5. En la época del Antiguo y del Nuevo Testamento, Dios obró en Israel. El Señor Jesús profetizó que regresaría en los últimos días, así que cuando regrese, lo hará en Israel. Pero vosotros dais testimonio de que el Señor Jesús ya ha regresado, que ha aparecido en la carne y está haciendo Su obra en China, una nación gobernada por un partido político ateo. No hay otro país que se resista más a Dios y persiga más a los cristianos. ¿Cómo podría ocurrir el regreso del Señor en China?
Versículos bíblicos como referencia:
“Pues desde que sale el sol hasta que se pone, Mi nombre será engrandecido entre los gentiles […], dijo Jehová de los ejércitos” (Malaquías 1:11).*
“Así como el relámpago sale del oriente y resplandece hasta el occidente, así será la venida del Hijo del Hombre. Donde esté el cadáver, allí se juntarán los buitres” (Mateo 24:27-28).
Las palabras relevantes de Dios:
Dios es el Señor de todos los seres creados
Una etapa de la obra de las dos eras anteriores tuvo lugar en Israel y la otra en Judea. En general, ninguna etapa de esta obra abandonó Israel y cada etapa fue llevada a cabo entre el primer pueblo escogido. Consecuentemente, los israelitas creen que Jehová Dios solo es el Dios de los israelitas. Como Jesús obró en Judea, donde llevó a cabo la obra de la crucifixión, los judíos lo consideran el Redentor del pueblo judío. Ellos piensan que Él es únicamente el Rey de los judíos y de ningún otro pueblo, que Él no es el Señor que redime a los ingleses ni a los estadounidenses, sino el que redime a los israelitas, y que redimió a los judíos en Israel. En realidad, Dios es el Soberano de todas las cosas. Él es el Dios de todos los seres creados. No es tan solo el Dios de los israelitas ni el de los judíos; es el Dios de todos los seres creados. Las dos etapas anteriores de Su obra tuvieron lugar en Israel, lo que ha dado lugar a que las personas tengan ciertas nociones. Las personas creen que Jehová hizo Su obra en Israel y que Jesús mismo llevó a cabo Su obra en Judea, y que, además, se encarnó para obrar, y cualquiera que sea el caso, esta obra no se extendió más allá de Israel. Dios no obró en los egipcios o los indios; solo lo hizo en los israelitas. Las personas se forman así diversas nociones y delimitan la obra de Dios dentro de un ámbito determinado. Dicen que, cuando Dios obra, debe hacerlo en medio del pueblo escogido y en Israel; que salvo por los israelitas, Dios no obra en nadie más, ni hay mayor alcance de Su obra. Son especialmente estrictos al mantener a raya a Dios encarnado y no le permiten moverse más allá de los límites de Israel. ¿No son todos estos conceptos meramente humanos? Dios hizo los cielos, la tierra y todas las cosas, todos los seres creados; ¿cómo podría entonces limitar Su obra únicamente a Israel? En ese caso, ¿para qué haría todos los seres creados? Él creó el mundo entero y ha llevado a cabo Su plan de gestión de seis mil años, no solo en Israel, sino también en cada persona del universo. Independientemente de si vive en China, los Estados Unidos, el Reino Unido o Rusia, toda persona es descendiente de Adán; Dios las ha hecho a todas. Ninguna de ellas puede escaparse de los límites de los seres creados, y ninguna puede quitarse la etiqueta de “descendiente de Adán”. Todos son seres creados y todos son la descendencia de Adán; también son los descendientes corruptos de Adán y Eva. No solo los israelitas son seres creados, sino todas las personas; la cuestión es que algunos han sido maldecidos, y otros bendecidos. Los israelitas tienen muchas cosas agradables; Dios obró en ellos al principio porque eran los menos corruptos. Los chinos no pueden compararse con ellos; son muy inferiores. Así pues, Dios obró inicialmente entre el pueblo de Israel, y la segunda etapa de Su obra solo se llevó a cabo en Judea, y esto dio lugar a muchas nociones y normas entre los hombres. De hecho, si Dios tuviera que actuar de acuerdo con nociones humanas, solo sería el Dios de los israelitas y, así, sería incapaz de expandir Su obra a las naciones gentiles, porque solo sería el Dios de los israelitas y no el Dios de todos los seres creados. Las profecías dijeron que el nombre de Jehová sería grande entre las naciones gentiles, que se difundiría en ellas. ¿Por qué se profetizó esto? Si Dios fuera solo el Dios de los israelitas, solo obraría en Israel. Además, no difundiría esta obra, y no haría tal profecía. Como sí la hizo, extenderá, sin duda alguna, Su obra entre las naciones gentiles y entre todas las naciones y pueblos. Como afirmó esto, lo debe