Confiar en Dios es la mayor sabiduría

19 Ene 2023

Por Ma Hong, China

En el otoño de 2011, conocí a una aldeana llamada Fang Min. Tenía buena humanidad y era muy amable, llevaba creyendo en el Señor más de 20 años y siempre había asistido a las reuniones y leído la Biblia. Era una creyente auténtica, así que quise predicarle el evangelio de Dios Todopoderoso de los últimos días. En ese entonces, solo llevaba poco tiempo creyendo en Dios y entendía muy poco de la verdad, así que le pedí a la hermana Song Jiayin que diera testimonio de la obra de Dios en los últimos días a Fang Min. Fang Min decidió en ese mismo momento investigar la obra de Dios Todopoderoso en los últimos días. En ese momento, yo estaba muy contenta. Pero, unos días después, cuando fui a visitar a Fang Min, dijo que no quería seguir investigando. Fang Min dijo: “Ya leí las palabras de Dios Todopoderoso y me parecieron buenas, así que llamé a mi madre y le conté las buenas nuevas del regreso del Señor. Mi madre dijo que tú crees en el Relámpago Oriental y que yo no debería creer. Nuestros predicadores dicen a menudo que las palabras y la obra de Dios están todas en la Biblia, y no hay ninguna palabra ni obra de Dios fuera de la Biblia, la predicación del Relámpago Oriental se desvía de la Biblia, y no puede ser el regreso del Señor de ninguna manera”. Vi que Fang Min se dejó engañar por su madre, así que dije, nerviosa: “Si creemos que las palabras y la obra de Dios están en la Biblia, y que no tienen lugar fuera de ella, ¿no es esto delimitar a Dios a lo que hay en las Escrituras? ¿Podría ser que Dios no puede hacer obra nueva fuera de la Biblia y no puede decir palabras nuevas? Dios es el Creador, la fuente de la vida. Él es tan todopoderoso, sabio y diverso. ¿Puede la Biblia sola representar a Dios por completo? ¿Cómo pueden las palabras y la obra de Dios ser solo lo que hay escrito en la Biblia? La obra de Dios es siempre nueva y nunca vieja. Cada etapa de Su obra se basa en la anterior, y Él hace obra nueva y superior en cada etapa. En la Era de la Ley, Dios promulgó leyes para guiar a la gente sobre cómo vivir en la tierra. En la Era de la Gracia, Dios no repitió la obra de la Era de la Ley. Por el contrario, Él hizo la obra de redención sobre la base de la obra en la Era de la Ley. ¿Está registrada esta obra nueva en el Antiguo Testamento? No. Los que se aferraron al Antiguo Testamento no aceptaron la nueva obra del Señor Jesús y fueron todos abandonados y descartados por Dios. Lo mismo ocurre en esta etapa de la obra en los últimos días. Con base en el plan de Dios para la obra de la salvación, Él hace la obra del juicio de acuerdo con las necesidades de la gente, para resolver completamente el problema del pecado de la gente, para que sea purificada. Solo al seguir los pasos del Cordero y aceptar la nueva obra de Dios podemos ganar la salvación y entrar en el reino de Dios. Tu madre no ha visto las palabras nuevas de Dios, así que te dijo esas cosas. Debes investigar primero. No decidas a ciegas. Si te pierdes el regreso del Señor, no tendrás la oportunidad de que te salve”. Pero, sin importar lo que yo dijera, ella no me escuchaba. Quería pedirle a otra hermana que compartiese, pero Fang Min no accedía a ver a nadie más que a mí. También dijo que volvería a su ciudad natal en pocos días e incluso había comprado un billete de tren. Estaba muy perturbada y agitada. Si volvía a su ciudad natal, ¿acaso no la perturbarían más su pastor y los predicadores? Yo también estaba preocupada, pero Fang Min ya había decidido y yo no tenía elección. Sabía que no escucharía lo que yo tenía que decir entonces, así que me tuve que marchar.

