¿Quién se interpone en mi camino por la senda hacia el reino celestial?

4 Dic 2022

Por Hengxin, Vietnam

En agosto de 2020, una hermana me invitó a una reunión en línea de la Iglesia de Dios Todopoderoso. Al leer las palabras de Dios Todopoderoso, buscar e investigar, tuve la certeza de que la palabra de Dios Todopoderoso era la voz de Dios, y que Dios Todopoderoso era el Señor Jesús retornado. Estaba muy conmovido y emocionado. Mis hermanos también esperaban el regreso del Señor. Sabía que tenía que contarles la buena noticia pronto para que ellos también pudieran aceptar la obra de Dios en los últimos días. Así que le prediqué el evangelio a mi tercer hermano, y le contó a nuestro hermano mayor, el líder de la iglesia, la noticia del regreso del Señor. Inesperadamente, después de que mi hermano mayor se enterase, vino a mi casa apresurado esa noche… “Hengxin, ¿dijiste que el Señor Jesús ya regresó y está haciendo una nueva etapa de obra? ¿Cómo podría ser eso? El Señor Jesús perdonó nuestros pecados. Cuando regrese, nos arrebatará directamente al reino de los cielos ¿Cómo podría hacer una obra nueva?”. “Hermano, no te enojes conmigo. Aunque el Señor Jesús perdona nuestros pecados, todavía podemos pecar y nuestra naturaleza pecadora sigue existiendo. Dios dice: ‘Seréis, pues, santos porque yo soy santo’ (Levítico 11:45). Hermano, no podemos ver al Señor si no somos santos, y tampoco podemos entrar en el reino de los cielos si no hemos sido purificados del pecado. Todavía necesitamos que Dios haga la obra del juicio para eliminar nuestra naturaleza pecadora y resuelva el problema del pecado de raíz”. “El Señor Jesús fue crucificado para cargar con todos nuestros pecados. El Señor ya no nos considera pecadores. Dices que no fuimos purificados, pero esa es una idea tuya. La Biblia no dice eso. ¿No sabes lo que dice la Biblia? ‘Porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación’ (Romanos 10:10). ¿Acaso no estamos ya salvados al creer en el Señor? ¿Por qué habría de hacer el Señor una obra nueva?”. “Hermano, lo que dijiste son las palabas de Pablo, no las del Señor Jesús. El Señor Jesús nunca dijo que los que son salvados por fe pueden entrar en el reino de los cielos. El Señor Jesús dice muy claramente quién puede entrar en el reino de los cielos. ‘No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos’ (Mateo 7:21). Hermano, tenemos que hacer la voluntad de Dios y actuar según Sus palabras para entrar en el reino de los cielos. ¿Cumplimos este criterio? Seguimos pecando a menudo y no podemos llevar a cabo las palabras del Señor. El Señor Jesús nos pide que amemos al prójimo como a nosotros mismos. ¿Podemos hacerlo? No solo no podemos amarlo, sino que es posible ser celosos, odiarlo y vivimos en pecado a menudo. No somos aptos para entrar en el reino de los cielos. Por eso Dios regresa en los últimos días para hablar y hacer la obra del juicio. Lo hace para liberar a la gente de su naturaleza pecadora, resolver el problema de nuestro pecado de raíz y purificar y salvar por completo a la gente. El Señor Jesús profetizó: ‘El que me rechaza y no recibe mis palabras, tiene quien lo juzgue; la palabra que he hablado, esa lo juzgará en el día final’ (Juan 12:48). Y la Biblia dice: ‘Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios’ (1 Pedro 4:17)”. “¡Basta! Afirmas que hay otra etapa de la obra cuando regrese el Señor. ¿No significa esto que la obra de redención del Señor Jesús no tiene sentido? ¿No sería en vano?”. Tras escuchar a mi hermano, me sentí un poco nervioso. ¿Cómo podía yo compartir para que él entendiese la obra de Dios y se librase de sus nociones? Entonces pensé en un pasaje de las palabras de Dios Todopoderoso. “Aunque Jesús hizo mucha obra entre los hombres, sólo completó la redención de toda la humanidad y se convirtió en la ofrenda por el pecado del hombre; no lo libró de la totalidad de su carácter corrupto. Salvar al hombre totalmente de la influencia de Satanás no sólo requirió que Jesús se convirtiera en la ofrenda por el pecado y cargara con los pecados del hombre, sino también que Dios realizara una obra incluso mayor para librar completamente al hombre de su carácter satánicamente corrompido. Y, así, ahora que el hombre ha sido perdonado de sus pecados, Dios ha vuelto a la carne para guiar al hombre a la nueva era, y comenzó la obra de castigo y juicio. Esta obra ha llevado al hombre a una esfera más elevada. Todos los que se someten bajo Su dominio disfrutarán una verdad más elevada y recibirán mayores bendiciones. Vivirán realmente en la luz, y obtendrán la verdad, el camino y la vida” (La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Prefacio). Las palabras de Dios dejaron mi corazón claro y radiante. Le dije a mi hermano: “El que Dios regrese en los últimos días para hacer la obra del juicio no significa que la obra de redención del Señor Jesús no tenga sentido. El Señor Jesús perdonó los pecados de la gente para que ya no fuera condenada y ejecutada por la ley, pero lo que el Señor Jesús hizo era solo la obra de la rendención, no la obra de purificar y salvar a la gente. Todos estamos todavía viviendo en pecado. Sin la obra del juicio de Dios en los últimos días, no podemos escapar del pecado y entrar en el reino de Dios”. Cuando vio que no podía refutarlo, se enojó mucho y dijo: “Llevas poco tiempo creyendo en Dios Todopoderoso, pero aprendiste mucho. Diga lo que diga, tienes algo para refutarlo, así no que puedo decirte nada”. Después, se marchó rabioso. Pensé: “Cree en el Señor y anhela el regreso del Señor todos los días, entonces, ¿por qué, tras escuchar acerca del regreso del Señor, no solo no lo investigó, sino que se enojó tanto? Quizás, como tiene tantas nociones religiosas, no puede aceptarlo de inmediato. Tendré que encontrar otra oportunidad para compartir con él”.

