155 La carne de Dios y el Espíritu son idénticos en esencia

La carne vestida por el Espíritu de Dios

es la de Dios mismo, es Su propia carne.

Él es todopoderoso, supremo, santo y justo,

igual que Su Espíritu, igual que Su carne.

Tal carne sólo puede hacer cosas buenas y justas,

cosas que son santas y grandes, cosas gloriosas.


La carne de Dios no puede ir contra la verdad o apartarse de la justicia.

Al Espíritu de Dios nunca traicionará,

y está libre de la corrupción de Satanás.

Esta carne es distinta de la del hombre mortal.

Esta carne es distinta de la del hombre mortal.

La carne vestida por el Espíritu de Dios

es la de Dios mismo, es Su propia carne.

Él es todopoderoso, supremo, santo y justo,

igual que Su Espíritu, igual que Su carne.

Tal carne sólo puede hacer cosas buenas y justas,

cosas que son santas y grandes, cosas gloriosas.


Aunque Cristo vive con el hombre en la tierra,

sólo el hombre puede ser atrapado y poseído por Satanás.

Esto nunca le pasará a Cristo.

Satanás no puede alcanzar ni acercarse a Dios.

Sólo el hombre traiciona a Dios;

esto no tiene que ver con Cristo.

La carne vestida por el Espíritu de Dios

es la de Dios mismo, es Su propia carne.

Él es todopoderoso, supremo, santo y justo,

igual que Su Espíritu, igual que Su carne.

La carne vestida por el Espíritu de Dios

es la de Dios mismo, es Su propia carne.

Él es todopoderoso, supremo, santo y justo,

igual que Su Espíritu, igual que Su carne.

Tal carne sólo puede hacer cosas buenas y justas,

cosas que son santas y grandes, cosas gloriosas.


Adaptado de La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Un problema muy serio: la traición (2)

Anterior: 154 La esencia de Cristo está determinada por Su obra y expresiones

Siguiente: 156 Cristo expresa todo lo que el Espíritu es

El fin de todas las cosas se está acercando, ¿quieres saber cómo el Señor recompensará el bien, castigará el mal y determinará el fin de cada uno? Bienvenido a contactarnos para descubrir la respuesta.

Contenido relacionado

80. Pasar la flor de la juventud en la cárcel

Sin la salvación de Dios, mis ojos todavía estarían tapados y mis emociones atrapadas, pero experimentar la obra Dios me hizo entender la esencia de lo que significa “ayudarnos el uno al otro” y me mostró la verdad de la amistad, del amor, del cariño familiar. Vi que sólo las palabras de Dios son la verdad, y que solamente viviendo por las palabras de Dios podríamos escapar de la influencia de Satanás, y que sólo comportándonos de acuerdo con la verdad podríamos tener una vida significativa.

Ajustes

  • Texto
  • Temas

Colores lisos

Temas

Fuente

Tamaño de fuente

Interlineado

Interlineado

Ancho de página

Índice

Buscar

  • Buscar en este texto
  • Buscar en este libro

Conéctate con nosotros en Messenger