6. Creo en la existencia de Dios, pero todavía soy joven, tengo que trabajar duro por mi familia y mi carrera, y todavía quiero hacer muchas cosas. ¿Seré salvo si espero hasta que sea viejo y tenga tiempo de creer en Dios?

Versículos bíblicos como referencia:

“Pues ¿qué provecho obtendrá un hombre si gana el mundo entero, pero pierde su alma? O ¿qué dará un hombre a cambio de su alma?” (Mateo 16:26).

Las palabras relevantes de Dios:

Este es el momento en el que Mi Espíritu lleva a cabo una gran obra y es el momento en el que comienzo Mi obra entre las naciones gentiles. Más aunque eso, es el momento en el que clasifico a todos los seres creados, poniendo a cada uno en su categoría respectiva, para que Mi obra pueda proceder con mayor rapidez y efectividad. Y, así, lo que os pido sigue siendo que ofrezcáis todo tu ser a toda Mi obra y, además, que discernáis claramente y tengáis la certeza de toda la obra que Yo he realizado en ti, y que pongas todas tus fuerzas en Mi obra para que esta pueda ser más efectiva. Esto es lo que debes entender. Desistid de pelear entre vosotros, de buscar las comodidades de la carne, las cuales retrasarían Mi obra y tu maravilloso futuro. Lejos de protegerte, hacerlo traería destrucción sobre ti. ¿No sería esto una necedad de tu parte? Aquello que hoy disfrutas con avidez es, precisamente, lo que está arruinando tu futuro, mientras que el dolor que hoy sufres es justo lo que te protege. Debes ser claramente consciente de estas cosas a fin de evitar caer presa de las tentaciones de las que te será difícil liberarte y evitar tropezar en la densa niebla y ser incapaz de encontrar el sol. Cuando la densa niebla se disipe, te encontrarás en medio del juicio del gran día.

Extracto de ‘La obra de difundir el evangelio es también la obra de salvar al hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

Los que viven al margen de Mi palabra, huyendo del sufrimiento de la prueba, ¿no están todos a la deriva en el mundo? Parecen hojas de otoño, flotando por aquí y por allá, sin tener un lugar donde descansar, ni mucho menos Mis palabras de consuelo. Aunque Mi castigo y refinamiento no los siguen, ¿no son pordioseros que vagan de un lugar a otro, recorriendo las calles fuera del reino de los cielos? ¿El mundo es realmente tu lugar de descanso? ¿Evitando Mi castigo puedes realmente lograr la más leve sonrisa de satisfacción de parte del mundo? ¿De verdad puedes utilizar tu gozo fugaz para llenar ese vacío en tu corazón que no puedes ocultar? Puedes engañar a cualquiera de tus familiares, pero nunca podrás engañarme a Mí. Porque tu fe es demasiado exigua, aún ahora sigues siendo incapaz de hallar ninguno de los deleites que la vida tiene para ofrecer. Te exhorto a que sinceramente pases la mitad de tu vida por Mi causa, en vez de la totalidad de tu vida en la mediocridad y el trabajo improductivo de la carne, sobrellevando todo el sufrimiento que el hombre apenas puede soportar. ¿De qué sirve valorarte tanto y huir de Mi castigo? ¿De qué sirve ocultarte de Mi castigo momentáneo, sólo para cosechar una eternidad de vergüenza, una eternidad de castigo? Yo, de hecho, no obligo a nadie a cumplir Mi voluntad. Si alguien realmente desea someterse a todos Mis planes, no lo trataré mal. Pero exijo que toda la gente crea en Mí, como Job creyó en Mí, Jehová. Si vuestra fe excede la fe de Tomás, entonces vuestra fe conseguirá Mi elogio; en vuestra lealtad hallaréis Mi gozo, y con seguridad encontraréis Mi gloria en vuestros días.

Extracto de ‘Lo que significa ser una persona verdadera’ en “La Palabra manifestada en carne”

¡Despertad, hermanos! ¡Despertad, hermanas! Mi día no se retrasará; ¡el tiempo es vida y aprovechar el tiempo es salvar la vida! ¡El tiempo no está muy lejos! Si reprobáis los exámenes de ingreso para la universidad, podéis estudiar e intentar otra vez cuantas veces queráis. Sin embargo, Mi día no tendrá tal demora. ¡Recordad! ¡Recordad! Os exhorto con estas buenas palabras. El fin del mundo se desarrolla ante vuestros propios ojos, y grandes desastres se acercan rápidamente. ¿Qué es más importante: vuestra vida o dormir, comer, beber y vestirse? Ha llegado el momento de que sopeséis estas cosas. ¡No seáis indecisos nunca más y no os alejéis de las certezas!

