2. Hay varias denominaciones religiosas en la actualidad que aparentan adherirse cuidadosamente a la ceremonia religiosa, pero los pastores solo se centran en predicar palabras y frases de la Biblia y teorías teológicas, y el esclarecimiento y la iluminación del Espíritu Santo brillan por su ausencia. La vida de los creyentes sigue sin recibir sustento. Han creído en el Señor durante muchos años, pero no conocen la verdad y son incapaces de poner en práctica las palabras del Señor. Su fe en el Señor se ha convertido en nada más que una creencia religiosa. No entiendo por qué las iglesias actuales han caído en la religión.

Las palabras relevantes de Dios:

En cada etapa de la obra de Dios existen también las correspondientes exigencias para el hombre. Todos los que están dentro de la corriente del Espíritu Santo poseen la presencia y disciplina del Espíritu Santo, y los que no están dentro de la corriente del Espíritu Santo están bajo el mando de Satanás y no tienen ninguna obra del Espíritu Santo. Las personas que están en la corriente del Espíritu Santo son las que aceptan la nueva obra de Dios y que cooperan en la nueva obra de Dios. Si las que están dentro de esta corriente no pueden cooperar y no pueden poner en práctica la verdad que Dios exige durante este tiempo, entonces serán disciplinadas y, en el peor de los casos, el Espíritu Santo las abandonará. Las que aceptan la nueva obra del Espíritu Santo vivirán dentro de la corriente del Espíritu Santo, recibirán el cuidado y la protección del Espíritu Santo. Las que están dispuestas a poner en práctica la verdad, el Espíritu Santo las esclarece, y las que no están dispuestas a poner en práctica la verdad, el Espíritu Santo las disciplina y hasta pueden ser castigadas. Independientemente de qué clase de persona sean, siempre que estén dentro de la corriente del Espíritu Santo, Dios asumirá la responsabilidad de todas las que aceptan Su nueva obra por el bien de Su nombre. Los que glorifican Su nombre y están dispuestos a poner en práctica Sus palabras, recibirán Sus bendiciones; los que lo desobedecen y no ponen en práctica Sus palabras recibirán Su castigo. Las personas que están en la corriente del Espíritu Santo son las que aceptan la nueva obra y, como han aceptado la nueva obra, deben cooperar de manera adecuada con Dios y no deben actuar como rebeldes que no llevan a cabo su deber. Esta es la única exigencia que Dios le hace al hombre. No así a las personas que no aceptan la nueva obra: ellas están fuera de la corriente del Espíritu Santo y la disciplina y la amonestación del Espíritu Santo no se aplican a ellas. Estas personas viven todo el día dentro de la carne, viven dentro de sus mentes y todo lo que hacen es de acuerdo a la doctrina que se produce por el análisis y la investigación de sus propios cerebros. Esto no es lo que requiere la nueva obra del Espíritu Santo, mucho menos es la cooperación con Dios. Los que no aceptan la nueva obra de Dios son despojados de la presencia de Dios y, además, son privados de las bendiciones y de la protección de Dios. La mayoría de sus palabras y acciones se aferran a las exigencias del pasado de la obra del Espíritu Santo; son doctrina, no la verdad. Tal doctrina y regla son suficientes para probar que la reunión de estas personas no es más que religión; no son los escogidos o los objetos de la obra de Dios. La asamblea de todos los que están entre ellos sólo se puede llamar un gran congreso de religión y no se puede llamar una iglesia. Este es un hecho inalterable. No tienen la nueva obra del Espíritu Santo; lo que hacen parece oler a religión, lo que viven parece estar repleto de religión; no poseen la presencia y la obra del Espíritu Santo, mucho menos son elegibles para recibir la disciplina o el esclarecimiento del Espíritu Santo. Todas estas personas son cadáveres inertes y gusanos que están desprovistos de espiritualidad. No tienen conocimiento de la rebelión y oposición del hombre, no tienen conocimiento de toda la maldad del hombre, mucho menos conocen toda la obra de Dios y la actual voluntad de Dios. ¡Todas son ignorantes, personas viles, son escoria, no aptas para ser llamadas creyentes! Nada de lo que hacen tiene relación con la gestión de Dios, mucho menos pueden perjudicar los planes de Dios. Sus palabras y acciones son demasiado repugnantes, demasiado patéticas y simplemente indignas de mención. Nada de lo que hagan los que no están dentro de la corriente del Espíritu Santo tiene algo que ver con la nueva obra del Espíritu Santo. Por esto, no importa qué hagan, no tienen la disciplina del Espíritu Santo y, además, no tienen el esclarecimiento del Espíritu Santo. Porque todas ellas son personas que no tienen amor por la verdad y el Espíritu Santo las ha rechazado y aborrecido. Se les llama hacedores de maldad porque caminan en la carne y hacen lo que les place bajo el anuncio de Dios. Mientras Dios obra, le son deliberadamente hostiles y corren en dirección opuesta a Él. El fracaso del hombre en cooperar con Dios es sumamente rebelde en sí mismo; entonces ¿acaso las personas que deliberadamente se oponen a Dios no reciben particularmente su justa retribución?

