¿Es defendible la idea de la Trinidad?

1 Oct 2021

Desde que el Señor Jesús encarnado realizara la obra de la Era de la Gracia, durante 2000 años, toda la cristiandad ha definido al único Dios verdadero como la “Trinidad”. Dado que la Biblia cita al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, han supuesto que Dios ha de ser una Trinidad. Hay cierto debate, pero la mayoría ha defendido la idea de la Trinidad sin variaciones. Unos dicen “Trinidad”, y otros, “uno y trino”, que es básicamente lo mismo y tiene el mismo significado. Tanto si decimos “Trinidad” como “uno y trino”, estamos diciendo que Dios se compone de tres partes que, juntas, son Dios, y que, sin una parte, no son el único Dios verdadero. Solo juntas pueden ser el único Dios verdadero. Esto es, sencillamente, ridículo. ¿Podría decirse realmente que Jehová Dios no es el único Dios verdadero o que el Señor Jesús no es el único Dios verdadero? ¿No es el Espíritu Santo el único Dios verdadero? ¿No es este concepto de la Trinidad una forma de negar y desacreditar al único Dios verdadero? ¿No supone dividir al único Dios verdadero y blasfemar contra Él? Podemos ver lo absolutamente absurda que es esta idea de la Trinidad. Sin más, el mundo religioso ha definido al único Dios verdadero como la Trinidad, con lo que lo ha fragmentado desde el principio. Esto es dolorosísimo para Dios. El mundo religioso se aferra obstinadamente a esto y siempre se ha negado a cambiar. Ahora ha venido Dios Todopoderoso de los últimos días a realizar la obra del juicio expresando todas las verdades que salvan a la humanidad. Él ha desbaratado totalmente la mayor falacia de la cristiandad: la Trinidad. Esto nos ha abierto los ojos y alabamos a Cristo de corazón como el camino, la verdad y la vida, además de alabar la sabiduría y omnipotencia de Dios. Si Dios no desentrañara directamente esta mentira, nunca descubriríamos lo absurdo de la idea de la Trinidad. Veámoslo más detenidamente leyendo unas palabras de Dios.

Dios Todopoderoso dice: “Si alguien entre vosotros dice que la Trinidad en verdad existe, entonces que explique qué es exactamente este Dios único en tres personas. ¿Qué es el Padre Santo? ¿Qué es el Hijo? ¿Qué es el Espíritu Santo? ¿Es Jehová el Padre Santo? ¿Es Jesús el Hijo? ¿Qué es entonces el Espíritu Santo? ¿No es el Padre un Espíritu? ¿No es la esencia del Hijo también un Espíritu? ¿No fue la obra de Jesús la obra del Espíritu Santo? ¿No fue en ese tiempo la obra de Jehová llevada a cabo por un Espíritu igual al de Jesús? ¿Cuántos Espíritus puede tener Dios? Según tu explicación, las tres personas del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son una; de ser así, hay tres Espíritus, pero tener tres Espíritus significa que hay tres Dioses. Esto significa que no hay un único Dios verdadero; ¿cómo puede esta clase de Dios seguir teniendo la esencia inherente de Dios? Si aceptas que solo hay un Dios, entonces ¿cómo puede Él tener un hijo y ser un padre? ¿No son todas estas simplemente tus nociones? Solo hay un Dios, solo hay una persona en este Dios y solo un Espíritu de Dios, así como está escrito en la Biblia que ‘solo hay un único Espíritu Santo y un único Dios’. Independientemente de que el Padre y el Hijo de los que hablas existan, solo hay un Dios después de todo y la esencia del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo en la que creéis es la del Espíritu Santo. En otras palabras, Dios es un Espíritu, pero es capaz de hacerse carne y vivir entre los hombres, así como estar sobre todas las cosas. Su Espíritu lo incluye todo y es omnipresente. Él puede estar simultáneamente en la carne y dentro y encima del universo. Como todas las personas dicen que Dios es el único Dios verdadero, entonces, ¡solo hay un Dios y nadie lo puede dividir a voluntad! Dios es un solo Espíritu y una sola persona; y ese es el Espíritu de Dios. […] ¡Este concepto del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo es de lo más absurdo! Esto segmenta a Dios y lo divide en tres personas, cada una de ellas con un estatus y un Espíritu; ¿cómo puede entonces seguir siendo un Espíritu y un Dios? Dime, ¿quién creó los cielos y la tierra