Lo que experimenté mientras investigaba el camino verdadero

15 Jul 2022

Por Florence, Indonesia

De niña, seguí a mis padres en la creencia en el Señor. Después, me convertí en maestra y enseñé cursos de educación cristiana y moral. Ahora enseño en una secundaria pública en el norte de Sumatra. Una noche de marzo de 2020, abrí YouTube buscando sermones para usar de ejemplo para enseñar a mis alumnos. Tarde a la noche, vi docenas de sermones, pero todos era viejos, clichés, y no ofrecían nada de luz. Después de mirarlos, estaba aburrida. Entonces vi una película cristiana: ¡Qué voz más hermosa! Esta película me llamó la atención de inmediato. En el video, vi algunas palabras de Dios Todopoderoso y oí algunas enseñanzas sobre cómo regresa el Señor, cosas que nunca antes había oído. Ya había visto muchas películas cristianas antes, pero nunca había visto una que me sorprendiera como esta. Después, vi otra película llamada ¡¿Ha cambiado el nombre de Dios?! Esta me dio curiosidad, así que la vi hasta el final. Esa noche, al pensar en lo que había visto en la película, no pude dormir nada. ¿En verdad había cambiado el nombre de Dios? Quería saberlo especialmente. ¿Era solo una historia, o era cierto lo que decía esa película, que Dios en verdad había regresado? ¿Las palabras que leían eran de verdad palabras de Dios? Si Dios había regresado, y Su nombre había cambiado, ¿no sería terrible que me lo perdiera? Estaba muy ansiosa por hallar las respuestas a estas preguntas.

Después, debido a la pandemia, tuve que trabajar desde casa, por lo que tenía mucho tiempo para ver estas películas en internet. Estaba muy contenta porque nunca antes había visto películas cristianas tan buenas. Compartí estas películas en mi muro de Facebook para que otros también pudieran verlas. Muchos comentaron que les gustaba, pero algunos atacaban a la Iglesia de Dios Todopoderoso en los comentarios, y un pastor me aconsejó que no publicara nada sobre la Iglesia de Dios Todopoderoso. Antes no sabía que las películas eran de la Iglesia de Dios Todopoderoso. Solo lo noté cuando me lo dijo el pastor. Por curiosidad, busqué en internet la Iglesia de Dios Todopoderoso, y encontré un sitio llamado “EVANGELIO DEL DESCENSO DEL REINO”. Empecé a leer el contenido del sitio y vi algunas de las palabras de Dios Todopoderoso. “En el reino, las innumerables cosas de la creación comienzan a revivir y a recuperar su fuerza vital. Debido a los cambios en el estado de la tierra, los límites entre una tierra y otra también empiezan a cambiar. Yo he profetizado que, cuando la tierra se divida de la tierra, y la tierra se una a la tierra, este será el tiempo en que Yo haré pedazos a todas las naciones. En ese momento, renovaré toda la creación y repartiré todo el universo, poniéndolo, así, en orden, y transformando lo viejo en nuevo. Este es Mi plan y estas son Mis obras. Cuando todas las naciones y los pueblos del mundo regresen delante de Mi trono, tomaré toda la abundancia del cielo y se la concederé al mundo humano, de manera que, gracias a Mí, ese mundo rebose de una abundancia sin igual. No obstante, mientras el viejo mundo continúe existiendo, lanzaré Mi furia sobre sus naciones, promulgaré abiertamente Mis decretos administrativos por todo el universo, y enviaré castigo a quienquiera que los viole:

