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La luz es cálida cuando se pasa por el túnel

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Wang Yuping

Al igual que todos los demás hermanos y hermanas que tienen sed del retorno del Señor, yo también anhelo continuamente con impaciencia que nuestro Señor vuelva para recibirnos pronto en el reino del cielo y para que podamos disfrutar sus bendiciones. Un día de noviembre de 2006 oí finalmente la noticia del retorno del Señor. A través de la lectura de las palabras expresadas por Dios Todopoderoso, de la enseñanza paciente y del testimonio dado pacientemente sobre la obra de Dios en los últimos días por parte de mis hermanos y hermanas, yo reconocí finalmente que Dios Todopoderoso encarnado es el retorno del Señor Jesús. Acto seguido, acepté de buen grado la obra de Dios Todopoderoso en los últimos días.

En una reunión, la hermana Yang me dijo en un tono muy serio: “Actualmente hay muchos hermanos y hermanas que, después de aceptar la obra de Dios en los últimos días, se encuentran con algunas de las interferencias y tentaciones de Satanás. Algunos son engañados por las mentiras del PCCh, otros se encuentran con las interferencias y amenazas de pastores y ancianos, algunos otros son coaccionados u obstaculizados por su familia y los familiares de algunos sufren enfermedades o calamidades. Estas cosas son trucos de Satanás que intentan evitar que volvamos a Dios. Todos entendemos ya que la obra de juicio de Dios Todopoderoso empieza en la casa de Dios y esta es la etapa final de la obra de Dios para la salvación de la humanidad. Él está haciendo todo lo que puede para salvar al hombre y Satanás está practicando constantemente sus trucos e interferencias para evitar que vengamos ante Dios y recibamos Su salvación. Actualmente la lucha que se está librando en el mundo espiritual se está volviendo cada vez más intensa, por lo que necesitamos urgentemente equiparnos con la verdad, dominar el discernimiento con el fin de no ser engañados cuando los trucos de Satanás nos sobrevengan y para mantenernos como testigos de Dios. Ahora, leamos un pasaje de la palabra de Dios Todopoderoso”. Por tanto, tomé el libro de la palabra de Dios y leí detenidamente el siguiente pasaje: “Mientras Dios trabaja, Satanás acosa. En los últimos días, el acoso de este terminará; de igual manera, la obra de Dios terminará, y el tipo de persona que Dios desea completar se completará. Dios dirige a la gente de manera positiva; Su vida es agua viva, inconmensurable y sin límites. Satanás ha corrompido al hombre hasta cierto grado; al final, el agua viva de la vida completará al hombre, y será imposible para Satanás interferir y llevar a cabo su trabajo. Por tanto, Dios recuperará por completo a esta gente. Satanás todavía se niega a aceptar esto; se enfrenta continuamente contra Dios, pero Dios no le presta ninguna atención. Él ha dicho: Yo saldré victorioso sobre la totalidad de las fuerzas oscuras de Satanás y sobre todas las influencias oscuras. […] Dios es más sabio que este, y Su obra lo excede con creces. Por tanto, anteriormente he dicho lo siguiente: el trabajo que Yo hago se lleva a cabo en respuesta a las artimañas de Satanás. Al final Yo voy a revelar Mi omnipotencia y la impotencia de Satanás. Cuando Dios realiza Su obra, Satanás lo sigue muy de cerca, hasta que al final, este es finalmente destruido, ¡este ni siquiera va a saber qué fue lo que lo golpeó! Sólo se dará cuenta de la verdad una vez que haya sido aplastado y vuelto añicos; en esos tiempos este ya habrá sido quemado en el lago de fuego. ¿Acaso no se convencerá este completamente para entonces? ¡Ya que no tendrá más tretas que usar!” (‘Deberías saber cómo la humanidad completa ha evolucionado hasta el día de hoy’ en “La Palabra manifestada en carne”). La hermana Yang me dijo con dulzura: “Por medio de la palabra de Dios podemos ver que en Su obra de gestión Satanás está siguiendo estrechamente cada paso de la obra de Dios. Él está delante llevando a cabo la obra de salvación del hombre y Satanás está detrás, perturbándola y destruyéndola. Está compitiendo constantemente por el hombre con Dios y esto es especialmente cierto durante la etapa final de la obra de Dios en la salvación completa del hombre. En estos tiempos Satanás está aún más haciéndolo todo en su poder, explotando a toda clase de personas y cosas para molestarnos y evitar que aceptemos y obedezcamos la obra de Dios. La despreciable meta de Satanás es distanciar al hombre de Dios y hacer que el hombre niegue y traicione a Dios, perdiendo de esta forma Su salvación. Pero la sabiduría de Dios se ejecuta en respuesta a las artimañas de Satanás. Dios es capaz de usar la interferencia de Satanás para traernos a un entendimiento de Su obra, Su sabiduría y omnipotencia, y también para permitirnos ver claramente la maldad y fealdad de Satanás. Por tanto, independientemente de lo que ocurra en el futuro, todos debemos orar a Dios, confiar en Él y buscar la verdad, y debemos descubrir las artimañas de Satanás de forma que podamos mantenernos como testigos de Dios. Es justo como las pruebas por las que Job pasó. Él se mantuvo como testigo de Dios y provocó que Satanás se retirara en humillación…”. Después de oír a la hermana Yang decirme esto, respondí con total fe: “Sí, creemos en el Dios verdadero. Si dependemos de Él no tenemos entonces nada que temer; si me encuentro con la tentación de Satanás, me mantendré sin duda en el lado de Dios”.