y todas las cosas, el Padre, el Hijo o el Espíritu Santo? Algunos dicen que ellos lo crearon juntos. ¿Quién redimió entonces a la humanidad? ¿Fue el Espíritu Santo, el Hijo o el Padre? Algunos dicen que fue el Hijo quien redimió a la humanidad. ¿Quién es el Hijo en esencia entonces? ¿Acaso no es Él la encarnación del Espíritu de Dios? La encarnación llama a Dios en el cielo por el nombre de Padre, desde la perspectiva de un hombre creado. ¿No eres consciente de que Jesús nació a través de la concepción del Espíritu Santo? Dentro de Él está el Espíritu Santo; digas lo que digas, Él sigue siendo uno con Dios en el cielo, porque Él es la encarnación del Espíritu de Dios. Esta idea del Hijo es simplemente falsa. Es un Espíritu el que lleva a cabo toda la obra; sólo Dios mismo, es decir, el Espíritu de Dios, realiza Su obra. ¿Quién es el Espíritu de Dios? ¿No es el Espíritu Santo? ¿Acaso no es el Espíritu Santo que obra en Jesús? Si la obra no hubiera sido realizada por el Espíritu Santo (es decir, el Espíritu de Dios), ¿podría haber representado, entonces, Su obra a Dios mismo?” (‘¿Existe la Trinidad?’ en “La Palabra manifestada en carne”). Las palabras de Dios son claras e incisivas. Dios es el único Dios verdadero y hay un único Espíritu de Dios, una persona en este Dios. De ninguna manera existen las tres personas del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Antes de que Dios se hiciera carne en el Señor Jesús, no se hablaba del Hijo. Solamente existía el Espíritu de Dios, el Espíritu Santo. Cuando Dios creó los cielos, la tierra y todas las cosas, todo fue creado por las palabras de Su Espíritu; así pues, ¿no es el Espíritu de Dios el único Dios verdadero? Cuando Dios realizó la obra de la Era de la Ley, la hizo directamente a través de seres humanos. En esa época no existía ningún supuesto “Hijo”, sino que Dios era un solo Dios, el Creador. Nunca nadie había dicho que Dios fuera una Trinidad y el Espíritu Santo jamás dio testimonio de ella. Entonces, ¿por qué comenzó la gente a definir a Dios como una Trinidad una vez que se encarnó y vino como el Señor Jesús? El Señor Jesús era el Espíritu de Dios revestido de carne y toda Su obra fue dirigida y expresada directamente por el Espíritu de Dios. El Espíritu interior del Señor Jesús es el Espíritu de Jehová; o sea, el Espíritu Santo. Por tanto, ¿es el Señor Jesús el único Dios verdadero? Sí. Así pues, no es que Dios se dividiera en tres partes, Padre, Hijo y Espíritu Santo, porque se hiciera carne, sino que la gente se empeñó en dividir a Dios porque no comprende la esencia de la encarnación. Es un error humano derivado de la limitada capacidad de comprensión humana. Dios es el único Dios verdadero. Hay un solo Dios y tiene un Espíritu. Él era el único Dios verdadero antes de cualquier encarnación y sigue siendo el único Dios verdadero tras encarnarse. La gente dividió a Dios en tres partes, tres personas, porque se hizo carne, lo que básicamente supone una ruptura de Dios y la negación del único Dios verdadero. ¿Eso no es de imbéciles? ¿Acaso no era Él el único Dios verdadero cuando creó el mundo? O, en la Era de la Ley, ¿no era Él el único Dios verdadero? ¿Por qué habría de ser el único Dios verdadero Dios de la Trinidad tras aparecer y obrar encarnado en la Era de la Gracia? ¿No es este un error originado por los sinsentidos y disparates humanos? Si es correcta la idea de la Trinidad, ¿por qué Dios no dio testimonio de Sus tres personas cuando creó el mundo? ¿Y por qué no dio nadie testimonio de esto en la Era de la Ley? ¿Por qué no hay en el Apocalipsis ningún testimonio del Espíritu Santo sobre la Trinidad? Por eso podemos estar seguros de que el Espíritu de Dios, el Espíritu Santo, el Padre y el Hijo nunca han dado testimonio de que Dios sea una Trinidad. Los seres humanos corruptos y el mundo religioso inventaron esta absurda teoría de la Trinidad en siglos posteriores a la obra del Señor Jesús encarnado. Es evidente que la idea de la Trinidad hace muchas aguas y que no es más que una noción y una fantasía humana. Es la mayor falacia del mundo religioso en 2000 años, la cual ha extraviado y hecho daño a infinidad de personas.

