27. Cómo resolver el carácter de sentir aversión por la verdad
Palabras de Dios Todopoderoso de los últimos días
Sentir aversión por la verdad se refiere principalmente a una falta de interés y una antipatía hacia esta y hacia las cosas positivas. Sentir aversión por la verdad es cuando la gente es capaz de comprenderla y sabe lo que son las cosas positivas, pero aun así trata la verdad y las cosas positivas con una actitud y un estado de resistencia, superficialidad, antipatía, evasión y desinterés. Este es el carácter de sentir aversión por la verdad. ¿Existe tal carácter en todas las personas? Algunas dicen: “Aunque sé que la palabra de Dios es la verdad, sigue sin gustarme. No siento interés por la verdad. Pedirme que acepte la verdad sería realmente ponerme en una posición difícil”. ¿Qué carácter es este? Este es un carácter de sentir aversión por la verdad. Hay un carácter satánico en su interior que no les permite aceptar la verdad. ¿Qué manifestaciones específicas hay de no aceptar la verdad? Algunas personas dicen: “Entiendo todas las verdades, pero es que no puedo ponerlas en práctica”. Esto las revela como personas que sienten aversión por la verdad. No la aman, por lo que no pueden poner en práctica ninguna verdad. Hay quienes dicen: “Que yo haya podido ganar mucho dinero es algo sobre lo que Dios tiene soberanía. Es Su bendición. Dios ha sido muy bueno conmigo, Dios me ha dado grandes riquezas. Toda mi familia está bien vestida y alimentada y no nos falta ni ropa ni comida”. Al comprobar que Dios los ha bendecido, dan gracias a Dios en su corazón, saben que Dios tiene soberanía sobre todo esto y que, si no hubieran sido bendecidos por Él, si hubieran confiado en sus propias habilidades, en absoluto habrían ganado todo ese dinero. Eso es lo que piensan en realidad en su corazón, lo que saben de veras, y se lo agradecen con sinceridad a Dios. Sin embargo, llega un día en que su negocio fracasa, en que corren tiempos difíciles para ellos y sufren la pobreza. ¿Por qué? Porque disfrutan de comodidades, no piensan en cómo hacer su deber correctamente y dedican todo su tiempo a pensar sobre buscar riquezas, convirtiéndose en esclavos del dinero, lo que afecta a la ejecución de su deber, y por eso Dios se lo quita. En su corazón, saben que Dios los ha bendecido con muchas cosas y les ha dado mucho, pero no tienen ningún deseo de corresponder al amor de Dios, no desean salir a hacer su deber y son tímidos y temen constantemente ser arrestados; tienen miedo de perder todas estas riquezas y placeres y, en consecuencia, Dios los despoja de estas cosas. Sus corazones son claros como espejos, saben que Dios les ha quitado estas cosas, que los está disciplinando, y por eso oran a Dios y dicen: “¡Dios! Me bendijiste una vez, así que puedes bendecirme una segunda. Existes de eternidad a eternidad y, por tanto, Tus bendiciones también están con la especie humana. ¡Te doy gracias! Pase lo que pase, Tus bendiciones y Tu promesa no cambiarán. Si Tú me quitas, yo aun me someteré”. Pero a la palabra “someterse” le falta convicción cuando la dicen. Aseguran que pueden someterse, pero después meditan y siguen teniendo una sensación desagradable en su corazón: “Antes las cosas iban muy bien. ¿Por qué Dios me lo quitó todo? ¿Quedarme en casa y hacer mi deber no era lo mismo que salir a desempeñar el deber? ¿Qué estaba demorando?”. Siempre están recordando el pasado. Tienen una especie de queja e insatisfacción hacia Dios, y se sienten constantemente deprimidos. ¿Sigue Dios en su corazón? Lo que ocupa su corazón es el dinero, la comodidad y el ocio y aquellos buenos momentos. Dios no ocupa ya ningún lugar en su corazón, Él ya no es su Dios. Aunque saben que “Dios da y Dios quita” es una verdad, les gustan las palabras “Dios da” y sienten aversión por las palabras “Dios quita”. Es evidente que su aceptación de la verdad es selectiva. Cuando Dios los bendice, lo aceptan como la verdad; pero en cuanto Dios les quita, no pueden aceptarlo. No pueden aceptar tal soberanía de Dios y, en su lugar, van contra Dios y terminan descontentos. Cuando se les pide que hagan su deber, dicen: “Lo haré si Dios me concede bendiciones y gracia. Sin las bendiciones de Dios y con mi familia en tal estado de pobreza, ¿cómo voy a realizar mi deber? ¡No quiero hacerlo!”. ¿Qué carácter es ese? Si bien en su corazón experimenta personalmente las bendiciones de Dios, y lo mucho que Él le ha dado, no está dispuesto a aceptarlo cuando Dios le quita. ¿Por qué? Porque no puede desprenderse de la riqueza y de su cómoda vida. Aunque no haya montado un gran revuelo al respecto, aunque no haya extendido la mano para exigirle a Dios y, aunque no haya tratado de recuperar por la fuerza sus bienes anteriores confiando en sus propios esfuerzos, ya se ha desanimado ante las acciones de Dios, es totalmente incapaz de aceptarlo y dice: “Es una auténtica desconsideración que Dios actúe así. Es incomprensible. ¿Cómo puedo seguir creyendo en Dios? Ya no quiero reconocer que Él es Dios. Si no reconozco que Él es Dios, entonces Él no es Dios”. ¿Es este un tipo de carácter? (Sí). Satanás tiene este tipo de carácter, Satanás niega a Dios de esta manera. Este tipo de carácter es el de sentir aversión por la verdad y odiarla. Cuando las personas sienten tanta aversión por la verdad, ¿a dónde las lleva esto? Les hace ir en contra de Dios, hacerlo obstinadamente hasta el final, lo que significa que ha llegado su fin.