Un día, no mucho después de esto, cuando terminé de difundir el evangelio volví a mi casa y en la puerta de entrada mi vecina corrió hacia mí agitando las manos y dijo: “¿Dónde has estado? ¡Ha ocurrido algo importante! Hoy los amigos de tu hijo Liu y Hu vinieron a pedir prestada tu camioneta, Hu la puso directamente en la quinta marcha, empezó a moverse de repente y el cable de acero dio un gran crujido y se partió, golpeando a Hu en la sien e inmediatamente empezó a brotar sangre. Ya se lo han llevado rápidamente al hospital…”. Mi mente se quedó en blanco de pronto y corrí a mi casa para orar a Dios: “¡Oh Dios! No entiendo Tu voluntad. ¿Por qué me ha pasado esto de repente? Esclaréceme por favor…”. Después de orar a Dios pensé en un versículo de la Biblia: “Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y fue llevado por el Espíritu en el desierto por cuarenta días, siendo tentado por el diablo” (Lucas 4:1-2). Cuando pensaba en estas palabras recordé también de pronto la enseñanza de la hermana Yang sobre la verdad en la lucha espiritual. Entonces entendí. Estas cosas eran simplemente Satanás tentándome y molestándome. Satanás sólo quería usar estas cosas desfavorables para atacarme de manera que yo dudara de Dios, lo culpara y negara. ¡Esto es verdaderamente una lucha espiritual! En ese momento pensé en otra cosa que Dios había dicho: “Eres capaz de ponerte del lado de Dios cuando lucha con Satanás, y no acudes a este, habrás conseguido ese amor, y te habrás mantenido firme en tu testimonio” (‘Sólo amar a Dios es realmente creer en Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”). Estas palabras de Dios me llenaron de fe y pensé: Satanás, por mucho que me molestes no caeré en tus trampas, no culparé a Dios ni dudaré de Él, me mantendré a Su lado, seguiré apropiadamente a Dios Todopoderoso. Una vez que entendí la voluntad de Dios me sentí mucho más firme en mi corazón.

