todos serían castigados y caerían en el Hades. El propósito de las palabras que juzgan al hombre es permitirle conocerse y someterse a Dios, no es para castigar por medio de ese juicio. Durante el tiempo de la obra de las palabras, muchas personas expondrán su rebeldía y desafío, además de su desobediencia hacia el Dios encarnado. Sin embargo, Él no castigará a todas estas personas a consecuencia de ello; en lugar de eso, sólo descartará a los que son corruptos hasta la médula y que no pueden ser salvados. Él le dará su carne a Satanás y, en unos cuantos casos, pondrá fin a su carne. Los que hayan quedado continuarán siguiendo y experimentando el trato y la poda. Si, mientras siguen, esas personas todavía no son capaces de aceptar ser tratados y podados y se vuelven cada vez más degenerados, entonces habrán perdido su oportunidad de salvación. Todas las personas que se hayan sometido a la conquista de las palabras tendrán una amplia oportunidad para la salvación. La salvación de Dios de cada una de estas personas les mostrará Su máxima indulgencia. En otras palabras, se les mostrará la máxima tolerancia. Siempre que las personas se vuelvan de la senda equivocada, y siempre que se puedan arrepentir, Dios les dará oportunidades de obtener Su salvación. Cuando los humanos se rebelan contra Dios por primera vez, Él no tiene el deseo de hacerles morir, sino que hará todo lo posible por salvarlos. Si alguien realmente no tiene cabida en la salvación, entonces Dios lo descartará. La razón de que Dios sea lento para castigar a ciertas personas es que Él quiere salvar a todas las personas que pueden ser salvadas. Él las juzga, ilumina y guía sólo con palabras y no usa una vara para hacerlas morir. Emplear palabras para traer salvación a los seres humanos es el propósito y el significado de la etapa final de la obra.

Extracto de ‘Debes dejar de lado las bendiciones del estatus y entender la voluntad de Dios para traer la salvación al hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

711. No quiero ver a nadie con la sensación de que Dios lo ha dejado a la intemperie, que Dios lo ha abandonado o le ha dado la espalda. Lo único que quiero es veros a todos en el camino de la búsqueda de la verdad y buscando entender a Dios, marchando osadamente hacia adelante con una determinación inquebrantable, sin ningún tipo de dudas o cargas. No importa qué errores hayas cometido, no importa lo lejos que te hayas desviado o lo gravemente que hayas transgredido, no dejes que se conviertan en cargas o en un exceso de equipaje que tengas que llevar contigo en tu búsqueda de entender a Dios. Continúa marchando hacia adelante. En todo momento, Dios tiene la salvación del hombre en Su corazón; eso nunca cambia. Esta es la parte más preciosa de la esencia de Dios.

Extracto de ‘Dios mismo, el único VI’ en “La Palabra manifestada en carne”

712. Desde el principio hasta hoy, sólo el hombre ha sido capaz de conversar con Dios. Es decir, entre todas las cosas vivientes y criaturas de Dios, ninguna excepto el ser humano ha sido capaz de hacerlo. El hombre tiene oídos que le permiten oír, y ojos que le permiten ver; tiene lenguaje, sus propias ideas y libre albedrío. Posee todo lo necesario para oír hablar de Dios, entender Su voluntad y aceptar Su comisión, y así Dios confiere todos Sus deseos al hombre, queriendo hacer de él un compañero que piense como Él y pueda andar con Él. Desde que comenzó a gestionar, Dios ha estado esperando que el hombre le dé su corazón, le deje purificarlo y equiparlo, para que lo satisfaga a Él y Él lo ame; para que le venere y se aparte del mal. Dios siempre ha anhelado y esperado este desenlace.

Extracto de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo II’ en “La Palabra manifestada en carne”

713. La humanidad, desviada de la provisión de vida del Todopoderoso, no conoce el propósito de la existencia, pero teme a la muerte a pesar de ello. Están sin la ayuda o apoyo, pero siguen renuentes a cerrar los ojos; y se arman de valor para alargar una existencia innoble en este mundo, sacos de carne sin tener ni idea de sus propias almas. Tú vives de esta manera, sin esperanza, como hacen otros, sin ningún objetivo. Solo el Santo de la leyenda vendrá a salvar a las personas, que gimiendo en su sufrimiento, anhelan desesperadamente Su llegada. Hasta ahora, esta creencia no se ha realizado en aquellos que no tienen conciencia. No obstante, las personas siguen anhelando que así sea. El Todopoderoso tiene misericordia de estas personas que han sufrido profundamente. Al mismo tiempo, está harto de estas personas que carecen de conciencia, porque tuvo que esperar demasiado para obtener una respuesta por parte de los humanos. Él desea buscar, buscar tu corazón y tu espíritu, traerte alimento y agua para despertarte, de modo que ya no tengas sed ni hambre. Cuando estés cansado y cuando comiences a sentir algo de la lúgubre desolación de este mundo, no estés perdido, no llores. Dios Todopoderoso, el Vigilante, acogerá tu llegada en cualquier momento. Está vigilando junto a ti, esperando que des marcha atrás. Está esperando el día en el que recuperes la memoria de repente: cuando sean conscientes del hecho de que viniste de Dios, que, en un momento desconocido, te perdiste, en un momento desconocido, perdiste el conocimiento a un lado del camino y en un momento desconocido, adquiriste un “padre”. Además, te diste cuenta de que el Todopoderoso ha estado siempre vigilando en ese lugar, esperando durante mucho tiempo tu regreso. Él ha estado vigilando con un anhelo desesperado, esperando una respuesta sin tener una. Su vigilancia no tiene precio y es por el corazón y el espíritu de los seres humanos. Tal vez esta vigilancia sea indefinida y, quizá, ya esté llegando a su fin. Pero tú debes saber exactamente en dónde se encuentran tu corazón y tu espíritu ahora mismo.

Extracto de ‘El suspiro del Todopoderoso’ en “La Palabra manifestada en carne”

714. El amor y la compasión de Dios impregnan cada detalle de Su obra de gestión, e independientemente de si las personas son o no capaces de entender las buenas intenciones de Dios, Él sigue llevando a cabo sin descanso la obra que se propuso cumplir. Sin importar cuánto entienden las personas sobre la gestión de Dios, todos pueden apreciar los beneficios y la ayuda que ha traído dicha obra al hombre. Quizás hoy no hayas sentido nada del amor o la vida suministrada por Dios, pero mientras no lo abandones ni renuncies a tu determinación de buscar la verdad, vendrá un día en el que la sonrisa de Dios se te revelará. Porque la meta de la obra de gestión de Dios consiste en recuperar a las personas que se encuentran bajo el campo de acción de Satanás, y no abandonar a las personas que han sido corrompidas por él y que se oponen a Dios.

Extracto de ‘El hombre sólo puede salvarse en medio de la gestión de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

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