Después de volver a casa, al pensar en la poca esperanza que había de predicar a Fang Min una vez que volviese a su ciudad natal, tuve poca fe y sentí que predicar el evangelio era demasiado difícil. Cuanto más pensaba, peor me sentía. Justo cuando empezaba a sentirme negativa, recordé la palabra de Dios: “En la Era de la Gracia, Jesús tuvo compasión y misericordia de las personas. Si se perdía una oveja de las cien, dejaba a las noventa y nueve y buscaba a esa. Esta línea no representa una acción mecánica ni una regla, pero muestra la intención urgente de Dios de salvar a la humanidad, además de Su profundo amor por ella. No es una forma de práctica, sino que es una clase de carácter y de mentalidad” (La Palabra, Vol. III. Discursos de Cristo de los últimos días. Tercera parte). Las palabras de Dios fueron muy conmovedoras. Si una sola oveja de cien se pierde, Dios abandonará a las otras noventa y nueve para encontrar a la oveja perdida. Vi que el deseo de Dios de salvar a la gente es serio y sincero. Dios no quiere perder a nadie que crea de verdad en Él. El amor de Dios por la gente es enorme. Al contemplar las palabras de Dios, me sentí avergonzada. Para salvar a la humanidad corrupta, Dios vino encarnado a la tierra y pagó un precio importante, todo con la esperanza de que los creyentes sinceros de Dios vayan ante Dios y acepten Su salvación. Pero, cuando tenía dificultades al predicar, abandonaba y me volvía pasiva. Era demasiado desconsiderada con la voluntad de Dios. Aunque Fang Min fuera engañada y perturbada, y tuviera algunas nociones religiosas, era una verdadera creyente en Dios. Tenía que hacer todo lo posible para ayudarle a entender la verdad, eliminar sus nociones y regresar a Dios. Este era mi deber. Recordé otro pasaje de las palabras de Dios, “El corazón y el espíritu del hombre están en la mano de Dios; todo lo que hay en su vida es contemplado por los ojos de Dios. Independientemente de si crees esto o no, todas las cosas, vivas o muertas, se moverán, se transformarán, se renovarán y desaparecerán, de acuerdo con los pensamientos de Dios. Así es como Dios preside sobre todas las cosas” (La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Dios es la fuente de la vida del hombre). La palabra de Dios me dio seguridad y fuerzas. Todo está en manos de Dios, incluyendo los pensamientos e ideas de la gente. A los ojos humanos, Fang Min ahora había sido perturbada, tenía que regresar a su ciudad natal, y la esperanza de predicarle el evangelio era escasa, pero Dios es soberano sobre todo. Si ella era una oveja de Dios, entendería Su voz. Solo podía hacer todo lo posible por cooperar, y, hasta el fin del asunto, no podía abandonar. Tras reconocerlo, oré a Dios: “¡Dios! Fang Min fue perturbada y ahora no se atreve a investigar el camino verdadero. Te la encomiendo. Si es Tu oveja, deseo hacer todo lo que pueda por predicarle el evangelio”. Después de eso, me enteré de que Fang Min pensaba que su tren salía a las 9:10 pm, pero en realidad salía a las 9:10 am, así que no se pudo ir. Vi que el corazón y el espíritu de la gente están en manos de Dios, y es Dios quien arregla y dispone todo. Le di gracias a Dios una y otra vez en mi corazón, y me sentí más segura para predicarle el evangelio a Fang Min.