En este punto, tal vez te preguntes por qué dio testimonio el Espíritu Santo de que el Señor Jesús era el “Hijo amado” y por qué el Señor Jesús llamaba “Padre” al Dios del cielo en Sus oraciones. ¿Qué significa eso? Veamos lo declarado por Dios Todopoderoso respecto a esta cuestión. Dios Todopoderoso dice: “Hay otros que dicen: ‘¿No declaró Dios expresamente que Jesús era Su Hijo amado?’. Jesús es el Hijo amado de Dios, en quién Él se regocija grandemente; esto ciertamente fue dicho por Dios mismo. Eso fue Dios dando testimonio de sí mismo, pero simplemente desde una perspectiva diferente, la del Espíritu en el cielo dando testimonio de Su propia encarnación. Jesús es Su encarnación, no Su Hijo en el cielo. ¿Entiendes? ¿No indican las palabras de Jesús, ‘Yo estoy en el Padre, y el Padre en mí’ que Ellos son un Espíritu? ¿Y acaso no se debe a la encarnación que Ellos fueran separados entre el cielo y la tierra? En realidad, siguen siendo uno; sin importar lo que digan, es simplemente Dios dando testimonio de sí mismo” (‘¿Existe la Trinidad?’ en “La Palabra manifestada en carne”). “Cuando Jesús llamaba a Dios en el cielo por el nombre de Padre al orar, solo lo hacía desde la perspectiva de un hombre creado, solo porque el Espíritu de Dios se había vestido con la carne de un hombre ordinario y normal y tenía la cáscara exterior de un ser creado. Incluso si dentro de Él estaba el Espíritu de Dios, Su apariencia externa seguía siendo la de un hombre normal; en otras palabras, había pasado a ser el ‘Hijo del hombre’ del que todos los hombres, incluido el propio Jesús, hablaban. Dado que es llamado el Hijo del hombre, Él es una persona (sea hombre o mujer, en cualquier caso una con el caparazón exterior de un ser humano) nacida en una familia normal de personas ordinarias. Por tanto, que Jesús llamara a Dios en el cielo por el nombre de Padre era igual a cuando vosotros lo llamasteis Padre al principio; Él lo hizo desde la perspectiva de un hombre creado. […] Que se dirigiera a Dios (es decir, al Espíritu en el cielo) de esa manera no demuestra, sin embargo, que Él fuera el Hijo del Espíritu de Dios en el cielo. Más bien, era simplemente que Su perspectiva era diferente, no es que Él fuera una persona distinta. ¡La existencia de personas diferentes es una falacia!” (‘¿Existe la Trinidad?’ en “La Palabra manifestada en carne”). En las palabras de Dios vemos que el Espíritu Santo llamaba al Señor Jesús “Hijo amado” porque Dios estaba dando testimonio de Su encarnación desde el prisma del Espíritu. De no haber hecho esto el Espíritu Santo, nadie habría conocido la identidad real del Señor Jesús. Con este testimonio público, la gente pudo saber que el Señor Jesús era la encarnación de Dios. Y el Señor Jesús llamaba “Padre” al Dios del cielo cuando oraba porque, en la carne, Él no era sobrenatural, sino que vivía una humanidad normal y parecía alguien normal. Por eso llamaba “Padre” al Espíritu del Dios del cielo, porque estaba en el lugar de un ser creado. Esta forma de orar plasmaba perfectamente la humildad y obediencia de Cristo. Sin embargo, basándose en las oraciones del Señor Jesús al Padre, el mundo religioso dividió a Dios en dos porque, según ellos, Jesús y Jehová tenían una relación padre-hijo. ¡Un disparate total! Felipe, discípulo del Señor Jesús, le preguntó al respecto, de este modo: “Señor, muéstranos al Padre, y nos basta” (Juan 14:8). ¿Cuál fue Su respuesta? El Señor dijo: “¿Tanto tiempo he estado con vosotros, y todavía no me conoces, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo dices tú: ‘Muéstranos al Padre’? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí?” (Juan 14:9-10). Asimismo, “Yo y el Padre somos uno” (Juan 10:30). Evidentemente, Padre e Hijo son un solo Dios y no tienen la relación padre-hijo que cree la gente. Esta idea de un Padre y un Hijo surgió únicamente porque Dios se encarnó y solo es extensiva a la época en que obró en la carne. En cuanto concluyó la obra de Dios en la carne, recuperó Su forma original y ya dejaron de existir el Padre y el Hijo.

