98 La verdad es el más elevado de todos los aforismos de la vida

I

Es la verdad, el aforismo más real,

es el más elevado de la humanidad.

Es la verdad, el aforismo más real,

es el más elevado de la humanidad.

Se llama “el aforismo de la vida”,

porque es aquello que Dios pide al hombre,

y es personalmente la obra que Dios hace en él,

sólo Él la hace, Dios la hace.

No es un dicho resumido de algo.

No es una cita que alguien grande un día habló.

Es una declaración para el hombre de Dios,

es el Señor de la tierra y del cielo.

II

Siempre practicar la verdad es cumplir con el deber propio,

y también es satisfacer la orden de Dios.

La esencia de este mandato es la verdad más real,

y no vana doctrina que el hombre no alcanzará.

Se llama “el aforismo de la vida”,

porque es aquello que Dios pide al hombre,

y es personalmente la obra que Dios hace en él,

sólo Él la hace, Dios la hace.

No es un dicho resumido de algo.

No es una cita que alguien grande un día habló.

Es una declaración para el hombre de Dios,

es el Señor de la tierra y del cielo.

III

No son palabras cortas, resumidas por el hombre,

sino que es la vida inherente de Dios.

No es un dicho resumido de algo.

No es una cita que alguien grande un día habló.

Es una declaración para el hombre de Dios,

es el Señor de la tierra y del cielo,

es el Señor de la tierra y del cielo.


Adaptado de ‘Sólo los que conocen a Dios y Su obra pueden satisfacer a Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Anterior : 97 Dios desea la verdadera fe del hombre

Siguiente : 99 Lo que Dios perfecciona es la fe

Los desastres son frecuentes. ¿Quieres saber cómo recibir al Señor antes de los grandes? Contáctanos ahora y exploremos juntos para encontrar el camino.
Contáctanos
Contacta con nosotros por WhatsApp

Contenido relacionado

¿Cuál es la diferencia entre la manera en la que el Señor Jesús obró en la Era de la Gracia y la manera en la que Dios Todopoderoso obra en la Era del Reino?

En la Era de la Gracia, Jesús hizo mucho de esa obra, como curar enfermedades, expulsar demonios, imponer Sus manos sobre el hombre para orar por él y bendecirlo. Sin embargo, continuar haciéndolo no serviría para nada en el presente. El Espíritu Santo obraba de esa forma en ese momento, porque era la Era de la Gracia, y se mostró suficiente gracia al hombre para su disfrute.

Ajustes

  • Texto
  • Temas

Colores lisos

Temas

Fuente

Tamaño de fuente

Interlineado

Interlineado

Ancho de página

Índice

Buscar

  • Buscar en este texto
  • Buscar en este libro