Cuando vuelvo Mi rostro al universo para hablar, toda la humanidad oye Mi voz, y, así, ve todas las obras que en todo el universo Yo he llevado a cabo. Los que van en contra de Mi voluntad —es decir, los que se oponen a Mí con las acciones del hombre— caerán bajo Mi castigo. Yo tomaré las innumerables estrellas de los cielos y las haré de nuevo, y, gracias a Mí, el sol y la luna serán renovados; los cielos ya no serán más como eran y las innumerables cosas que hay sobre la tierra serán renovadas. Todo será hecho completo por medio de Mis palabras. Las muchas naciones que hay en el universo serán divididas de nuevo y reemplazadas por Mi reino, de forma que las naciones sobre la tierra desaparecerán para siempre y todas ellas se convertirán en un reino que me adore; todas las naciones de la tierra serán destruidas y dejarán de existir. De los seres humanos del universo, todos los pertenecientes al diablo serán exterminados y Mi fuego ardiente abatirá a todos los que adoran a Satanás; es decir que, excepto los que están ahora dentro de la corriente, todos quedarán reducidos a cenizas. Cuando Yo castigue a los muchos pueblos, los del mundo religioso regresarán, en grados diferentes, a Mi reino, conquistados por Mis obras, porque habrán visto la llegada del Santo cabalgando sobre una nube blanca. Toda la humanidad será separada según su propia especie y recibirá castigos proporcionales a sus acciones. Todos aquellos que se han opuesto a Mí, perecerán; en cuanto a aquellos cuyos actos en la tierra no me han involucrado, seguirán existiendo en la tierra bajo el gobierno de Mis hijos y de Mi pueblo debido a la forma como se han comportado. Yo me revelaré a los innumerables pueblos y naciones, y, con Mi propia voz, resonaré sobre la tierra, proclamando la terminación de Mi gran obra, para que toda la humanidad la vea con sus propios ojos” (La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Las palabras de Dios al universo entero, Capítulo 26). Esas palabras sacudieron mi corazón, y lo sentí temblar. Me sorprendió la autoridad en estas palabras. Tenían una majestad que no toleraba ofensa. Sentí que estas palabras tenían autoridad y poder, y que ningún humano podía decirlas, por lo que parecían ser de Dios. Era un sentimiento que no podía expresar en palabras. Al mismo tiempo, estaba un poco confundida. Pensé: “Todos los actores de estas películas son chinos. ¿Las películas fueron hechas por chinos? China es un país gobernado por un partido ateo, y la gente suele quemar incienso y adorar a Buda y a ídolos. ¿Pudo regresar el Señor en China? ¿De verdad son estas las palabras de Dios?”. Estaba muy confundida. Cuanto más confundida estaba, más quería entender qué estaba pasando. Por eso, a través de la información de contacto que aparece en el sitio, conecté con una hermana. Me preguntó si me gustaría asistir a una reunión. Dije que quería saber más sobre la palabra y la verdad de Dios Todopoderoso, por lo que ella me ayudó a unirme a una reunión grupal virtual, y también me leyó palabras de Dios Todopoderoso y me enseñó sobre los misterios de la encarnación de Dios y las tres etapas de la obra de Dios. Escuché atentamente su enseñanza y hallé respuestas a mi confusión, y también recibí buenas noticias asombrosas, que el Señor en verdad ha regresado, y que ha venido encarnado. Debo haber estado muy emocionada. Pero poco después, un pastor religioso volvió a perturbarme y restringirme.