La Palabra, Vol. III. Discursos de Cristo de los últimos días. Solo conocer los seis tipos de actitudes corruptas significa conocerse realmente a uno mismo
Los que sienten aversión por la verdad tienen dificultades para aceptarla y no tienen manera de entrar en las realidades-verdad. El estado más evidente de los que sienten aversión por la verdad es que no les interesan la verdad ni las cosas positivas e incluso sienten repulsión por ellas y las aborrecen. Les gusta especialmente seguir las tendencias y no aceptan en su corazón las cosas que Dios ama y lo que Dios exige que haga la gente. En cambio, son despectivos e indiferentes hacia ellas y algunos hasta suelen despreciar las normas y los principios que Dios exige al hombre. Sienten repulsión hacia las cosas positivas y siempre sienten resistencia, oposición y desprecio hacia ellas en su corazón. Esta es la principal manifestación de aversión por la verdad. En la vida de iglesia, la lectura de las palabras de Dios, la oración, la charla sobre la verdad, la realización del deber y la resolución de problemas con la verdad son todas cosas positivas y a Dios le resultan agradables. Sin embargo, algunos sienten repulsión hacia estas cosas positivas, no les podrían importar menos y son despectivos respecto a ellas. La parte más detestable es que adoptan una actitud despectiva hacia la gente positiva, como, por ejemplo, la gente honesta, la que persigue la verdad, la que hace devotamente el deber y la que salvaguarda el trabajo de la casa de Dios. Siempre tratan de atacar y excluir a estas personas. Si descubren que tienen defectos o revelaciones de corrupción, se aferran a esto dándole mucha relevancia y las menosprecian implacablemente por ello. ¿Qué clase de carácter es este? ¿Por qué son tan hostiles hacia las personas positivas? ¿Por qué tienen un gusto tan fuerte por las personas malvadas, los incrédulos y los anticristos y los complacen particularmente, a menudo confabulando y pasando el rato con ellos? Cuando se trata de cosas negativas y malvadas, sienten emoción y euforia, pero cuando se trata de cosas positivas, se vuelven reacios; en particular, cuando escuchan a otros compartir la verdad o resolver problemas usando la verdad, sienten aversión e insatisfacción en su corazón y desahogan sus quejas. ¿No es este el carácter de sentir aversión por la verdad? ¿No es esta la revelación de un carácter corrupto? Hay muchas personas que, en su fe en Dios, simplemente disfrutan haciendo trabajo para Él y corriendo de un lado a otro con entusiasmo por Él, poniendo en uso sus dones y puntos fuertes, así como siguiendo sus preferencias y presumiendo. Cuando se trata de manejar asuntos externos, siempre tienen una energía inagotable, pero si les pides que practiquen la verdad y actúen de acuerdo con los principios-verdad, se les quitan las ganas y pierden su fervor. Si no se les permite lucirse, se vuelven apáticos y se abaten. ¿Cómo es que tienen energía para alardear? ¿Y cómo no tienen energía para practicar la verdad? ¿Cuál es el problema? A todos les gusta destacar; todos son vanos. Todos tienen una energía inagotable cuando se trata de creer en Dios por las bendiciones y las recompensas, pero, ¿por qué se vuelven desganados y por qué se desaniman cuando se trata de practicar la verdad y de rebelarse contra la carne? ¿Por qué ocurre esto? Esto demuestra que los corazones de las personas están adulterados. Creen en Dios únicamente por obtener bendiciones; por decirlo claro, lo hacen para entrar en el reino de los cielos. Sin bendiciones o beneficios que buscar, la gente se vuelve apática y se abate; no tiene fervor. Todo esto lo causa el carácter corrupto que siente aversión por la verdad. Cuando las controla este carácter, las personas no están dispuestas a elegir la senda de la búsqueda de la verdad, todas siguen su propio camino y eligen la senda incorrecta. Saben muy bien que es incorrecto perseguir la fama, el provecho y el estatus y, sin embargo, no soportan prescindir de estas cosas o dejarlas de lado, y siguen buscándolas yendo por la senda de Satanás. En este caso no siguen a Dios, sino a Satanás. Todo lo que hacen es rendir servicio a Satanás y lo sirven.
La Palabra, Vol. III. Discursos de Cristo de los últimos días. Tercera parte
¿Y cómo se manifiesta principalmente el carácter de sentir aversión por la verdad? En no aceptar que te poden. No aceptar que te poden es un tipo de estado que exhibe un carácter que siente aversión por la verdad. En sus corazones, estas personas se resisten especialmente cuando las podan. Piensan: “¡No quiero oírlo! ¡No quiero oírlo!” o “¿Por qué no podan a otras personas? ¿Por qué se meten conmigo?”. ¿Qué significa sentir aversión por la verdad? Sentir aversión por la verdad significa que una persona no tiene interés en nada relacionado con las cosas positivas, con la verdad, con lo que pide Dios o con Sus intenciones. En algunas ocasiones, siente repulsión por estas cosas; en otras, las ignora por completo; otras veces adopta una actitud irreverente y despreocupada, sin tomárselas en serio, tratándolas de forma superficial y descuidada; o lidia con ellas adoptando una actitud absolutamente carente de responsabilidad. La manifestación fundamental de sentir aversión por la verdad no es solo sentir repulsión cuando se oye la verdad. Tales personas también sienten repulsión por las cosas positivas. Incluso si entienden un poco de la verdad, no están dispuestas a practicarla, y eligen huir o echarse atrás cuando deberían hacerlo. De esta manera, nada de lo que hacen tiene relación con la verdad. Cuando algunas personas comparten durante las reuniones, parecen muy animadas, les gusta pronunciar palabras y doctrinas y hacer declaraciones altisonantes para desorientar y ganarse a los demás. Se sonrojan, rebosan de energía y están de muy buen humor mientras lo hacen, y hablan sin parar. Otros, mientras tanto, pasan todo el día de la mañana a la noche ocupados con asuntos de la fe, orando, leyendo las palabras de Dios, escuchando himnos, tomando notas, y parecen bastante ocupados cada día, y también están atareados con sus deberes desde el alba hasta el anochecer. ¿Aman realmente la verdad estas personas? ¿Acaso no tienen el carácter de sentir aversión por ella? ¿Cuándo se puede ver su verdadero estado? (Cuando llega el momento de practicar la verdad, escapan de ella, y no están dispuestos a aceptar ser podados). ¿No será que no están dispuestos a aceptarlo porque no entienden lo que oyen o porque no entienden la verdad? La respuesta no es ninguna de las dos. Su naturaleza los gobierna. Se trata de un problema de carácter. En sus corazones, estas personas saben perfectamente que las palabras de Dios son la verdad, que son positivas, y que la práctica de la verdad puede provocar cambios en las actitudes de las personas y llevarlas a satisfacer las intenciones de Dios, sin embargo no las aceptan ni las ponen en práctica. Esto es sentir aversión por la verdad. ¿En quién habéis visto el carácter de sentir aversión por la verdad? (En los incrédulos). Los incrédulos sienten aversión por la verdad, eso está muy claro. Dios no tiene forma de salvar a tales personas. Entonces, entre los creyentes de Dios, ¿en qué asuntos habéis visto que la gente siente aversión por la verdad? Puede ser que, cuando compartiste la verdad con ellos, no se levantaron ni se marcharon y, cuando la charla se refirió a sus propias dificultades y problemas, los afrontaron correctamente y, sin embargo, siguen poseyendo el carácter de sentir aversión por la verdad. ¿Dónde se puede observar esto? (A menudo oyen sermones, pero no ponen la verdad en práctica). Las personas que no ponen la verdad en práctica tienen sin duda el carácter de sentir aversión por la verdad. Algunas personas son ocasionalmente capaces de poner en práctica un poco de la verdad, ¿tienen entonces el carácter de sentir aversión por la verdad? Tal carácter se encuentra también en los que practican la verdad, solo que en diversos grados. Que puedas practicar la verdad no significa que no tengas el carácter de sentir aversión por ella. Practicar la verdad no significa que tu carácter-vida haya cambiado inmediatamente, ese no es el caso. Debes resolver el problema de tu carácter corrupto, esta es la única manera de lograr un cambio en tu carácter-vida. Practicar la verdad en una ocasión no significa que tus actitudes corruptas se hayan resuelto. Eres capaz de practicar la verdad en un ámbito, pero no necesariamente eres capaz de practicarla en otros. Los contextos y las razones en juego son diferentes, pero lo más importante es que tus actitudes corruptas existen, lo cual es la raíz del problema. Por tanto, una vez que el carácter de una persona ha cambiado, se resuelven todas sus dificultades en la práctica de la verdad, así como sus excusas y motivos para no practicarla: todas estas cuestiones y toda su rebeldía, defectos y fallos también se resuelven. Si el carácter de las personas no cambia, siempre tendrán dificultades para practicar la verdad, y siempre habrá motivos y excusas. Si deseas ser capaz de practicar la verdad y someterte a Dios en todas las cosas, primero debe producirse un cambio en tu carácter. Solo entonces serás capaz de resolver los problemas de raíz.
