Pregunta 4: Leí unas palabras de Dios Todopoderoso: “La humanidad corrupta necesita más que nadie la salvación del Dios encarnado”. Creo que es un magnífico pasaje de la palabra de Dios, muy práctico y muy importante. El motivo por el cual la humanidad corrupta debe recibir la salvación de Dios encarnado, es un aspecto de la verdad que el hombre debe comprender con urgencia. Háblennos un poco más al respecto.

Respuesta: La humanidad corrupta necesita más que nadie la salvación del Dios encarnado”, explica por completo el significado de la salvación de la humanidad corrupta por parte de la encarnación de Dios. Leamos la palabra de Dios Todopoderoso.

Dios Todopoderoso dice: “Precisamente porque Satanás ha corrompido la carne del hombre y al ser este a quien Dios pretende salvar, Él tiene que adoptar forma de carne para librar batalla contra Satanás y pastorear personalmente al ser humano. Sólo esto es beneficioso para Su obra” (‘Restaurar la vida normal del hombre y llevarlo a un destino maravilloso’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Satanás ha corrompido la carne del hombre y la ha cegado profundamente y la ha dañado terriblemente. La razón fundamental por la que Dios obra personalmente en la carne es porque el objeto de Su salvación es el hombre, que es de la carne, y porque Satanás también usa la carne del hombre para turbar la obra de Dios. La batalla contra Satanás es en realidad la obra de conquistar al hombre y, al mismo tiempo, el hombre también es el objeto de la salvación de Dios. De esta manera, la obra de Dios encarnado es esencial. Satanás corrompió la carne del hombre y el hombre se convirtió en la personificación de Satanás y se volvió el objeto que Dios debe derrotar. Así, la obra de librar la batalla contra Satanás y salvar a la humanidad ocurre en la tierra y Dios se debe hacer humano con el fin de librar la batalla contra Satanás. Esta es una obra de la máxima realidad” (‘La humanidad corrupta necesita más que nadie la salvación del Dios encarnado’ en “La Palabra manifestada en carne”).

La carne del hombre ha sido profundamente corrompida y se ha convertido en algo que se opone a Dios, tanto que incluso abiertamente se opone y niega la existencia de Dios. Esta carne corrupta es simplemente demasiado indisciplinada y no hay nada más difícil con lo cual tratar o cambiar que el carácter corrupto de la carne. Satanás viene a la carne del hombre para provocar disturbios y usa la carne del hombre para perturbar la obra de Dios y perjudicar el plan de Dios y de esta manera el hombre se ha vuelto Satanás y el enemigo de Dios. Para que el hombre sea salvado primero debe ser conquistado. Es por esto por lo que Dios acepta el reto y viene a la carne para hacer la obra que tiene la intención de hacer y librar la batalla contra Satanás. Su meta es la salvación del hombre que se ha corrompido y la derrota y aniquilación de Satanás que se rebela contra Él. Derrota a Satanás por medio de Su obra de conquistar al hombre, mientras que al mismo tiempo salva a la humanidad corrupta. Así, es una obra que consigue dos objetivos a la vez” (‘La humanidad corrupta necesita más que nadie la salvación del Dios encarnado’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Cuando Dios está obrando en la carne, en realidad está librando la batalla contra Satanás en la carne. Cuando obra en la carne, está haciendo Su obra en el reino espiritual y hace toda Su obra en el reino espiritual real en la tierra. El que es conquistado es el hombre, que lo desobedece a Él, el que es derrotado es la personificación de Satanás (por supuesto, este también es el hombre), que está en enemistad con Él, y el que al fin de cuentas es salvado también es el hombre. De esta manera, es hasta más necesario que Dios se haga un humano que tenga el caparazón externo de una creación, para que pueda librar la batalla real contra Satanás y conquistar al hombre, que lo desobedece y posee el mismo caparazón externo que Él, y salva al hombre, que es del mismo caparazón externo que Él y a quien Satanás ha dañado. Su enemigo es el hombre, el objeto de Su conquista es el hombre, y el objeto de Su salvación es el hombre que creó. Así que debe volverse humano y, de esta manera, Su obra se hace mucho más fácil. Es capaz de derrotar a Satanás y conquistar a la humanidad y, además, es capaz de salvar a la humanidad” (‘La humanidad corrupta necesita más que nadie la salvación del Dios encarnado’ en “La Palabra manifestada en carne”).