Un pastor me envío por Facebook unas palabras que atacaban a la Iglesia de Dios Todopoderoso. Decía: “La Iglesia de Dios Todopoderoso es una herejía. Dicen que las palabras de Dios Todopoderoso son las palabras de Dios, pero esas palabras no están en la Biblia. Como cristiana, debes saber que no hay palabra de Dios fuera de la Biblia. ¡Aléjate de ellos ahora!”. Otros hermanos y hermanas del grupo también recibieron mensajes del pastor. Algunos, con quienes había tenido una buena relación antes, dejaron el grupo tras oír al pastor y me aconsejaron que también renunciara. Al principio, estaba de verdad confundida. Pensaba: “Es pastor y sabe más que yo sobre la Biblia. Tal vez lo que dice sea verdad”. Por eso, quería averiguar si la Iglesia de Dios Todopoderoso era una herejía o no. No creí lo que el pastor decía tan ligeramente, Porque yo había leído las palabras de Dios Todopoderoso, y sentía que estas palabras eran, de hecho, la verdad. Las palabras tenían autoridad y sonaban como la voz de Dios. Pero estas palabras estaban fuera de la Biblia, entonces, ¿qué sucedía? Busqué a la hermana Elsa de la Iglesia de Dios Todopoderoso. Me envió un versículo de la Biblia. Era el versículo 25 del capítulo 21 del evangelio de Juan: “Y hay también muchas otras cosas que Jesús hizo, que si se escribieran en detalle, pienso que ni aun el mundo mismo podría contener los libros que se escribirían”. La hermana Elsa conversó conmigo y me dijo: “Por este versículo podemos ver que no todas las palabras y las acciones del Señor Jesús están registradas en la Biblia. En ese momento, el apóstol Juan estaba con el Señor Jesús y oyó muchas más palabras del Señor Jesús que las que aparecen en la Biblia. Pensemos en esto. Cuando el Señor Jesús obraba, predicó al menos tres años de sermones. Si hubiera hablado una hora cada día, ¿cuánto habría dicho a los largo de tres años? Mucho más de lo que alguien podría contar. ¿Cómo podrían Sus palabras ser solo aquellas registradas en la Biblia? De hecho, las palabras de Dios en la Biblia son muy limitadas. Indudablemente, no es todo lo que Dios dijo en esa época. Esto es un hecho innegable. El pastor dice: ‘No hay ninguna palabra de Dios fuera de la Biblia’. ¿En qué se basa para decir esto?”. Oí eso y pensé: “Sí, lo que el pastor dijo no concuerda con los hechos. Es un error”. Yo había leído la Biblia, pero nunca le había prestado atención a ese versículo del evangelio de Juan. Recién entonces me di cuenta de que este versículo ya nos dice que no todas las palabras de Dios están en la Biblia. La hermana Elsa me envió algunos versículos más de la Biblia. Me envió Juan 16:12-13: “Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis soportar. Pero cuando Él, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber lo que habrá de venir”. Y me envió varios versículos del Apocalipsis. “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias” (Apocalipsis 2:7). “Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos. Y vi a un ángel poderoso que pregonaba a gran voz: ¿Quién es digno de abrir el libro y de desatar sus sellos? Y nadie, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro ni mirar su contenido. Y yo lloraba mucho, porque nadie había sido hallado digno de abrir el libro ni de mirar su contenido. Entonces uno de los ancianos me dijo: No llores; mira, el León de la tribu de Judá, la Raíz de David, ha vencido para abrir el libro y sus siete sellos” (Apocalipsis 5:1-5). Tras leer los versículos de la Biblia, la hermana Elsa me dijo: “Las palabras del Señor Jesús son muy claras: aún tiene muchas cosas que decirnos, pero la estatura de la gente en esa época era demasiado pequeña para aceptarlas, por lo que el Espíritu de la verdad vendrá en los últimos días para guiarnos hacia toda la verdad, lo que significa que, cuando el Señor Jesús regrese, expresará más verdad y nos dirá lo que sucederá. Esto demuestra que Dios tiene una nueva obra y nuevas palabras fuera de la Biblia. ¿Cómo puede decir la gente, entonces, que ‘Todas las palabras de Dios están en la Biblia, y fuera de la Biblia no hay palabra ni obra alguna de Dios’? ¿Esto no es negar la palabra de Dios?”. Después de su enseñanza, entendí que estaba mal que el pastor definiera que las palabras y la obra de Dios se limitaban a la Biblia, y que Dios dirá más palabras en los últimos días, muchas más palabras que los que registra la Biblia. El Apocalipsis menciona que nadie puede abrir o leer el libro cerrado, por lo que está claro que el libro no está en la Biblia, porque podemos leer la Biblia todos los días. Cuando el Señor Jesús regrese, abrirá el libro y nos dirá qué contiene. Esto me hizo ver claramente que Dios dice nuevas palabras fuera de la Biblia.

