111 Los que aman a Dios son verdaderamente felices

1 Amamos a Dios y somos bendecidos. Honramos a Dios por Su grandeza y nos inclinamos ante Él en adoración. Leer las palabras de Dios y comprender la verdad, y vivir ante Él es una gran alegría. Al abandonar nuestra carne y desprendernos de lo mundano, nuestros espíritus son liberados y verdaderamente libres. Al ser considerados con la voluntad de Dios y cumplir bien con nuestro deber, nuestros corazones están en paz y sentimos gozo. Amamos a Dios y somos bendecidos. Aceptamos el juicio y somos purificados. Amamos a Dios y somos bendecidos. Practicamos la verdad y obedecemos a Dios. Amamos a Dios y somos bendecidos. Hacemos la voluntad de Dios como nuestro obligado deber. Amamos a Dios y somos bendecidos. Veneramos a Dios y vivimos en la luz, y somos verdaderamente bendecidos por amar a Dios. Amamos a Dios y somos bendecidos. Amamos a Dios y somos bendecidos.

2 Amamos a Dios y somos bendecidos. Buscamos la verdad y conocemos a Dios. En las pruebas y tribulaciones, Dios está con nosotros, nuestros corazones están tranquilos y tenemos en qué apoyarnos. A través del juicio y el castigo, somos purificados, y nuestro amor por Dios se vuelve más puro. Podemos pensar igual que Dios, y lo exaltaremos y daremos testimonio de Él para siempre. Amamos a Dios y somos bendecidos. Seguiremos a Dios fielmente hasta el final. Amamos a Dios y somos bendecidos. Dedicamos nuestras vidas sólo a Dios. Amamos a Dios y somos bendecidos. Podemos convertirnos en confidentes de Dios. Amamos a Dios y somos bendecidos. Heredaremos las promesas y bendiciones de Dios, y somos verdaderamente bendecidos por amar a Dios. Amamos a Dios y somos bendecidos. Amamos a Dios y somos bendecidos.

Anterior : 110 Ama a Dios para vivir en la luz

Siguiente : 112 Dios bendice a aquellos que lo aman

Los desastres son frecuentes. ¿Quieres saber cómo recibir al Señor antes de los grandes? Contáctanos ahora y exploremos juntos para encontrar el camino.
Contáctanos
Contacta con nosotros por WhatsApp

Contenido relacionado

29. Después de perder mi estatus

“Úsame, soy Tu creación. Si Tú me haces perfecto, todavía soy Tu creación; si Tú no me haces perfecto, todavía te seguiré amando porque soy Tu creación” (‘Sólo soy Tu pequeña creación’ en “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”).

¿Cuál es la diferencia entre la manera en la que el Señor Jesús obró en la Era de la Gracia y la manera en la que Dios Todopoderoso obra en la Era del Reino?

En la Era de la Gracia, Jesús hizo mucho de esa obra, como curar enfermedades, expulsar demonios, imponer Sus manos sobre el hombre para orar por él y bendecirlo. Sin embargo, continuar haciéndolo no serviría para nada en el presente. El Espíritu Santo obraba de esa forma en ese momento, porque era la Era de la Gracia, y se mostró suficiente gracia al hombre para su disfrute.

Ajustes

  • Texto
  • Temas

Colores lisos

Temas

Fuente

Tamaño de fuente

Interlineado

Interlineado

Ancho de página

Índice

Buscar

  • Buscar en este texto
  • Buscar en este libro