Pregunta 14: Muchos hermanos y hermanas idolatran a los pastores y ancianos de corazón. Ellos no comprenden por qué los pastores y ancianos, que suelen interpretar y exaltar la Biblia, todavía odian la verdad y se oponen y condenan a Dios Todopoderoso encarnado. ¿Interpretar y exaltar la Biblia es lo mismo que dar testimonio del Señor y exaltarle?

Respuesta: En el mundo religioso ya se está creando una tendencia. Aquellos que interpretan mejor la Biblia y aquellos que conocen más la teoría bíblica son enormemente alabados e idolatrados. Las personas que saben interpretar los misterios bíblicos y las profecías son las más idolatradas. En consecuencia, muchas personas idolatran a los pastores y ancianos de la iglesia. Todas ellas consideran que interpretar y exaltar la Biblia es dar testimonio del Señor y exaltarle. La mayoría de ellas se sienten contrariadas y confusas cuando ven que los pastores y ancianos se oponen a la obra de Dios Todopoderoso en los últimos días y la condenan. Por un lado, ellos creen que el hecho de que los pastores y ancianos interpreten y exalten la Biblia significa que están dando testimonio del Señor. Por otro lado, todo lo que expresa Dios Todopoderoso es verdad, pero ¿por qué los pastores y ancianos se oponen a Él y lo condenan? ¿Condenan a Dios Todopoderoso porque su nombre no es el Señor Jesús? Sin embargo, todo lo que expresa Dios Todopoderoso es verdad, ¡así que Él no debería ser condenado! Entonces, ¿por qué los pastores y ancianos se oponen y condenan con tanta fiereza a Dios Todopoderoso, que expresa la verdad? Muchas personas no lo entienden. En realidad, no es tan difícil explicar este problema. Si recordáis cuando el Señor Jesús vino a realizar Su obra, los principales sacerdotes, escribas y fariseos judíos ¿no lo condenaron y se opusieron a Él de la misma forma? ¿No lo crucificaron? ¿Eso no se debió a que el nombre del Señor Jesús no era Mesías? ¿No fue porque expresaba muchas verdades? Veían que las palabras del Señor Jesús tenían autoridad y poder y que Él podía hacer milagros. Veían que miles de personas lo seguían. Toda Judea quedó conmocionada. Si dejaban que el Señor Jesús difundiera Su obra, el propio judaísmo sería destruido. Las consecuencias para el judaísmo serían inimaginables. Por tanto, fomentaron el odio hacia el Señor Jesús y el deseo de acabar con Él. Fue así como terminó el Señor Jesús crucificado por ellos. En aquel entonces, los principales sacerdotes, escribas y fariseos, ¿no interpretaban y exaltaban la Biblia? Entonces, ¿por qué crucificaron al Señor Jesús? ¿no fue simplemente porque los fariseos detestaban la verdad y la obra de Dios? Para proteger su posición y sustento, fueron crueles y despiadados con el Dios que expresaba la verdad. Como veis, ¡estaban dispuestos a cometer cualquier acto malvado para oponerse a Dios! ¡No es difícil ver que la verdadera naturaleza de estos principales sacerdotes, escribas y fariseos es detestar la verdad y oponerse a Dios! Ellos interpretaban y exaltaban la Biblia para mantener su posición y sustento. Estaban llenos de odio hacia Dios y hacia la verdad. Por tanto, cuando el Señor Jesús expresó la verdad y realizó Su obra, su verdadera naturaleza: odiar la verdad y oponerse a Dios, se reveló totalmente. Como podéis ver, que la gente pueda oponerse a Dios o no, no depende de cómo interprete la Biblia, sino de su naturaleza. La gente cuya naturaleza detesta la verdad y se opone a Dios, por muy bien que interprete la Biblia, no va a poder cambiar el odio a la verdad y la oposición a Dios que lleva dentro. ¿No utilizaban los fariseos su interpretación de la Biblia para condenar al Señor Jesús y oponerse a Él? Esto es algo que Dios reveló hace mucho tiempo a través de Su obra. ¿Aún no lovemos claro?