La Palabra, Vol. III. Discursos de Cristo de los últimos días. Solo conocer los seis tipos de actitudes corruptas significa conocerse realmente a uno mismo
Durante las reuniones, algunas personas pueden compartir un poco sobre sus propios estados, pero, cuando se trata de la esencia de los problemas, de sus motivos e ideas personales, se vuelven evasivas. Cuando las demás los desenmascaran, haciéndoles ver que albergan motivos y objetivos, parecen asentir y admitirlo. Sin embargo, cuando la gente trata de dejarlas en evidencia o diseccionar cualquier cosa con mayor profundidad, no pueden soportarlo, se levantan y se marchan. ¿Por qué se escabullen en el momento clave? (No aceptan la verdad ni están dispuestos a afrontar sus propios problemas). Hay un problema en su carácter. No están dispuestos a aceptar la verdad para resolver los problemas en su interior; ¿no significa eso que sienten aversión por la verdad? ¿Qué clase de sermones están menos dispuestos a oír algunos líderes y obreros? (Sermones sobre discernir a los anticristos y a los falsos líderes). Correcto. Piensan: “Toda esta charla sobre discernir a anticristos y falsos líderes y sobre fariseos… ¿Por qué seguís tanto con estos temas? Me estáis estresando”. Al oír que se va a hablar sobre discernir a falsos líderes y obreros, buscan cualquier excusa para marcharse. ¿Qué queremos decir aquí con “marcharse”? Hablamos de escabullirse, de esconderse. ¿Por qué tratan de esconderse? Otras personas están exponiendo hechos, así que deberían escuchar. Se beneficiarían de hacerlo. Si piensan que algunas de las palabras son duras y no pueden aceptarlas, pueden anotarlas primero; más tarde, deberían reflexionar sobre ellas a menudo, asimilarlas lentamente y cambiar poco a poco. ¿No es bastante buena esta forma de practicar? Entonces, ¿por qué, cuando oyen que se hablará de discernir a los falsos líderes y anticristos, se esconden? Sienten que estas palabras de juicio son demasiado duras y desagradables, por lo que se desarrolla en ellos resistencia y antipatía. Se dicen: “No soy un anticristo ni un falso líder, ¿por qué seguir hablando de mí? ¿Por qué no se habla de otra gente? Decid algo sobre discernir a las personas malvadas, ¡no habléis de mí!”. Se vuelven evasivos y sienten rechazo. ¿Qué carácter es ese? Si no están dispuestos a aceptar la verdad y siempre discuten e intentan defenderse a sí mismos, ¿acaso no existe aquí un problema de carácter corrupto? Este es un carácter que siente aversión por la verdad. Los líderes y obreros tienen esta clase de estado, así que ¿qué hay de los hermanos y hermanas corrientes? (Ellos también). Al verse al principio, todo el mundo es muy cariñoso y está bastante feliz de pronunciar algunas palabras y doctrinas. Todos parecen amar la verdad. Sin embargo, cuando se trata de problemas personales y dificultades reales, sobre todo cuando están implicados los principios-verdad, mucha gente se queda muda. Por ejemplo, algunos están constantemente constreñidos por el matrimonio. Dejan de estar dispuestos a hacer un deber o a perseguir la verdad, y el matrimonio se convierte en su mayor obstáculo y estorbo. En las reuniones, cuando todo el mundo habla sobre este estado, asocian consigo las palabras que comparten los demás y les parece que están hablando de ellos. Dicen: “No tengo ningún problema con que compartáis la verdad, pero ¿por qué siempre mencionáis mis problemas? ¿No tenéis vosotros ningún problema?”. ¿Qué carácter es este? Cuando os reunís para compartir la verdad, debéis diseccionar problemas reales y permitir que cada uno hable de lo que entiende de esos problemas; solo así podréis conoceros a vosotros mismos y resolver vuestros problemas. ¿Por qué la gente no puede aceptar esto? Cuando la gente es incapaz de aceptar la poda y no puede aceptar la verdad, ¿qué carácter es ese? ¿No deberíais discernir esto claramente? Todas estas son manifestaciones de sentir aversión por la verdad: esta es la esencia del problema. Cuando las personas sienten aversión por la verdad, les cuesta mucho aceptarla y, si no pueden hacerlo, ¿puede resolverse el problema de su carácter corrupto? (No). Así que alguien así, que es incapaz de aceptar la verdad, ¿puede obtenerla? ¿Puede Dios salvarlo? En absoluto.
La Palabra, Vol. III. Discursos de Cristo de los últimos días. Solo conocer los seis tipos de actitudes corruptas significa conocerse realmente a uno mismo
Para proteger su propia vanidad y orgullo, así como su reputación y estatus, algunas personas son felices ayudando a los demás y están dispuestas a sacrificarse por sus amigos; pagan cualquier precio por ellos. Pero cuando han de proteger los intereses de la casa de Dios, defender la verdad y defender la justicia, su buena voluntad ya no está y ha desaparecido por completo. Cuando deberían practicar la verdad, no lo hacen en absoluto. ¿Qué es lo que ocurre? Para proteger su propia dignidad y orgullo, pagarán cualquier precio y soportarán cualquier sufrimiento. Pero cuando necesitan hacer un trabajo real y manejar asuntos reales, salvaguardar el trabajo de la iglesia y las cosas positivas, así como proteger y proveer al pueblo escogido de Dios, ¿por qué desaparece esa fortaleza para pagar cualquier precio y soportar cualquier sufrimiento? Eso es inconcebible. En realidad, tienen un carácter que siente aversión por la verdad. ¿Por qué digo que sienten aversión por la verdad? Porque cada vez que algo implica practicar la verdad, dar testimonio de Dios, luchar contra las artimañas de Satanás o salvaguardar el trabajo de la iglesia y proteger al pueblo escogido de Dios, huyen y se apartan de ello y no manejan ningún asunto apropiado. ¿Dónde están su heroísmo y su espíritu para soportar el sufrimiento? ¿Dónde aplican estas cosas? Esto es fácil de ver. Incluso si alguien les reprocha, diciendo que no deberían ser egoístas y vulgares e intentar protegerse a sí mismos, que deberían proteger el trabajo de la iglesia, realmente no les importa. Se dicen a sí mismos: “Yo no hago esas cosas y no tienen nada que ver conmigo. ¿De qué serviría eso para mi búsqueda de fama, provecho y estatus?”. No son personas que persiguen la verdad. Solo les gusta buscar fama, provecho y estatus; no hacen en absoluto el trabajo que Dios les ha encomendado. Así que, cuando se les requiere en el trabajo de la iglesia, simplemente optan por huir. Esto significa que, en su corazón, no les encantan las cosas positivas, y no están interesados en la verdad. Esto es una clara manifestación de que sienten aversión por la verdad. Solo aquellos que aman la verdad y poseen la realidad-verdad, cuando el trabajo de la casa de Dios lo requiere y cuando el pueblo escogido de Dios lo necesita, pueden dar un paso al frente, levantándose valientemente y obligados por su deber a dar testimonio de Dios y compartir la verdad, guiando a Su pueblo escogido por la senda correcta, lo que les permite alcanzar la sumisión a la obra de Dios. Solo esto es una actitud de responsabilidad y una manifestación de tener consideración con las intenciones de Dios. Si no tenéis esta actitud y simplemente actuáis para salir del paso y pensáis: “Haré las cosas dentro del ámbito de mi deber, pero no me importa nada más. Si me preguntas algo, te responderé si estoy de buen humor. De lo contrario, no lo haré. Esta es mi actitud”, entonces esto es un carácter corrupto, ¿verdad? ¿Protege una persona una causa justa al proteger solo su estatus, reputación y orgullo y las cosas relacionadas con sus intereses? ¿Protege los intereses de la casa de Dios? Detrás de estas motivaciones mezquinas y egoístas reside el carácter de sentir aversión por la verdad. La mayoría os comportáis así a menudo y, en lo que se refiere a cosas que implican los intereses de la casa de Dios, usáis evasivas diciendo “no lo vi” o “no sé” o “no me he enterado”. No importa si no eres realmente consciente o si solo finges, si revelas este tipo de carácter corrupto en momentos importantes, entonces es difícil saber si eres alguien que realmente cree en Dios. Desde Mi punto de vista, eres alguien que tiene una fe confusa o eres un incrédulo y no eres en absoluto alguien que ama la verdad.
