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861 Dios mantiene la existencia del hombre con Su carácter justo

I

Dios desata Su ira porque lo malo, injusto y negativo

altera y destruye lo justo, la vida de lo positivo.

La ira de Dios no es para proteger Su prestigio e identidad,

sino para salvar todo lo justo, lo bueno y lo positivo.

La razón de Su ira es proteger la ley y el orden

de la vida del hombre.

Esta es la razón de Su ira.

Desde que Dios creó al hombre,

Dios mantuvo la vida del hombre

con Su carácter justo,

lleno de ira y majestad.

A los malvados que alteran y dañan,

dañan la vida normal del hombre,

Su ira los castigará, controlará y destruirá.

II

Sin la ira de Dios,

el hombre se abandonaría a vidas anormales,

lo bueno y justo se arruinaría.

A lo largo de milenios, con Su justicia

Dios frustra a los esbirros de Satanás

que se oponen a Su obra, la obra de Dios.

Sin la ira de Dios,

la ley y el orden de todos los seres se destrozarían.

Desde que Dios creó al hombre,

Dios mantuvo la vida del hombre

con Su carácter justo,

lleno de ira y majestad.

A los malvados que alteran y dañan,

dañan la vida normal del hombre,

Su ira los castigará, controlará y destruirá.

III

La obra de Dios que salva al hombre

avanzó como Él planeó.

Es gracias a la ira, la ira de Dios

que la causa más justa perdura.

Desde que Dios creó al hombre,

Dios mantuvo la vida del hombre

con Su carácter justo,

lleno de ira y majestad.

A los malvados que alteran y dañan,

dañan la vida normal del hombre,

Su ira los castigará, controlará y destruirá.

Desde que Dios creó al hombre,

Dios mantuvo la vida del hombre, la vida del hombre.

Adaptado de ‘Dios mismo, el único II’ en “La Palabra manifestada en carne”

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