La palabra de Dios Todopoderoso nos permite reconocer que la razón por la que la humanidad corrupta debe ser salvada por la encarnación de Dios, es que la carne del hombre ha sido totalmente engañada y corrompida por Satanás. Toda la humanidad vive bajo el campo de acción de Satanás, no distinguen el bien del mal, la belleza de la fealdad. No ven la diferencia entre lo positivo y lo negativo; Viven conforme a la filosofía, la ley, y la naturaleza de Satanás, son arrogantes, petulantes, imprudentes y anárquicos.. Son personificaciones de Satanás y se han convertido en degenerados que conspiran con él para oponerse a Dios, pero no lo saben. Dios es el Creador, sólo Él conoce a fondo la auténtica naturaleza de la humanidad, y hasta qué punto se ha corrompido. Y sólo Dios puede exponer y diseccionarla naturaleza satánica y el carácter corrupto del hombre, puede decirle al hombre cómo vivir y comportarse y puede conquistar, purificar y salvar completamente a la humanidad. Aparte de Dios, ningún hombre creado puede comprender la esencia de la corrupción del hombre y, desde luego, tampoco puede otorgar al hombre la verdad sobre cómo actuar como un ser humano. Por tanto, si Dios desea arrancar de las garras de Satanás a la humanidad profundamente corrupta y salvarla, entonces solo la encarnación de Dios, personalmente, expresará la verdad y el carácter de Dios, y le dirá al hombre todas las verdades que debe poseer, permitiéndole comprender la verdad, conocer a Dios y entender las malvadas estrategias de Satanás; y sus diversas ideas absurdas, sólo entonces, el hombre podrá abandonar y rechazar a Satanás y regresar ante Dios. Además, la obra de la encarnación de Dios expone a todos los tipos de hombres porque todos ellos son arrogantes y se niegan a ceder. Cuando Dios se encarna para expresar la verdad, los hombres siempre responden con sus nociones, su oposición e incluso con la guerra. Así, la verdad de la oposición y la traición de la humanidad corrupta hacia Dios, queda totalmente expuesta; y Dios juzga a los hombres, basado la corrupción que revelan y a su auténtica naturaleza. Sólo así, Dios puede llevar a cabo, sin problemas la conquista, la purificación y el perfeccionamiento de la humanidad. El hombre es conquistado y purificado poco a poco mediante el juicio por las palabras de Dios. Cuando el hombre es conquistado totalmente, comienza a obedecer a Dios encarnado, comienza a aceptar y a obedecer el juicio y castigo de Dios, y a experimentar Su obra; él decide buscar la verdad y no volver a vivir conforme a la filosofía y las normas de Satanás. Cuando el hombre vive totalmente conforme a la palabra de Dios, entonces Dios ha derrotado por completo a Satanás y el hombre corrupto es el botín de Su victoria contra Satanás. Básicamente, Dios libera a la humanidad corrupta, del control de Satanás. Sólo la obra de Dios encarnado puede tener ese resultado. Esta es la necesidad absoluta de que Dios se encarne para salvar a la humanidad y sólo Dios encarnado puede conquistarla y salvarla completamente. Las personas utilizadas por Dios no pueden hacer la obra de redimir y salvar a la humanidad.