hacer. Este es Su plan, porque Él es el Señor que creó los cielos y la tierra y todas las cosas, y el Dios de todos los seres creados. Independientemente de si obra entre los israelitas o por toda Judea, la obra que hace es la de todo el universo y toda la humanidad. La obra que hace hoy en la nación del gran dragón rojo —en una nación gentil— sigue siendo la de toda la humanidad. Israel pudo ser la base para Su obra en la tierra; de igual forma, China puede también convertirse en la base para Su obra entre las naciones gentiles. ¿No ha cumplido ahora la profecía de que “el nombre de Jehová será grande entre las naciones gentiles”? El primer paso de Su obra entre las naciones gentiles es esta obra que Él hace en la nación del gran dragón rojo. Que Dios encarnado obre en esta tierra y entre estas personas malditas contradice particularmente las nociones humanas; estas personas son las más humildes de todas, no valen nada y Jehová las abandonó inicialmente. Las personas pueden ser abandonadas por otras personas, pero si las abandona Dios, entonces no habrá nadie con menos estatus y con menos valor. Para un ser creado, ser poseído por Satanás o abandonado por la gente es muy doloroso; pero el que un ser creado sea abandonado por el Creador significa que su estatus no puede ser más bajo. Los descendientes de Moab fueron maldecidos y nacieron en ese país atrasado; sin duda, de entre toda la gente bajo la influencia de las tinieblas, los descendientes de Moab son las personas con el estatus más bajo. Por tanto, como estas personas han tenido el estatus más bajo, la obra realizada en ellas es la más capaz de destruir las nociones humanas, y es también la más beneficiosa para todo este plan de gestión de seis mil años de Dios. Hacer esta obra entre estas personas es la mejor manera de destruir las nociones humanas, y con esto Dios lanza una era; con esto destruye todas las nociones humanas; con esto termina la obra de toda la Era de la Gracia. Su primera obra se llevó a cabo en Judea, dentro de los límites de Israel; entre las naciones gentiles no hizo obra alguna para lanzar una era nueva. La etapa final de obra no solo se lleva a cabo entre los gentiles, sino que, más aún, entre esas personas que han sido maldecidas. Este aspecto es la evidencia más capaz de humillar a Satanás y así, Dios “se vuelve” el Dios de todos los seres creados en el universo, el Señor de todas las cosas, el objeto de adoración para todo lo que tenga vida.
Hay actualmente algunos que siguen sin entender qué obra nueva ha empezado Dios. Él ha dado paso a un nuevo comienzo entre las naciones gentiles. Él ha empezado una era nueva y ha iniciado obra nueva, y está haciendo esta obra entre los descendientes de Moab. ¿No es esta Su obra más nueva? Nadie ha experimentado jamás esta obra en toda la historia. Nadie ha oído de ella ni tan siquiera, y ni mucho menos la ha apreciado. La sabiduría, lo milagroso, lo insondable, la grandeza y la santidad de Dios se manifiestan a través de esta etapa de obra: la obra de los últimos días. ¿No es esta una obra nueva que destruye las nociones humanas? Hay algunos que piensan así: “Ya que Dios maldijo a Moab y dijo que abandonaría a sus descendientes, ¿cómo podría salvarlos ahora?”. Estos son los gentiles que fueron malditos por Dios y expulsados de Israel; los israelitas los llamaban “perros gentiles”. En la opinión de todos, no son solo perros gentiles, sino aun peor, los hijos de destrucción; es decir, no son el pueblo escogido de Dios. Aunque hayan nacido dentro de los límites de Israel, no forman parte de su pueblo y fueron expulsados a naciones gentiles. Son las personas más bajas de todas. Precisamente porque son los más bajos entre la humanidad, Dios lleva a cabo Su obra de lanzar una nueva era entre ellos, pues ellos representan a la humanidad corrupta. La obra de Dios es selectiva y enfocada; la obra que Él hace en estas personas hoy es también obra que se realiza en los seres creados. Noé era un ser creado, así como sus descendientes. Cualquiera en el mundo que sea de carne y hueso es un ser creado. La obra de Dios va dirigida a todos los seres creados; no depende de si uno es maldecido después de haber sido creado. Su obra de gestión se dirige a todos los seres creados, no a esas personas escogidas que no han sido malditas. Como Dios desea llevar a cabo Su obra en medio de Sus seres creados, Él lo hará sin duda hasta su terminación exitosa, y Él obrará entre esas personas que son beneficiosas para Su obra. Por tanto, destruye todas las convenciones cuando obra