Extracto de ‘La obra de Dios y la práctica del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

“Pero Yo os digo que en este lugar hay uno que es más grande que este templo. Pero si vosotros hubierais sabido lo que esto significa, Yo recibiría misericordia y no sacrificio, vosotros no condenaríais a los inocentes. Porque el Hijo del hombre es el Señor aún en el día de reposo” (Mateo 12:6-8).* ¿A qué se refiere la palabra “templo” aquí? Por decirlo de un modo sencillo, alude a un edificio magnífico, alto, y en la Era de la Ley, el templo era un lugar donde los sacerdotes adoraban a Dios. Cuando el Señor Jesús declaró “en este lugar hay uno que es más grande que este templo”,* ¿a quién se refería ese “uno”? Claramente, se trata del Señor Jesús en la carne, porque sólo Él era mayor que el templo. ¿Qué transmiten esas palabras a las personas? Les indica que salgan del templo; Dios ya lo había abandonado y no obraba más allí, así que las personas deberían buscar las huellas de Dios fuera de él y seguirlas en Su nueva obra. Cuando el Señor Jesús dice esto, hay una premisa detrás de Sus palabras, que es que bajo la ley, la gente había llegado a considerar el templo como algo mayor que Dios mismo. Es decir, las personas adoraban el templo en lugar de a Dios, así que el Señor Jesús les advierte que no adoren a los ídolos, sino, en cambio, a Dios porque Él es supremo. Por consiguiente, Él dijo: “Yo recibiría misericordia y no sacrificio”.* Es evidente que, a los ojos del Señor Jesús, la mayoría de las personas que vivían bajo la ley ya no adoraban a Jehová, sino que seguían la corriente del sacrificio, y determinó que esto era adorar a los ídolos. Estos adoradores de ídolos veían el templo como algo mayor y más elevado que Dios. En sus corazones sólo figuraba el templo, Dios no; si lo perdían, con él perdían también su morada. Sin él no tenían donde adorar y no podrían llevar a cabo sus sacrificios. Su pretendida “morada” era donde ellos utilizaban la falsa pretensión de la adoración a Jehová Dios, a fin de permanecer en el templo y llevar a cabo sus propios negocios. Los pretendidos “sacrificios” que realizaban eran sólo para efectuar sus propios tratos personales y vergonzosos bajo el disfraz de cumplir con su servicio en el templo. Por esta razón, las personas de aquella época consideraban que el templo era mayor que Dios. El Señor Jesús pronunció estas palabras como una advertencia para las personas porque usaban el templo como tapadera, y los sacrificios como pretexto para engañar a otros y a Dios. Si se aplican estas palabras al presente, siguen siendo igual de válidas y pertinentes. Aunque las personas de hoy han experimentado una obra de Dios distinta a la de quienes vivieron en la Era de la Ley, la esencia de su naturaleza es la misma.

Extracto de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo III’ en “La Palabra manifestada en carne”