Poco después, mi dos cuñadas vinieron a mi casa tras enterarse de que creía en Dios Todopoderoso… “Hengxin, crees en Dios Todopoderoso, oras en ese nombre, no en el nombre del Señor. Esto es traicionar al Señor y ser un apóstata”. “Bueno, lo dices porque no lo entiendes todavía. No has leído las palabras de Dios Todopoderoso, y no sabes que Él es el Señor Jesús retornado. Dios Todopoderoso y el Señor Jesús son un Espíritu y un Dios. Dios usa diferentes nombres en distintas eras. En la Era de la Ley, el nombre de Dios era Jehová, pero, en la Era de la Gracia, el nombre de Dios era Jesús. El nombre de Dios cambió, pero ¿puedes decir que el Señor Jesús y Jehová no eran el mismo Dios? ¿Puedes decir que creer en el Señor Jesús era traicionar a Dios Jehová? Dios Todopoderoso, el Señor Jesús y Jehová son un solo Dios. Mira, te mostraré un vídeo y lo entenderás”. Dios Todopoderoso dice: “Una vez se me conoció como Jehová. También se me llamó el Mesías, y las personas me llamaron una vez Jesús el Salvador con amor y aprecio. Hoy, sin embargo, ya no soy el Jehová o el Jesús que las personas conocieron en tiempos pasados; Yo soy el Dios que ha regresado en los últimos días, el que pondrá fin a la era. Soy el Dios mismo que surge del extremo de la tierra, repleto de todo Mi carácter y lleno de autoridad, honor y gloria. Las personas nunca se han relacionado conmigo, nunca me han conocido y siempre han sido ignorantes de Mi carácter. Desde la creación del mundo hasta hoy, ni una sola persona me ha visto. Este es el Dios que se le aparece al hombre en los últimos días, pero que está oculto entre los hombres. Él mora entre los hombres, verdadero y real, como el sol ardiente y la llama abrasadora, lleno de poder y rebosante de autoridad. No hay una sola persona o cosa que no será juzgada por Mis palabras y ni una sola persona o cosa que no será purificada por el fuego ardiente. Finalmente, todas las naciones serán bendecidas debido a Mis palabras y también serán hechas pedazos debido a ellas. De esta forma, todas las personas durante los últimos días verán que Yo soy el Salvador que ha regresado, y que Yo soy el Dios Todopoderoso que conquista a toda la humanidad. Y todos verán que una vez fui la ofrenda por el pecado para el hombre, pero que en los últimos días también me convierto en las llamas del sol que incineran todas las cosas, así como el Sol de la justicia que revela todas las cosas. Esta es Mi obra en los últimos días. Tomé este nombre y soy poseedor de este carácter para que todas las personas puedan ver que Yo soy un Dios justo, el sol ardiente, la llama abrasadora, y que todos puedan adorarme, al único Dios verdadero, y para que puedan ver Mi verdadero rostro: no soy solo el Dios de los israelitas ni soy solo el Redentor, soy el Dios de todas las criaturas en todos los cielos, la tierra y los mares” (La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. El Salvador ya ha regresado sobre una “nube blanca”). Tras leer las palabras de Dios, compartí con mis cuñadas: “El nombre de Dios cambia con la era y la etapa de la obra de Dios. Dios recibe nombres distintos en eras diferentes, un nombre para cada era, y cada nombre representa la obra de Dios en cada era. En la Era de la Ley, Dios decretó las leyes bajo el nombre de Jehová y enseñó a la humanidad a vivir en la tierra. En la Era de la Gracia, el Espíritu de Dios se encarnó como el Señor Jesús e hizo la obra de la redención por la humanidad. En los últimos días, Dios viene encarnado como Dios Todopoderoso para expresar la verdad y hacer la obra de juzgar y purificar a la gente. Desde fuera, el nombre y la obra de Dios han cambiado, pero Su esencia es inmutable. Siempre ha sido el mismo Dios que obra para salvar a la humanidad”. También les puse un ejemplo. Una persona que trabaja en un hospital puede ser llamada “doctor” por la gente, pero un día decide enseñar y todos lo llaman “maestro”, y más adelante, va a predicar a una iglesia y los demás lo llaman “pastor”. ¿Lo ven? Su trabajo cambió y lo que los demás lo llaman también, pero sigue siendo la misma persona. Sigue siendo él. De la misma manera, Dios usa nombres diferentes en eras distintas, pero la esencia e identidad de Dios no cambiaron y sigue siendo el mismo Dios. Cuando oramos en el nombre de Dios Todopoderoso, no traicionamos al Señor ni somos apóstatas, sino que recibimos al Señor y seguimos Sus pasos. Mientras hablaba, mi hermano mayor y mi tercer hermano llegaron de repente. Mi hermano mayor me interrumpió enojado. “No le hables más. No se puede ganar con él. Digas lo que digas, tiene una respuesta, ¿para qué molestarse?”