Sólo si Dios se encarna y viene personalmente a obrar entre los hombres, expresando la verdad para corregir la corrupción, la naturaleza y la esencia del hombre, este podrá ser purificado y salvado. La encarnación de Dios es lo que más necesitamos los seres humanos corruptos. Si solamente creemos en el Dios de los cielos, y únicamente comprendemos y hablamos de las teorías vacías del mundo religioso, nunca conoceremos a Dios ni seremos salvados por Él. Si el hombre corrupto realmente quiere ser salvo, necesita que Dios se haga carne para que Él, personalmente, lo juzgue y lo purifique. En el transcurso del contacto del hombre con el Dios encarnado, Él le permite que lo entienda y lo conozca frente a frente. Como los verdaderos buscadores de la verdad aceptan el juicio y la purificación de Cristo en los últimos días, naturalmente pueden obedecer a Dios, sentir amor por Él en sus corazones y ser rescatados completamente del campo de acción de Satanás. ¿No es esta la mejor manera para que Dios salve y perfeccione a la humanidad? Como Dios está encarnado, tenemos la oportunidad de presentarnos frente a frente ante Él, de experimentar Su obra real, y de recibir la provisión de la palabra certera de Dios y ser pastoreados y regados directamente por Él, de modo que empecemos a apoyarnos en Él, a obedecerlo y a amarlo de verdad. Este resultado práctico no sería posible si Dios no se encarnara para realizar la obra de salvación de la humanidad. Dios Todopoderoso dice: “Lo mejor de Su obra en la carne es que Él puede dejar palabras y exhortaciones exactas y Su voluntad precisa para la humanidad para los que lo siguen, para que después Sus seguidores puedan, de una manera más exacta y más concreta, transmitir toda Su obra en la carne y Su voluntad a toda la humanidad para los que aceptan este camino. Solo la obra de Dios en la carne entre los hombres logra realmente el hecho de que Dios esté y viva junto con el hombre. Solo esta obra cumple el deseo del hombre de contemplar el rostro de Dios, de presenciar la obra de Dios, y de escuchar la palabra personal de Dios” (‘La humanidad corrupta necesita más que nadie la salvación del Dios encarnado’ en “La Palabra manifestada en carne”). “La obra que es de mayor valor para el hombre corrupto es la que le proporciona palabras exactas, metas claras que perseguir y que puede ver y tocar. Solo la obra realista y la guía oportuna son idóneas para los gustos del hombre y sólo la obra real puede salvar al hombre de su carácter corrupto y depravado. Esto solo lo puede lograr el Dios encarnado; solo el Dios encarnado puede salvar al hombre de su antiguo carácter corrupto y depravado” (‘La humanidad corrupta necesita más que nadie la salvación del Dios encarnado’ en “La Palabra manifestada en carne”). “Por lo tanto, la humanidad corrupta está más necesitada de la salvación del Dios encarnado y está más necesitada de la obra directa del Dios encarnado. La humanidad necesita al Dios encarnado para que la pastoree, la apoye, la riegue, la alimente, la juzgue y la castigue y ella necesita más gracia y una mayor redención del Dios encarnado. Solo Dios en la carne puede ser el confidente del hombre, el pastor del hombre, el pronto auxilio del hombre, y todo esto es la necesidad que se tiene de la encarnación hoy y en el tiempo pasado” (‘La humanidad corrupta necesita más que nadie la salvación del Dios encarnado’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Cuando Dios se hace carne para salvar a la humanidad corrupta, puede utilizar el lenguaje de los hombres para expresarles claramente Sus exigencias, Su voluntad, Su carácter y todo lo que Él tiene y es. De esta forma, y sin necesidad de andar buscando, el hombre puede comprender la voluntad de Dios claramente, conocer Sus exigencias y el modo en que debe practicar. Así también, puede tener una comprensión y un conocimiento prácticos de Dios. Lo mismo ocurrió en la Era de la Gracia, cuando Pedro le preguntó al Señor Jesús: “Entonces se le acercó Pedro, y le dijo: Señor, ¿cuántas veces pecará mi hermano contra mí que yo haya de perdonarlo? ¿Hasta siete veces?” (Mateo 18:21). Jésus le dijo directamente a Pedro: “No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete” (Mateo 18:22). Con esto vemos que el Señor Jesús encarnado alimentó y ayudó a los hombres siempre y donde quiera que Él iba, brindándoles la provisión más práctica y clara. En los últimos días, Dios Todopoderoso se ha encarnado entre los hombres, expresando la verdad de acuerdo con su condición real y expresando el carácter de Dios y todo lo que Él tiene y es para apoyar y proveer a la humanidad, señalando todas las inexactitudes e ideas absurdas de la fe del hombre en Dios, informando al hombre de la voluntad y las exigencias de Dios y otorgándole la provisión de vida y el sustento más prácticos y acertados. Por ejemplo, cuando vivimos en rebelión y nos oponemos a Dios sin saberlo, la palabra de Dios nos expone y juzga directamente, lo que nos permite ver, en Su palabra, que nuestra propia naturaleza satánica va contra Él. Cuando seguimos a Dios por nuestro propio beneficio y de forma engreída, Dios expone nuestras deficiencias y nos dice qué creencias debemos abrazar para seguirlo. Cuando malinterpretamos a Dios al experimentar Su juicio, Su palabra nos recuerda las sinceras intenciones con las que salva y juzga a la humanidad, resolviendo nuestros malentendidos sobre Dios, etc. Todos los elegidos de Dios han experimentado profundamente cómo Dios encarnado nos ayuda y nos provee constantemente para que no tengamos que andar buscando. Lo único que debemos hacer es leer más la palabra de Dios Todopoderoso para recibir el alimento y el riego más prácticos de Dios. Mediante la palabra que Dios expresa obtenemos una verdadera comprensión de Su voluntad, Su carácter y todo lo que Él tiene y es, y con ello entendemos cómo buscar para vivir una vida verdadera, y aprendemos a descubrir las maliciosas estrategias de Satanás, viendo claramente que Satanás nos ha corrompido por completo y así nos vamos liberando del pecado y de la oscura influencia de Satanás. En consecuencia, nuestro carácter de vida cambia, tomamos el buen camino y vivimos la realidad de la verdad. La encarnación de Dios ha hecho posible todo esto.