entre las personas; ¡para Él, las palabras “maldito”, “castigado” y “bendito” no tienen sentido! El pueblo judío es bueno, y también lo es el pueblo escogido de Israel; son personas de calibre y humanidad buenos. Al principio, Jehová lanzó Su obra entre ellos y llevó a cabo Su obra más temprana, pero no tendría sentido hacer la obra de conquistarlos en la actualidad. Aunque ellos también pueden ser parte de los seres creados y tienen muchos aspectos positivos, no tendría sentido llevar a cabo esta etapa de la obra entre ellos. Dios no sería capaz de conquistar a las personas, ni podría convencer a todos los seres creados, y este es precisamente el sentido de que Su obra pasara a estas personas de la nación del gran dragón rojo. Lo más significativo aquí es Su lanzamiento de una era, Su destrucción de todas las normas y todas las nociones humanas y Su finalización de la obra de toda la Era de la Gracia. Si Su obra actual se llevara a cabo entre los israelitas, cuando Su plan de gestión de seis mil años llegara a su fin, todos creerían que Dios es solo el Dios de los israelitas, que solo estos son el pueblo escogido de Dios, que solo ellos merecen heredar la bendición y la promesa de Dios. La encarnación de Dios durante los últimos días en el país gentil del gran dragón rojo cumple Su obra de ser el Dios de todos los seres creados; completa toda Su obra de gestión, y acaba la parte central de Su obra en la nación del gran dragón rojo. El núcleo de estas tres etapas de obra es la salvación del hombre, concretamente, hacer que todos los seres creados adoren al Creador. Por tanto, cada etapa de obra tiene mucho sentido; Dios no hace nada que no tenga sentido o valor. Por un lado, esta etapa de la obra da paso a una nueva era y concluye las dos anteriores; por otro, destruye todas las nociones humanas y todas las viejas formas de creencia y conocimiento humanos. La obra de las dos eras anteriores se llevó a cabo de acuerdo a conceptos humanos diferentes; esta etapa, sin embargo, los elimina por completo, conquistando de esta forma completamente a la humanidad. A través de la conquista de los descendientes de Moab y la obra llevada a cabo entre ellos, Dios conquistará a todas las personas en todo el universo. Esta es la importancia más profunda de esta etapa de Su obra, y el aspecto más valioso de ella. Aunque ahora sepas que tu propio estatus es bajo y que vales poco, seguirás sintiendo que te has encontrado con la cosa más gozosa: has heredado una gran bendición, recibido una gran promesa, y puedes ayudar a realizar esta gran obra de Dios. Has contemplado Su verdadero rostro, conoces Su carácter inherente y sigues Su voluntad. Las dos etapas anteriores de la obra de Dios se llevaron a cabo en Israel. Si esta etapa de Su obra durante los últimos días también se llevase a cabo entre los israelitas, no solo todos los seres creados creerían que solo estos eran el pueblo escogido de Dios, sino que todo el plan de gestión de Dios no conseguiría su efecto deseado. Durante el período en el que las dos etapas de Su obra se llevaron a cabo en Israel, no se realizó ninguna obra nueva, ni ninguna obra de lanzamiento de una nueva era, entre las naciones gentiles. La etapa de obra actual, la obra de lanzamiento de una era nueva, se lleva a cabo primero entre las naciones gentiles, y adicionalmente, se realiza inicialmente entre los descendientes de Moab, y así se lanza la era completa. Dios ha destruido cualquier conocimiento contenido en las nociones humanas y no ha permitido que quede nada de él. En Su obra de conquista ha destruido las nociones humanas, esas formas viejas y anteriores de conocimiento humano. Deja que las personas vean que con Dios no hay reglas, que no hay nada viejo en Él, que la obra que hace está totalmente liberada, es totalmente libre, y que Él acierta en todo lo que hace. Debes someterte completamente a cualquier obra que Él haga entre los seres creados. Toda la obra que hace tiene sentido y se lleva a cabo de acuerdo con Sus propias intenciones y sabiduría, y no según las elecciones y nociones humanas. Si algo es beneficioso para Su obra, lo hace; si algo no lo es, no lo hace, ¡por muy bueno que sea! Él obra y selecciona a los destinatarios y el lugar de Su obra de acuerdo con el sentido y el propósito de esta. Él no se ciñe a normas pasadas cuando obra, ni sigue viejas fórmulas. En su lugar, planifica Su obra según el sentido de esta. Al final, alcanzará un efecto auténtico y la meta prevista. Si no entiendes estas cosas hoy, esta obra no tendrá ningún efecto en ti.