. “Hengxin, crees en algo incorrecto. Es hora de que dejes de hacerlo”. “Tú dices que Dios Todopoderoso es el Señor Jesús regresado. Predícale al pastor. Si el pastor dice que este es el camino correcto, entonces creamos en él juntos, pero si no, vuelve a la iglesia y cree con nosotros. Todos sois hermanos de sangre. No podéis ir por caminos separados”. Cuando vi cómo mis hermanos y cuñadas adoraban al pastor, les dije: “Los creyentes deben obedecer y honrar a Dios por encima de todo. No podemos obedecer a ciegas lo que dice la gente. Especialmente cuando se trata de recibir al Señor, no podemos dejar que decida el pastor. El Señor Jesús dijo que las ovejas de Dios escuchan Su voz. Debemos centrarnos en escuchar la voz de Dios para poder recibir al Señor”. También les dije: “Cuando el Señor Jesús vino a obrar, los que creían en el judaísmo no buscaron escuchar la voz de Dios. Siguieron a ciegas a los fariseos cuando se oponían y condenaban al Señor Jesús. Como resultado, perdieron la salvación del Señor. Esta es una lección para nosotros”. Pero, dijera lo que dijera, mis hermanos y cuñadas no me escuchaban, e insistían en que el pastor no podía estar equivocado. Al ver su actitud, pensé: “Adoran tanto al pastor que si él lo acepta, ellos también podrían aceptarlo”.

Un día, en enero de 2021, el pastor y los líderes vinieron a mi casa, y aproveché la oportunidad para predicarles el evangelio. “Mateo 24:37 dice: ‘Porque como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre’. Y 24:44 dice: ‘Por eso, también vosotros estad preparados, porque a la hora que no pensáis vendrá el Hijo del Hombre’. Lucas 17:24-25 dice: ‘Porque como el relámpago al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro extremo del cielo, así será el Hijo del Hombre en su día. Pero primero es necesario que Él padezca mucho y sea rechazado por esta generación’. La profecía menciona ‘la venida del Hijo del hombre’ y ‘el Hijo del hombre vendrá’. Entonces, ¿quién es el Hijo del hombre? El Hijo del hombre se refiere a la encarnación de Dios. El Señor Jesús era el Hijo del hombre porque era la encarnación del Espíritu de Dios. Un espíritu no puede ser llamado el Hijo del hombre. Entonces, la profecía dice que el señor regresa como el Hijo del hombre en los últimos días, es decir, que vendrá encarnado. Si el cuerpo espiritual del Señor Jesús tras la resurrección descendiera sobre las nubes y apareciera ante todos con gran gloria, ¿quién se atrevería a oponerse a Él o condenarlo? Sin embargo, el Señor Jesús dijo: ‘Primero es necesario que Él padezca mucho y sea rechazado por esta generación’. ¿Cómo se cumple esta profecía? Solo si Dios se encarna como el Hijo del hombre, que se aparece como una persona normal y corriente, en una forma que la gente no reconoce, puede ser entonces condenado y rechazado. Por tanto, según la profecía del Señor Jesús, el Señor regresa encarnado en los últimos días y esto es absolutamente cierto”. “Estos versículos de la Biblia mencionan ‘el Hijo del hombre’ y significa el Señor Jesús”. “Hermano Han, el Señor Jesús habla de forma muy clara. Estas son las profecías acerca del regreso del Señor, no del Señor Jesús”. “La Biblia dice de forma clara: ‘Entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del Hombre; y entonces todas las tribus de la tierra harán duelo, y verán al Hijo del Hombre que viene sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria’ (Mateo 24:30). El Señor regresará sobre una nube, pero tú dices que vendrá encarnado. ¿Acaso no están opuestas estas cosas? Estamos esperando al Señor Jesús que viene en una nube. Ahora, el tiempo se acerca, han sucedido todo tipo de desastres, y el Señor está a punto de venir sobre una nube para llevarnos al reino de los cielos. Tras todos estos años creyendo en el Señor, ya casi estás allá, pero tú, tú lo estás dejando todo”. “Pastor Wang, la profecía que mencionó es también cierta, pero la encanación de Dios no contradice Su venida sobre las nubes. Al principio no entendí la pregunta. Después, tras leer las palabras de Dios Todopoderoso, comprendí que el regreso del Señor ocurre en dos pasos. Primero, viene en secreto como el Hijo del hombre para expresar la verdad y hacer la obra del juicio, después, tras crear un grupo de vencedores, Dios