Dios se ha encarnado para obrar y expresar Su palabra, de modo que el hombre reciba la provisión de vida y el sustento más prácticos. Pese a que el hombre tiene muchas nociones sobre la obra del juicio de Dios encarnado, Él ha traído al hombre el camino de la vida y la salvación eterna, ¡y el hombre ha llegado a depender de Él! Leamos otro pasaje de la palabra de Dios Todopoderoso.

No hay manera de imaginar o medir la obra que hace en la carne, porque Su carne es diferente a la de cualquier ser humano carnal; aunque el caparazón externo es idéntico, la esencia no es la misma. Su carne engendra entre los hombres muchas nociones acerca de Dios, sin embargo, Su carne también le puede permitir al hombre adquirir mucho conocimiento y puede, incluso, conquistar a cualquier persona que posea un caparazón externo similar. Porque no es solamente un humano, sino que es Dios con el caparazón externo de un humano y nadie puede desentrañarlo o entenderlo por completo” (‘La humanidad corrupta necesita más que nadie la salvación del Dios encarnado’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Es por causa de la obra de Dios encarnado que Dios se hace una carne con tiene una forma tangible y que el hombre puede ver y tocar. No es un Espíritu sin forma, sino una carne que el hombre puede ver y tener contacto con ella. Sin embargo, la mayoría de los Dioses en los que la gente cree son deidades sin carne que no tienen forma, que también son de una forma libre. De esta manera, el Dios encarnado se ha vuelto el enemigo de la mayoría de los que creen en Dios y los que no pueden aceptar el hecho de la encarnación de Dios se han vuelto, de manera similar, los adversarios de Dios. […] Aunque la mayoría de las personas se han vuelto enemigas de Dios por causa de esta carne, cuando Él concluya Su obra, los que están en Su contra no sólo dejarán de ser Sus enemigos sino que, por el contrario, se convertirán en Sus testigos. Se convertirán en los testigos a los que ha conquistado, los testigos que son compatibles con Él e inseparables de Él. Hará que el hombre sepa la importancia de Su obra en la carne para él y el hombre sabrá la importancia de esta carne para el significado de su existencia, conocerá Su valor real para el crecimiento de su vida y, además, sabrá que esta carne se convertirá en una fuente viva de vida de la que el hombre no soportará apartarse” (‘La humanidad corrupta necesita más que nadie la salvación del Dios encarnado’ en “La Palabra manifestada en carne”).

A pesar que Dios, en Su encarnación en los últimos días, ha tomado la forma de un Hijo del Hombre normal y corriente para salvar y perfeccionar a la humanidad; a pesar de que Él no obra señales ni prodigios, y de que no tiene cualidades sobrehumanas ni una gran prestancia, y de que Él es el objetivo de las ideas, la negación, la oposición y el rechazo del hombre, la verdad que expresa Cristo y la obra del juicio que Él lleva a cabo, le han dado al hombre una provisión de la palabra de Dios y le han permitido alcanzar la verdad y ver Su aparición. Aunque no hemos visto a la persona real de Dios, hemos visto Su carácter inherente y Su esencia santa, que es como si hubiéramos visto Su persona real. Hemos visto que Dios vive entre nosotros de forma real y viva. De verdad sentimos que hemos sido arrebatados ante el trono, experimentando la obra de Dios frente a frente con Él y disfrutando del suministro de agua de vida que fluye del trono. y comenzamos a amar y a obedecer a Dios de verdad. La obra de Dios que hemos experimentado hasta ahora nos ha hecho comprender que Cristo de los últimos días es la mayor salvación de la humanidad corrupta. ¡Es el único camino para conocer a Dios y recibir Su elogio! Leamos otro pasaje de la palabra de Dios Todopoderoso.