Después leímos algunas palabras de Dios Todopoderoso. “Lo que consta en la Biblia es limitado e incapaz de representar la totalidad de la obra de Dios. Los Cuatro Evangelios tienen, en conjunto, menos de cien capítulos, en los cuales está escrito un número limitado de sucesos, como cuando Jesús maldijo a la higuera, las tres veces que Pedro negó al Señor, la aparición de Jesús a los discípulos después de Su crucifixión y resurrección, la enseñanza sobre el ayuno, la enseñanza sobre la oración, la enseñanza sobre el divorcio, el nacimiento y la genealogía de Jesús, la elección de los discípulos por parte de Jesús, etc. Sin embargo, el hombre los valora como tesoros, comparando, incluso, la obra actual con ellos. Incluso creen que esta es toda la obra que Jesús hizo en Su vida, como si Dios solo fuera capaz de hacer algunas cosas y nada más. ¿No es esto absurdo?” (La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. El misterio de la encarnación (1)). “En su momento, Jesús solo les dio a Sus discípulos una serie de sermones en la Era de la Gracia relativos a cómo practicar, cómo reunirse, cómo suplicar en oración, cómo tratar a los demás, etc. La obra que Él llevó a cabo fue la de la Era de la Gracia y solo explicó cómo debían practicar los discípulos y los que lo seguían. Él realizó únicamente la obra de la Era de la Gracia y nada de la obra de los últimos días. Cuando Jehová estableció la ley del Antiguo Testamento en la Era de la Ley, ¿por qué no realizó, entonces, la obra de la Era de la Gracia? ¿Por qué no dejó clara, de antemano, la obra de la Era de la Gracia? ¿Acaso no habría ayudado al hombre a aceptarlo? Él sólo profetizó que un niño varón nacería y llegaría al poder, pero Él no llevó a cabo de antemano la obra de la Era de la Gracia. La obra de Dios en cada era tiene límites claros; Él sólo realiza la obra de la era presente, no la de la siguiente era de antemano. Solo así puede ponerse de manifiesto Su obra representativa de cada era. Jesús solo habló de las señales de los últimos días, de cómo ser paciente y cómo ser salvado, de cómo arrepentirse y confesar, y de cómo cargar la cruz y soportar el sufrimiento; Él nunca habló de cómo debe el hombre lograr la entrada en los últimos días ni de cómo debe buscar satisfacer la voluntad de Dios. Por tanto, ¿acaso no es ridículo buscar la obra de Dios de los últimos días en la Biblia? ¿Qué puedes ver simplemente aferrándote a la Biblia? Ya sea un comentador de la Biblia o un predicador, ¿quién podría haber visto de antemano la obra de hoy?” (La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. ¿Cómo puede el hombre que ha delimitado a Dios con sus nociones recibir Sus revelaciones?). Las palabras de Dios Todopoderoso me hicieron comprender que la Biblia solo es un libro de historia. Registra las dos etapas de obra realizadas por Dios en la Era de la Ley y en la Era de la Gracia, y tanto el Antiguo Testamento como el Nuevo Testamento fueron compilados por personas muchos años después de la obra de Dios. Años después de que Dios obrara, aparecieron los registros de ello en la Biblia. Por lo tanto, las palabras y la obra de Dios en los últimos días no podían ser registradas en la Biblia por adelantado. Si limitamos a Dios a la Biblia y pensamos que no hay ninguna palabra de Dios fuera de ella, esa es una visión extremadamente absurda. Hacía décadas que creía en el Señor, pero ¡recién entonces entendí qué era la Biblia! Después, la hermana Elsa siguió con su enseñanza. Dijo: “Dios es la fuente de vida, y Sus palabras son interminables e infinitas. Desde la creación hasta el presente, Dios siempre ha estado hablando, obrando, guiando para proveer y salvar a la gente. La obra de Dios nunca ha estado limitada por ninguna persona ni ninguna cosa, mucho menos por la Biblia. Dios dice nuevas palabras y hace nueva obra con base en Su plan de gestión y en las necesidades del hombre, y Sus palabras y Su obra nunca se repiten. En la Era de la Ley, Jehová Dios promulgó la ley para guiar a la gente en la vida en la tierra, y dijo muchas palabras. En la Era de la Gracia, el Señor Jesús predicó el camino del arrepentimiento, obró para redimir a la humanidad y dijo mucho, pero estas palabras no están registradas en el Antiguo Testamento y están fuera de él por completo. Dios Todopoderoso ha venido en los últimos días para expresar la verdad sobre la base de la obra del Señor Jesús, a hacer la obra de juicio, comenzando con la casa de Dios, que purifica y salva por completo a la humanidad del pecado y su esclavitud, y lleva a la gente al reino de Dios. Esta etapa de la obra es más nueva y más elevada, es imposible que se registrara en la Biblia. Si usamos la Biblia ciegamente para evaluar y delimitar la obra de Dios, nos convertimos en personas que se resisten a Dios, como los fariseos que se resistieron al Señor Jesús. Se aferraron a la Escritura tercamente, condenaron y resistieron con locura al Señor Jesús porque Sus palabras y Su obra iban más allá del Antiguo Testamento, y, finalmente, crucificaron al Señor Jesús. ¡Fue una gran tragedia!”