envía desastres para recompensar el bien y castigar el mal. Tras los desastres, Dios desciende sobre una nube y se aparece ante todos abiertamente. En aquel entonces, todos aquellos que se opongan y condenen a Dios Todopoderoso llorarán y rechinarán los dientes, lo que cumple por completo la profecía de la venida del Señor sobre las nubes: ‘He aquí, viene con las nubes y todo ojo le verá, aun los que le traspasaron; y todas las tribus de la tierra harán lamentación por Él’ (Apocalipsis 1:7)”. En ese momento, el pastor y los demás se quedaron sorprendidos y en silencio. Les leí un pasaje de las palabras de Dios Todopoderoso. “Cuando veáis a Jesús descendiendo del cielo sobre una nube blanca con vuestros propios ojos, esta será la aparición pública del Sol de justicia. Quizás será un momento de gran entusiasmo para ti, pero deberías saber que el momento en el que veas a Jesús descender del cielo será también el momento en el que irás al infierno a ser castigado. Ese será el momento del final del plan de gestión de Dios, y será cuando Él recompense a los buenos y castigue a los malvados. Porque Su juicio habrá terminado antes de que el hombre vea señales, cuando solo exista la expresión de la verdad. Aquellos que acepten la verdad y no busquen señales, y por tanto hayan sido purificados, habrán regresado ante el trono de Dios y entrado en el abrazo del Creador. Solo aquellos que persisten en la creencia de que ‘El Jesús que no cabalgue sobre una nube blanca es un falso Cristo’ se verán sometidos al castigo eterno, porque solo creen en el Jesús que exhibe señales, pero no reconocen al Jesús que proclama un juicio severo y manifiesta el camino verdadero y la vida. Y por tanto, solo puede ser que Jesús trate con ellos cuando Él vuelva abiertamente sobre una nube blanca. Son demasiado tozudos, confían demasiado en sí mismos, son demasiado arrogantes. ¿Cómo puede recompensar Jesús a semejantes degenerados? El regreso de Jesús es una gran salvación para aquellos que son capaces de aceptar la verdad, pero para los que son incapaces de hacerlo es una señal de condenación. Debéis elegir vuestro propio camino y no blasfemar contra el Espíritu Santo ni rechazar la verdad. No debéis ser personas ignorantes y arrogantes, sino alguien que obedece la dirección del Espíritu Santo, que anhela y busca la verdad; solo así os beneficiaréis” (La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. En el momento que contemples el cuerpo espiritual de Jesús, Dios ya habrá vuelto a crear el cielo y la tierra). Todos los presentes quedaron aturdidos cuando escucharon las palabras autoritarias de Dios. Tras un tiempo, el pastor habló. “¿Dijiste que estas son palabras de Dios nuevas? Eso no es cierto. Las palabras de Dios están todas en la Biblia, y no hay ninguna palabra de Dios fuera de ella. Si las hay, son adiciones a la Biblia. Apocalipsis dice claramente: ‘Yo testifico a todos los que oyen las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añade a ellas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro; y si alguno quita de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del árbol de la vida y de la ciudad santa descritos en este libro’ (Apocalipsis 22:18-19)”. “Pastor Wang, cuando se dice que nada puede añadirse o quitarse, está advirtiendo a la gente que no añada o quite profecías en el Libro del Apocalipsis de manera arbitraria, no significa que Dios ya no declara palabras nuevas. El mismo Señor Jesús dijo: ‘Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis soportar. Pero cuando Él, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad’ (Juan 16:12-13). El Señor Jesús dijo de manera muy clara que, cuando regrese en los últimos días, expresará muchas palabras para guiarnos a todas las verdades. Según tu entendimiento, cuando Dios regrese en los últimos días, ya no hablará ni obrará. Entonces, ¿cómo se cumplirán y lograrán estas palabras del Señor Jesús? Dios es la verdad, el origen de la vida, la montaña de agua viva que fluye sin cesar. Limitas las palabras y la obra de Dios a las de la Biblia, como si Dios solo pudiese decir estas palabras en la Biblia. ¿No es esto limitar y menospreciar a Dios?”. El Pastor Wang dejó de hablar tras escuchar mis palabras. Pensé: “Yo solía adorar a los pastores. Pensaba que conocían bien la Biblia y tenían conocimiento de Dios. Para mi sorpresa, no entienden la Biblia e incluso limitan la obra de Dios”. Estaba decepcionado.