Tanto los fariseos como los pastores y ancianos interpretan y exaltan la Biblia. Pero ¿cómo pueden seguir oponiéndose y condenando a Dios encarnado? Todavía debemos entender otra verdad: la Biblia sólo es el testimonio de Dios; en ella se recoge Su obra durante la Era de la Ley y la Era de la Gracia. Dios expresa algo de verdad en cada etapa de Su obra. La gente encuentra en Sus palabras Su carácter y todo lo que Él tiene y es. Por tanto, cada vez que la gente experimenta una etapa de la obra de Dios, comprende algo de la verdad y sabe más de Él. A lo largo de las tres etapas de la obra de Su plan de gestión, Dios revela poco a poco Su carácter inherente, todo lo que Él tiene y todo lo que Él es. En la Era del Reino, Dios revela completamente Su carácter justo, Su omnipotencia, Su sabiduría, Su autoridad y Su gloria inherentes. Si sólo conocemos a Dios por Su obra de la Era de la Ley y de la Era de la Gracia, tenemos un conocimiento muy limitado de Él. Así ocurrió durante la Era de la Ley, cuando los creyentes reconocieron la existencia real y las obras sabias de Dios a través de la obra de Jehová Dios. Aprendieron que las leyes de Jehová Dios no se podían infringir. En la Era de la Gracia, cuando los creyentes vieron la obra del Señor Jesús, supieron que era el Redentor de la humanidad, el Dios compasivo y misericordioso. Sin embargo, no conocieron la esencia de Dios ni Su carácter justo inherente. No llegaron a conocer realmente a Dios. Así pues, podemos ver que si sólo conocemos a Dios por Su obra y Sus palabras de la Era de la Ley y de la Era de la Gracia, nuestro conocimiento de Él será muy parcial. Sólo conoceremos una parte de Su carácter y de lo que Él es. No podemos lograr un verdadero conocimiento de Dios. cuando las personas que no conocen a Dios interpretan la Biblia, son muy propensas a definirlo y a oponerse a Él. ¿Es eso verdad? Sin embargo, los principales sacerdotes, escribas y fariseos judíos no sólo no conocían a Dios, sino que, más importante aún, tenían una naturaleza satánica: detestaban la verdad y se oponían a Dios. ¡Ese fue su error fatal! Si hubieran tenido buen corazón, ¡no habrían crucificado al amable Señor Jesús, Redentor de la humanidad, aunque no conocieran a Dios! no había sitio para Dios en los corazones de los fariseos. Su posición y su sustento eran más importantes que todo lo demás. Por tanto, cuando la obra de Dios amenazó su posición y su sustento, Lo consideraron un enemigo y acabaron con Su vida. Como podéis observar, ¡su corazón, su naturaleza y su esencia eran altamente tóxicos! ¡No me extraña que Dios les dijera que eran una raza de víboras! Los líderes del mundo religioso no conocen a Dios, no obstante, aquellos que lo condenan y se oponen a Él frenéticamente serán expuestos como anticristos. Por supuesto, algunos líderes religiosos tienen sus propias nociones acerca de la obra de Dios, pero su corazón temeroso de Él les impide condenarlos u oponerse a Él de palabra. Por ejemplo, cuando el Señor Jesús realizó Su obra, Gamaliel, maestro de la ley, no lo condenó. En medio de la noche, Nicodemo pudo buscar la verdad del Señor Jesús. Todos estos son hechos registrados en la Biblia. Como veis, si la gente cree en Dios, pero no lo conoce ni tiene un corazón temeroso de Él, cuando le sirven también son propensos a oponerse a Él. Si las personas de corazón ponzoñoso, cuya naturaleza odia la verdad, se convierten en líderes religiosos, antes o después quedarán al descubierto como anticristos. ¡Esta es una verdad que nadie puede negar! ¿Ahora todos lo tenéis claro? En aquel entonces, el Señor Jesús dejó al descubierto y maldijo gravemente a los fariseos hipócritas. En los últimos días, Dios Todopoderoso ha dejado al descubierto, juzgado y condenado a los pastores y ancianos que tienen la esencia del anticristo de engañar a los demás con sus interpretaciones de la Biblia y oponerse a Dios. Leamos otros dos pasajes de la palabra de Dios Todopoderoso. “Hay algunos que leen la Biblia en grandes iglesias y la recitan todo el día, pero ninguno de ellos entiende el propósito de la obra de Dios. Ninguno de ellos es capaz de conocer a Dios y ninguno de ellos es mucho menos conforme a la voluntad de Dios. Son todos personas inútiles y viles, que se ponen en alto para enseñar a