Podéis entender lo que significa sentir aversión por la verdad, pero ¿por qué digo que sentir aversión por la verdad es un carácter? Un carácter no tiene nada que ver con manifestaciones ocasionales y temporales; las manifestaciones ocasionales y temporales no son suficientes para ser calificadas como un problema de carácter. Independientemente de qué tipo de carácter corrupto tenga una persona, a menudo o incluso constantemente se revelará en ella; se revelará siempre que surjan las circunstancias adecuadas. Por tanto, no puedes calificar arbitrariamente a una persona como carente de humanidad sobre la base de su revelación ocasional y temporal de corrupción. Entonces, ¿qué es la humanidad? ¿Qué es un carácter? Las actitudes están relacionadas con las intenciones y motivaciones, así como con los pensamientos y puntos de vista de una persona. Sientes como si te estuvieran dominando e influyendo, pero las actitudes también están ocultas y encubiertas, oscurecidas por apariencias superficiales. En definitiva, siempre y cuando haya un carácter en ti, interferirá contigo, te limitará y te controlará, y dará lugar a muchos comportamientos y manifestaciones en ti: eso es un carácter. ¿A qué comportamientos, pensamientos, puntos de vista y actitudes suele dar lugar el carácter de sentir aversión por la verdad? Una de las principales características de sentir aversión por la verdad que muestran las personas es la falta de interés en las cosas positivas y en la verdad; cuando se trata de practicar la verdad, tales personas se desinteresan, se sienten apáticas por dentro y no quieren esforzarse por la verdad, mientras piensan que son bastante buenas. Pondré un ejemplo sencillo. Un criterio de sentido común del que las personas suelen hablar respecto a hábitos saludables es el de comer más fruta, verduras, comida más ligera y menos carne, y sobre todo menos fritos. Esta es una pauta positiva para la salud y el bienestar de las personas. Todos pueden entender y aceptar de qué comer más y de qué comer menos. Entonces, ¿es esta aceptación teórica o fáctica? (Teórica). ¿Cuál es la manifestación de la aceptación teórica? Significa tener un reconocimiento básico: usar tu juicio para discernir esta afirmación y, en consecuencia, pensar que es correcta o bastante buena. Pero, ¿tienes alguna prueba? Sin experimentarlo tú mismo, sin ninguna prueba o base en absoluto y, más aún, sin hacer referencia a los fracasos de nadie más ni ver ningún ejemplo para corroborar si esta afirmación es correcta o incorrecta, aceptaste este punto de vista; esto es aceptación teórica. Al margen de si la aceptas de forma teórica o práctica, primero tienes que confirmar que la afirmación “come más verdura y menos carne” es correcta y positiva. Por lo tanto, ¿cómo se puede ver tu carácter de sentir aversión por la verdad? Solo fíjate en cómo abordas y aplicas esta afirmación en tu vida. Esto muestra tu actitud hacia dicha afirmación; tanto si la has aceptado de forma teórica en cuanto a doctrina como si la has aplicado en la vida real y la has hecho tu realidad. Si solo has aceptado la afirmación en cuanto a doctrina, pero lo que haces en la vida real la contradice por completo o no muestras en absoluto una aplicación real de esta, ¿amas esta afirmación o sientes aversión por ella? Por ejemplo, cuando comes y ves verdura y piensas: “La verdura es buena para la salud, pero no sabe bien y la carne es más sabrosa, por lo que comeré carne primero”, y luego solo comes carne y no verdura, ¿qué tipo de carácter demuestra esto? El de no aceptar afirmaciones correctas, sentir aversión por las cosas positivas y solo estar dispuesto a comer según las preferencias carnales. Este tipo de persona que es glotona y disfruta del placer ya siente mucha aversión por las cosas positivas y se resiste a ellas y siente repulsión hacia ellas, y este es un tipo de carácter. Alguien podría reconocer que esta afirmación es bastante correcta, pero no la puede llevar a cabo por sí mismo y, aunque no pueda, aun así les dice a otros que lo hagan. Después de repetirla muchas veces, para ese alguien esta afirmación se convierte en una teoría y no le surte efecto. Esta persona sabe muy bien en su interior que comer más verdura es correcto y que comer más carne no es bueno, pero piensa: “Pase lo que pase, no he salido perdiendo. Comer carne es aprovecharse y no me parece que no sea sano”. Su avaricia y sus deseos le han hecho elegir un estilo de vida incorrecto e ir constantemente en contra del sentido común y el estilo de vida correctos. Tiene el tipo de carácter corrupto que tiene un deseo avaricioso de aprovecharse y ansía el disfrute carnal, por lo tanto, ¿le será fácil aceptar las afirmaciones correctas y las cosas positivas? No será para nada fácil. ¿Acaso su carácter corrupto no rige entonces su estilo de vida? Es una revelación y una manifestación de su carácter corrupto. Lo que se manifiesta por fuera son estos comportamientos y una actitud, pero, en realidad, es un carácter el que los gobierna. ¿Qué carácter es? Es sentir aversión por la verdad. Este carácter de aversión por la verdad es difícil de descubrir, nadie cree tenerlo; sin embargo, el hecho de que hayan creído en Dios durante varios años y aún no sepan practicar la verdad es suficiente para demostrar que sienten aversión por ella. Las personas escuchan muchísimos sermones y leen muchísimas de las palabras de Dios; la intención de Dios es que las acepten de corazón y las lleven a la vida real para que las practiquen y utilicen y así entiendan la verdad y hagan de ella su vida. A la mayoría de las personas les cuesta cumplir este requisito y por eso la mayoría tiene el carácter de sentir aversión por la verdad.
