Por qué debemos escuchar la voz del Señor para recibirlo

30 Mar 2026

Hoy en día, muchas personas en el mundo religioso que creen en el Señor anhelan recibirlo y están investigando el camino verdadero. Escuchan que la Iglesia de Dios Todopoderoso testimonia que el Señor Jesús ya ha regresado y que está expresando la verdad y realizando la obra de juicio en los últimos días, por lo que lo más crucial al esperar el regreso del Señor es buscar escuchar Su voz. Sienten que esto concuerda con las palabras del Señor, pero siguen confundidas y piensan: “Dado que todos verán al Señor descender sobre una nube, ¿por qué sigue siendo necesario escuchar Su voz?”. Hablemos un poco sobre esta pregunta. El Señor Jesús profetizó que el Señor regresaría de dos maneras: una es como el Hijo del hombre que desciende en secreto, y la otra es un descenso público sobre una nube. Si el Señor solo descendiera sobre una nube en los últimos días, entonces la gente no necesitaría escuchar la voz de Dios para recibirlo. Esto se debe a que el impacto del descenso público del Señor sobre una nube será inmenso, realmente estremecedor y majestuoso, y la gente podrá verlo directamente; no tendrán que escuchar la voz de Dios para recibir al Señor. Pero la mayoría de las personas en el mundo religioso carecen de capacidad de comprensión. Se obsesionan con la idea de ver al Señor descender sobre una nube y piensan que, siempre y cuando vean al Señor descender sobre una nube con sus propios ojos, serán capaces de recibirlo. Por eso, quienes creen que el Señor descenderá sobre una nube no se enfocan en escuchar la voz de Dios. Actualmente, esta es la situación en todo el mundo religioso. Todos están esperando que el Señor descienda sobre una nube y nadie busca escuchar la voz de Dios. ¡Y ni pensar en las consecuencias de tener esta mentalidad para recibir al Señor! En la Biblia, hay algunas profecías que el Señor Jesús dio acerca de Su regreso: “He aquí, vengo como ladrón(Apocalipsis 16:15). “Por tanto, velad, porque no sabéis en qué día vuestro Señor viene(Mateo 24:42). “Pero de aquel día y hora nadie sabe, ni siquiera los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino solo el Padre(Mateo 24:36). Cuando las personas que realmente tienen capacidad de comprensión vean estas profecías del Señor Jesús sobre Su regreso, reflexionarán: “El Señor sin duda regresará como el Hijo del hombre; entonces, ¿cómo vamos a recibirlo cuando Él venga?”. “¿Cómo sabremos que el Señor ha venido?”. El Señor Jesús dijo estas palabras: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen(Juan 10:27). Siendo así, hay que prepararse para escuchar la voz de Dios a fin de recibir la venida del Hijo del hombre. Entonces, ¿cómo deben prepararse para escuchar la voz de Dios? Si se tratara de ver al Señor descender sobre una nube, ¿aún habría necesidad de prepararse? Cualquiera puede ver y sentir al Señor descender sobre una nube; no hay necesidad de prepararse. Pero para escuchar la voz de Dios, tienen que velar y estar preparados; tienen que velar y estar preparados porque nadie sabe cuándo vendrá Dios. Además, el Señor regresa como el Hijo del hombre; la gente no puede reconocerlo a simple vista. Por eso, de las palabras del Señor Jesús, podemos ver que es fácil recibir al Señor cuando desciende sobre una nube, pero, para recibir la aparición del Hijo del hombre, tenemos que prestar atención a escuchar la voz de Dios. Esto presenta una dificultad, por lo que debemos velar y estar preparados. Ahora hablemos un poco más sobre por qué debemos velar y prepararnos. El Señor Jesús dijo: “Tal como ocurrió en los días de Noé, así será también en los días del Hijo del Hombre. Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos(Lucas 17:26-27). Como vemos, el contexto del descenso del Hijo del hombre será igual al de la época de Noé: la gente comía, bebía, se casaba y se daba en matrimonio. Y, por supuesto, este es el contexto que se vive antes de las catástrofes. Es muy fácil pasar por alto este contexto previo a las catástrofes porque la humanidad es muy perversa antes de su llegada; todos viven sumidos en las tendencias malvadas de comer, beber, divertirse, y casarse y volverse a casar. Pero, durante las catástrofes, ¿seguirán existiendo estas tendencias malvadas de comer, beber, y casarse y volverse a casar? Habrán desaparecido hace mucho tiempo. Cuando sobrevino la gran plaga, ¿quién sabe cuántas personas murieron? Las ciudades quedaron desiertas, al igual que el campo. La tendencia de comer, beber, y casarse y volverse a casar simplemente desapareció, por lo que queda claro que los días que eran como los de Noé han quedado atrás. Todos aquellos que no lograron recibir al Señor antes de las catástrofes cayeron en ellas, y solo quienes escucharon la voz de Dios y aceptaron Su obra de los últimos días fueron arrebatados ante Él para asistir al banquete del reino de los cielos, aceptar el juicio de Dios y ser purificados; todos ellos dan testimonio de la aparición y obra de Dios. Ellos son el grupo de vencedores que Dios ha formado antes de las catástrofes.

