857 Ante el desastre

Misericordia tiene Dios

de quien lo ama a Él, no a sí mismo,

y el castigo a los malvados

prueba la ira de Dios y Su justicia.

I

Ante el desastre, quienes se oponen a Dios

tendrán hambre y plagas, llorarán.

Quienes lo siguen, pero son malvados,

tendrán igual destino, vivirán con terror.

Sólo los fieles de Dios se regocijarán,

aplaudirán Su poder.

Vivirán en gran alegría y sentirán el mayor gozo.

Dios valora las buenas acciones y odia las malvadas.

Misericordia tiene Dios

de quien lo ama a Él, no a sí mismo,

y el castigo a los malvados

prueba la ira de Dios y Su justicia.

II

Desde que Dios lidera al hombre,

ha querido que esté de acuerdo con Él.

No olvida a quienes no lo están,

los aborrece de corazón.

Ha estado esperando para dispensar Su retribución,

con gran deleite observará.

No hay que esperar más, llegó Su día.

Dios valora las buenas acciones y odia las malvadas.

Misericordia tiene Dios

de quien lo ama a Él, no a sí mismo,

y el castigo a los malvados

prueba la ira de Dios y Su justicia.

Misericordia tiene Dios

de quien lo ama a Él, no a sí mismo,

y el castigo a los malvados

prueba la ira de Dios y Su justicia,

y Su justicia, y Su justicia.

Todo esto prueba Su ira y Su justicia.

Todo esto prueba Su ira y Su justicia.


Adaptado de ‘Deberías preparar suficientes buenas obras para tu destino’ en “La Palabra manifestada en carne”

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