Dios. Se oponen voluntariamente a Él, aunque lleven Su estandarte. Afirman tener fe en Dios, pero aun así comen la carne y beben la sangre del hombre. Todas esas personas son diablos que devoran el alma del hombre, demonios que molestan deliberadamente a aquellos que tratan de entrar en el camino correcto y piedras de tropiezo que obstruyen a los que buscan a Dios. Pueden parecer de ‘buena constitución’, pero ¿cómo van a saber sus seguidores que no son más que anticristos que llevan a la gente a levantarse contra Dios? ¿Cómo van a saber sus seguidores que son diablos vivientes dedicados a devorar a las almas humanas?” (‘Todas las personas que no conocen a Dios son las que se oponen a Él’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Su actitud siempre es de hostilidad hacia la nueva obra de Dios; nunca tienen la mínima disposición de someterse y jamás se han sometido o humillado de buen grado. Ellos se exaltan a sí mismos ante los demás y nunca se someten a nadie. Delante de Dios, consideran que son los mejores para predicar la palabra y los más hábiles para obrar en los demás. Nunca desechan los ‘tesoros’ que poseen, sino que los tratan como herencias familiares para adorar, para predicar al respecto a los demás, y los usan para sermonear a los necios que los idolatran. […] Consideran que predicar la palabra (doctrina) es su tarea suprema. Año tras año y generación tras generación, se dedican vehementemente a hacer que su deber ‘sagrado e inquebrantable’ se cumpla. Nadie se atreve a tocarlos; ni una sola persona se atreve a reprenderlos abiertamente. Se convierten en ‘reyes’ en la casa de Dios y causan estragos mientras oprimen a los demás de una era a otra. Este grupo de demonios busca unirse y derribar Mi obra; ¿cómo puedo permitir que estos demonios vivientes existan delante de Mis ojos?” (‘Los que obedecen a Dios con un corazón sincero, con seguridad serán ganados por Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”). Las palabras de Dios Todopoderoso revelan claramente la esencia de los pastores y ancianos: ellos interpretan la Biblia, pero se oponen a Dios. Los pastores y ancianos no conocen a Dios; por el contrario, lo definen y se oponen a Él. Esto es especialmente cierto de aquellos que condenan a Dios Todopoderoso o blasfeman contra Él; su naturaleza y esencia son las de los fariseos que crucificaron al Señor Jesús. Todos ellos son personas satánicas y malvadas que detestan la verdad. Todos son anticristos dejados al descubierto por la obra de Dios; son ellos quienes han vuelto a crucificar a Dios. ¡Dios los ha maldecido a todos!

Dar testimonio del Señor y exaltarle de verdad no tiene que ver con la manera en que los hombres interpretan la Biblia. La clave está en si pueden practicar las palabras de Dios y experimentar Su obra. Si los hombres aman la verdad, recibirán la iluminación del Espíritu Santo, así como una experiencia y un conocimiento verdaderos de la palabra de Dios. Este conocimiento nace de practicar y experimentar Sus palabras. En eso consiste conocer realmente a Dios. ¡Comunicar estas experiencias y testimonios reales es el verdadero significado de exaltar a Dios y dar testimonio de Él! El verdadero conocimiento de Dios del que hablan quienes le exaltan y dan testimonio de Él no proviene de sus nociones, de su imaginación ni de su lógica; indudablemente, no proviene de su interpretación literal de las palabras de Dios. Quienes exaltan a Dios y dan testimonio de Él se centran en comunicar Sus palabras de la Biblia, Su voluntad, Sus exigencias a la gente, Su carácter y todo lo que Él tiene y es, para que las personas comprendan Su voluntad y Su carácter y para que lo conozcan de verdad. Es así como las personas pueden temer y obedecer realmente a Dios. Estas interpretaciones bíblicas y estos mensajes sobre las palabras de Dios son el modo de exaltar y dar testimonio verdadero de Él. Sin embargo, cuando los pastores y ancianos interpretan la Biblia, ¿realmente pueden explicar la esencia de la verdad de las palabras de Dios? ¿Pueden explicar Su voluntad o dar testimonio de Su carácter? ¿Consiguen que otros conozcan, obedezcan o temer a Dios? Cierto, los hechos nos han demostrado que la mayoría de los pastores y ancianos del mundo religioso detestan la verdad y se oponen