La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios
La obra de Jehová fue la creación del mundo, el principio; esta etapa de la obra es el final de la misma, la conclusión. Al principio, la obra de Dios se llevó a cabo entre los escogidos de Israel, y fue el comienzo de una nueva época en el más santo de todos los lugares. La última etapa de la obra se lleva a cabo en el más inmundo de todos los países, para juzgar al mundo y poner fin a la era. En la primera etapa, la obra de Dios se llevó a cabo en el más brillante de todos los lugares, y la última etapa tiene lugar en el más oscuro de todos ellos; estas tinieblas serán expulsadas, se traerá la luz y todas las personas serán conquistadas. Cuando las personas de este, el más inmundo y oscuro de todos los lugares, hayan sido conquistadas, y toda la población haya reconocido que hay un Dios, que es el Dios verdadero, y toda persona haya sido totalmente convencida, esta realidad se usará para llevar a cabo la obra de conquista en todo el universo. Esta etapa de la obra es simbólica: una vez que haya finalizado la obra de esta era, la de seis mil años de gestión llegará a un completo final. Una vez conquistados los que pertenecen al lugar más oscuro de los lugares, sobra decir que también ocurrirá lo mismo en todas partes. Por tanto, solo la obra de conquista en China conlleva un simbolismo significativo. China personifica a todas las fuerzas de las tinieblas, y el pueblo chino representa a todos los que son de la carne, de Satanás, y de la carne y la sangre. El pueblo chino es el que ha sido más corrompido por el gran dragón rojo, el que se opone a Dios con más fuerza, el que tiene la humanidad más baja e inmunda y, por tanto, es el arquetipo de toda la humanidad corrupta. Esto no quiere decir que otros países no tengan problemas en absoluto; las nociones del hombre son todas iguales, y aunque las personas de estos países puedan ser de un buen calibre, si no conocen a Dios entonces es que se oponen a Él. ¿Por qué se opusieron también los judíos a Dios y se rebelaron contra Él? ¿Por qué se opusieron a Él los fariseos? ¿Por qué traicionó Judas a Jesús? En ese momento, muchos de los discípulos no conocían a Jesús. ¿Por qué, tras ser crucificado y resucitar, las personas seguían sin creer en Él? ¿No es igual la rebeldía del hombre? Simplemente, se hace un ejemplo del pueblo de China y, cuando este sea conquistado, pasará a ser modelo y espécimen y servirá de referencia para los demás. ¿Por qué he dicho siempre que sois un apéndice a Mi plan de gestión? Es en el pueblo de China donde la corrupción, la inmundicia, la injusticia, la oposición y la rebeldía se manifiestan de manera más completa y se revelan en todas sus diversas formas. Por un lado, son de pobre calibre, y por otro, sus vidas y su mentalidad son retrógradas, y sus hábitos, su entorno social, su familia de nacimiento son pobres y de lo más atrasado. Su estatus también es bajo. La obra en este lugar es simbólica, y después de que esta obra de prueba se haya llevado a cabo en su totalidad, la obra de Dios subsiguiente será mucho más fácil. Si esta etapa de la misma puede completarse, la subsiguiente no admite discusión. Una vez que esta etapa de la obra se haya cumplido, se habrá logrado por completo un gran éxito, y la obra de conquista a lo largo de todo el universo habrá llegado a su entero fin. De hecho, una vez que la obra entre vosotros haya sido exitosa, esto equivaldrá al éxito a lo largo de todo el universo. Este es el sentido de por qué quiero que actuéis como un modelo y una muestra. Rebeldía, oposición, inmundicia, injusticia, todo esto se encuentra en estas personas, y en ellas está representada toda la rebeldía de la humanidad. Ellas son un caso serio. Por tanto, se les tiene por el paradigma de la conquista, y una vez conquistados pasarán a ser de manera natural especímenes y modelos para los demás.
