567 ¿Dónde está tu verdadera fe?

1 Hasta ahora, las personas siguen dudando de Mis palabras, e incluso menos de la mitad de ellas creen en Mis palabras, tan sólo porque no entienden cuál es realmente el estándar de Mis exigencias hacia ellas ni cuál el sentido original de Mis palabras. Los restantes son incrédulos, y lo son incluso más quienes gustan de oírme “contar historias”. Además, muchos lo ven como una diversión. Os lo advierto: muchas de Mis palabras ya se han abierto a quienes creen en Mí, y Yo he eliminado a quienes “disfrutan” de la hermosa visión del reino, pero se han quedado fuera de sus puertas. ¿No sois simple cizaña que Yo detesto y rechazo? ¿Cómo podríais repudiarme, y después acoger con alegría Mi regreso?

2 Os digo que, después de que las personas de Nínive oyeran las airadas palabras de Jehová, se arrepintieron de inmediato, con cilicio y cenizas. Las invadió el temor y el terror, y se arrepintieron con cilicio y cenizas, porque creyeron Sus palabras. Y aunque las personas de hoy también creen Mis palabras, más aún, creen que Jehová ha venido una vez más entre vosotros hoy, vuestra actitud no es sino irreverente, como si os limitarais a observar al Jesús que nació en Judea hace varios miles de años, y que ha descendido ahora en medio de vosotros.

3 Yo entiendo profundamente el engaño que existe en vuestros corazones; la mayoría de vosotros me seguís por curiosidad, y habéis venido a buscarme porque sentís un vacío. Cuando se destruye vuestro tercer deseo, el de una vida apacible y feliz, vuestra curiosidad también se disipa. El engaño que existe en cada uno de vuestros corazones queda al descubierto a través de vuestras palabras y hechos. Francamente, sólo tenéis curiosidad respecto a Mí, no temor; no os importan vuestras lenguas, y menos aún contenéis vuestra conducta.¿Cómo es, pues, vuestra fe en realidad? ¿Es genuina?

Adaptado de ‘Palabras a los jóvenes y viejos’ en “La Palabra manifestada en carne”

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