La Palabra, Vol. III. Discursos de Cristo de los últimos días. Tercera parte
Las personas tienen un carácter arrogante y sentencioso en su interior y siempre son vanidosas. Más allá de lo que piensen o digan, o de cómo vean las cosas, siempre creen que sus propios puntos de vista y sus propias perspectivas son correctos, y que las opiniones de los demás no son tan buenas como las suyas. Siempre se aferran a sus opiniones y, sin importar quién hable, no lo escuchan. Aunque lo que diga otra persona sea correcto y concuerde con la verdad, no lo aceptarán; solo aparentarán estar escuchando, pero en realidad no adoptarán la idea y, cuando llegue el momento de actuar, seguirán haciendo las cosas tal como lo desean, creyendo siempre que lo que dicen es correcto y razonable. […] ¿Qué dirá Dios cuando vea estas manifestaciones tuyas? Él dirá: “¡Eres intransigente! Es entendible que puedas aferrarte a tus ideas cuando no sepas que estás equivocado. Pero cuando claramente sí lo sabes y de todos modos te aferras a ellas, y morirías antes que arrepentirte, no eres más que un necio obstinado y estás en problemas. Si, más allá de quién formule una sugerencia, tú siempre adoptas una actitud negativa y reacia al respecto y no aceptas ni siquiera un poco de la verdad, y si tu corazón es completamente reacio, está cerrado y es despectivo, entonces eres muy ridículo, ¡eres una persona absurda! ¡Eres muy difícil de tratar!”. ¿En qué aspecto eres difícil de tratar? En que lo que expresas no es un enfoque ni un comportamiento erróneo, sino que es una revelación de tu carácter. ¿Una revelación de qué carácter? Un carácter en el cual sientes aversión por la verdad y la odias. Una vez que se te ha calificado como una persona que odia la verdad, a ojos de Dios estás en problemas, y Él te desdeñará e ignorará. Desde la perspectiva de la gente, lo máximo que dirán es: “El carácter de esta persona es malo, es sumamente obstinada, intransigente y arrogante. Es difícil llevarse bien con ella y no ama la verdad. Jamás ha aceptado la verdad ni la ha puesto en práctica”. Como mucho, todo el mundo hará esta valoración de ti, pero ¿puede eso decidir tu porvenir? La valoración que la gente hace de ti no puede decidir tu porvenir, pero hay algo que no debes olvidar: Dios escruta el corazón de las personas y, al mismo tiempo, observa cada una de sus palabras y actos. Si Dios te cataloga de una persona que odia la verdad, en lugar de decir simplemente que tienes un carácter un poco corrupto o que eres un poco desobediente, ¿no es este un problema muy grave? (Es grave). Eso implica un problema, y este problema no radica en la manera en la cual la gente te ve o en cómo te valora, sino en la forma en la que Dios ve tu carácter corrupto de odio hacia la verdad. Así pues, ¿cómo lo ve Dios? ¿Dios simplemente ha determinado que odias la verdad y no la amas, y eso es todo? ¿Es tan simple como eso? ¿De dónde proviene la verdad? ¿A quién representa? (Representa a Dios). Meditad sobre esto: si una persona odia la verdad, desde la perspectiva de Dios, ¿cómo la verá Él? (Como que está enemistada con Él). ¿No es este un problema grave? ¡Las personas que odian la verdad odian a Dios en su corazón! ¿Por qué digo que odian a Dios? ¿Maldijeron a Dios? ¿Se opusieron a Él frente a frente? ¿Lo juzgaron o lo condenaron a Sus espaldas? No necesariamente. Entonces ¿por qué digo que revelar un carácter de odio a la verdad implica odiar a Dios? No se trata de exagerar, es la realidad de la situación. Es igual que con los fariseos hipócritas que crucificaron al Señor Jesús porque odiaban la verdad: las consecuencias posteriores fueron terribles. Esto significa que si una persona tiene un carácter que siente aversión por la verdad y la odia, esta puede revelarlo en cualquier momento y lugar, y si vive de acuerdo con él, ¿no se resistirá a Dios? Cuando se encuentre con algo que atañe a la verdad o implique tomar una decisión, si no puede aceptar la verdad y vive según su carácter corrupto, naturalmente se resistirá a Dios y lo traicionará, porque su carácter corrupto odia a Dios y odia la verdad. Si tú tienes tal carácter, entonces incluso cuando se trate de palabras expresadas por Dios, las cuestionarás y querrás analizarlas y diseccionarlas. Entonces, dudarás de las palabras de Dios y dirás: “¿De verdad son estas las palabras de dios? No me parecen la verdad, no me parecen necesariamente correctas todas ellas”. De este modo, ¿no se ha revelado tu carácter de odio hacia la verdad? Cuando piensas así, ¿puedes someterte a Dios? Por supuesto que no. Si no puedes someterte a Dios, ¿sigue Él siendo tu Dios? No lo es. Entonces, ¿qué será Dios para ti? Lo tratarás como un objeto de estudio, alguien de quien hay que dudar, alguien que hay que condenar; lo tratarás como a una persona común y corriente y lo condenarás. Así, te convertirás en alguien que se resiste a Dios y blasfema en Su contra. ¿Qué clase de carácter causa esto? Lo causa un carácter arrogante que se ha exacerbado hasta cierto punto. Esto no es solo la revelación de un carácter satánico, sino que es tu rostro satánico que también queda al descubierto por completo. ¿Qué le sucede a la relación entre Dios y una persona que ha llegado al nivel de resistirse a Dios y cuya rebeldía interna contra Él ha llegado a cierto punto? Se torna una relación hostil, en la que la persona trata a Dios como su adversario. Si, al creer en Dios, no puedes aceptar la verdad ni someterte a ella, entonces Dios no es tu Dios. Si rehúsas la verdad y la rechazas, ya te habrás convertido en alguien que se resiste a Dios. ¿Puede Dios salvarte todavía? Sin duda que no. Dios te da la oportunidad de salvarte y no te ve como un enemigo, pero tú no aceptas la verdad y tratas a Dios como tu adversario. Tu incapacidad de aceptar a Dios como tu verdad y como tu camino significa que eres una persona que se resiste a Él. ¿Cómo debe resolverse este problema? Debes arrepentirte y cambiar el rumbo de inmediato. Por ejemplo, cuando encuentres un problema o una dificultad al hacer el deber y no sepas cómo resolverlo, no debes meditar al respecto ciegamente, sino que primero debes aquietarte ante Dios, orar y buscar en Él, y ver qué dicen Sus palabras al respecto. Si, tras leer las palabras de Dios, sigues sin comprender y no sabes a qué verdades atañe esta cuestión, debes aferrarte a un principio: primero someterte, dejar de lado tus propias ideas o pensamientos personales, aguardar con un corazón tranquilo y ver cómo Dios pretende y quiere actuar. Cuando no entiendas la verdad, debes buscarla y debes esperar a Dios, en lugar de actuar a ciegas y con imprudencia. Si alguien te hace una sugerencia cuando no entiendes la verdad, y te dice cómo actuar de acuerdo con ella, primero debes aceptarla y permitir que todos compartan al respecto, y ver si esta senda es correcta o no, y si guarda conformidad con los principios-verdad o no. Si confirmas que está de acuerdo con la verdad, entonces practica de esa manera; si determinas que no está en consonancia con la verdad, entonces no practiques de esa manera. Es tan simple como eso. Cuando buscas la verdad, deberías buscar en múltiples fuentes. Si alguien tiene algo que decir, deberías escucharlo y tratar sus palabras con seriedad. No lo ignores ni lo desprecies. Esto se relaciona con asuntos dentro del ámbito de tu deber y, por tanto, debes tratarlo con seriedad. Esta es la actitud correcta y el estado correcto. Cuando estás en el estado correcto, cuando puedes buscar la verdad para resolver problemas y no revelas un carácter que siente aversión por la verdad y la odia, y cuando puedes aceptar la verdad, entonces puedes llegar a ponerla en práctica. Si practicas la verdad de esta manera, ¿qué frutos dará? (Seremos guiados por el Espíritu Santo). Recibir la guía del Espíritu Santo es un aspecto. A veces los asuntos son muy simples y se pueden resolver con tu propia mente. Cuando los demás terminan de darte sus sugerencias y después de que obtienes entendimiento, solo necesitas rectificar las cosas y actuar de acuerdo con los principios. Tal vez la gente crea que se trata de un asunto menor, pero para Dios es una gran cuestión. ¿Por qué lo digo? Porque, cuando practicas así, para Dios eres una persona que puede practicar la verdad, alguien que la ama y que no siente aversión por ella; cuando Dios ve tu corazón, también ve tu carácter, y eso es una gran cuestión. En otras palabras, cuando haces el deber y actúas en presencia de Dios, todo lo que vives y revelas son las realidades-verdad que la gente debe poseer. Las actitudes, los pensamientos y los estados que posees en todo lo que haces son las cosas más importantes ante Dios, y son lo que Él escruta.