Pero Satanás no estaba dispuesto a admitir la derrota y sigue molestándome constantemente a través de las personas y las cosas. Mientras Hu estaba hospitalizado sus familiares cargaron toda responsabilidad sobre mi familia. Querían que yo pagara todos los gastos médicos. Seguí intentando negociar con ellos, les dije que estaba dispuesta a pagar a medias, pero en ningún momento estuvieron de acuerdo conmigo. Después de tres semanas, Hu ya estaba curado, pero no quería marcharse del hospital. Esto se hizo deliberadamente para obligar a mi familia a dar dinero. Entonces Hu dijo un día: “La camioneta es tuya, así que deberíais pagar todos los gastos”. La esposa de Hu también se levantó y gritó: “¡Así es! Como es tu camioneta la que ha estado implicada en el accidente tú debes pagar entonces todos los gastos…”. Mientras estaba allí de pie con ellos acosándome incansablemente empecé a enojarme mucho. Había quedado atrapada involuntariamente en este problema. Sentí un dolor particular, estaba consternada por la ansiedad y no quise seguir hablando con ellos, por lo que salí tristemente de la habitación. Cuando llegué abajo pensé: soy una creyente en Dios; cuando me pasan cosas como esta no debería enojarme de esta manera, debo poner este problema en las manos de Dios. Necesito confiar en Él. Cuando volví a casa abrí el libro de la palabra de Dios y vi las siguientes palabras de Dios: “En cada paso de la obra que Dios hace en el interior de las personas, externamente parece que se producen interacciones entre las personas, como nacidas de disposiciones humanas, o de la interferencia humana. Sin embargo, entre bambalinas, cada etapa de la obra, y todo lo que acontece, es una apuesta hecha por Satanás delante de Dios, y exige que las personas se mantengan firmes en su testimonio de Dios. Mira cuando Job fue probado, por ejemplo: detrás de la escena, Satanás estaba haciendo una apuesta con Dios, y lo que aconteció a Job fue obra de los hombres, y la interferencia de estos. Detrás de cada paso que Dios da en vosotros está la apuesta de Satanás con Él, detrás de todo ello hay una batalla. […] Deberías saber que todo lo que te ocurre es una gran prueba y el momento en que Dios necesita que des testimonio” (‘Sólo amar a Dios es realmente creer en Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”). Cuando leí estas palabras rememoré ese día en el que alardeé ante la hermana Yang de que yo me mantendría sin duda al lado de Dios cuando me sobrevinieran pruebas. Yo no había imaginado que cuando Satanás me acosara persistentemente, yo no era capaz de mantenerme como testigo de Dios, mi mente estaba siempre preocupada y, por tanto, no podía buscar tranquilamente la voluntad de Dios en Su presencia. En su lugar, yo estaba considerando qué era correcto y qué era incorrecto. Había caído en las trampas de Satanás. Había caído en la oscuridad. No fue hasta que terminé de pensar en estas cosas que pude ver finalmente cuán verdaderamente siniestro y malvado es Satanás. Él había usado este asunto para molestarme, había pensado cada cosa posible que pudiera hacer para que yo negara la soberanía de Dios, para atraparme en un lugar en el que yo me enojara pensando en qué era correcto y qué era incorrecto, mientras consideraba lo que beneficiaría en algo a mi carne, y aún más Satanás quería usar estas cosas para hacer que yo negara a Dios Todopoderoso y lo traicionara. Pero no caeré en las trampas de Satanás, estoy dispuesta a depender de Dios y entregar estas cosas en Sus manos. Si Hu se marchaba o no del hospital, cuánto dinero tendría que gastar yo al final, yo aceptaba que la mano de Dios orquestaría estas cosas, e independientemente del desenlace, estaría dispuesta a obedecer. Una vez que llegué a entender la voluntad de Dios, una vez que estaba dispuesta a mantenerme como testigo de Dios, presencié inesperadamente uno de los hechos maravillosos de Dios el día siguiente. Dios había incitado a un hombre joven a ir a la habitación del hospital donde estaba Hu y reprenderlo: “No puedo soportar mirar a alguien como tú, alguien que acosa a buenas personas y que extorsiona a otros por su dinero. Si fuera yo no te daría ni un solo céntimo”. Otra persona en la habitación también habló: “Así es, él fue quien se metió en la camioneta y ahora quiere el dinero de esta persona, ¡qué poco razonable!”. “¡Correcto! ¡Quienquiera que pidiera prestada la camioneta debería pagar también parte del dinero! ¡No pueden hacer que el propietario de la camioneta lo pague todo!”. Después de oír esto, Hu agachó la cabeza y no dijo una palabra. Tres días después, accedió a marcharse del hospital. Yo sabía en lo profundo de mi corazón que detrás de estos acontecimientos que tuvieron lugar estaba Dios que abrió esta salida para mí.