Veamos otro pasaje de las palabras de Dios. Dios Todopoderoso dice: “El Espíritu en Jesús, el Espíritu en el cielo y el Espíritu de Jehová son todos uno. Se le llama el Espíritu Santo, el Espíritu de Dios, el Espíritu intensificado siete veces y el Espíritu que todo lo incluye. El Espíritu de Dios puede llevar a cabo tanta obra. Él es capaz de crear el mundo y destruirlo inundando la tierra; puede redimir a toda la humanidad y, además, conquistarla y destruirla. Dios mismo lleva a cabo esta obra y ninguna de Sus personas puede hacerla en Su lugar. Su Espíritu puede llamarse por el nombre de Jehová y Jesús, así como el Todopoderoso. Él es el Señor y Cristo. También puede convertirse en el Hijo del hombre. Él está en los cielos y también en la tierra; Él está en lo alto sobre los universos y entre la multitud. ¡Él es el único Señor de los cielos y la tierra! Desde la época de la creación hasta ahora, el Espíritu de Dios mismo ha llevado a cabo esta obra. Sea la obra en los cielos o en la carne, todo lo realiza Su propio Espíritu. Todas las criaturas, tanto en el cielo como en la tierra, están en la palma de Su mano todopoderosa; todo esto es la obra de Dios mismo y nadie más puede realizarla en Su lugar. En los cielos, Él es el Espíritu pero también es Dios mismo; entre los hombres, Él es carne pero sigue siendo Dios mismo. Aunque se le pueda llamar por cientos de miles de nombres, Él sigue siendo Él mismo, y es la expresión directa de Su Espíritu. La redención de toda la humanidad a través de Su crucifixión fue la obra directa de Su Espíritu y también lo es la proclamación a todas las naciones y tierras durante los últimos días. En todas las épocas, solo se puede llamar a Dios el único Dios verdadero y todopoderoso, el Dios mismo que todo lo incluye. Las distintas personas no existen, mucho menos esta idea del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. ¡Solo hay un Dios en el cielo y en la tierra!” (‘¿Existe la Trinidad?’ en “La Palabra manifestada en carne”). En las palabras de Dios Todopoderoso vemos que Dios es Espíritu, el Espíritu Santo. Es omnipotente; creó los cielos, la tierra y todas las cosas y lo gobierna todo. Puede hacerse carne por el bien de Su obra y vivir entre los seres humanos de forma práctica. Por fuera parece una persona normal, pero el Espíritu de Dios dirige toda Su obra. Cuando Dios termina Su obra en la carne, recupera Su forma original. La forma carnal es la manera en que Dios se aparece a la humanidad en una fase de Su obra. Por ello, tanto si Dios obra directamente desde el Espíritu como si obra en la carne, se le llame Jehová, Jesús o Dios Todopoderoso, es el mismo Espíritu. Es el propio Dios, eterno y sempiterno, que creó todas las cosas y las gobierna. En este punto de nuestra enseñanza, creo que es obvio para todos que hay un solo Dios, el único Dios verdadero. No hay ninguna duda. La cristiandad sostiene que el único Dios verdadero es trino y se empeña en dividir a Dios en tres partes, con lo que difunde la creencia de que son las tres juntas las que forman el único Dios verdadero y de que, por separado, no son el único Dios verdadero. ¿Esto no es, de hecho, negar a Dios? Este tremendo malentendido de la humanidad acerca de Dios demuestra que ni de lejos entiende la Biblia ni conoce la esencia de Dios y que es sumamente arrogante al captar el contenido literal de la Biblia, pues delimita y divide a Dios en función de nociones y fantasías humanas. En realidad, se opone a Dios y blasfema contra Él.