La Palabra, Vol. III. Discursos de Cristo de los últimos días. Solo puedes tener una relación normal con Dios si vives a menudo ante Él
¿Cómo se manifiesta principalmente en las personas el carácter de sentir aversión por la verdad? Cuando ven algo positivo, no lo evalúan con la verdad; ¿con qué lo evalúan? Aplican la lógica de Satanás para evaluarlo y para comprobar si eso se hizo con estilo, de qué forma es y lo formidable que es. Lo evalúan todo con los métodos que aplica Satanás para evaluar a las personas, acontecimientos y cosas; o sea, con los métodos y principios de los no creyentes para evaluarlos. No buscan la verdad al hacer las cosas y el punto de partida de todos sus actos consiste en evaluarlos aplicando sus figuraciones y puntos de vista, así como las filosofías para los asuntos mundanos y el conocimiento que han captado, con lo que dejan de lado la verdad; así lo hacen todo. Aplican los puntos de vista humanos y la lógica de Satanás para evaluar y, tras evaluar tanto, les parece que, en su opinión, no hay nadie tan bueno como ellos, que son los mejores. ¿Llevan en el corazón los requerimientos de Dios al hombre? ¿Algún principio-verdad? No, ninguno. Como no contemplan los requerimientos de Dios al hombre, no ven que la verdad es la realidad de todas las cosas positivas, no ven que la verdad está por encima de todas las cosas, es natural que desprecien a Dios encarnado, y siempre tienen nociones sobre la forma de vestir, hablar y comportarse de la encarnación de Dios. Por eso, tras un contacto prolongado, piensan: “No eres tan honorable, majestuoso y profundo como imaginaba, y ni siquiera tienes tanta clase como yo. Aquí parado, ¿no tengo la clase de una gran figura? Aunque expreses la verdad, no aprecio en Ti nada que se parezca a Dios. Siempre hablas de la verdad, siempre hablas de entrar en la realidad; ¿por qué no desvelas algunos misterios? ¿Por qué no pronuncias algunas de las palabras del tercer cielo?”. ¿Qué clase de lógica y punto de vista sobre las cosas es este? (El punto de vista de Satanás sobre las cosas). Esto viene de Satanás. ¿Cómo pensáis que abordo estas cosas? (Que aborreces a este tipo de personas y no quieres prestarles ninguna atención). Os equivocáis. Por el contrario, cuando me encuentre con una persona así, me acercaré y le hablaré con normalidad, le proveeré lo que pueda y la ayudaré en lo que pueda. Si no reacciona para ver el problema y es obstinada y terca en su forma de actuar, no solo me llevaré bien con ella con normalidad, sino que, además, debatiré las cosas con ella en la medida de lo posible. Le preguntaré: “¿Crees que funciona esta manera de hacer las cosas? Aplica cualquiera de estos métodos que consideres apropiado, y si crees que ninguno lo es, busca otra solución”. Cuanto más estupenda se cree esta clase de persona, mejor me llevo con ella de esta forma; no me doy aires de superioridad con nadie. Si hay dos taburetes, uno más alto y otro más bajo, dejaré que se siente en el alto, y Yo me sentaré en el bajo. Le hablaré mirando hacia arriba, y al final le haré sentir vergüenza y le haré comprender, poco a poco, que es demasiado arrogante y altanera, que no tiene ninguna verdad y que está empobrecida y es patética, insensible y torpe. ¿Qué os parece este método? (Es bueno). Entonces, si le hiciera caso omiso a esta persona, ¿sería bueno para ella? En realidad, eso no tiene nada de malo, pero no le haría ningún bien. Si cree en Dios con cierta sinceridad, tiene algo de humanidad y puede salvarse, le prestaré algo de atención y me relacionaré con ella con normalidad. Cuando llegue el día en que comprenda la verdad, decidirá sentarse en el taburete más bajo y ya no será altanera. Si le hago caso omiso, se quedará así de ignorante y necia para siempre, dirá y hará cosas tontas y siempre será una persona necia, empobrecida y patética: ese es el feo estado de las personas que no persiguen la verdad. La gente menosprecia y desprecia las cosas positivas, y cuando ve a alguien honesto, cariñoso y que siempre practica la verdad, pero que a veces carece de sabiduría, lo desdeña de corazón. Piensa que esa persona es inútil e inservible, mientras que ellos son astutos y buenos calculadores; son expertos en conspiraciones y tramas y pueden emplear tácticas, a la vez que poseen dones y son capaces y elocuentes. Piensan que solo esa gente es objeto de la salvación de Dios, pero en realidad es todo lo contrario: este tipo de personas son precisamente aquellas por las que Dios siente aversión. Este es el carácter de sentir desagrado y aversión por la verdad.