a Dios; esa es su verdadera naturaleza. Ellos no practican las palabras de Dios ni experimentan Su obra; no comprenden Su voluntad ni Sus exigencias en absoluto, y, con total certeza, no comprenden Su carácter ni todo lo que Él tiene y es. De ahí su incapacidad para transmitir el verdadero conocimiento de Dios y para dar testimonio de la esencia divina o de las cualidades admirables del Señor Jesús. Ellos solamente interpretan conocimientos bíblicos y teoría teológica, o las historias de ciertos personajes de la Biblia, además del contexto histórico, para que la gente los admire y respete. No sólo eso, la mayor parte del tiempo, los pastores y ancianos interpretan las palabras del hombre, como las de Pablo en la Biblia. Según Pablo: “Toda la escritura viene de la inspiración de Dios”, consideran las palabras de la Biblia como palabras de Dios. Esto ha hecho que todo el mundo religioso haya tomado las palabras de los apóstoles como palabras de Dios y que haya dicho a los creyentes que las practiquen y observen. Ellos citan las palabras de los apóstoles cada vez más a menudo en sus sermones, mensajes y testimonios. Sin embargo, cada vez citan menos a Dios y al Señor Jesús. El resultado final es que todas las palabras de Dios y del Señor Jesús en la Biblia han sido sustituidas y anuladas. El lugar del Señor Jesús en el corazón de las personas disminuye continuamente, mientras que el de Pablo y de otros sigue creciendo. Esto ha hecho que las palabras de Pablo y de otros hombres de la Biblia ocupen el corazón de los hombres. La gente cree en el nombre del Señor Jesús, pero en realidad actúa según las palabras bíblicas de hombres como Pablo. Ellos siguen su propio camino de fe en Dios. ¿Cómo pueden los que creen en Dios de este modo evitar salirse del camino del Señor? ¿Cómo puede este tipo de servicio estar de acuerdo con la voluntad de Dios? Por ejemplo, respecto a la entrada en el reino de los cielos, el Señor Jesús dijo lo siguiente: “sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” (Mateo 7:21). A pesar de ello, los pastores y ancianos hablan de la salvación yla entrada en el reino de los cielos según las palabras de Pablo. Esta es una traición absoluta a las palabras del Señor Jesús. El resultado es que la mayoría de los creyentes no saben seguir la voluntad de Dios. Tienen incluso menos claro qué tipo de gente puede entrar en el reino de los cielos. La gente usa las palabras de Pablo como lema: “He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la fe. En el futuro me está reservada la corona de justicia […]” (2 Timoteo 4:7-8). Los pastores y ancianos enseñan a los demás que, si trabajan para el Señor como hizo Pablo y soportan el sufrimiento, entrarán en el reino de los cielos. Ellos sustituyen las palabras de Dios por las de los hombres y excluyen las palabras de Dios. El resultado es que desorientan a la gente. Cuando interpretan así la Biblia, ¿exaltan a Dios o dan testimonio de Él? ¡Creo que se oponen directamente a Él! ¡Este es un problema muy grave! Los ancianos y pastores religiosos suelen sustituir las palabras de Dios por las palabras del hombre en la Biblia. Ahora tenemos claro cuáles son las consecuencias de esto, ¿verdad? ¿Cómo es posible que mucha gente crea durante años en el Señor y que aún no lo conozca? ¿Por qué nunca experimenta Sus palabras de verdad? ¿Cómo puede recibir la verdad o la vida la gente que cree en Él de este modo? ¿No será porque los pastores y ancianos interpretan y dan testimonio continuamente de las palabras del hombre en la Biblia e instan a sus seguidores a aferrarse a ellas? ¿Cómo pueden exaltar al Señor o dar testimonio de Él interpretando así la Biblia? ¿Cómo puede este tipo de servicio estar de acuerdo con la voluntad de Dios? Ellos no se diferencian de los hipócritas fariseos; unos y otros siguen un camino de servicio a Dios y al mismo tiempo se oponen a Él. En los últimos días, cuando Dios encarnado se aparece y realiza Su obra, se oponen a ella y la condenan sin escrúpulos, lo que revela su naturaleza satánica oculta: que detestan la verdad y se oponen a Dios. Al final Dios los maldecirá y castigará. Como dice Dios Todopoderoso: “Simplemente observa a los líderes de cada denominación: son todos arrogantes y farisaicos e interpretan la Biblia fuera