66 El dolor de la humanidad corrupta

I

A través de las eras con Dios,

¿quién ha sabido que Él gobierna

el destino de todo ser vivo,

que lo orquesta todo y lo guía todo?

La mente humana lo ha eludido,

no porque Sus hechos sean vagos

o Su plan no ha sido realizado.

Es que el espíritu y el corazón

del hombre están lejos de Dios.

Aunque el hombre siga a Dios,

es incapaz de ver, sigue al servicio de Satanás.

Nadie busca las huellas de Dios ni Su aparición.

No desean Su cuidado y custodia.

Pero están dispuestos a depender del maligno

para adaptarse a este mundo y sus creencias.

El espíritu y el corazón del hombre

caen en manos de Satanás,

y se convierten en el sustento que lo alimenta,

y se convierten en el sustento que lo alimenta.

II

El espíritu y el corazón del hombre

son ahora morada de Satanás,

donde se recrea a su antojo.

Y se desvanece el conocimiento humano,

ya no ven su sentido ni valor,

ni el significado de ser humano.

Nadie busca ya a Dios,

los corazones ignoran las leyes y el pacto con Dios.

El tiempo pasa y ¿quién puede decir,

quién puede entender por qué Dios creó a la raza humana?

Nadie comprende las palabras que pronuncia Dios.

No perciben todo lo que viene de Él.

Se resisten a Sus leyes y decretos,

se insensibilizan sus corazones.

Dios pierde al hombre que creó,

se pierde la raíz del hombre.

Este es el trágico dolor de la humanidad,

de ahí el trágico dolor de la humanidad.


Adaptado de ‘Dios es la fuente de la vida del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

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