Tras varios debates, el pastor vio que estaba firme en mi creencia, y entonces utilizó muchas falacias para confundirme, las cuales refuté con las palabras de Dios, y di testimonio de la obra de Dios en los últimos días, pero no me escucharon en absoluto. Al final del debate, cuando el Pastor Wang vio que no podía refutarme, no dijo nada. El líder Han, quien vino con él, me dijo: “Hengxin, queremos que dejes de creer en Dios Todopoderoso porque estamos siendo responsables con tu vida. Lo hacemos por amor. Tememos que tomes la senda equivocada. La gente que entiende la Biblia como tú debería ser un líder en la iglesia y colaborar con nuestro trabajo. Eso sería maravilloso”. Cuando le oí decir esto, pensé en las palabras del diablo, quien tentó al Señor Jesús en la Biblia: “Otra vez el diablo le llevó a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrándote me adoras” (Mateo 4:8-9). El que me pidiesen ser un líder en la iglesia era una tentación del diablo. Pensaban que, si me seducían con prestigio y estatus, iría con ellos. El prestigio y el estatus eran demasiado importantes para ellos. Escucharon la noticia de la venida del Señor, pero, en vez de buscar e investigar, intentaron seducirme para alejarme del camino verdadero. ¡Cuán insidioso! Así que los rechacé. “No regresaré a la iglesia. Ahora, el Señor Jesús ha regresado para hacer una obra nueva. Ya no obra en las iglesias de la Era de la Gracia. ¿De qué me serviría ir a la iglesia? Debemos aceptar la nueva obra de Dios y seguirlo, o seremos abandonados y descartados por el Señor. Es como cuando el Señor Jesús vino a obrar. Los discípulos escucharon las palabras del Señor Jesús, reconocieron la voz del Señor, lo siguieron y ganaron Su salvación, y los que guardaban las leyes en el templo fueron abandonados y descartados por el Señor. Vosotros, más que nadie, deberías conocer este hecho. El Señor ha regresado en los últimos días. Si no escuchamos Su voz, ¿cómo podemos recibirlo? El Señor Jesús dijo: ‘Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen’ (Juan 10:27). El Apocalipsis también profetizó: ‘El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias’ (Apocalipsis Capítulos 2, 3). ‘He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo’ (Apocalipsis 3:20). Pastor Wang, al recibir al Señor, lo más importante es escuchar la voz del Señor. Si alguien da testimonio de que ha regresado, debe dejar de lado sus nociones, buscar e investigar. De lo contrario, no podremos recibir al Señor ni entrar en el reino de los cielos”. “No necesitamos escuchar la voz de Dios, solo tenemos que esperar a que venga el Señor sobre una nube para llevarnos a Su reino. Si llega el día en que el Señor Jesús venga en una nube y somos los que lloramos y rechinamos los dientes, entonces cargaremos con la responsabilidad. Pero, debo dejarte las cosas claras. No nos culpes si crees erróneamente y tomas la senda incorrecta. Si ahora quieres dar un giro a las cosas, todavía puedes regresar a la iglesa. Te daré unos días más para que lo pienses. En siete días, ven a la iglesia y dame una respuesta. Te aviso de que no se te permite predicar tu evangelio en la iglesia. Si alguien en nuestra iglesia comienza a creer en Dios Todopoderoso por tu culpa, ¡pagarás por ello!”. Cuando el pastor terminó de hablar, le dijo a mi familia: “Dijimos tantas cosas, pero él no escuchó. Sois su familia, intentad convencerlo”. Después de esto, el pastor se marchó de pronto.

Mi familia se enojó mucho al ver que no escuchaba al pastor, así que vinieron a regañarme, y mi segundo hermano incluso me amenazó con violencia. “Llamamos al pastor y tú nos avergonzaste. El pastor dijo muchas cosas, pero tú no escuchaste y sigues insistiendo en creer en Dios Todopoderoso. ¡Te golpearé a muerte!”. “Por favor, ¿qué os he hecho para que me queráis golpear? El Señor ha regresado. Escuché Su voz y lo recibí. ¿Por qué me tratáis así? ¿Seguís creyendo en Dios?”. “Ni tan siquiera escucháis al pastor. ¿Qué os pasa?”. “¿Creéis en Dios o creéis en el pastor? Solo porque acepté la obra de Dios de los últimos días, el pastor me obstruye y perturba así. Creo que el pastor y aquellos líderes son fariseos hipócritas. Ahora que Dios ha regresado, hace nueva obra y ha expresado muchas verdades, pero ellos no buscan ni investigan por sí mismos, y estorban a los demás para que no reciban al Señor. Incluso usan el estatus para alejarme del camino verdadero, diciendo que es por el bien de mi vida. ¿No es esto una mentira? ¡Quieren atraparme y arruinarme! El Señor Jesús expuso a los fariseos, diciendo: ‘¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres, pues ni vosotros entráis, ni dejáis entrar a los que están entrando. […] Porque recorréis el mar y la tierra para hacer un prosélito, y cuando llega a serlo, lo hacéis hijo del infierno dos veces más que vosotros’ (Mateo 23:13, 15). ¿Cuál es la diferencia entre el pastor y los líderes y los fariseos? ¿Cómo podéis estar de su parte?”. “Si el pastor te expulsa, ya no seremos hermanos, y no nos importará si vives o mueres. Devuélvenos el dinero que nos debes. Lo queremos en dos semanas”.