La Palabra, Vol. III. Discursos de Cristo de los últimos días. El conocimiento del propio carácter es la base de su transformación
Dios no aborrece el calibre escaso de la gente, su necedad ni que tenga un carácter corrupto. ¿Qué es lo que más aborrece Dios en la gente? Que sienta aversión por la verdad. Si sientes aversión por la verdad, solamente por eso, Dios nunca se deleitará en ti. Esto es inamovible. Si sientes aversión por la verdad, si no la amas, si tu actitud hacia ella es indiferente, despectiva, arrogante y obstinada, o incluso de repulsa, resistencia y rechazo… Si estas son las manifestaciones que tienes, Dios siente una aversión total por ti y estás acabado, sin posibilidad de salvarte. Si realmente amas la verdad en tu corazón, y es solo que eres de un calibre algo bajo y careces de perspicacia, eres un poco necio y a menudo cometes errores, pero no haces el mal intencionadamente y solo has hecho algunas tonterías; si estás dispuesto a escuchar a Dios compartir la verdad, y tienes sed de la verdad en tu corazón; si tu actitud hacia la verdad y las palabras de Dios es de sinceridad y sed, a la vez que puedes atesorar y apreciar Sus palabras, con eso basta. A Dios le gustan tales personas. Aunque a veces puedas hacer tonterías, a Dios aun así le gustas. Dios ama tu corazón que tiene sed de la verdad, así como tu actitud sincera hacia ella. No le importa tu escaso calibre ni tu necedad ni tus transgresiones. Precisamente porque tu actitud hacia la verdad es de sinceridad y sed, y porque tu corazón es auténtico —solo sobre la base de la autenticidad de tu corazón y de esta actitud tuya—, Él siempre será misericordioso contigo y te mostrará gracia, el Espíritu Santo obrará en ti y tendrás esperanza de salvación. Por el contrario, si eres intransigente de corazón y autoindulgente, si sientes aversión por la verdad, nunca estás atento a las palabras de Dios ni a todo lo que implica la verdad y eres reacio y despreciativo desde el fondo de tu corazón, entonces, ¿cuál es la actitud de Dios hacia ti? De aborrecimiento, repugnancia y constante cólera. ¿Qué dos características evidencia el carácter justo de Dios? Abundante misericordia y profunda cólera. En “abundante misericordia”, “abundante” significa que la misericordia de Dios contiene tolerancia, paciencia, indulgencia y gran amor, eso significa “abundante”. Dado que la gente es necia y de calibre escaso, Dios debe actuar de esta manera. Si amas la verdad, pero eres necio y de calibre escaso, la actitud de Dios hacia ti es mostrarte una abundante misericordia. ¿Qué incluye la misericordia? Paciencia y tolerancia: Dios es tolerante y paciente con tu necedad; te da la fe y la tolerancia suficientes para sostenerte, para proveerte y ayudarte para que puedas entender la verdad poco a poco y madures de manera gradual. ¿Sobre qué base se construye eso? Sobre la base del amor de las personas por la verdad, de su anhelo por ella y de su actitud al tratar a Dios, Sus palabras y la verdad con un corazón sincero. Estas son las manifestaciones fundamentales que las personas deberían exhibir. Pero si alguien siente aversión por la verdad en su corazón, hasta el punto de odiarla, y nunca se la toma en serio, sino que siempre habla de su capital y contribuciones personales, de cómo ha trabajado, de cuánta dificultad ha experimentado, de cuánta experiencia personal tiene, de lo capaz que es, de cómo Dios lo valora y de qué aspectos del trabajo ha completado… Si siempre habla de estas cosas, presumiendo, pero nunca comparte la verdad ni su entendimiento de la obra de Dios, nunca da testimonio de cómo Dios obra para salvar a las personas, y no habla de cuánto conoce de sus propias actitudes corruptas, de si ha experimentado un cambio en el carácter-vida, o de en cuánta realidad-verdad ha entrado, entonces, ¿no sienten aversión por la verdad las personas como estas? Así es como se manifiesta la aversión por la verdad y la falta de amor hacia ella. Algunas personas dicen: “¿Cómo pueden escuchar sermones si no aman la verdad?”. ¿Acaso todos los que escuchan sermones aman la verdad? Hay quienes solo lo hacen por inercia. Están obligados a actuar frente a otros y temen que la casa de Dios no reconozca su fe si no participan en la vida de iglesia. ¿Cómo califica Dios esa actitud hacia la verdad? Dios dice que no aman la verdad, que sienten aversión por ella. Dentro de su carácter hay una cosa que es la más destructiva, incluso más que la arrogancia y la falsedad, y es que sienten aversión por la verdad. Cuando Dios ve que tratan la verdad con esta clase de actitud, dado Su carácter justo, ¿cómo trata a esas personas? Siente cólera hacia ellas. Cuando Dios siente cólera hacia alguien, a veces lo amonesta un poco o lo disciplina y lo castiga un poco. Si no se opone a Él de manera deliberada, Dios será paciente, esperará y observará, y —debido a la situación u otras razones objetivas— también puede utilizar temporalmente a los incrédulos como este para que le rindan servicio. Pero en cuanto las circunstancias lo permitan y sea el momento adecuado, esa persona será echada de la casa de Dios, ya que ni siquiera está calificada para rendir servicio. Así es la cólera de Dios. ¿Por qué se pone tan colérico? Es una expresión del odio enorme que le generan quienes sienten aversión por la verdad. La cólera intensa de Dios indica que ha determinado el final y el destino de esas personas que sienten aversión por la verdad. ¿Dónde clasifica a esas personas? Las clasifica del lado de Satanás. Como está colérico con ellas y siente aversión hacia ellas, Dios les cierra la puerta y no les permite poner un pie en la casa de Dios ni les da la posibilidad de ser salvadas. Esa es una manifestación de la cólera de Dios. También las pone al mismo nivel que Satanás, como espíritus inmundos y espíritus malignos, como incrédulos; y cuando llegue el momento, las descartará. ¿No es esa una manera de lidiar con ellas? (Sí). Así es la cólera de Dios. ¿Y qué les espera una vez que hayan sido descartadas? ¿Podrán volver a disfrutar alguna vez de la gracia de Dios y de Sus bendiciones y Su salvación? (No).