Después de eso, fui a ver a Fang Min, y al ver que seguía aferrada a sus nociones, le leí un pasaje de las palabras de Dios Todopoderoso. “Ya que estamos buscando las huellas de Dios, nos corresponde a nosotros buscar la voluntad de Dios, Sus palabras y declaraciones; porque dondequiera que haya nuevas palabras dichas por Dios, allí está la voz de Dios, y donde están las huellas de Dios, ahí están Sus hechos. Donde está la expresión de Dios, ahí aparece, y donde aparece, ahí existe la verdad, el camino y la vida. Al buscar las huellas de Dios, habéis ignorado las palabras ‘Dios es la verdad, el camino y la vida’. Y así, muchas personas, incluso cuando reciben la verdad, no creen que hayan encontrado las huellas de Dios y mucho menos reconocen la aparición de Dios. ¡Qué error tan grave! La aparición de Dios no se puede reconciliar con las nociones del hombre; todavía menos puede Dios aparecer a instancias del hombre. Dios toma Sus propias decisiones y tiene Sus propios planes cuando hace Su obra; más aún, Él tiene Sus propios objetivos y Sus propios métodos. Sea cual sea la obra que Él haga, no es necesario que la consulte con el hombre o busque su consejo, ni mucho menos que notifique de Su obra a cada persona. Este es el carácter de Dios, que debería además ser reconocido por todo el mundo. Si deseáis presenciar la aparición de Dios, seguir las huellas de Dios, entonces debéis primero apartaros de vuestras propias nociones. No debes exigir que Dios haga esto o aquello; mucho menos debes colocarlo dentro de tus propios confines y limitarlo a tus propias nociones. En cambio, debéis exigiros cómo debéis buscar las huellas de Dios, cómo debéis aceptar la aparición de Dios, y cómo debéis someteros a Su nueva obra; esto es lo que el hombre debe hacer” (La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. La aparición de Dios ha dado lugar a una nueva era). Tras leer las palabras de Dios, compartí con ella: “Si queremos recibir el regreso del Señor, debemos aprender a soltar nuestras nociones. Sabes que los pensamientos de Dios están más allá del pensamiento humano. Dios no obra según las nociones y la imaginación humanas. Piensas que todas las palabras y obra de Dios están en la Biblia, y que no hay ninguna fuera de la Biblia, ¿está esto basado en la palabra de Dios? No. Entonces, ¿no está esto basado en las nociones e imaginaciones humanas? Cuando el Señor Jesús vino a obrar, los fariseos no se fijaron en cuánta verdad expresaba el Señor Jesús. Por el contrario, se aferraron al Antiguo Testamento, pensando que las palabras y obra del Señor Jesús estaban fuera de la Biblia, así que lo usaron como excusa para condenar al Señor Jesús, y al final, cometieron el pecado atroz de clavar al Señor en la cruz. Debemos aprender una lección del fracaso de los fariseos. Las palabras y la obra de Dios no están nunca restringidas por ninguna persona o cosa, y mucho menos por la Biblia. Dios siempre dice más palabras y hace obra nueva según Su plan de gestión y las necesidades de la salvación de la humanidad. Así que, para determinar si Dios Todopoderoso es el Señor Jesús regresado, no podemos fijarnos en si las palabras y la obra de Dios Todopoderoso van más allá de la Biblia. Debemos mirar si las palabras de Dios Todopoderoso son la verdad y si Dios Todopoderoso puede hacer la obra de salvar a la humanidad, porque solo Dios es la verdad, el camino y la vida, y solo Dios puede salvar a la humanidad. Has leído las palabras de Dios Todopoderoso, y reconoces la autoridad y poder de la palabra de Dios Todopoderoso. Además, Sus palabras revelan el plan de gestión de seis mil años de Dios, los misterios de la Biblia, quién puede entrar en el reino de los cielos y el destino futuro de la humanidad. Nadie conoce estos misterios de la verdad y solo Dios podría revelarlos…”. Pero, antes de que pudiese terminar de compartir, Fang Min me interrumpió y no me dejó decir nada más. Pensé: “¿Es porque entiendo demasiado poco de la verdad y mi comunión no es clara?”. Quería que la Jiayin compartiera más con Fang Mi después de eso, pero Fang Min no accedía. Yo estaba muy preocupada. Hacía poco que creía en Dios y entendía poco de la verdad, pero Fang Min llevaba más de 20 años creyendo en el Señor, y yo no podía resolver sus problemas. Frente a estas dificultades, quería abandonar. Pensaba: “Si de verdad no puedo predicarle, entonces lo dejaré estar. Es demasiado difícil”. Cuanto más lo pensaba, más negativa me sentía, y de camino a casa, no sentía ninguna motivación en absoluto.