de contexto y según su propia imaginación. Todos confían en los dones y la erudición para hacer su obra. Si fueran incapaces de predicar nada, ¿les seguirían esas personas? Después de todo, poseen cierto conocimiento y pueden predicar sobre cierta doctrina o saben cómo convencer a los demás y cómo usar algunos artificios. Los usan para llevar a las personas ante ellos y engañarlas. Esas personas creen en Dios sólo de nombre, pero, en realidad, siguen a sus líderes. Si se encuentran con alguien que predica el camino verdadero, algunos de ellos dicen: ‘Tenemos que consultarle a nuestro líder respecto a nuestra creencia’. Su fe tiene que pasar por un ser humano. ¿No es esto un problema? ¿En qué se han convertido, pues, esos líderes? ¿Acaso no se han vuelto fariseos, falsos pastores, anticristos y obstáculos para que las personas acepten el camino verdadero?” (‘Sólo la búsqueda de la verdad es la verdadera creencia en Dios’ en “Registros de las pláticas de Cristo”). Dios Todopoderoso ha revelado claramente la esencia que se resiste a Dios los pastores y ancianos. Los que verdaderamente creen y buscan la verdad deben comprenderla: los ancianos y pastores religiosos citan la Biblia fuera de contexto y la malinterpretan para oponerse a Dios. Así podremos escapar de su engaño y control y regresar ante el trono de Dios.

La obra de Dios Todopoderoso de los últimos días ha dejado al descubierto a estos pastores y ancianos, anticristos demoníacos del mundo religioso. De no ser así, nadie vería que su exaltación y su interpretación de la Biblia son en realidad formas maliciosas de engañar y de controlar a la gente, tampoco verían la verdad: que están fundando su propio reino independiente como enemigos de Dios. En aquel entonces, los fariseos exaltaban y daban testimonio de la Biblia; limitaban a Dios a su ámbito. No buscaban la verdad ni querían seguir la huella de Dios. El resultado fue que crucificaron al Señor Jesús, justificándose en que Él se había negado a seguir el Antiguo Testamento. ¡Cometieron un pecado gravísimo! Las pastores y ancianos en los últimos días son como los fariseos. Exaltan y dan testimonio de la Biblia y definen a Dios en ella. También difunden falacias diciendo “No existen palabras ni obras de Dios fuera de la Biblia”; “Creer en la Biblia es creer en Dios. La Biblia representa a Dios; si te apartas de ella, ya no crees en Dios”. Con estas frases engañan a la gente para que crea en la Biblia y la idolatre. Tratan la Biblia como si fuera Dios. Le sustituyen a Él por la Biblia. Los pastores y ancianos utilizan estos métodos secretos y turbios para apartar a la gente de Dios y atraerla a la Biblia. Así, la gente pierde su relación con Dios inconscientemente. Aquellos que antes creían en Él ahora sólo creen en la Biblia. La Biblia se convierte en el Señor, el Dios de su corazón. Por tanto, su fe ciega en la Biblia y su veneración por ella los conducen a adorar y seguir a los eruditos bíblicos: los pastores y ancianos. En cuanto a los pastores y ancianos, utilizan la Biblia como herramienta de control del mundo religioso y para satisfacer sus propias ambiciones. Exaltan e interpretan la Biblia fuera de contexto para engañar, atrapar y controlar a la gente. Inconscientemente llevan a la gente por el camino de idolatrar y seguir a los hombres, y de oponerse a Dios y ser Sus enemigos. Engañan a la gente para que piense que idolatrar la Biblia y aferrarse a ella es creer en Dios y tener Su presencia. En consecuencia, esta gente no busca ni investiga la obra de Dios en los últimos días y pierde su última oportunidad de salvación. ¡Este es realmente el plan más perverso y astuto de Satanás, es verdaderamente dañino! Así pues, podemos ver que ¡los pastores y ancianos del mundo religioso son un grupo de auténticos fariseos y estafadores! ¡Son unos falsos pastores y anticristos que engañan y controlan a los elegidos de Dios! El mundo religioso está controlado por un conjunto de fariseos y anticristos demoníacos que se oponen a Dios. Hace tiempo que dejó de ser un lugar donde Dios podía realizar Su obra. Se ha convertido en un campamento satánico que considera a Dios su enemigo. ¡Hace mucho que se convirtió en la gran ciudad de Babilonia! ¡¿Cómo no va a caer la Babilonia religiosa bajo la ira de Dios?!