Ahora todos podemos ver con claridad que el Hijo del hombre viene descendiendo en secreto antes de las catástrofes, mientras que Él descenderá públicamente sobre una nube solo después de que las grandes catástrofes terminen. El momento y el contexto del descenso en secreto del Hijo del hombre y de Su descenso público después de las grandes catástrofes son diferentes: uno ocurre antes de las catástrofes, y el otro después. El descenso que ocurre antes de las catástrofes es la venida del Hijo del hombre para expresar la verdad y realizar la obra de juicio comenzando por la casa de Dios. Al igual que cuando el Señor Jesús apareció y obró, Dios se encarna para realizar la obra de salvación del hombre. Una vez que terminen las grandes catástrofes, el Hijo del hombre cambiará Su forma y descenderá públicamente sobre una nube. Para entonces, la obra de salvación de Dios para la humanidad habrá concluido, todos los reinos de Satanás habrán sido destruidos y todos los no creyentes que se resisten a Dios y la gente del mundo religioso básicamente habrán perecido. Por eso, cuando el Señor descienda públicamente sobre una nube, recompensará a los buenos y castigará a los malos. Incluso si unos pocos de aquellos que no aceptan la aparición y obra del Hijo del hombre pueden sobrevivir para ver al Señor descender públicamente sobre una nube, seguirán siendo objeto de castigo. Llegado ese momento, llorarán y crujirán los dientes, y se irán directo al infierno. Dios Todopoderoso dice explícitamente: “De los seres humanos del universo, todos los que son propios de los diablos serán aniquilados. Todos los que adoran a Satanás caerán en medio de Mi fuego ardiente: es decir que, excepto los que están ahora dentro de la corriente, todos quedarán reducidos a cenizas(La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Las palabras de Dios al universo entero, Capítulo 26). ¿Cómo se deben entender estas palabras? Significan que, si quieren sobrevivir a las catástrofes, tienen que aceptar la obra de juicio de Dios en los últimos días. Todos quienes no acepten la obra de juicio de Dios perecerán, y todos los que solo esperan que el Señor descienda sobre una nube serán objeto de destrucción. Por eso, al pedirte que recibas al Señor, la intención de Dios es que seas una virgen prudente, capaz de recibir la aparición del Hijo del hombre. Quienes reciben la aparición del Hijo del hombre son bendecidos; esta es una bendición preordinada por Dios. Pero todos aquellos que se aferran a esperar ver al Señor descender sobre una nube antes de recibirlo son las vírgenes más insensatas, porque cuando vean al Señor descender sobre una nube, no será una bendición de Dios; será una señal de que van a ser castigados. Por lo tanto, si quieres recibir al Señor, la clave es recibir la aparición y obra del Hijo del hombre. Solo esto está de acuerdo con la intención de Dios.