. Luego leímos otros dos pasajes de la palabra de Dios Todopoderoso. “Los fariseos judíos usaron la ley de Moisés para condenar a Jesús. No buscaron la compatibilidad con el Jesús de esa época, sino que diligentemente siguieron la ley al pie de la letra, hasta el grado de que, después de haberlo acusado de no seguir la ley del Antiguo Testamento y de no ser el Mesías, al final crucificaron al inocente Jesús. ¿Cuál era su sustancia? ¿No era que no buscaban el camino de la compatibilidad con la verdad? Se obsesionaron con todas y cada una de las palabras de las Escrituras mientras que no prestaron atención a Mi voluntad ni a los pasos ni métodos de Mi obra. No eran personas que buscaran la verdad, sino que se aferraban rígidamente a las palabras; no eran personas que creyeran en Dios, sino que creían en la Biblia. En esencia, eran los perros guardianes de la Biblia. Con el fin de salvaguardar los intereses de la Biblia, de sostener la dignidad de la Biblia y de proteger la reputación de la Biblia, llegaron tan lejos que crucificaron al misericordioso Jesús. Lo hicieron solamente en aras de defender la Biblia y por el bien de mantener el estatus de todas y cada una de las palabras de la Biblia en los corazones de las personas. Así que prefirieron abandonar su futuro y la ofrenda por el pecado para condenar a muerte a Jesús, que no se conformaba a la doctrina de las Escrituras. ¿No fueron todos lacayos de todas y cada una de las palabras de las Escrituras?” (La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Deberías buscar el camino de la compatibilidad con Cristo). “Después de todo, ¿quién es más grande: Dios o la Biblia? ¿Por qué debe obrar Dios de acuerdo con la Biblia? ¿Podría ser que Dios no tuviera derecho a actuar más allá de la Biblia? ¿No puede apartarse Dios de la Biblia y realizar otra obra? ¿Por qué no guardaban el día de reposo Jesús y Sus discípulos? Si debía practicar a la luz del día de reposo y según los mandamientos del Antiguo Testamento, ¿por qué Jesús no respetó el día de reposo después de venir, sino que, en su lugar, lavó pies, cubrió cabezas, partió pan y bebió vino? ¿No está todo esto ausente de los mandamientos del Antiguo Testamento? Si Jesús respetaba el Antiguo Testamento, ¿por qué rompió con estas doctrinas? Deberías saber qué fue primero, ¡Dios o la Biblia! Si era el Señor del día de reposo, ¿no podía ser también el Señor de la Biblia?” (La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Relativo a la Biblia (1)). Siguió con su enseñanza: “Los pastores y los ancianos solo son como los fariseos que se resistieron al Señor Jesús. Adoran ciegamente a la Biblia, y la tratan como si fuera Dios. Siempre defienden el libro, pero nunca buscan las huellas de Dios, y nunca escuchan para ver si es la voz de Dios. Ven que las palabras y la obra de Dios Todopoderoso no están registradas en la Biblia, por lo que, frenéticamente, condenan, se resisten e intentan impedir que la gente investigue el camino verdadero. ¿No son solo fariseos modernos? No pueden ver que la Biblia solo es un registro de la obra pasada de Dios, un libro que quienes creen en Dios deben leer, pero la Biblia no puede representar a Dios ni puede obrar en nombre de Dios para salvar a la gente. Si la gente cree en Dios, pero solo sigue la Biblia y las palabras y la obra de Dios del pasado, no pueden obtener la verdad y la vida. Lo que importa más es seguir los pasos de Dios y aceptar la obra de juicio de Dios Todopoderoso para liberarnos del pecado. Solo entonces podemos entrar en el reino de Dios. Todas estas verdades expresadas por Dios Todopoderoso son las palabras del Espíritu Santo a las iglesias. Solo estas palabras pueden purificar y salvar a la gente por completo, y solo este es el camino de la vida eterna que Dios otorga a la gente en los últimos días. Si no podemos seguir el ritmo de esta etapa de obra, Dios nos abandonará y nos descartará, caeremos en el desastre y seremos castigados”. Sentí que obtenía mucho de la enseñanza de la hermana. Cuando tuve el objetivo de comprender la Biblia, ya no me sentí afectada. Con esto vi que cada vez que Dios aparece y obra, los líderes religiosos se resisten a Él y le son hostiles. Para proteger sus propios intereses, crean todo tipo de falacias para condenar la obra de Dios y evitar que la gente acepte el camino verdadero. Si no comprendes la verdad y no puedes discernir, su calumnia te engañará, los seguirás en resistir a Dios y rechazarlo, y perderás la salvación de Dios, lo cual es trágico. Me dije a mí misma: “Debo equiparme con la verdad y aprender a discernir. ¡No quiero rechazar a Dios!”.