Más tarde, en una reunión, los hermanos y hermanas se enteraron de mi estado y me leyeron un pasaje de la palabra de Dios. “¿A qué se refiere la fe? La fe es la creencia genuina y el corazón sincero que los humanos deberían poseer cuando no pueden ver ni tocar algo, cuando la obra de Dios no está en línea con las nociones humanas, cuando está más allá del alcance humano. Esta es la fe de la que hablo. Las personas necesitan fe durante los momentos de dificultad y de refinamiento, y la fe es algo que va seguido del refinamiento. El refinamiento y la fe no pueden separarse. No importa cómo obre Dios y tampoco importa tu entorno, eres capaz de buscar la vida y la verdad, y buscas el conocimiento de la obra de Dios, y posees un entendimiento de Sus acciones y eres capaz de actuar según la verdad. Hacer esto es tener fe verdadera, y hacer esto muestra que no has perdido la fe en Dios. Solo puedes tener auténtica fe en Dios si eres capaz de insistir en buscar la verdad a través del refinamiento, si eres capaz de amar verdaderamente a Dios y no desarrollas dudas sobre Él; si independientemente de lo que Él haga, sigues practicando la verdad para satisfacerlo y si eres capaz de buscar Su voluntad en lo profundo y de ser considerado con ella” (La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Los que serán hechos perfectos deben someterse al refinamiento). Tras leer las palabras de Dios, una hermana compartió: “Si somos pasivos y abandonamos cuando tenemos dificultades al predicar el evangelio, esto se debe principalmente a que no entendemos la voluntad de Dios. En realidad, Dios permite que nos ocurran estas dificultades para que nuestra fe pueda ser perfeccionada y podamos aprender a confiar en Dios, y al mismo tiempo, a través de estas dificultades, podamos equiparnos con la verdad y aprender a dar testimonio de la obra de Dios”. Gracias a su enseñanza sobre la palabra de Dios, me di cuenta de que en las dificultades que encaraba al predicar el evangelio estaban las buenas intenciones de Dios. Dios quiso usar esto para perfeccionar mi fe y ayudarme a entender más verdad. Pero, cuando tenía dificultades, en vez de pensar en confiar en Dios para buscar la verdad con la que resolver las nociones de Fang Min y traerla ante Dios, me quedé estancada en la dificultad y quise renunciar y abandonar. No quería gastar más esfuerzos ni pagar mayor precio, y no era considerada con la voluntad de Dios en absoluto. Cuando los hechos me revelaron, por fin vi que no tenía fe en Dios en absoluto y que mi estatura era lastimosamente baja. Recordé la palabra de Dios: “Y cuanto más cooperen las personas y cuanto más busquen alcanzar los estándares de las exigencias de Dios, mayor será la obra del Espíritu Santo” (La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Cómo conocer la realidad). Es cierto que, cuanto más colabora la gente, más tendrá la obra del Espíritu Santo. Aunque Fang Min llevaba más de 20 años creyendo en el Señor y tenía conocimiento de la Biblia, yo tenía la palabra de Dios Todopoderoso. La palabra de Dios es la verdad y puede resolver todos los problemas de la gente. Siempre que yo confiase verdaderamente en Dios y pagase un precio, Dios la esclarecería.