La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. La visión de la obra de Dios (2)
Dios ha puesto la totalidad del foco de Su obra a través del universo en este grupo de personas. Él ha sacrificado toda la sangre de Su corazón por vosotros; Él ha recuperado y os ha dado toda la obra del Espíritu en todo el universo. Es por eso que sois los afortunados. Más aun, Él ha trasladado Su gloria de Israel, Su pueblo elegido, a vosotros, y hará que el propósito de Su plan se manifieste completamente a través de este grupo. Por lo tanto, vosotros sois los que vais a recibir la herencia de Dios y, es más, sois los herederos de la gloria de Dios. Tal vez todos recordáis estas palabras: “Pues esta aflicción leve y pasajera nos produce un eterno peso de gloria que sobrepasa toda comparación”. Todos habéis oído estas palabras antes, sin embargo, ninguno de vosotros comprendió su verdadero significado. Hoy, sois profundamente conscientes de su sentido real. Dios cumplirá estas palabras durante los últimos días y se cumplirán en aquellos que han sido brutalmente perseguidos por el gran dragón rojo en la tierra donde yace enroscado. El gran dragón rojo persigue a Dios y es Su enemigo y, por lo tanto, la gente en esta tierra es sometida a humillación y persecución debido a su fe en Dios y, en consecuencia, estas palabras se cumplirán en este grupo de personas, vosotros. Al embarcarse en una tierra que se opone a Dios, toda Su obra se enfrenta a tremendos obstáculos y muchas de Sus palabras no se pueden cumplir enseguida; así, la gente es refinada a causa de las palabras de Dios, lo que también forma parte del sufrimiento. Es tremendamente difícil para Dios llevar a cabo Su obra en la tierra del gran dragón rojo, pero es a través de esta dificultad que Dios realiza una etapa de Su obra, para que Él pueda revelar Su sabiduría y acciones maravillosas, y Dios usa esta oportunidad para hacer que este grupo de personas sean completadas. Dios lleva a cabo Su obra de purificación y conquista mediante el sufrimiento, el calibre y todo el carácter satánico de las personas en esta tierra inmunda, para, de esta manera, obtener la gloria y a aquellos que darán testimonio de Sus hechos. Este es el significado completo de todos los precios que Dios ha pagado por este grupo de personas. Es decir, Dios hace la obra de conquista a través de aquellos que se oponen a Él, y solo así se puede revelar el gran poder de Dios. En otras palabras, solo los que están en la tierra impura son dignos de heredar la gloria de Dios, y solo esto puede resaltar el gran poder de Dios. Es por eso que es de la tierra impura y de aquellos que viven en ella que Dios obtiene gloria; tal es la intención de Dios. Esto es igual que la etapa de la obra de Jesús; Él solamente podía obtener gloria entre aquellos fariseos que lo persiguieron. Si no hubiese sido por la persecución de los fariseos y por la traición de Judas, Jesús no habría sido ridiculizado ni calumniado, ni mucho menos crucificado, y no hubiese obtenido la gloria. Donde Dios obra en cada era, y donde Él realiza Su obra en la carne, allí es donde Él obtiene la gloria y donde gana a quienes Él tiene intención de ganar. Este es el plan de la obra de Dios, y esta es Su gestión.