Como un mes después, otro pastor me molestaba con mensajes por Messenger y WhatsApp. Dijo: “El Señor Jesús nació hace 2000 años, lo que cumplió con la profecía bíblica. Ahora, dices que el Señor ha regresado como mujer. ¿Hay alguna profecía en la Biblia de que el Señor regresaría como mujer? Es imposible que el Señor vuelva encarnado, incluso más que Él venga como mujer. El Dios Todopoderoso en el que crees es una persona”. Al mismo tiempo, otros dos pastores me atacaron juntos. Me juzgaron y me condenaron, decían que mantenía creencias equivocadas. Les dije que no podemos definir a Dios. La esencia de Dios es Espíritu. Se hizo carne y adoptó la forma de un hombre solo porque Su obra así lo requería. Creemos en Dios Todopoderoso porque tiene la esencia divina de Dios y puede expresar la verdad, no debido a su apariencia carnal.

También busqué con la hermana Elsa, y ella me dijo: “Muchas profecías de la Biblia hablan sobre la encarnación de Dios como el Hijo del hombre en los últimos días, tales como ‘la venida del Hijo del hombre’, ‘el Hijo del hombre sea revelado’ y ‘vendrá el Hijo del hombre’. Ahora, Dios Todopoderoso ha venido a expresar la verdad y a hacer la obra de juicio en los últimos días, lo que cumple por completo estas profecías. Dios viene como mujer en los últimos días, lo que contradice las nociones humanas, pero, cuanto menos se alinea con nuestras nociones la obra de Dios, más contiene un misterio y es significativa. ¿Cuáles son las verdades y los misterios de la encarnación de Dios como mujer? Leamos la palabra de Dios Todopoderoso y averigüémoslo”. Cuando terminó, mi hermana me envió la palabra de Dios. “Cada etapa de la obra realizada por Dios tiene su propio sentido práctico. En aquel entonces, cuando Jesús vino, lo hizo en forma de varón, y cuando Dios viene esta vez, toma la forma de mujer. A partir de esto se puede ver que la creación de Dios de ambos el varón y la mujer puede ser útil para Su obra y que con Él no hay distinción de género. Cuando Su Espíritu viene, Él puede adoptar cualquier carne que desee y esa carne puede representarlo. Sea varón o mujer, puede representar a Dios mientras sea Su carne encarnada. […] Con Dios no hay distinción de género. Él realiza Su obra como lo desea y, al llevarla a cabo, Él no está sujeto a ninguna restricción, sino que es particularmente libre. Sin embargo, cada etapa de la obra tiene su propio sentido práctico. Dios se hizo carne dos veces, y es obvio que Su encarnación durante los últimos días es la última vez. Él ha venido a revelar todas Sus acciones. Si Él no se hubiera hecho carne en esta etapa para realizar personalmente una obra de la que el hombre fuera testigo, este se aferraría siempre a la noción de que Dios es sólo varón, y no mujer. Antes de esto, toda la humanidad creía que Dios sólo podía ser varón y que una mujer no podía ser llamada Dios” (La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Las dos encarnaciones completan el sentido de la encarnación). “Si Dios sólo se encarnara como varón, las personas lo definirían como tal, como el Dios de los hombres, y nunca creerían que es el Dios de las mujeres. Entonces, los hombres creerían que Dios es del mismo género que los hombres, que Él es la cabeza de los hombres; ¿y qué hay de las mujeres? Esto es injusto; ¿no es un trato preferencial? Si fuera el caso, todos aquellos a quienes Dios salvó serían hombres como Él, y no habría salvación para las mujeres. Cuando Dios creó a la humanidad, creó a Adán y a Eva. No sólo creó a Adán, sino que hizo tanto al varón como a la mujer a Su imagen. Dios no es sólo el Dios de los hombres, también lo es de las mujeres” (La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. La visión de la obra de Dios (3)). La hermana Elsa continuó su enseñanza: “Dios es Espíritu, pero cuando encarna como el Hijo del hombre, debe tomar una forma humana con un género. La primera vez, Dios vino encarnado como hombre, y en los últimos días, viene como mujer. Lo hace para que la gente comprenda mejor a Dios y aprenda a no delimitarlo. Al principio, Dios creó a los humanos a Su imagen, no solo hombre, también mujer. Por lo tanto, el Dios encarnado puede ser tanto hombre como mujer. Si el Dios encarnado siempre es hombre, la gente determinará que Dios siempre será hombre, se equivocará al pensar que Dios es el Dios de los hombres, y que Dios solo salva a los hombres y no a las mujeres. ¿Eso no es malinterpretar a Dios? A los ojos de Dios, los hombres y las mujeres son iguales. Dios salva tanto a los hombres como a las mujeres, porque ambos fueron creados por Dios. No importa si Dios encarna como hombre o mujer, sigue siendo Dios, la esencia de Dios nunca cambiará, y Él aún puede expresar la verdad y completar la obra de salvar a la humanidad. No podemos negar la encarnación, aparición y obra de Dios solo porque Dios encarna como mujer”.