La historia de oposición a Dios por parte del mundo religioso se remonta al menos hasta el final de la Era de la Ley. Cuando Dios se encarnó y realizó Su obra por primera vez en la Era de la Gracia, los fariseos y anticristos llevaban mucho tiempo controlando el mundo religioso. Se convirtieron en la oposición a la obra de redención del Señor Jesús. Cuando Dios Todopoderoso, Cristo de los últimos días aparezca y realice Su obra, el mundo religioso se erigirá en enemigo de la obra del juicio de Dios en los últimos días. No sólo condena fanáticamente a Dios Todopoderoso y blasfema contra Él, sino que también colabora con el régimen satánico del PCCh para perseguir y reprimir a la Iglesia de Dios Todopoderoso. Ellos han cometido el terrible pecado de volver a crucificar a Dios. El Señor Jesús no sólo maldijo a los fariseos y reveló la oscuridad del mundo religioso, sino que cuando Dios Todopoderoso realiza Su obra de juicio en los últimos días, Él sigue revelando la verdadera esencia de los pastores y ancianos: su oposición a Dios. Además, maldice a los anticristos que han vuelto a crucificar a Dios. ¡Esto da mucho que pensar! En ambas ocasiones, Dios se ha encarnado y ha condenado y maldecido el mundo religioso. ¿Qué demuestra esto? Los elegidos de Dios por fin comprenden que el mundo religioso, Babilonia la grande, está destinado a caer. El mundo religioso sólo cree en el nombre de Dios, pero nunca lo exalta ni da testimonio de Él. Ellos realmente no ponen en práctica Su voluntad. no pueden llevar ante Su trono a Sus elegidos. Y por supuesto, no pueden guiarles por el buen camino para que comprendan la verdad y conozcan a Dios mediante la práctica y la experiencia de Sus palabras. Los líderes religiosos van totalmente en contra de la voluntad de Dios. Ellos no practican la verdad, sino que predican conocimientos bíblicos y teoría teológica para presumir y para que la gente los admire y los venere. Guían a los creyentes por el camino hipócrita de los fariseos. Perjudican y destruyen a los elegidos de Dios. Todos los líderes religiosos se han convertido en herramientas de Satanás, en auténticos anticristos. Durante las tres etapas de Su obra de salvación, Dios se ha encarnado dos veces para redimir y salvar a la humanidad. Todo el mundo religioso es enemiga de Cristo y se ha convertido en un obstáculo para la obra de salvación de Dios. Ellos han ofendido Su carácter y, en consecuencia, Dios los ha maldecido y castigado. Como dicen las profecías: “¡Cayó, cayó la gran Babilonia! Se ha convertido en habitación de demonios, en guarida de todo espíritu inmundo […]” (Apocalipsis 18:2). “¡Cayó, cayó la gran Babilonia!; la que ha hecho beber a todas las naciones del vino de la pasión de su inmoralidad” (Apocalipsis 14:8). “¡Ay, ay, la gran ciudad, Babilonia, la ciudad fuerte!, porque en una hora ha llegado tu juicio” (Apocalipsis 18:10).