Dios Todopoderoso dice: “Esta vez, Dios viene a hacer la obra, no en un cuerpo espiritual, sino en uno muy corriente. Además, no sólo es el cuerpo de la segunda encarnación de Dios, sino también el cuerpo a través del cual Él regresa a la carne. Es una carne muy corriente. No puedes ver nada que lo haga resaltar entre los demás, pero puedes recibir de Él las verdades que nunca antes se han oído. Esta carne insignificante es la personificación de todas las palabras de la verdad de Dios, la que emprende Su obra en los últimos días y la que expresa todo el carácter de Dios para que el hombre lo entienda. ¿No deseas enormemente ver al Dios del cielo? ¿No deseas enormemente entender al Dios del cielo? ¿No deseas enormemente ver el destino de la humanidad? Él te contará todos estos secretos que ningún hombre ha sido capaz de contarte y Él te hablará también de las verdades que no entiendes. Él es tu puerta al reino y tu guía a la nueva era. […] La obra de Dios en los últimos días consiste en permitirle al hombre ver al Dios del cielo vivir entre los hombres sobre la tierra y permitirles que lo conozcan, obedezcan, reverencien y amen. Por esta razón, Él ha regresado a la carne por segunda vez. Aunque lo que el hombre ve hoy es un Dios igual a él, un Dios con una nariz y dos ojos, un Dios sin nada especial, al final Él os mostrará que sin la existencia de este hombre el cielo y la tierra pasarían por un cambio tremendo; sin la existencia de este hombre, el cielo se volvería sombrío, la tierra se convertiría en caos y toda la humanidad viviría entre hambruna y plagas. Él os mostrará que, si Dios encarnado no viniera a salvaros en los últimos días, entonces Dios habría destruido a toda la humanidad hace mucho tiempo en el infierno; sin la existencia de esta carne, seríais para siempre los primeros entre los pecadores y cadáveres, eternamente. Deberíais saber que, sin la existencia de esta carne, toda la humanidad enfrentaría una calamidad inevitable y le resultaría imposible escapar del castigo más severo de Dios para la humanidad en los últimos días. Sin el nacimiento de esta carne corriente, todos vosotros estaríais en un estado en el que rogar por la vida no haría posible vivir, y orar por la muerte no haría posible morir; sin la existencia de esta carne no podríais recibir hoy la verdad y venir ante el trono de Dios. Más bien, Él os castigaría por vuestros graves pecados. ¿Sabéis que si no fuera por el retorno de Dios a la carne, ninguno tendría oportunidad de salvarse, y que si no fuera por la venida de esta carne, Dios habría acabado hace mucho la era antigua? Así, ¿podéis todavía rechazar la segunda encarnación de Dios? Ya que os podéis beneficiar tan enormemente de este hombre corriente, entonces ¿por qué no lo aceptáis de inmediato?” (‘¿Sabías que Dios ha hecho algo grande entre los hombres?’ en “La Palabra manifestada en carne”).

El hecho al que habéis llegado hoy es gracias a esta carne. Tenéis la oportunidad de sobrevivir porque Dios vive en la carne. Toda esta buena fortuna se ha obtenido gracias a este hombre corriente. Y no solo esto, sino que, al final, toda nación adorará a este hombre corriente, y dará gracias y obedecerá a este hombre insignificante, porque es la verdad, la vida y el camino que Él trajo lo que ha salvado a la humanidad, lo que ha mitigado el conflicto entre el hombre y Dios, lo que ha acortado la distancia entre ellos y lo que ha abierto una conexión entre los pensamientos de Dios y los del hombre. Él es también quien ha traído una gloria aún mayor a Dios. ¿Acaso no es un hombre corriente como este digno de tu confianza y adoración? ¿No es apta esa carne común y corriente para ser llamada Cristo? ¿No puede ser ese hombre corriente la expresión de Dios entre los hombres? ¿No es ese hombre, que ayuda a la humanidad a ser perdonada del desastre, digno de vuestro amor y de que vosotros lo conservéis? Si rechazáis las verdades pronunciadas por Su boca y también detestáis Su existencia entre vosotros, ¿qué sucederá con vosotros al final?” (‘¿Sabías que Dios ha hecho algo grande entre los hombres?’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Sin la obra de Jesús, la humanidad no podría haber bajado de la cruz, pero sin la encarnación de hoy, aquellos que bajan de la cruz no podrían nunca ser elogiados por Dios ni entrar en la nueva era. Sin la venida de este hombre corriente, nunca habríais tenido la oportunidad ni habríais sido aptos para ver el rostro verdadero de Dios, porque todos vosotros sois los que deberíais haber sido destruidos hace mucho tiempo. Debido a la venida de la segunda encarnación de Dios, Él os ha perdonado y os ha mostrado misericordia. Independientemente de ello, las palabras con las que os debo dejar al final siguen siendo estas: este hombre corriente, que es Dios encarnado, es de una importancia vital para vosotros. Esta es la gran cosa que Dios ya ha llevado a cabo entre los hombres” (‘¿Sabías que Dios ha hecho algo grande entre los hombres?’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Extracto del guion de la película de “El misterio de la piedad”