Me entristeció mucho ver lo crueles que eran. Cuando tenían problemas, hacía lo que podía para ayudarlos, pero ahora me trataban así. ¿Cómo habían llegado a esto los buenos hermanos que conocía en el pasado? ¿Cómo podían ser mi familia? Esa noche, me acosté en la cama y no podía dormir. Pensar en ello era tan doloroso que no podía contener las lágrimas. Oré a Dios para que me diese fe y guiase a entender Su voluntad para que pudiese saber cómo experimentar este ambiente. Recordé que el Señor Jesús dijo: “No penséis que vine a traer paz a la tierra; no vine a traer paz, sino espada. Porque vine a poner al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra; y los enemigos del hombre serán los de su misma casa” (Mateo 10:34-36). “Si el mundo os odia, sabéis que me ha odiado a mí antes que a vosotros” (Juan 15:18). Las palabras del Señor son ciertas y Sus profecías se cumplieron. Al haber aceptado la obra de Dios de los últimos días, mi pastor y mis hermanos intentaron estobarme y perseguirme. No me odiaban a mí, sino a Dios. Tras pensar en lo que sucedió recientemente, estaba agradecido a Dios. La palabra de Dios me ayudó a superar la interferencia del pastor y mi familia, y también me dio algo de discernimiento sobre ellos.

Un día, una hermana se enteró de mi situación y me envió un pasaje de las palabras de Dios Todopoderoso. “No te desanimes, no seas débil; y Yo te aclararé las cosas. El camino que lleva al reino no es tan fácil. ¡Nada es tan simple! Queréis que las bendiciones vengan a vosotros fácilmente, ¿no es así? Hoy, todos tendréis que enfrentar pruebas amargas. Sin esas pruebas, el corazón amoroso que tenéis por Mí no se hará más fuerte ni sentiréis verdadero amor hacia Mí. Aun si estas pruebas consisten únicamente en circunstancias menores, todos deben pasar por ellas; es solo que la dificultad de las pruebas variará de una persona a otra. Las pruebas son una bendición proveniente de Mí. ¿Cuántos de vosotros venís a menudo delante de Mí y suplicáis de rodillas que os dé Mis bendiciones? ¡Niños tontos! Siempre pensáis que unas cuantas palabras favorables cuentan como Mi bendición, pero no reconocéis que la amargura es una de Mis bendiciones. Los que participan de Mi amargura ciertamente compartirán Mi dulzura. Esa es Mi promesa y Mi bendición para vosotros. No dudéis en comer, beber y disfrutar Mis palabras. Cuando pasa la oscuridad, la luz aparece. Siempre está más oscuro antes del amanecer; después de esa hora, el cielo poco a poco se ilumina y, a continuación, sale el sol. No temáis ni seáis tímidos” (La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Declaraciones de Cristo en el principio, Capítulo 41). Ella compartió conmigo: “Creemos en Dios Todopoderoso y recibimos al Señor, pero Satanás no quiere que seamos salvados ni ganados por Dios, así que usa varios medios para estorbarnos y perturbarnos. Pero Dios lo permite. ¿Por qué? Dios quiere revelar si la fe de la gente es verdadera o falsa. Alguien con auténtica fe, oveja de Dios, puede pasar la prueba. Por mucho que Satanás lo perturbe, puede persistir al seguir a Dios. Los que no pertenecen a Dios, los que creen falsamente, se retirarán cuando Satanás los perturbe. Esta es la sabiduría de Dios ejercitada en base a las argucias de Satanás. Ahora estáis siendo perturbados y estorbados por vuestro pastor y familia. Es una prueba. Tras experimentar esto, entenderéis algo de la verdad y veréis algunas cosas claramente. También sabréis cómo diferenciar quién es un verdadero creyente y quién un falso creyente, y desarrollaréis fe en Dios, lo que son cosas que no podemos ganar en un ambiente cómodo. Este sufrimiento merece la pena”. Tras escuchar la comunión de la hermana, comprendí que el estorbo y perturbación del pastor y mi familia parecían provenir de los humanos, pero, en realidad, era todo la perturbación de Satanás tratando de hacerme perder la salvación de Dios. Satanás es realmente detestable. A través de este incidente, gané algo de discernimiento sobre el pastor, y mi deseo de seguir a Dios se hizo más firme. Unos días más tarde, al ver que aún creía en Dios Todopoderoso, mi tío también vino a disuadirme. “Hengxin, escúchame. Regresa. ¿Qué harás si el pastor te expulsa? Si tienes dificultades en el futuro o enfermas, ¿quién te ayudará?”