Ahora todos deberían entender que, para recibir al Hijo del hombre, deben enfocarse en escuchar la voz de Dios. Esto es porque, por fuera, el Hijo del hombre es solo una persona común y corriente, exactamente como era el Señor Jesús; la única diferencia es que Él puede expresar la verdad y realizar la obra de Dios. Si quieren reconocer al Hijo del hombre encarnado, tienen que saber cómo escuchar la voz de Dios. Entonces, ¿cómo pueden llegar a ser capaces de escuchar la voz de Dios? Lo más importante es que debes saber qué es la verdad. Incluso si no entiendes la verdad cuando lees las palabras de Dios, siempre y cuando puedas sentir en tu corazón que son la verdad, y puedas estar seguro de que son la verdad, con eso basta. Si no sabes qué es la verdad y no sientes nada en tu corazón al leer las palabras de Dios, entonces serás incapaz de escuchar la voz de Dios. Hoy en día, muchísimas personas en todo el mundo han aceptado a Dios Todopoderoso. Cuando leyeron por primera vez las palabras de Dios Todopoderoso, tampoco entendían la verdad, pero todas pudieron sentir que las palabras de Dios Todopoderoso tienen autoridad y poder, y que todas son la verdad; por eso aceptaron a Dios Todopoderoso. Las personas que pueden escuchar la voz de Dios son las más bendecidas de todas; esta es una bendición que Dios les ha concedido. En cuanto se pronuncian las palabras de Dios, las ovejas de Dios sienten algo en su corazón; pueden percibir que esas palabras tienen una autoridad inmensa y que son la verdad. ¿En qué se apoyan para poder escuchar la voz de Dios? Se apoyan en la intuición de sus espíritus. La intuición de sus espíritus es esa sensación de que estas palabras tienen una autoridad inmensa, de que estas palabras son muy profundas, de que provienen de Dios y de que ningún ser humano podría pronunciarlas jamás. Además, al leer estas palabras, pueden estar seguros de que son la verdad, y sienten que solo la verdad tiene autoridad y poder. Ese tipo de personas siente algo cuando escucha las palabras de la verdad. Por lo tanto, la capacidad de escuchar la voz de Dios se basa en el sentimiento de tu espíritu, en la intuición. El Señor Jesús dijo: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen(Juan 10:27). La frase “las ovejas de Dios escuchan Su voz” no nos dice que las ovejas de Dios deben haber experimentado Sus palabras durante cierto número de años, tener experiencia de vida y poseer algún conocimiento verdadero de Dios antes de poder escuchar Su voz. Más bien, nos dice que aquellos que son ovejas de Dios escucharán naturalmente la voz de Dios. Este es un instinto que poseen las ovejas de Dios; las personas que tienen comprensión espiritual poseen este instinto. Quienes poseen este instinto son las ovejas de Dios y quienes no lo tienen no son Sus ovejas. Dios Todopoderoso ya ha expresado muchísimas verdades y, sin embargo, muchas personas en el mundo religioso siguen resistiéndose a Él y condenándolo. Estas personas no son las ovejas de Dios. Son vírgenes insensatas que ya han caído en la oscuridad. Son anticristos, diablos y satanases.

Entonces, ¿cómo se puede escuchar la voz de Dios? Es necesario buscar e investigar. Primero, lo más importante es que sean capaces de reconocer que las palabras de Dios tienen autoridad y poder. Además, deben reconocer que las palabras de Dios son la verdad, que estas verdades no las posee ningún ser humano y que ningún humano podría decirlas, sin importar cuántos años lleve creyendo en Dios. Todas las palabras de Dios son la verdad. La verdad es una cosa positiva. La verdad es completamente diferente a las nociones e imaginaciones humanas, y también es totalmente distinta a los pensamientos y las teorías del hombre. Las palabras de Dios representan Sus intenciones, Su carácter y lo que Dios tiene y es, y solo Él puede expresarlas. Otro punto es que las palabras de Dios pueden revelar los misterios de la Biblia y también los diversos misterios de la obra de Dios. Ningún ser humano puede revelar estos misterios, ni el Espíritu Santo se los revelará al hombre; solo Dios puede revelarlos. Al escuchar la voz de Dios, tienes que enfocarte principalmente en estos aspectos. Si eres capaz de escuchar la voz de Dios y, como mínimo, puedes estar seguro de que Aquel que expresa estas verdades es enviado por Dios, entonces al menos no te resistirás a Él ni lo condenarás. Si, además de eso, puedes tener la certeza de que estas verdades solo las puede expresar el Dios encarnado, eso es aún mejor, y habrás recibido al Señor.