¡Cuán lamentable! ¡Cuán pobre! ¡Cuán ciega! ¡Cuán cruel es la humanidad! En verdad hacéis oídos sordos a Mi palabra, ¿os estoy hablando en vano? Aún sois demasiado negligentes, ¿por qué? ¿Por qué pasa eso? ¿Habéis pensado en eso alguna vez? ¿Para quién digo estas cosas? ¡Creed en Mí! ¡Yo soy vuestro Salvador! ¡Yo soy vuestro Único Todopoderoso! ¡Vigilad! ¡Vigilad! El tiempo perdido nunca volverá otra vez, ¡recordad esto! ¡No hay medicina en el mundo que cure el arrepentimiento! Entonces, ¿cómo debería hablaros? ¿No es Mi palabra digna de vuestra cuidadosa consideración y repetida ponderación? Sois demasiado descuidados con Mi palabra y demasiado irresponsables con vuestras vidas; ¿cómo podría Yo soportar esto? ¿Cómo podría?

Extracto de ‘Capítulo 30’ de Declaraciones de Cristo en el principio en “La Palabra manifestada en carne”

Durante el proceso en que el hombre adquiere el conocimiento, Satanás emplea cualquier tipo de método, ya sea explicando historias, dándole simplemente un poco de conocimiento individual o permitiéndole satisfacer sus propios deseos o ambiciones. ¿Por qué camino Satanás quiere conducirte? Las personas creen que no hay nada malo en aprender conocimiento, que es el completamente natural. Para decirlo de manera que suene bien, fomentar nobles ideales o tener ambiciones es tener motivación, y esta debería ser la senda correcta en la vida. ¿No es una senda más gloriosa en la que vivir las personas si pueden realizar sus propios ideales, establecer una carrera con éxito? Al hacer todas estas cosas, uno no solo puede honrar a los antepasados, sino que también tiene la oportunidad de dejar la propia marca en la historia, ¿no es una buena cosa? Esto es algo bueno a los ojos de las personas mundanas y para ellas esto debe ser apropiado y positivo. Sin embargo, ¿acaso Satanás, con sus motivos siniestros, no lleva a las personas a este tipo de camino y eso es todo? Por supuesto que no. En realidad, independientemente de lo nobles que sean los ideales del hombre, de lo realistas que sean sus deseos o de lo adecuados que puedan ser, todo lo que el hombre quiere lograr, todo lo que busca está inextricablemente vinculado a dos palabras. Ambas son de vital importancia para la vida de cada persona y son cosas que Satanás pretende infundir en el hombre. ¿Qué dos palabras son? Son “fama” y “ganancia”. Satanás usa un tipo de método muy sutil, un método muy de acuerdo con las nociones de las personas, que no es radical en absoluto, a través del cual hace que las personas acepten sin querer su forma de vivir, sus normas de vida, y para establecer metas y una dirección en la vida, y al actuar así, también llegan sin saberlo a tener ambiciones en la vida. Independientemente de lo grandes que estas ambiciones parezcan, están inextricablemente vinculado a la “fama” y la “ganancia”. Todo lo que cualquier persona importante o famosa y, en realidad, todas las personas, siguen en la vida sólo se relaciona con estas dos palabras: “fama” y “ganancia”. Las personas piensan que una vez que han obtenido la fama y la ganancia, pueden sacar provecho de ellas para disfrutar de un alto estatus y de una gran riqueza, y disfrutar de la vida. Piensan que la fama y ganancia son un tipo de capital que pueden usar para obtener una vida en búsqueda del placer y disfrute excesivo de la carne. En nombre de esta fama y ganancia que la humanidad codicia, de buena gana, aunque sin saberlo, las personas entregan sus cuerpos, sus mentes, todo lo que tienen, sus futuros y sus destinos a Satanás. Lo hacen sin un momento siquiera de vacilación, ignorando siempre la necesidad de recuperar todo lo que han entregado. ¿Pueden las personas conservar algún control sobre sí mismas una vez que se han refugiado en Satanás de esta manera y se vuelven leales a él? Desde luego que no. Están total y completamente controlados por Satanás. Se han hundido de un modo completo y total en un cenagal y son incapaces de liberarse a sí mismos. Una vez que alguien está atascado en la fama y la ganancia, dejan de buscar lo que es brillante, lo justo o esas cosas que son hermosas y buenas. Esto se debe a que el poder seductor que la fama y la ganancia tienen sobre las personas es demasiado grande; se convierten en cosas que las personas persiguen durante toda su vida, y hasta por toda la eternidad sin final. ¿No es esto verdad?