Veamos cómo condena Dios Todopoderoso tanto a estos anticristos que se oponen fanáticamente a Dios como al mundo religioso controlado por ellos. Las palabras relevantes de Dios: “Cristo viene en los últimos días para que a todos los que verdaderamente creen en Él les pueda proveer la vida. […] Si no eres capaz de reconocerlo y en cambio lo condenas, blasfemas y hasta lo persigues, entonces estás destinado a arder por toda la eternidad y nunca entrarás en el reino de Dios. Porque este Cristo es Él mismo la expresión del Espíritu Santo, la expresión de Dios, Aquel a quien Dios le ha confiado hacer Su obra en la tierra. Y por eso digo que si no puedes aceptar todo lo que el Cristo de los últimos días hace, entonces blasfemas contra el Espíritu Santo. La retribución que deben sufrir los que blasfeman contra el Espíritu Santo es obvia para todos. […] Porque al que tú te resistes no es un hombre, lo que niegas no es algún ser diminuto, sino a Cristo. ¿Sabes cuáles serán las consecuencias de esto? No habrás cometido un pequeño error, sino que habrás cometido un crimen atroz” (‘Solo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Recuerda lo que siguió después de que los judíos clavasen a Jesús en la cruz hace 2000 años. Los judíos fueron expulsados de Israel y huyeron a países alrededor del mundo. Muchos murieron asesinados, y toda la nación judía se vio sometida a una destrucción sin precedentes. Habían clavado a Dios en la cruz —cometieron un pecado atroz— y provocaron Su carácter. Se les hizo pagar por lo que hicieron y se les hizo cargar con todas las consecuencias de sus actos. Condenaron a Dios, lo rechazaron y, por tanto, sólo tenían un destino: ser castigados por Él. Esta fue la amarga consecuencia y el desastre que sus gobernantes trajeron a su país y nación” (‘Dios preside el destino de toda la humanidad’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Confiamos en que ningún país o poder pueda interponerse en el camino de lo que Dios quiere lograr. Aquellos que obstruyen Su obra, se resisten a Su palabra e interrumpen y perjudican Su plan serán castigados por Él en última instancia. Quien resiste la obra de Dios será enviado al infierno; cualquier país que lo haga, será destruido; cualquier nación que se levante para oponerse a la obra de Dios será barrida de esta tierra, y dejará de existir” (‘Dios preside el destino de toda la humanidad’ en “La Palabra manifestada en carne”).

No obstante, mientras el viejo mundo continúe existiendo, lanzaré Mi furia sobre sus naciones, promulgando abiertamente Mis decretos administrativos por todo el universo, y enviaré castigo a quienquiera que los viole:

Cuando vuelvo Mi rostro al universo para hablar, toda la humanidad oye Mi voz, y, así, ve todas las obras que en todo el universo Yo he forjado. Los que van en contra de Mi voluntad, es decir, los que se oponen a Mí con los hechos del hombre, caerán bajo Mi castigo. […] Las muchas naciones que hay dentro del universo serán divididas de nuevo y reemplazadas por Mi reino, de forma que las naciones sobre la tierra desaparecerán para siempre y todas ellas se convertirán en un reino que me adorará; todas las naciones de la tierra serán destruidas, y dejarán de existir. De los seres humanos del universo, todos los pertenecientes al diablo serán exterminados y Mi fuego ardiente abatirá a todos los que adoran a Satanás, es decir que, excepto los que están ahora dentro de la corriente, el resto quedará reducido a cenizas. Cuando Yo castigue a los muchos pueblos, los del mundo religioso regresarán en grados diferentes a Mi reino, conquistados por Mis obras, porque habrán visto la llegada del Santo cabalgando sobre una nube blanca. Toda la humanidad seguirá a su propia especie, y recibirá castigos que variarán según lo que hayan hecho. Todos aquellos que se han opuesto a Mí perecerán; en cuanto a aquellos cuyos actos en la tierra no me han involucrado, seguirán existiendo en la tierra bajo el gobierno de Mis hijos y de Mi pueblo debido a la forma como se han comportado. Yo me revelaré a las innumerables personas y naciones, y con Mi propia voz resonaré por la tierra, proclamando la terminación de Mi gran obra, para que toda la humanidad la vea con sus propios ojos” (‘Capítulo 26’ de Las palabras de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”).