Hablemos un poco más sobre lo que el Señor Jesús quiso decir cuando nos pidió que veláramos y estuviéramos preparados. Hay al menos tres cosas por las que debemos velar y estar preparados. La primera es cómo determinamos que el Hijo del hombre es el Dios encarnado y el Cristo de los últimos días cuando Él venga. Si no velan ni están preparados, no podrán recibir al Señor. Esto se debe a que en los últimos días aparecen falsos cristos para desorientar a la gente; ellos desorientan fácilmente a quienes no tienen la verdad. Como dijo el Señor Jesús: “Entonces, si algún hombre os dice: ‘Mirad, aquí está cristo’ o ‘Allí está’, no debéis creerle. Porque surgirán falsos cristos y profetas que exhibirán grandes señales y prodigios, intentando desorientar, si fuera posible, incluso a los escogidos(Mateo 24:23-24). Si no entienden la verdad, corren el peligro de que falsos cristos los desorienten. Es peligroso si no velas ni estás preparado; si no logras recibir al Cristo verdadero y, en su lugar, un falso cristo te desorienta, terminarás siendo castigado. Por lo tanto, al recibir el regreso del Señor, es muy fácil tomar la senda equivocada y que los falsos cristos los desorienten si no velan. Esta es la primera cosa por la que deben velar. La segunda cosa por la que deben velar es que, si no conocen la verdad ni la entienden, es probable que los pastores religiosos y las diversas herejías y falacias del mundo religioso los desorienten. Algunas personas sienten que las palabras de Dios Todopoderoso son bastante buenas cuando las escuchan, pero piensan: “Al investigar el camino verdadero, debo obtener la aprobación de mi pastor. Necesito que mi pastor lo revise para ver si este camino es verdadero o falso. Así iré a lo seguro”. Pero, en cuanto le preguntan a su pastor, este suelta algunas herejías y falacias, y las desorienta y ellas niegan todas las palabras de Dios Todopoderoso. En esta situación, si se encuentran con alguien que entiende la verdad y se la comparte, y aprenden a discernir entre el camino verdadero y los falsos, y finalmente reconocen el camino verdadero, aceptan la verdad y no se dejan arrastrar de vuelta por el mundo religioso, entonces son bendecidas. Pero si se encuentran con personas malvadas o con gente absurda que carece de comprensión espiritual, y estas personas también sueltan algunas herejías y falacias, entonces las desorientarán y se apartarán. Por lo tanto, si no velas al recibir al Señor, corres el riesgo de que te desorienten. No sirve de nada si no entiendes las profecías de la Biblia, si no tienes la capacidad de discernir la verdad o si tu calibre es escaso; y, definitivamente, no sirve de nada si personajes negativos te perturban constantemente. Esta es la segunda cosa por la que debes velar. La tercera cosa por la que debes velar es que, si no tienes la verdad, es fácil que desarrolles nociones sobre Cristo. Por ejemplo, cuando algunas personas ven que Cristo tiene una humanidad normal y que por fuera no es nada sobrenatural, desarrollan nociones. Piensan: “Cuando el Señor Jesús vino, realizó señales y maravillas. ¿Por qué Dios Todopoderoso de los últimos días no realiza ninguna señal ni maravilla? Si no realiza señales ni maravillas, ¿es realmente Dios mismo?”. No saben que Dios Todopoderoso de los últimos días expresa la verdad para realizar la obra de juicio y que ha formado un grupo de vencedores. Esta es la mayor señal y maravilla de todas, y basta para demostrar que Dios Todopoderoso es el Dios encarnado y el Cristo de los últimos días. Otro ejemplo es que algunas personas se vuelven negativas cuando les sobrevienen desastres y piensan que, si Dios Todopoderoso fuera el Dios verdadero, debería protegerlas. Es peligroso que tengan esta noción, ¡ya que podrían traicionar a Dios! Ya ves, las personas que no entienden la verdad siempre desarrollan nociones sobre Cristo; y hay bastantes personas así. Esta es la tercera cosa por la que deben velar. Para recibir al Cristo de los últimos días, hay que velar y preparar aceite, y esto se refiere principalmente a estas tres cosas. Si no velas por estas tres cosas, incluso si aceptas al Cristo de los últimos días, te resultará muy difícil mantenerte firme cuando enfrentes algún desastre o tentación, o cuando escuches propaganda negativa o las palabras desorientadoras de los pastores.

¡Es importantísimo velar y estar preparados para recibir al Señor! Si no velan ni están preparados, es demasiado fácil que los desorienten y que pierdan su oportunidad de ser salvados. Muchas personas no solo no velan ni se preparan, sino que tampoco buscan ni investigan en lo más mínimo. Siempre escuchan a sus pastores y siempre buscan respuestas en la Biblia. Ese tipo de personas no tiene forma de recibir al Señor. Dios Todopoderoso dice: “Ya que estamos buscando las huellas de Dios, nos corresponde a nosotros buscar las intenciones de Dios, Sus palabras y declaraciones. Esto se debe a que dondequiera que haya nuevas palabras dichas por Dios, allí está la voz de Dios, y dondequiera que estén las huellas de Dios, ahí están Sus hechos; dondequiera que esté la expresión de Dios, ahí aparece, y dondequiera que aparece, ahí existe la verdad, el camino y la vida. Al buscar las huellas de Dios, habéis pasado por alto las palabras ‘Dios es la verdad, el camino y la vida’. Y así, muchas personas, incluso cuando reciben la verdad, no creen que hayan encontrado las huellas de Dios y mucho menos reconocen la aparición de Dios. ¡Qué error tan grave!(La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Apéndice I: La aparición de Dios ha dado lugar a una nueva era).

Ahora ya han aparecido varios desastres inusuales, y según las profecías de la Biblia, habrá desastres aún mayores en el futuro. Entonces, ¿cómo obtener la protección de Dios en medio de los grandes desastres? Contáctanos, y te mostraremos el camino.

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