Anterior: Pregunta 3: Dicen que Cristo es la verdad, el camino y la vida. Ese es el testimonio del Espíritu Santo y es incuestionable. Pero la Biblia también recoge las palabras de algunos grandes eruditos espirituales y de apóstoles del Señor Jesús. ¿Sus manifestaciones se consideran palabra de Dios? Si lo que dicen también se considera palabra de Dios, ¿no son ellos también la verdad, el camino y la vida? Que yo sepa, no hay diferencia entre sus palabras y las del Señor Jesús, todas se consideran palabra de Dios. ¿Por qué no se consideran ellos la verdad, el camino y la vida?

Siguiente: Pregunta: Creo que si somos fieles al nombre del Señor Jesús y Su camino y no aceptamos el engaño de los falsos Cristos y profetas, si esperamos alerta, entonces seguro que el Señor nos hará revelaciones cuando venga. No es preciso que escuchemos la voz del Señor para ser arrebatados. El Señor Jesús dijo: “Entonces si alguno os dice: ‘Mirad, aquí está el Cristo’, o ‘Allí está’, no le creáis. Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y mostrarán grandes señales y prodigios, para así engañar, de ser posible, aun a los escogidos” (Mateo 24:23-24). ¿Vosotros no reconocéis el engaño de los falsos Cristos y los falsos profetas? Por eso creemos que, sin duda, todos aquellos que dan testimonio de la venida del Señor son falsos. No nos hace falta buscar ni analizar, pues cuando el Señor venga se nos revelará y seguro que no nos abandonará. Creo que esta es la aplicación correcta. ¿Qué opináis?

Los desastres son frecuentes. ¿Quieres saber cómo recibir al Señor antes de los grandes? Contáctanos ahora y exploremos juntos para encontrar el camino.
Contacta con nosotros por Messenger
Contacta con nosotros por WhatsApp

Contenido relacionado

Dios redimió a la humanidad en la Era de la Gracia, así que ¿por qué todavía necesita Él llevar a cabo Su obra de juicio en los últimos días?

Aunque Jesús hizo mucha obra entre los hombres, sólo completó la redención de toda la humanidad, se convirtió en la ofrenda por el pecado del hombre, pero no lo libró de su carácter corrupto. Salvar al hombre totalmente de la influencia de Satanás no sólo requirió a Jesús cargar con los pecados del hombre como la ofrenda por el pecado, sino también que Dios realizara una obra mayor para librar completamente al hombre de su carácter, que ha sido corrompido por Satanás.

Prefacio

Aunque muchas personas creen en Dios, pocas entienden qué significa la fe en Él, y qué deben hacer para conformarse a Su voluntad. Esto se...

No hay camino de vida eterna dentro de la Biblia; si el hombre es fiel a la Biblia y la adora, entonces no obtendrá la vida eterna

Muchas personas creen que entender y ser capaz de interpretar la Biblia es lo mismo que encontrar el camino verdadero; pero en realidad, ¿son las cosas tan simples? Nadie conoce la realidad de la Biblia: que no es nada más que un registro histórico de la obra de Dios, y un testamento de las dos etapas anteriores de la misma, y no te ofrece un entendimiento de los objetivos de la obra de Dios.

¿Por qué se dice que la humanidad corrupta tiene mayor necesidad de la salvación de Dios hecho carne?

Dios se hizo carne porque el objeto de Su obra no es el espíritu de Satanás o de cualquier cosa incorpórea, sino el hombre que es de la carne y a quien Satanás ha corrompido. Precisamente porque la carne del hombre ha sido corrompida es que Dios ha hecho al hombre carnal el objeto de Su obra; además, porque el hombre es objeto de la corrupción, ha hecho al hombre el único objeto de Su obra a través de todas las etapas de Su obra de salvación.

Ajustes

  • Texto
  • Temas

Colores lisos

Temas

Fuente

Tamaño de fuente

Interlineado

Interlineado

Ancho de página

Índice

Buscar

  • Buscar en este texto
  • Buscar en este libro