Si, en su fe, la gente trata la verdad como un conjunto de regulaciones a las que se debe ceñir, ¿no es entonces su fe susceptible de convertirse en ceremonias religiosas? ¿Y cuál es la diferencia entre tales ceremonias religiosas y el cristianismo? Puede que sean más profundas y progresivas en la forma de decir las cosas, pero si su fe se ha convertido en un conjunto de normas y un tipo de ceremonia, entonces, ¿no significa que se ha convertido en cristianismo? (Sí, así es.) Hay diferencias entre las viejas enseñanzas y las nuevas, pero si las enseñanzas no son más que una especie de teoría y se han convertido meramente en una forma de ceremonia, de doctrina para la gente y, de igual modo, si no pueden obtener la verdad de ella o entrar en la realidad de la verdad, entonces, ¿acaso su fe no es exactamente igual que el cristianismo? En esencia, ¿no es eso cristianismo? (Sí, lo es.) Por lo tanto, en tu comportamiento y en el cumplimiento de tus deberes, ¿en qué cosas tienes puntos de vista y condiciones que son iguales o similares a los de los creyentes en el cristianismo? (En lo que respecta a adherirse a los reglamentos, y a estar equipado con palabras y doctrinas.) (A enfocarse en la apariencia de ser espiritual y exhibir buen comportamiento, y a ser devoto y humilde.) Buscas tener un buen comportamiento exterior, haces todo lo posible por envolverte en una especie de apariencia espiritual, hablar de doctrina espiritual, decir cosas que son espiritualmente correctas, hacer cosas que son relativamente aprobadas en las nociones e imaginaciones humanas, y finges ser virtuoso. Pronuncias palabras y doctrinas de lo alto, enseñas a hacer el bien, a ser virtuoso y a comprender la verdad; te das aires de ser espiritual y destilas una espiritualidad superficial en todo lo que dices y haces. Sin embargo, en la práctica, no has buscado nunca la verdad; en cuanto te topas con un problema, actúas enteramente según la voluntad humana, dejando de lado a Dios. Nunca has actuado según los principios de la verdad, jamás has entendido de qué se habla en la verdad, cuál es la voluntad de Dios, cuáles son los estándares que Él requiere del hombre; nunca te has tomado estos asuntos en serio o te has preocupado por ellos. ¿Acaso tales acciones externas y estados internos de la gente, es decir, este tipo de fe, abarca el temor a Dios y el rechazo del mal? Si no hay conexión entre la fe de la gente y su búsqueda de la verdad, entonces ¿creen o no creen en Dios? No importa cuántos años lleven las personas que no tienen conexión con la búsqueda de la verdad creyendo en Él, ¿pueden o no pueden alcanzar la auténtica reverencia temerosa de Dios y rehuir de verdad el mal? (No pueden.) Entonces, ¿cuál es el comportamiento externo de tales personas? ¿Qué tipo de senda pueden seguir? (La senda de los fariseos) ¿Con que pasan sus días equipándose? ¿Acaso no es con palabras y teorías? ¿Acaso no pasan sus días armándose, revistiéndose con palabras y teorías para parecerse más a los fariseos, más espirituales, y más parecidos a personas que supuestamente sirven a Dios? ¿Cuál es la naturaleza de todos estos métodos? ¿Es adorar a Dios? ¿Es esa la auténtica fe en Él? (No, no lo es.) Entonces, ¿qué están haciendo? Están engañando a Dios; sólo están siguiendo los pasos de un proceso y participando en ceremonias religiosas. Están agitando la bandera de la fe y realizando ritos religiosos, tratando de engañar a Dios para lograr su objetivo de ser bendecidos. No adoran a Dios en absoluto. Al final, ¿acaso ese grupo de personas no terminará precisamente como quienes están dentro de la iglesia, que supuestamente sirven a Dios y que supuestamente creen en Dios y lo siguen?

Extracto de ‘Sólo si vives ante Dios en todo momento puedes caminar por la senda de la salvación’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Las citas bíblicas marcadas (*) han sido traducidas de AKJV.

Anterior: 1. En la actualidad, muchas personas en el mundo religioso sienten que no hay luz en las predicaciones de los pastores. Ven cómo la fe de los creyentes se va apagando, cómo la gente solo habla de los placeres físicos y va detrás de las tendencias del mundo, e incluso cómo algunas hacen negocios en las iglesias. Les preocupa que su iglesia sea falsa y que vayan a ser abandonados por el Señor cuando regrese. Pero también hay algunos que creen que no es posible que sus iglesias sean falsas porque celebran eventos tan animados como concursos de la Biblia, la Sagrada Comunión y varios festivales. Entonces, ¿cómo podemos identificar a las iglesias falsas?

Siguiente: 1. Las profecías de la Biblia acerca del regreso del Señor se han cumplido casi por completo en la actualidad, y es muy posible que el Señor ya esté aquí. Vemos que la Iglesia de Dios Todopoderoso está dando testimonio abiertamente de que Dios Todopoderoso es el regreso del Señor Jesús, y muchas personas de toda religión y denominación que verdaderamente creen en el Señor y anhelan la aparición de Dios han regresado a Dios Todopoderoso. Nos gustaría saber si Dios Todopoderoso es la aparición de Dios o no.

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