En el plan de Dios de varios miles de años, dos partes de obra se realizan en la carne. En primer lugar está la obra de la crucifixión, por la cual Él obtiene gloria; la otra es la obra de la conquista y la perfección en los últimos días, por la cual Él obtiene gloria. Esta es la gestión de Dios. Entonces, no consideréis un tema sencillo la obra de Dios ni la labor que os ha encomendado. Todos vosotros sois herederos del eterno y mucho más extraordinario peso de la gloria de Dios, y esto fue ordenado especialmente por Él. De las dos partes de Su gloria, una se manifiesta en vosotros; la totalidad de una de las partes de la gloria de Dios ha sido conferida a vosotros para que sea vuestra herencia. Esta es la exaltación de Dios y también el plan que Él predeterminó hace mucho tiempo. Dada la magnitud de la obra que Dios ha hecho en la tierra donde reside el gran dragón rojo, si esta obra se trasladara a otra parte, hace mucho tiempo que hubiese dado grandes frutos y que hubiese sido aceptada fácilmente por el hombre. Además, esta obra sería demasiado fácil de aceptar para los clérigos de Occidente que creen en Dios, porque la etapa de la obra de Jesús sirve como precedente. Por este motivo Dios no puede alcanzar esta etapa de la obra de ganar la gloria en otro lugar, cuando la obra es apoyada por la gente y reconocida por las naciones, la gloria de Dios no puede arraigarse. Esta es, precisamente, la extraordinaria importancia que esta etapa de la obra contiene en esta tierra.
La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. ¿Es la obra de Dios tan sencilla como el hombre imagina?
En muchos lugares, Dios ha profetizado que Él va a ganar a un grupo de vencedores en la tierra de Sinim; es en la parte oriental del mundo donde se ha de ganar a los vencedores. Así, el lugar donde Dios pone Sus pies en Su segunda encarnación es, sin lugar a duda, la tierra de Sinim, el lugar exacto donde descansa enrollado el gran dragón rojo. Allí ganará Dios a los descendientes del gran dragón rojo para que quede totalmente derrotado y avergonzado. Dios va a despertar a estas personas tan cargadas de sufrimiento, las activará por completo hasta que estén completamente despiertas, y para que salgan de la niebla y rechacen al gran dragón rojo. Despertarán de su sueño, reconocerán la sustancia del gran dragón rojo, se volverán capaces de entregar su corazón por entero a Dios, se levantarán de la opresión de las fuerzas de la oscuridad, se pondrán de pie en el Oriente del mundo y se convertirán en la prueba de la victoria de Dios. Solo de esta manera ganará Dios la gloria. Precisamente por esta razón trajo Dios la obra, que llegó a su fin en Israel, a la tierra donde el gran dragón rojo descansa enrollado y, casi dos mil años después de partir, ha venido de nuevo en la carne para seguir con la obra de la Era de la Gracia. A simple vista del hombre, Dios está inaugurando una nueva obra en la carne. Pero, desde el punto de vista de Dios, está prosiguiendo con la obra de la Era de la Gracia, pero solo tras un interregno de unos cuantos miles de años y con el cambio de la ubicación y el programa de Su obra.
La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. La obra y la entrada (6)
Independientemente de si eres estadounidense, británico o de cualquier otra nacionalidad, debes salirte de los confines de tu propia nacionalidad, trascenderte y ver la obra de Dios desde la identidad de un ser creado. De esta manera, no limitarás las huellas de Dios a ningún ámbito en particular. Esto es porque, en la actualidad, mucha gente considera que es imposible que Dios aparezca en una nación en particular o entre cierta gente. ¡Qué profundo es el significado de la obra de Dios y qué importante es la aparición de Dios! ¿Cómo pueden medir esto las nociones y los pensamientos del hombre? Y por eso digo que debes derrumbar tus nociones de nacionalidad y etnicidad para buscar la aparición de Dios. Solo así no estarás restringido por tus propias nociones; solo así serás apto para darle la bienvenida a la aparición de Dios. De otro modo, siempre vas a permanecer en la oscuridad y nunca vas a obtener la aprobación de Dios.