Después de experimentar esto, pude ver lo malvado y despreciable que es Satanás. Este había usado a personas y cosas que yo conocía para molestarme y atacarme en un intento de hacer que yo me quejara a Dios, lo culpara y me distanciara de Él a causa del hecho de que yo iba a perder algo de dinero, y quería que yo viviera en sufrimiento. Al mismo tiempo, también pude ver que cuando dejé de considerar mis ganancias y pérdidas físicas, cuando confié en Dios por medio de mi fe en Él, cuando me mantuve en el lado de Dios, Él usó entonces las palabras de los no creyentes para abrir una salida para mí, obligando a Satanás a retirarse humillado. Esto me brindó la oportunidad de ver la autoridad de Dios que moviliza y gobierna sobre todas las cosas. Es justo como está escrito en la palabra de Dios: “Movilizaré a todos para que me sirvan y, además, revelaré Mi poder para que todo hombre pueda ver que en el universo entero ni un solo objeto no está en nuestras manos, ni una sola persona no está a nuestro servicio y ni un solo logro no se realiza para nosotros” (Declaraciones y testimonios de Cristo en el principio). Cuanto más leo la palabra de Dios más veo que Dios es Todopoderoso, que Él es maravilloso. Ahora veo que todas las cosas están en las manos de Dios y tengo más fe en Él. Ahora estoy dispuesta a experimentar más de la obra de Dios en todo lo que ocurra después y confiaré en Él con el fin de no caer más en las tentaciones de Satanás.

Un mes después la tentación de Satanás me sobrevino de nuevo. Un día, mi hija que se había casado recientemente volvió a casa y se desmayó repentinamente en la puerta principal. Mi vecino la levantó y la ayudó a entrar en la casa. Cuando vi que mi hija estaba enferma pensé en un principio que era simplemente un resfriado común, no le presté mucha atención. Sin duda no esperaba que a mitad de la noche ella empezara a temblar de repente de la cabeza a los pies. Yo estaba asustada y no tenía ni idea de qué hacer. Simplemente la agarré y la sostuve contra mi pecho, y después de un rato ella pareció estar un poco mejor. La mañana siguiente mi hija me dijo: “Mamá, ve a llevar a cabo tu deber, estaré bien”. Oré a Dios en silencio: “¡Querido Dios! Todas las cosas están en Tus manos, por lo que te confío a mi hija…”. Después de esto, me volví hacia mi hija y le dije: “Jing, necesitas orar más a Dios y confiar en Él, porque Él es el fuerte sustento que necesitamos”. Después de exhortar a mi hija sobre esto fui a llevar a cabo mi deber. Yo no esperaba que dos días después al volver encontraría a mi hija inconsciente en una cama en el hospital. Mi nuera se volvió hacia mí y me dijo con voz triste: “Mamá, después de marcharte, la enfermedad de Jing empezó a agravarse realmente. Cuando el doctor la examinó, dijo que ella tenía una hemorragia cerebral y que necesitaba una cirugía de craneotomía. Pero como tú y su marido no habéis estado aquí los dos días pasados, no había nadie que firmara por ella y ahora se ha pasado el tiempo de la cirugía. También oí al doctor decir a la suegra de Jing que su condición no era buena y que aunque despertara de nuevo quedaría en estado vegetativo”. Cuando oí esto sentí como si me hubieran retorcido un cuchillo en el corazón y las lágrimas empezaron a derramarse de mis ojos. Simplemente no podía aceptar que esto fuera la verdad. Así que me aferré a una pizca de esperanza y fui a hablar con un especialista, pero este meneaba la cabeza mientras me decía: “Hemos usado toda la medicina que pudimos, lo hemos intentado con todas nuestras fuerzas, el mejor resultado posible es que se despierte en estado vegetativo”. Tras oír las palabras de este doctor sentí que incluso el cielo se había derrumbado. Sentí como si viviera en un sufrimiento interminable… Más tarde, cuando llegó mi yerno y vio en qué estado estaba mi hija, no sólo no se preocupó de si ella viviría o moriría, sino que incluso se volvió hacia mí y mostró una carencia total de humanidad al pedirme que devolviera el dinero del compromiso matrimonial que él nos había dado en el momento de la boda. Ese día el camino a casa desde el hospital se me hizo muy largo, yo era un alma perdida que vagaba por esa carretera. Sentía como si estuviera caminando por un largo y oscuro túnel en el que no podía ver luz alguna delante de mí.