Después de eso, busqué con los que comprendían la verdad de las nociones que tenía Fang Min, y los hermanos y hermanas me ayudaron a encontrar los pasajes relevantes de la palabra de Dios. Entonces fui a casa de Fang Min otra vez y le leí dos pasajes de la palabra de Dios Todopoderoso. “¿Debe aplicarse la doctrina a la obra de Dios? ¿Y debe obrar Dios según las predicciones de los profetas? Después de todo, ¿quién es más grande: Dios o la Biblia? ¿Por qué debe obrar Dios de acuerdo con la Biblia? ¿Podría ser que Dios no tuviera derecho a actuar más allá de la Biblia? ¿No puede apartarse Dios de la Biblia y realizar otra obra? ¿Por qué no guardaban el día de reposo Jesús y Sus discípulos? Si debía practicar a la luz del día de reposo y según los mandamientos del Antiguo Testamento, ¿por qué Jesús no respetó el día de reposo después de venir, sino que, en su lugar, lavó pies, cubrió cabezas, partió pan y bebió vino? ¿No está todo esto ausente de los mandamientos del Antiguo Testamento? Si Jesús respetaba el Antiguo Testamento, ¿por qué rompió con estas doctrinas? Deberías saber qué fue primero, ¡Dios o la Biblia! Si era el Señor del día de reposo, ¿no podía ser también el Señor de la Biblia?” (La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Relativo a la Biblia (1)). “Si deseas ver la obra de la Era de la Ley y cómo siguieron los israelitas el camino de Jehová, debes leer el Antiguo Testamento; si deseas entender la obra de la Era de la Gracia, debes leer el Nuevo Testamento. Sin embargo, ¿cómo ves la obra de los últimos días? Debes aceptar el liderazgo del Dios de hoy y entrar en la obra de hoy, porque esta es la nueva obra y nadie la ha registrado anteriormente en la Biblia. Hoy, Dios se ha hecho carne y ha seleccionado a otros escogidos en China. Él obra en estas personas, continúa Su obra en la tierra y continúa la obra de la Era de la Gracia. La obra de hoy es una senda por la que el hombre nunca ha caminado, y es un camino que nadie ha visto jamás. Es una obra que nunca se ha llevado a cabo antes; es la obra más reciente de Dios en la tierra. Así pues, la obra que nunca se ha realizado antes no es historia, porque el ahora es el ahora, y aún no se ha convertido en pasado. Las personas no saben que Dios ha llevado a cabo una obra mayor y más nueva en la tierra y fuera de Israel, que ya ha ido más allá del ámbito de Israel, así como de la predicción de los profetas; que es una obra nueva y maravillosa fuera de las profecías, y una obra más nueva más allá de Israel; una obra que las personas no pueden percibir ni imaginar. ¿Cómo podría contener la Biblia registros explícitos de tal obra? ¿Quién podría haber registrado cada fragmento de la obra de hoy, sin omisión y de antemano? ¿Quién podría haber registrado en aquel viejo libro enmohecido esta obra más poderosa y sabia que desafía las convenciones? La obra de hoy no es historia, y, por tanto, si deseas caminar por la nueva senda de hoy, debes apartarte de la Biblia, ir más allá de los libros de profecía o historia que están en ella. Solo entonces serás capaz de caminar por la nueva senda apropiadamente, y solo entonces serás capaz de entrar en el nuevo ámbito y en la nueva obra” (La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Relativo a la Biblia (1)). Tras leer las palabras de Dios, compartí con ella: “Crees que Dios Todopoderoso no es el Señor regresado porque Sus palabras y obra no están en la Biblia. Esto es restringir a Dios a lo que hay en la Biblia, lo que es delimitar a Dios. ¿Quién vino primero: Dios o la Biblia? ¿Existía la Biblia cuando Dios creó los cielos, la tierra y todas las cosas? Abraham no tenía la Biblia. No creyó en Dios según la Biblia. ¿Podemos decir que Abraham no creía en Dios? Debemos entender que la Biblia es solo el registro histórico de la obra de Dios. Se creó después de que Dios completase Su obra y después de que autores posteriores la recopilaran y editaran. Cuando el Señor Jesús vino a obrar, no existía el Nuevo Testamento. La gente solo había leído el Antiguo Testamento. Siglos más tarde, después de que el Señor Jesús obrase, aparecieron el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento. Esto demuestra que las palabras y la obra de Dios vinieron primero y después se escribió la Biblia. Es un hecho. Dios aparece y obra en los últimos días, ¿cómo podrían registrarse Sus palabras y obra en la Biblia de antemano? Si queremos recibir al Señor, debemos ir más allá de la Biblia y buscar e investigar las palabras y obra actuales de Dios. ¡Esta es la única manera de seguir los pasos de Dios!”. Tras compartir estas cosas con Fang Min, pareció entender algo, pero seguía confundida y dijo: “Lo que Dios Todopoderoso dice es correcto. Es cierto que la obra de Dios vino primero y la Biblia después, y entiendo que Dios es mayor que la Biblia. Pero llevo décadas leyendo la Biblia y no la puedo dejar simplemente. Todavía necesito leer la Biblia”. Entonces, Fang Min me hizo varias preguntas nuevas. Escucharlas me resultó un poco confuso al principio. No sabía qué aspectos de la verdad compartir para contestar sus preguntas. Después de volver a casa, oré a Dios, pidiéndole que me esclareciera y guiara. Entonces quise compartir con Fang Min de nuevo. Un día fui a casa de Fang Min y vi una Biblia y un libro de las palabras de Dios Todopoderoso abiertos en la repisa de la ventana. Me di cuenta de que, aunque Fang Min dijo que no la aceptaba, en su interior quería investigar la obra de Dios Todopoderoso, y vi algo de esperanza para ella.

