809 Sólo temiendo a Dios puede rechazarse el mal

1 En primer lugar, sabemos que el carácter de Dios es majestad e ira. Él no es una oveja a la que cualquiera puede matar; más aún, no es un muñeco para que las personas lo controlen como quieran. Tampoco es aire que alguien pueda manejar a su antojo. Si crees realmente que Dios existe, debes tener un corazón que teme a Dios y debes saber que no se debe enojar a la esencia de Dios. Este enojo puede ser causado por una palabra, tal vez por un pensamiento o por cierto tipo de comportamiento vil; quizá por un comportamiento apacible, una conducta que sea aceptable a los ojos y a la ética del hombre; o quizás sea causado por una doctrina, una teoría. Una vez que enojas a Dios, has perdido tu oportunidad y han llegado tus últimos días. ¡Esto es algo terrible!

2 Si no entiendes que no se puede ofender a Dios, es posible que no le tengas miedo, y le ofendas constantemente. Si no sabes cómo temer a Dios, eres incapaz de hacerlo, y desconocerás la forma de situarte en la senda para andar en Su camino: temer a Dios y apartarse del mal. Una vez que te das cuenta de ello, puedes tomar consciencia de que a Dios no se le puede ofender y entonces sabrás lo que es temer a Dios y apartarse del mal.

Adaptado de ‘Cómo conocer el carácter de Dios y el resultado de Su obra’ en “La Palabra manifestada en carne”

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