Después leí algunas palabras de Dios Todopoderoso que alegraron mi corazón. Dios Todopoderoso dice: “¡Abandonad vuestras opiniones de lo que es ‘imposible’! Cuanto más crea la gente que algo es imposible, es más factible que ocurra, porque la sabiduría de Dios se eleva más alto que los cielos, los pensamientos de Dios son más altos que los pensamientos del hombre, y la obra de Dios trasciende los límites del pensamiento y las nociones del hombre. Cuanto más imposible sea algo, más verdad se puede buscar en ello; cuanto más lejos de las nociones y la imaginación del hombre resida algo, más contiene la voluntad de Dios” (La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. La aparición de Dios ha dado lugar a una nueva era). “La aparición de Dios no se puede reconciliar con las nociones del hombre; todavía menos puede Dios aparecer a instancias del hombre. Dios toma Sus propias decisiones y tiene Sus propios planes cuando hace Su obra; más aún, Él tiene Sus propios objetivos y Sus propios métodos. Sea cual sea la obra que Él haga, no es necesario que la consulte con el hombre o busque su consejo, ni mucho menos que notifique de Su obra a cada persona. Este es el carácter de Dios, que debería además ser reconocido por todo el mundo. Si deseáis presenciar la aparición de Dios, seguir las huellas de Dios, entonces debéis primero apartaros de vuestras propias nociones. No debes exigir que Dios haga esto o aquello; mucho menos debes colocarlo dentro de tus propios confines y limitarlo a tus propias nociones. En cambio, debéis exigiros cómo debéis buscar las huellas de Dios, cómo debéis aceptar la aparición de Dios, y cómo debéis someteros a Su nueva obra; esto es lo que el hombre debe hacer. Ya que el hombre no es la verdad y no está dotado de la verdad, debe buscar, aceptar y obedecer” (La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. La aparición de Dios ha dado lugar a una nueva era). La hermana Elsa me recordó: “Recordemos que la obra de Dios no suele adaptarse a las nociones humanas. Si la gente no busca la verdad, es demasiado fácil resistirse a Dios. Por ejemplo, el Señor Jesús vino y nació en un pesebre. ¿Se adaptaba eso a las nociones humanas? Él era de Nazaret, y no se llamaba el Mesías. ¿Se adaptaba eso a las nociones humanas? El Señor Jesús era Dios, pero no entró en el templo ni contempló el sabbat, lo persiguieron y lo crucificaron. ¿Se adaptaba eso a las nociones humanas? Muchas cosas sobre la aparición y la obra del Señor Jesús no concordaban con las nociones de la gente. ¿Podemos, entonces, decir que el Señor Jesús no es Dios? No. El Señor Jesús era la aparición de Dios, la llegada del Mesías. Entonces, ¿por qué tanta gente no lo conoció, lo condenó y se resistió a Él? ¿No es porque la gente usa sus nociones y fantasías para evaluar a Dios? Todos los fariseos dijeron que el Señor Jesús era un nazareno, el hijo de un carpintero, no Dios. Al final, crucificaron al Señor Jesús, y Dios los maldijo y los castigó. Hoy, los pastores y ancianos religiosos delimitan a Dios basándose en sus nociones y fantasías, niegan la obra de Dios Todopoderoso y se resisten a ella. Esto es repetir los errores de los fariseos y crucificar a Dios otra vez. Dios es el Creador y obra según su plan sin ninguna restricción. No importa qué haga Dios, Él tiene Su sabiduría, y no podemos usar nuestras nociones y fantasías para delimitar dónde debería obrar Dios o de qué forma debería aparecer. Nuestra actitud hacia Dios debería ser de obediencia. Obediencia significa aceptar las palabras y la obra de Dios, y entender a Dios a través de Sus palabras y de Su obra en lugar de usar nuestras nociones y fantasías para definir y delimitar a Dios, y decir que Dios no puede hacer esto o aquello, lo que es muy irracional”.

Después, la hermana Elsa me leyó dos pasajes de la palabra de Dios. “Si el hombre pretende investigar si es la carne encarnada de Dios, entonces debe corroborarlo a partir del carácter que Él expresa y de las palabras que Él habla. Es decir, para corroborar si es o no la carne encarnada de Dios y si es o no el camino verdadero, la persona debe discernir basándose en Su esencia. Y, así, a la hora de determinar si se trata de la carne de Dios encarnado, la clave yace en Su esencia (Su obra, Sus declaraciones, Su carácter y muchos otros aspectos), en lugar de fijarse en Su apariencia externa. Si el hombre sólo analiza Su apariencia externa, y como consecuencia pasa por alto Su esencia, esto muestra que el hombre es ignorante” (La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Prefacio). “Cuando Dios se hizo carne, descendió meramente desde el cielo a una carne particular. Su Espíritu desciende a la carne, a través de la cual realiza la obra del Espíritu. Este se expresa en la carne y hace Su obra en ella. La obra realizada en la carne representa por completo al Espíritu, y la carne es por el bien de la obra, pero esto no hace de la imagen de la carne una sustituta de la verdadera imagen de Dios mismo; este no es el propósito ni el significado de Dios hecho carne. Él sólo se encarna para que el Espíritu pueda tener algún lugar adecuado donde residir cuando lleva a cabo Su obra, para que pueda lograr mejor Su obra en la carne; para que las personas puedan ver Sus acciones, entender Su carácter, oír Sus palabras y conocer el prodigio de Su obra. Su nombre representa Su carácter, Su obra representa Su identidad, pero Él nunca ha dicho que Su aspecto en la carne representara Su imagen. Esto es una mera noción del hombre” (La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. La visión de la obra de Dios (3)). Siguió con su enseñanza: “No importa si Dios encarna como hombre o como mujer, y no importa cómo se vea. Lo que importa es si dice la verdad, si expresa el carácter de Dios y si realiza la obra de salvar a la humanidad. Eso es lo que importa. Por ejemplo, si vamos al médico cuando estamos enfermos, nos fijamos en si el médico puede curar nuestra enfermedad, no en si es hombre o mujer. Decir que solo los médicos pueden tratar enfermedades, pero las médicas no, ¿no es ridículo? Por lo tanto, mientras Él pueda expresar la verdad y realizar la obra de salvar a la humanidad, entonces, Él es Dios encarnado”. Pero los pastores religiosos no escuchan la voz de Dios ni investigan el camino verdadero, y cuando oyen que Dios ha encarnado como mujer, lo niegan y lo condenan, y difunden nociones para evitar que la gente reciba al Señor. Este es un error terrible. Para evitar que me molestaran, bloqueé a todas las personas que intentaron entorpecerme, incluyendo al pastor y a los ancianos de mi iglesia original. Creía firmemente que estaba recibiendo al Señor, y, sin importar cómo me molestaran el pastor y los ancianos, yo seguiría a Dios Todopoderoso.