Extracto de ‘Dios mismo, el único VI’ en “La Palabra manifestada en carne”

Satanás usa fama y ganancia para controlar los pensamientos del hombre hasta que todas las personas sólo puedan pensar en ellas. Por la fama y la ganancia luchan, sufren dificultades, soportan humillación, y sacrifican todo lo que tienen, y harán cualquier juicio o decisión en nombre de la fama y la ganancia. De esta forma, Satanás ata a las personas con cadenas invisibles y no tienen la fuerza ni el valor de deshacerse de ellas. Sin saberlo llevan estas cadenas y siempre avanzan con gran dificultad. En aras de esta fama y ganancia, la humanidad evita a Dios y le traiciona, y se vuelve más y más perversa. De esta forma, así, se destruye una generación tras otra en medio de la fama y la ganancia de Satanás.

Extracto de ‘Dios mismo, el único VI’ en “La Palabra manifestada en carne”

Dios busca a aquellos que anhelan que Él aparezca. Busca a aquellos que son capaces de oír Sus palabras, los que no han olvidado Su comisión y le ofrecen sus corazones y sus cuerpos. Él busca a aquellos que son tan obedientes como bebés delante de Él, y no se resisten a Él. Si te dedicas a Dios, sin impedimento de ningún poder o fuerza, entonces Dios te mirará con favor, y te concederá Sus bendiciones. Si tienes una posición alta, una reputación honorable, posees un conocimiento abundante, tienes muchas propiedades, y muchas personas te apoyan, pero estas cosas no evitan que vengas delante de Dios para aceptar Su llamamiento y Su comisión, que hagas lo que Él pide de ti, entonces todo lo que haces será la causa más significativa de la tierra y la empresa más justa de la humanidad. Si rechazas la llamada de Dios por causa de tu estatus o tus propios objetivos, todo lo que hagas será maldito e incluso detestado por Dios. Quizás seas un presidente, un científico, un pastor, o un anciano, no importa cuán elevado sea tu oficio, si te apoyas en tu conocimiento y capacidad en tus empresas, entonces siempre serás un fracaso, y serás un hombre sin las bendiciones de Dios, porque Él no acepta nada de lo que haces, ni admite que tu empresa sea justa, ni acepta que estés trabajando para el beneficio de la humanidad. Él dirá que lo único que haces es usar el conocimiento y la fuerza de la humanidad para despojar al hombre de la protección de Dios y para negar Sus bendiciones. Él dirá que estás llevando a la humanidad hacia las tinieblas, hacia la muerte y hacia el comienzo de una existencia ilimitada en la que el hombre ha perdido a Dios y Su bendición.

Extracto de ‘Dios preside el destino de toda la humanidad’ en “La Palabra manifestada en carne”

Dios lamenta el futuro de la humanidad y le duele que la humanidad se esté dirigiendo, paso a paso, hacia la decadencia y el camino sin regreso. Una humanidad que ha roto el corazón de Dios y ha renunciado a Él para ir en busca del maligno: ¿alguien se ha puesto a pensar en la dirección en la que una humanidad como esa podría ir? Es precisamente por esta razón que nadie siente la ira de Dios, que nadie busca una forma de complacer a Dios ni trata de acercarse a Él, y, lo que es más, es la razón por la que nadie busca comprender el sufrimiento y el dolor de Dios. Incluso después de escuchar la voz de Dios, el hombre continúa en su propio, persiste en apartarse de Dios, evadiendo la gracia y el cuidado de Dios, y rehuyendo a Su verdad, y prefiere venderse a sí mismo a Satanás, el enemigo de Dios. Y ¿quién ha pensado —si el hombre persiste en su obstinación— en cómo Dios actuará hacia esta humanidad que lo ha rechazado sin mirar atrás? Nadie sabe que la razón de los recordatorios y exhortaciones repetidas de Dios es que Él ha preparado en sus manos una calamidad como no ha habido antes, una calamidad que será insoportable para la carne y el alma del hombre. Esta calamidad no es solamente un castigo de la carne, sino también, del alma. Necesitas saber esto: cuando el plan de Dios fracase y cuando Sus recordatorios y exhortaciones no produzcan respuesta alguna, ¿qué clase de ira desatará? No se parecerá en nada a lo que algún ser creado haya experimentado o escuchado. Así pues, Yo digo que esta calamidad no tiene precedentes y jamás se repetirá, pues el plan de Dios es crear a la humanidad una sola vez y salvarla una sola vez. Es la primera vez y, también, la última. Por tanto, nadie puede comprender las escrupulosas intenciones y la ferviente expectativa con las que Dios salva a la humanidad esta vez.

Extracto de ‘Dios es la fuente de la vida del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

Anterior: 4. Si no creemos en Dios y solo actuamos con virtud, hacemos el bien y no el mal, ¿nos salvará Dios?

Siguiente: 7. Algunas personas piensan que creer en Dios significa comprometerse a ir a la iglesia los domingos, ofrecer donaciones y obras de caridad, y asistir a las actividades de la iglesia con regularidad. Creen que, si hacen estas cosas, serán salvas. ¿Están estas ideas en consonancia con la voluntad de Dios?

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