. “Por fin recibí al Señor, así que, pase lo que pase, seguiré a Dios Todopoderoso. No regresaré a la iglesia”. “No sabes tanto como el pastor. En cuestiones de creer en Dios, tenemos que escuchar al pastor”. “Cuando el Señor Jesús vino a obrar, los creyentes del judaísmo también pensaron que los fariseos eran más sabios y los siguieron, pero se opusieron y condenaron al Señor. Como resultado, fueron maldecidos y castigados. Como creyentes en Dios, debemos escuchar las palabras de Dios. Si las palabras y acciones del pastor no concuerdan con las palabras de Dios, no podemos escucharlas. Le dije al pastor que Dios regresa en los últimos días para expresar muchas verdades, lo que se demuestra en la Biblia y profecías del Señor Jesús, y no pudo refutarlo, ni tuvo ningún deseo de investigarlo, intentó evitar que recibiese al Señor y no me dejó predicarlo a mis hermanos y hermanas. ¿Crees que lo que hizo concuerda con las palabras de Dios? Tío, no buscas ni investigas la obra de Dios de los últimos días. Escuchas lo que dice el pastor. Nunca lees las palabras de Dios Todopoderoso, ¿cómo puedes entonces saber si son ciertas o falsas? Es como cruzar un río. Si una persona dice que el agua es profunda y otra que no lo es, ¿a quién crees? ¿Acaso la manera de saber la verdad no es meterte tú? Si crees en el Señor, pero no lo escuchas e insistes en hacer caso al pastor, al final, si el pastor va al infierno, ¿no irás tú también? ¿No están guiando los ciegos a los ciegos a un pozo?”. “¿No tienes miedo de que el pastor te delate al gobierno y te arresten?”. “Aunque me delaten al gobierno, no importa lo que este me haga, aunque sea perseguido, debo seguir a Dios Todopoderoso”. Ese día, mi tío trató de convercerme sin cesar, pero no le hice caso. Una semana más tarde, para evitar que el pastor me molestase de nuevo, fui al pastor y los líderes, les dije que estaba decidido a creer en Dios Todopoderoso y no regresaría a la iglesia, y les pedí que no me hablasen más. Inesperadamente, el pastor se negó a desistir y me dijo: “Este Relámpago Oriental en el que crees no es el regreso del Señor. Si sigues creyendo, estás traicionando al Señor”. Le contesté: “El Señor Jesús profetizó Su regreso, diciendo: ‘Porque así como el relámpago sale del oriente y resplandece hasta el occidente, así será la venida del Hijo del Hombre’ (Mateo 24:27). ¿Acaso no cumple Su profecía la aparición del Relámpago Oriental?”. Cuando el Pastor Wang vio que no podía refutar esto, se enojó y comenzó a juzgar y condenar la obra de Dios. Sus palabras me enojaron mucho. Recordé lo que el Señor Jesús dijo: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen” (Juan 10:27). Las ovejas de Dios escuchan Su voz. El pastor y los líderes no entienden la voz de Dios y lo juzgan. No son ovejas de Dios. Son del diablo. Les dije: “En el pasado, los fariseos juzgaron y condenaron al Señor Jesús. Ahora que escucháis que el Señor ha regresado, no buscáis ni investigáis. Incluso viendo que las palabras de Dios Todopoderoso están tan bien dichas, lo condenáis y os oponéis. ¿No sois fariseos modernos?”. El pastor y los líderes se enojaron mucho cuando les dije eso, así que intentaron otra manera de obligarme. “Como estás tan seguro de que quieres creer en Dios Todopoderoso, vamos a escribir una declaración para que la firmes diciendo que no crees en el Señor Jesús”. “¿Por qué la iba a firmar? Dios Todopoderoso es el regreso del Señor Jesús, y creo en Dios Todopoderoso, que es recibir al Señor. ¿Cómo podéis decir que no creo en el Señor Jesús? ¿No es eso distorsionar los hechos? Lo que tú dices es que, cuando el Señor Jesús vino a obrar, los discípulos del Señor, como Pedro y Juan, abandonaron el templo y siguieron al Señor Jesús. ¿Puedes decir que ellos tracionaron a Dios Jehová? Por supuesto que no. Siguieron los pasos de la obra nueva de Dios. De la misma manera, ahora el Señor Jesús ha regresado para hacer una obra nueva y yo estoy siguiendo los pasos del Cordero al creer en Dios Todopoderoso. ¿Cómo puede ser esto traicionar al Señor Jesús? ¡No firmaré nada!”. “Has de firmar esta declaración y tus hermanos y padres también han de firmar para demostrar que abandonaste la iglesia por tu cuenta y que no te expulsamos”. En ese momento, vi la intención del pastor. Si declaraba que no creía en el Señor Jesús y que creía en Dios Todopoderoso, ¿no significaría esto que negaba que Dios Todopoderoso y el Señor Jesús son un mismo Dios? Si firmaba, sería obvio para ellos negar y condenar a Dios Todopoderoso. ¡Cuán siniestros y despiadados eran! Si llevaban esta declaración al gobierno de Vietnam, sería perseguido. Esta era su intención despreciable. Esa noche, debatimos hasta las diez de la noche, pero dijese lo que dijese, era como si el pastor no lo entendiese, y él era maleducado e irracional, así que no tenía nada más que decirles. Un día después, cuando mi familia oyó la noticia, vinieron a mi casa a lanzar acusaciones. “Tu padre y yo nos hemos esforzado mucho en criarte, ¿y ahora nos abandonas? ¡No tienes nada de conciencia!”. “Mamá, no os he abandonado. Os prediqué el evangelio muchas veces, pero no creéis. No escucháis las palabras de Dios, solo las del pastor. Esa es vuestra decisión”. “De ahora en adelante, ¡no eres mi hijo!”. “De ahora en adelante, iremos por separado. Ya no somos hermanos. Por muchas dificultades que tengas en el futuro, no te ayudaremos”. “Esa es vuestra decisión. Yo creo en Dios y vosotros me perseguís así, haciéndome escoger entre vosotros y Dios, así que, por supuesto, escojo a Dios. Pero nunca dije que no fuéseis mis padres y hermanos. Esas son vuestras palabras”.