¡El mundo está cayendo! ¡Babilonia está paralizada! ¡Oh, el mundo religioso! ¿Cómo no podría ser destruido por Mi autoridad en la tierra? ¿Quién sigue atreviéndose a desobedecerme y a oponerse a Mí? ¿Los escribas? ¿Todos los oficiales religiosos? ¿Los gobernantes y las autoridades sobre la tierra? ¿Los ángeles? ¿Quién no celebra la perfección y la plenitud de Mi cuerpo? Entre todos los pueblos, ¿quién no canta Mis alabanzas sin cesar? ¿Quién no está indefectiblemente feliz? […] ¿Cómo no iban a perecer los países de la tierra? ¿Cómo no iban a caer? ¿Cómo no iba a vitorear Mi pueblo? ¿Cómo no iba a cantar con gozo?” (‘Capítulo 22’ de Las palabras de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”).

Todas las frases de las palabras de Dios Todopoderoso son la verdad y tienen autoridad y poder; ellas muestran la justicia, la majestad, la ira y el carácter de Dios, que no admite ofensa. Quienes se opongan a Dios, interrumpan o alteren Su obra, sin duda recibirán de Él las penas y el castigo que merecen. En la Era de la Ley, los ciudadanos de Sodoma renegaban de Dios y se oponían a Él públicamente. Enfurecieron Su carácter y Dios los destruyó a todos hasta dejarlos reducidos a cenizas. En la Era de la Gracia, los principales sacerdotes, escribas y fariseos judíos se oponían y condenaban públicamente al Señor Jesús. Se confabularon con el Gobierno romano para crucificarle. Cometieron un grave pecado que ofendió el carácter de Dios. Toda la nación judía fue sometida a una destrucción sin precedentes. En los últimos días, los líderes religiosos juzgan a Dios Todopoderoso, se oponen a Él y lo condenan abiertamente. Incluso colaboran y se confabulan con el demoníaco PCCh para reprimir, detener y perseguir a los hermanos y hermanas que difunden el evangelio del reino. Hace tiempo que cometieron los pecados atroces de blasfemar contra el Espíritu Santo y de crucificar de nuevo a Dios. Su conducta perversa es incluso peor que la de los hombres de Sodoma e incomparablemente peor que la de los judíos fariseos. Ellos son los anticristos dejados al descubierto por la obra de Dios en los últimos días. ¡Son la malvada fuerza religiosa que se ha opuesto a Dios con mayor severidad y fanatismo en toda la historia! El mundo religioso está formado íntegramente por fuerzas malvadas opuestas a Dios. Es un nido de anticristos demoníacos. Es un firme bastión que intenta estar a la misma altura que el reino de Cristo. ¡Es un campamento satánico de enemigos acérrimos de Dios que se obstinan en rebelarse contra Él! ¡El carácter justo de Dios no admite ofensa ni Su santidad puede mancillarse! La obra de Dios en los últimos días es el comienzo de una nueva era y el final de una era antigua. El mundo religioso controlado por todo tipo de anticristos demoníacos, así como este malvado mundo, pronto serán destruidos por los desastres de Dios en los últimos días. ¡Ya ha llegado el justo castigo de Dios! Como dice Dios Todopoderoso: “¡El mundo está cayendo! ¡Babilonia está paralizada! ¡Oh, el mundo religioso! ¿Cómo no podría ser destruido por Mi autoridad en la tierra?” (‘Capítulo 22’ de Las palabras de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”).

Extracto del guion de la película de “La ciudad será destruida”

Anterior: Pregunta 13: A través de la lectura de la Biblia, todos sabemos que los judíos fariseos se opusieron al Señor Jesús y lo condenaron. Sin embargo, la mayoría aún no comprende que, cuando el Señor Jesús realizó Su obra, los fariseos sabían que Sus palabras tenían autoridad y poder; y aun así, siguieron oponiéndose a Él y condenándolo de forma fanática. Lo crucificaron. ¿Cuáles eran su naturaleza y su esencia?

Siguiente: Pregunta 1: Sin embargo, el apóstol Pablo dijo una vez: “He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la fe. En el futuro me está reservada la corona de justicia […]” (2 Timoteo 4:7-8). Entonces, actuar según las palabras de Pablo implica que estamos haciendo la obra de Dios. En ese caso, sin duda podremos entrar en el reino de los cielos y obtener las recompensas.

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