Y ahora ha llegado Dios Todopoderoso, Cristo de los últimos días, que expresa la verdad para realizar Su obra y expone la mayor falacia del mundo religioso: la Trinidad. A nosotros nos consta que Dios es el único Dios verdadero. Su Espíritu es el único Dios verdadero, el Espíritu Santo es el único Dios verdadero y Sus encarnaciones son el único Dios verdadero. Como Espíritu, como Espíritu Santo, y en Su encarnación, Él es el único Dios verdadero y el único Dios. No es posible separarlo. Si la gente no acepta estas verdades, sino que se aferra obstinadamente a sus nociones y fantasías y se empeña en creer en la Trinidad porque considera al único Dios verdadero tres Dioses, comete el pecado de condenar a Dios y blasfemar contra Él. Blasfemar contra el Espíritu de Dios es blasfemar contra el Espíritu Santo y es imposible que alguien pueda cargar con esa culpa. Los inteligentes tienen la oportunidad de despertar sin demora y de dejar de aferrarse a esta opinión incorrecta para que no cometan el error de contrariar a Dios. El Señor Jesús dijo: “Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada. Y a cualquiera que diga una palabra contra el Hijo del Hombre, se le perdonará; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no se le perdonará ni en este siglo ni en el venidero” (Mateo 12:31-32). El mundo religioso aún insiste obstinadamente en esta falacia de la Trinidad. ¿Cuánto más tiempo seguirá oponiéndose a Dios? Es hora de despertar. Dios Todopoderoso dice: “A lo largo de todos estos años, habéis dividido a Dios de esta forma, en cada vez más partes con cada generación, hasta el punto de que un Dios ha sido dividido abiertamente en tres Dioses. ¡Y ahora es simplemente imposible para el hombre unir de nuevo a Dios en uno solo, porque lo habéis dividido en demasiadas partes! ¡De no ser por Mi oportuna obra antes de que fuera demasiado tarde, resulta difícil decir cuánto tiempo habríais seguido descaradamente de esta forma! Si seguís dividiendo a Dios así, ¿cómo puede Él seguir siendo vuestro Dios? ¿Seguiríais reconociendo a Dios?” (‘¿Existe la Trinidad?’ en “La Palabra manifestada en carne”). “¿Puede tu lógica diseccionar exhaustivamente la obra de Dios? ¿Puedes obtener un entendimiento profundo de toda la obra de Jehová? ¿Eres tú como hombre quien puede ver a través de todo o es Dios mismo el que es capaz de ver desde la eternidad hasta la eternidad? ¿Eres tú quien puede ver desde la eternidad mucho tiempo atrás hasta la eternidad del cielo, la tierra y todas las cosas, o es Dios quien puede ver desde la eternidad pasada hasta la eternidad por venir? ¿Qué dices? ¿Cómo eres digno de explicar a Dios? ¿Sobre qué base es tu explicación? ¿Eres Dios? Los cielos y la tierra y todas las cosas fueron creados por Dios mismo. No fuiste tú quien lo hizo, así que ¿por qué estás dando explicaciones incorrectas? Ahora, ¿sigues creyendo en el Dios trinitario? ¿No crees que es demasiado complicado de esta forma? Sería mejor para ti creer en un Dios, no en tres. Es mejor ser ligero, porque la carga del Señor es ligera” (‘¿Existe la Trinidad?’ en “La Palabra manifestada en carne”).

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