Después de eso, dejé de ir a la iglesia. Pensaba que el pastor y los líderes no me molestarían más. Inesperadamente, un día, en abril, el colaborador de la iglesia que se ocupaba de las finanzas vino a mí e insistió en que fuese a la iglesia a firmar una declaración afirmando que no creía en el Señor Jesús. Estaba furioso. Estas personas no me dejaban tranquilo. ¿Por qué estaban tan llenas de odio? Cuando las despedí, me calmé y oré a Dios y pensé en un pasaje de las palabras de Dios Todopoderoso. “Cuando Dios obra, se preocupa por la persona y la escudriña, y cuando la favorece y aprueba, Satanás sigue de cerca, intentando embaucar a la persona y hacerle daño. Si Dios desea ganar a esta persona, Satanás hará todo lo que pueda para estorbarle usando diversas tácticas malvadas para tentar, para alterar y socavar la obra de Dios, todo ello con el fin de lograr su objetivo oculto. ¿Cuál es este objetivo? No quiere que Dios gane a nadie; él quiere robar la posesión de aquellos a los que Dios desea ganar, quiere controlarlos, hacerse cargo de ellos para que le adoren y entonces se le unan para cometer actos malvados y oponerse a Dios. ¿Acaso no es esta su siniestra motivación? Soléis decir que Satanás es malvado, muy malo ¿pero le habéis visto? Podéis ver lo mala que es la raza humana; no habéis visto lo malo que es el verdadero Satanás. Pero, en el caso de Job, habéis observado claramente lo malvado que Satanás. Esta cuestión ha dejado muy al descubierto el odioso rostro de Satanás y su esencia. Al hacer la guerra contra Dios, y al ir detrás de Él, el objetivo de Satanás es demoler toda la obra que Dios quiere hacer, ocupar y controlar a aquellos a los que Dios quiere ganar, extinguirlos por completo. Si esto no ocurre, pasan a ser posesión de Satanás para ser usados por él; esta es su meta” (La Palabra, Vol. II. Sobre conocer a Dios. Dios mismo, el único IV). Tras contemplar las palabras de Dios, comprendí los trucos de Satanás más claramente. Vi que estos pastores y ancianos pertenecen a Satanás; que eran sus cómplices. Intentaron por todos los medios estorbar y perturbar mi creencia en Dios Todopoderoso para alejarme de Dios. Me pidieron que firmase una carta negando al Señor Jesús para darles una excusa para condenarme. ¡Cuán cruel era su corazón! Desde principio a fin, desempeñaron el papel de Satanás. Más adelante, mi familia captó también las intenciones del pastor, se dieron cuenta de que quería que firmase la carta para delatarme al gobierno, y mi madre me dijo: “Hengxin, no firmes la carta. El pastor es horrible. No hiciesta nada malo al creer en Dios, pero te trata así. Si sufres persecución, no dejaré que se salga con la suya”. Yo solía adorar a los pastores. Pensaba que servían al Señor y que ayudarles es amar al Señor, así que daba ofrendas a menudo, en dinero y en bienes. Cuando se averiaban sus carros, yo los reparaba siempre, por mucho que costase. A través de esta experiencia, ahora puedo ver el verdadero rostro de los pastores. Con la excusa de proteger al rebaño, hacen difícil que la gente investigue el camino verdadero, y evitan que otros reciban al Señor y entren en el reino de los cielos. Solo quieren mantenernos a todos bajo su control para que les ofrezcamos más dinero y les apoyemos. Son piedras de tropiezo que impiden que la gente entre en el reino de los cielos.

Eso dicen justamente las palabras de Dios Todopoderoso. “Hay algunos que leen la Biblia en grandes iglesias y la recitan todo el día, pero ninguno de ellos entiende el propósito de la obra de Dios. Ninguno de ellos es capaz de conocer a Dios y mucho menos es conforme a la voluntad de Dios. Son todos personas inútiles y viles, que se ponen en alto para enseñar a Dios. Se oponen deliberadamente a Él mientras llevan Su estandarte. Afirman tener fe en Dios, pero aun así comen la carne y beben la sangre del hombre. Todas esas personas son diablos que devoran el alma del hombre, demonios jefes que estorban deliberadamente a aquellos que tratan de entrar en la senda correcta y obstáculos en el camino de quienes buscan a Dios. Pueden parecer de ‘buena constitución’, pero ¿cómo van a saber sus seguidores que no son más que anticristos que llevan a la gente a levantarse contra Dios? ¿Cómo van a saber sus seguidores que son diablos vivientes dedicados a devorar a las almas humanas?” (La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Todas las personas que no conocen a Dios son las que se oponen a Él). Estoy agradecido por la protección de Dios. Fue la palabra de Dios Todopoderoso lo que me condujo y guió paso a paso, me permitió calar los trucos de Satanás, ver claramente cómo los pastores odian la verdad y se oponen a Dios, librarme completamente de la esclavitud de los siervos malvados y anticristos, y regresar a la casa de Dios. Mi corazón se llenó de gratitud hacia Dios. Ahora, disfruto del suministro de la palabra de Dios todos los días, predico el evangelio y doy testimonio de Dios con mis hermanos y hermanas, y me siento satisfecho y feliz. ¡Gracias a Dios!

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