La Palabra, Vol. III. Discursos de Cristo de los últimos días. Comprender la verdad es lo más importante para desempeñar el deber bien
Si sientes aversión por la verdad y siempre la consideras con desprecio y la difamas, si tienes ese tipo de naturaleza, no cambiarás fácilmente. Incluso si tu comportamiento cambia un poco, habrá que ver si la actitud de Dios ha cambiado. Si lo que haces puede cambiar Su actitud, entonces aún hay esperanza de que seas salvado. Si no puedes cambiar Su actitud y, en lo profundo de Su corazón, Él siempre siente aversión por tu esencia, entonces no hay esperanza de que alcances la salvación. Por eso tenéis que examinaros a vosotros mismos. Si estás en un estado en el que sientes aversión por la verdad y te resistes a ella, es muy peligroso. Si a menudo muestras ese tipo de estado o caes en él o si eres, en esencia, esa clase de persona, el problema es aún mayor. Si en ocasiones te encuentras en ese estado de sentir aversión por la verdad podría ser, primero, a causa de tu estatura pequeña; segundo, el mismo carácter corrupto del hombre tiene ese tipo de esencia, que, inevitablemente, conduce a dicho estado. Sin embargo, este estado no representa tu esencia. A veces, un estado mental pasajero puede producir un estado que cause que sientas aversión por la verdad. Es algo temporal. No se debe a que tu esencia de la disposición sienta aversión por la verdad. Si es un estado temporal; se puede revertir, pero ¿cómo? Debes presentarte ante Dios de inmediato para buscar la verdad y volverte capaz de reconocer la verdad y someterte a ella y a Dios. Entonces, ese estado se resuelve. Si no lo resuelves y permites que continúe indefinidamente, estás en peligro. Por ejemplo, algunas personas dicen: “De todas maneras tengo un calibre escaso y no puedo entender la verdad, así que dejaré de perseguirla; y tampoco tengo que someterme a Dios. ¿Cómo pudo Él darme este calibre? ¡Dios no es justo!”. Niegas la justicia de Dios. ¿No es eso sentir aversión por la verdad? Es la actitud y la manifestación de sentir aversión por la verdad. Esta manifestación ocurre dentro de cierto contexto, tiene una causa principal, por lo que se hace necesario resolver la causa primordial que origina este estado. Una vez que la causa principal esté resuelta, tu estado desaparecerá junto con ella. Algunos estados son como un síntoma, como una tos, que puede ser causada por un resfrío o una pulmonía. Si curas el resfrío o la pulmonía, la tos también se irá. Cuando se resuelve la causa principal, los síntomas desaparecen. Pero ciertos estados de sentir aversión por la verdad no son un síntoma, sino tumores. La causa principal de la enfermedad está en el interior. Quizás no puedas encontrar ningún síntoma si miras desde fuera, pero una vez que la enfermedad aparece, es fatal. Ese es un problema muy grave. Las personas así nunca aceptan ni reconocen la verdad; incluso la difaman constantemente, como los no creyentes. Aunque las palabras nunca salgan de su boca, siguen rechazándola, refutándola y difamándola en su corazón. No importa de qué verdad se trate: por ejemplo, conocerse a uno mismo, reconocer el propio carácter corrupto, aceptar la verdad, someterse a Dios, no hacer las cosas de manera superficial, ser una persona honesta, etc., esas personas no aceptan ni admiten ni le prestan atención a ningún aspecto de la verdad e incluso la refutan y la difaman en todos sus aspectos. Ese es el carácter de sentir aversión por la verdad; es una cuestión de esencia. ¿A qué tipo de desenlace lleva esa esencia? A ser desdeñado y descartado por Dios y a finalmente perecer. Las consecuencias son muy graves.
La Palabra, Vol. III. Discursos de Cristo de los últimos días. Comprender la verdad es lo más importante para desempeñar el deber bien
En los últimos días, ha venido Dios encarnado. Dado que las personas creen en el Dios práctico, ¿qué es lo que más deberían ganar? Es la verdad, es la vida; nada aparte de esto tiene ningún significado. Cristo ha venido y lo que ha traído es la verdad, es la vida; Él ha venido a suministrar vida a las personas. Entonces, ¿cómo exactamente debería uno creer en el Dios práctico? ¿Y cómo puede uno ganar la verdad y vida? Dios ha expresado muchísimas verdades. Todos aquellos que tienen hambre y sed de justicia deberían comer y beber hasta saciarse de las palabras de Dios. Todas las palabras de Dios son la verdad, y Sus palabras son ricas y abundantes; en Sus palabras abunda el oro y rebosan de tesoros. Al disfrutar de la abundancia de la hermosa tierra de Canaán, la alegría rebosa en el corazón de los que aman la verdad. Hay verdad y luz en cada frase de las palabras de Dios que comen y beben; todas son tesoros. Las personas que no aman la verdad fruncen se mueren de hambre mientras están sentados en el gran banquete, pero sufren una gran hambruna, con lo que revelan lo penosas que son. Aquellos que saben cómo buscar la verdad la entienden cada vez más, mientras que aquellos que no saben cómo buscar la verdad llegan a un callejón sin salida. Lo más importante ahora es aprender a buscar la verdad en todo, así como llegar a entender la verdad, practicarla y someterse verdaderamente a Dios. Eso es creer en Dios. Creer en el Dios práctico es ganar la verdad y la vida. ¿Para qué se usa la verdad? ¿Se usa para enriquecer el mundo espiritual de las personas? ¿Está destinada a darles buena educación? (No). Entonces, ¿qué problema del hombre resuelve la verdad en realidad? La verdad es para resolver el carácter corrupto del hombre, para resolver su naturaleza pecadora, para permitir a las personas vivir ante Dios, y para que vivan una humanidad normal. Algunas personas no comprenden lo que es la verdad. Siempre creen que la verdad es profunda y abstracta, y que es un misterio. No comprenden que la verdad es algo que deben practicar, que deben aplicar. Algunos han creído en Dios durante diez o veinte años y aún no comprenden exactamente qué es la verdad. ¿Esta clase de persona ha ganado la verdad? (No). ¿No son dignos de pena aquellos que no han ganado la verdad? En gran medida, tal como se canta en ese himno, “se mueren de hambre mientras están sentados en el gran banquete”. Obtener la verdad no es difícil, ni tampoco lo es entrar en la realidad-verdad, pero si las personas siempre sienten aversión por la verdad, ¿son capaces de obtenerla? No pueden. Por lo tanto, debes acudir siempre ante Dios para examinar tus estados internos de aversión por la verdad, ver qué manifestaciones das de ello, qué maneras de hacer las cosas muestran una aversión por la verdad y en qué cosas tienes tal actitud; debes examinar a menudo esas cosas. Por ejemplo, alguien te reprocha diciendo: “La manera en la que haces tu deber siguiendo tu propia voluntad es inaceptable; deberías reflexionar y conocerte a ti mismo”, y te enojas y replicas: “¿Qué tiene de malo la manera en la que hago mi deber? Mis motivos al hacer mi deber son buenos. ¡Dios conoce mi corazón!”. ¿Qué clase de actitud es esta? ¿Es una de aceptación de la verdad? (No). Primero debes tener una actitud de aceptación de la verdad cuando te suceden cosas. No tener este tipo de actitud es como no tener una vasija para recibir un tesoro, lo que te hace incapaz de ganar la verdad. Si una persona no puede ganar la verdad, ¡es en vano que crea en Dios! El propósito de creer en Dios es ganar la verdad. Si no puedes ganarla, entonces tu fe en Dios ha fracasado. ¿Qué es ganar la verdad? Es cuando la verdad se convierte en tu realidad, cuando se convierte en tu vida. Eso es lo que implica ganar la verdad; ¡eso es lo que significa creer en Dios! ¿Para qué pronuncia Dios tantas palabras? ¿Para qué expresa tantas verdades? Para que las personas puedan aceptar la verdad, de modo que su corrupción se purifique; para que las personas puedan ganar la verdad, de modo que esta se convierta en su vida. De lo contrario, ¿por qué Dios expresaría tantas verdades? ¿Para competir con la Biblia? ¿Para fundar una “Universidad de la Verdad” y capacitar a un grupo de personas? En ambos casos, la respuesta es no. Más bien, es para salvar a la humanidad por completo, hacer que las personas comprendan la verdad y, en última instancia, la ganen. Ahora comprendes, ¿verdad? ¿Qué es lo más importante al creer en Dios? (Ganar la verdad y entrar en la realidad-verdad). A partir de aquí, todo se reduce a cómo entráis en la realidad-verdad, y si podéis hacerlo o no.
La Palabra, Vol. III. Discursos de Cristo de los últimos días. Tercera parte
Testimonios vivenciales relacionados
Descubrí que sentía aversión por la verdad
Lo que obtuve al escribir mi testimonio vivencial