Dios es el Dios de toda la raza humana. Él no se considera la propiedad privada de ninguna nación o pueblo, sino que hace Su obra tal como la ha planeado, sin ser confinado a ninguna forma ni a ninguna nación o pueblo. Tal vez nunca has imaginado esta forma, o tal vez tu actitud hacia ella sea la negación, o tal vez la nación donde Dios aparece y el pueblo entre el que aparece resulta que son discriminados por todo el mundo y son los más retrógrados de la tierra. Con todo, Dios tiene Su sabiduría. Con Su gran poder y por medio de Su verdad y carácter, Él ha ganado realmente a un grupo de personas que son de un mismo sentir con Él, y a un grupo de personas que Él deseaba hacer completas; un grupo conquistado por Él que, tras soportar toda clase de pruebas y sufrimiento y todas las formas de persecución, puede seguirlo hasta el mismísimo final. El objetivo de la aparición de Dios, que no está limitada a ninguna forma o nación, es permitirle completar Su obra tal como la ha planeado. Esto es como cuando Dios se hizo carne en Judea: Su objetivo fue completar la obra de la crucifixión para redimir a toda la raza humana. Sin embargo, los judíos creyeron que era imposible que Dios hiciera esto, y pensaron que era imposible que Dios se hiciera carne y asumiera la forma del Señor Jesús. Su “imposible” se convirtió en la base sobre la cual condenaron a Dios y se opusieron a Él y, finalmente, esto llevó a la destrucción de Israel. Hoy en día, muchas personas han cometido un error parecido. Proclaman con todas sus fuerzas la inminente aparición de Dios, sin embargo, al mismo tiempo condenan Su aparición; su “imposible” una vez más confina la aparición de Dios dentro de los límites de su imaginación. Y así he visto a mucha gente reírse a carcajadas salvajes y estridentes tras toparse con las palabras de Dios. ¿Acaso es esta risa diferente a la condena y blasfemia de los judíos? No sois reverentes en presencia de la verdad y menos aún poseéis una actitud de anhelo. Lo único que hacéis es estudiar empecinadamente y esperar con alegre despreocupación. ¿Qué podéis ganar con estudiar y esperar así? ¿Creéis que recibiréis la guía personal de Dios? Si no puedes discernir las declaraciones de Dios, ¿cómo puedes ser apto para presenciar la aparición de Dios? Dondequiera que Dios aparece, allí se expresará la verdad y estará la voz de Dios. Solo los que pueden aceptar la verdad podrán escuchar la voz de Dios, y solo tales personas están cualificadas para presenciar la aparición de Dios. ¡Abandona tus nociones! Tranquilízate y lee con cuidado estas palabras. Mientras tengas un corazón que anhele la verdad, Dios te esclarecerá de forma que entenderás Sus intenciones y Sus palabras. ¡Abandonad vuestros argumentos de “imposibilidad”! Cuanto más crea la gente que algo es imposible, más factible es que ocurra, porque la sabiduría de Dios es más alta que los cielos, los pensamientos de Dios son más altos que los pensamientos del hombre, y Dios desempeña Su obra más allá de los límites del pensamiento y las nociones del hombre. Cuanto más imposible sea algo, más verdad hay por buscar en ello; cuanto menos pueda ser imaginado algo por las nociones del hombre, más contiene las intenciones de Dios. Esto es porque, se aparezca donde se aparezca Dios, Él sigue siendo Dios y Su esencia no cambiará en absoluto por la ubicación o la forma de Su aparición. El carácter de Dios no cambiará, independientemente de dónde estén Sus huellas, y no importa dónde estén las huellas de Dios, Él es el Dios de toda la especie humana, igual que el Señor Jesús no es solo el Dios de los israelitas, sino que también es el Dios de toda la gente de Asia, Europa y América y, lo que es más, Él es el único Dios en todo el universo. ¡Así que busquemos las intenciones de Dios y descubramos Su aparición en Sus declaraciones y palabras, y mantengamos el ritmo de Sus huellas! Dios es la verdad, el camino y la vida. Sus palabras y Su aparición existen simultáneamente, y Su carácter y Sus huellas se muestran públicamente en todo momento a la especie humana. ¡Queridos hermanos y hermanas, espero que todos podáis ver la aparición de Dios en estas palabras, que comencéis a alcanzar Sus huellas y a avanzar hacia una nueva era y entréis en el cielo y la tierra nuevos y hermosos que Dios ha preparado para los que esperan Su aparición!
La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Apéndice I: La aparición de Dios ha dado lugar a una nueva era