Más adelante, Fang Min enfermó y fue hospitalizada. Pedí tiempo libre de mi trabajo para cuidar de ella y leerle la palabra de Dios. El jefe veía que pedía tiempo libre a menudo y deliberadamente hallaba excusas para regañarme. Al principio podía soportarlo. Sentía que, aunque sufriera un poco, siempre que Fang Min pudiese aceptar el camino verdadero, estaría bien. Pero, después de leer la palabra de Dios a Fang Min varias veces, siguió sin acceder a investigar. En ese momento, yo estaba un poco desanimada. Sentía que había pagado un precio alto, pero ella seguía rechazándome. ¿Cuánto tiempo tendría que predicarle antes de que lo aceptara? Cuanto más lo pensaba, más desanimada me sentía y menos quería cooperar. Después de esto, leí en la palabra de Dios: “¿Eres consciente de la carga que llevas a cuestas, de tu comisión y tu responsabilidad? ¿Dónde está tu sentido de misión histórica? ¿Cómo servirás adecuadamente como señor en la próxima era? ¿Tienes un fuerte sentido del señorío? ¿Cómo describirías al señor de todas las cosas? ¿Es realmente el señor de todas las criaturas vivientes y todas las cosas físicas del mundo? ¿Qué planes tienes para el progreso de la siguiente fase de la obra? ¿Cuántas personas están esperando a que seas su pastor? ¿Es pesada tu tarea? Son pobres, lastimosos, ciegos, están confundidos, lamentándose en las tinieblas: ¿dónde está el camino? ¡Cómo anhelan que la luz, como una estrella fugaz, descienda repentinamente y disperse a las fuerzas de la oscuridad que han oprimido a los hombres durante tantos años! ¿Quién puede conocer el alcance total de la ansiedad con la que esperan, y cómo anhelan día y noche esto? Incluso cuando la luz les pase por delante, estas personas que sufren profundamente permanecen encarceladas en una mazmorra oscura, sin esperanza de liberación; ¿cuándo dejarán de llorar? Es terrible la desgracia de estos espíritus frágiles que nunca han tenido reposo y han estado mucho tiempo atrapados en este estado por ataduras despiadadas e historia congelada. Y ¿quién ha oído los sonidos de sus gemidos? ¿Quién ha contemplado su estado miserable? ¿Has pensado alguna vez cuán afligido e inquieto está el corazón de Dios? ¿Cómo puede soportar Él ver a la humanidad inocente, que creó con Sus propias manos, sufriendo tal tormento? Después de todo, los seres humanos son las víctimas que han sido envenenadas. Y, aunque el hombre ha sobrevivido hasta hoy, ¿quién habría sabido que el maligno envenenó a la humanidad hace mucho tiempo? ¿Has olvidado que eres una de las víctimas? ¿No estás dispuesto a esforzarte por salvar a estos sobrevivientes por tu amor a Dios? ¿No estás dispuesto a dedicar toda tu energía para retribuir a Dios, que ama a la humanidad como a Su propia carne y sangre?” (La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. ¿Cómo deberías ocuparte de tu misión futura?). Puedes sentir el deseo urgente de Dios a través de Sus palabras. Dios está preocupado y ansioso por aquellos que viven bajo el dominio de Satanás y no se han presentado ante Dios, y espera que la gente pueda obtener la salvación en los últimos días. Como alguien que había aceptado la obra de Dios de los últimos días, sabía que tenía que llevar a los que no se habían presentado ante Dios a la casa de Dios para aceptar Su salvación. Esta era mi responsabilidad. En la Era de la Gracia, muchas personas fueron martirizadas por predicar el evangelio, y al final, el evangelio se predicó por todos los rincones del mundo y fue conocido por todos. También pensé en Noé, quien construyó el arca para cumplir la comisión de Dios. Durante 120 años seguidos, y a pesar de las