En abril de 2020, mi hija y yo dejamos de ir a la iglesia. Dos meses después, el pastor de la iglesia empezó a atacarme. Primero vino a mi casa para persuadirme de que no asistiera a reuniones de la Iglesia de Dios Todopoderoso, diciendo que las reuniones de su iglesia eran suficientes. También le dijo a mi esposo que yo iba por la senda equivocada y que debería regresar. Incluso intentó incitar a mi hijo a que evitara que yo creyera en Dios Todopoderoso. Mi esposo y mis hijos estaban en contra del enfoque del pastor. Mi hijos dijeron que yo les enseñaba el evangelio y a menudo hablaba de cuestiones de creer en Dios con ellos, por lo que todos creían que me había convencido de creer en Dios Todopoderoso tras considerarlo cuidadosamente. Después, los ancianos me amenazaron, dijeron que si no iba a la iglesia, me expulsarían y mis hermanos y hermanas me rechazarían. Decidida, dije: “Aunque la iglesia me expulse, seguiré creyendo en Dios Todopoderoso”. Después, les contaron a los directivos de mi escuela que yo creía en Dios Todopoderoso, con la esperanza de que la escuela lidiara conmigo pero el director los ignoró. Pensé en lo que me había dicho la hermana Elsa, que el mundo religioso siempre rechaza y condena la verdad. Hace 2000 años, el Señor Jesús expresó la verdad para redimir a la humanidad, y fue condenado y rechazado por el judaísmo, sobre todo por los líderes religiosos, los sumos sacerdotes, los escribas y los fariseos. Atacaron al Señor Jesús y blasfemaron en Su contra para mantener sus posiciones e ingresos, y engañaron y evitaron que la gente siguiera al Señor. Todos eran anticristos que se resistieron a Dios y arruinaron a la gente. Hoy, la mayoría de los pastores y de los ancianos del mundo religioso son iguales a los fariseos del judaísmo. Para proteger sus propias posiciones y sus ingresos frenéticamente condenan la aparición y la obra de Dios Todopoderoso y se resisten a ellas, e intentan evitar que los creyentes investiguen el camino verdadero. También son anticristos que han sido revelados por Dios. Después pensé en lo que dijo el Señor Jesús cuando maldijo a los fariseos: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres, pues ni vosotros entráis, ni dejáis entrar a los que están entrando” (Mateo 23:13). “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque recorréis el mar y la tierra para hacer un prosélito, y cuando llega a serlo, lo hacéis hijo del infierno dos veces más que vosotros” (Mateo 23:15). Los pastores y ancianos religiosos saben que las palabras de Dios Todopoderosos son la verdad, pero no las aceptan. Quieren disfrutar que la gente los adore y les haga ofrendas, por eso, para mantener sus posiciones, evitan que recibamos al Señor y que entremos en el reino de Dios. Esto es lo que hacen los anticristos. Son todos demonios que devoran las almas de la gente, y serán maldecidos por Dios, y aquellos que los sigan también irán al infierno y serán castigados.

Aunque los pastores y los ancianos todavía me atacan y perturban a menudo, no importa qué falacias esparzan, ya no me afecta porque sé que las palabras expresadas por Dios Todopoderoso son la verdad y el camino de la vida eterna que purifica y salva a la gente. Todo aquél que sinceramente anhela buscar la aparición de Dios solo debe leer las palabras de Dios Todopoderoso, y reconocerá la voz y el regreso del trono de Dios Todopoderoso. ¡Gracias a Dios!

El fin de todas las cosas se está acercando, ¿quieres saber cómo el Señor recompensará el bien, castigará el mal y determinará el fin de cada uno? Bienvenido a contactarnos para descubrir la respuesta.

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