dificultades, burlas y calumnias que sufrió durante este tiempo, no abandonó. Al final, completó la comisión de Dios y ganó Su aprobación. Noé tenía una fe enorme en Dios. Aunque tenía algunas dificultades al predicar el evangelio y sufría un poco, esto estaba muy lejos del precio pagado por los santos en todas las eras. Recordé cuando mis hermanos y hermanas me predicaron el evangelio. También los rechacé repetidamente, y tuvieron que predicarme muchas veces antes de que yo lo aceptara. Ahora, con Fang Min, ¿por qué no podía tratarla con tanto amor como ellos? No entendía la verdad todavía y era esclava de las nociones religiosas, entonces, ¿no era normal que se resistiera? No podía renunciar a ella solo porque fuera un poco difícil. Cuando lo reconocí, lo lamenté profundamente y le juré a Dios: que, sin importar qué dificultades encuentre al predicar el evangelio, haré todo lo posible por cooperar y predicarlo. Esta era mi responsabilidad y mi deber.

Más adelante, seguí cuidando de Fang Min y leyéndole las palabras de Dios. Un día me dijo: “A través de las palabras de Dios que me has leído durante este tiempo, entiendo que la gente no debe delimitar a Dios a lo que hay en la Biblia. La obra de Dios es siempre nueva y nunca vieja, y lo que contiene la Biblia es la obra pasada de Dios. Si Dios regresase e hiciese las cosas que aparecen en la Biblia, la obra de Dios se repetiría. Perdería su significado de esa manera. Solo cuando Dios hace obra nueva más allá de la Biblia, y así permite que la gente sea juzgada y purificada con base en aceptar la obra de redención del Señor Jesús, la gente puede ser salvada. Si me sigo aferrando a la obra anterior de Dios, aunque lea la Biblia toda la vida, nunca ganaré la verdad y la vida. Debo seguir los pasos de Dios y aceptar la salvación de Dios en los últimos días”. Cuando vi que Fang Min por fin se había convencido, me puse muy contenta. También vi que las ovejas de Dios escuchan la voz de Dios. Sin importar cuánto las perturbe Satanás ni que nociones tengan, al final, aceptarán la verdad y se presentarán ante Dios. Después de eso, Fang Min comenzó a leer de manera proactiva las palabras de Dios y a asistir a las reuniones, y su enfermedad comenzó a mejorar. Jiayin ofreció mucha comunión sobre la palabra de Dios para abordar las dificultades e ideas de Fang Min, y Fang Min estuvo segura de la obra de Dios Todopoderoso en los últimos días. También me dijo: “Cuando me leías la palabra de Dios en el pasado, aunque parecía que te ignoraba por fuera, en realidad estaba escuchando algo, y sentí que las palabras de Dios Todopoderoso tenían la verdad, pero temía estar equivocada, y por eso no me atreví a aceptarlo. Ahora entiendo y estoy dispuesta a aceptarlo”. Ver que Fang Min aceptaba la obra de Dios me alegró mucho y me conmovió profundamente. Dios determina el momento en que cada persona regresa a Su casa, y siempre que confiemos auténticamente en Dios, podemos ver Sus actos. Más tarde, Fang Min se ofreció a predicar el evangelio a sus amigos y conocidos. Tras algún período de cooperación, catorce personas aceptaron la obra de Dios Todopoderoso en los últimos días.

A través de esta experiencia de predicar el evangelio, vi los actos de Dios de verdad. Durante este período, aunque encaré muchas dificultades, y a veces era débil y renunciaba, experimenté cómo Dios usa esto para perfeccionar mi fe y amor, y para ayudarme a equiparme con más verdad. She experienced the fact, not the way in which relying and looking to Ahora, estoy aun más decidida a predicar el evangelio y dar testimonio de Dios.

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